Entrevista a Dato Capital

Fecha: 23-09-2016

Nombre: Dato Capital

Sector: Ciencia y tecnología

Entrevista a Eduardo, director de Dato Capital quien tras estudiar Ingeniería Informática con especialización en Inteligencia Artificial comenzó su carrera como consultor tecnológico en IBM Global Services, Oracle Corporation y el Grupo Antena 3 (Atresmedia) para después fundar Dato Capital 2007. Es el Presidente del Sector de Información Electrónica en la Asociación Multisectorial de la Información (ASEDIE). Ha sido ponente en las conferencias OffshoreAlert en Londres (2015) tratando el tema de la obtención de información en paraísos fiscales y  Open Data: The Benefits en Berlín (2015) explicando cómo obtener ingresos a partir de datos abiertos.

 

Dato Capital ofrece a los usuarios una extensa base de datos de empresas y directivos. ¿De qué fuentes se obtiene dicha información? ¿Son públicas o privadas?

 

Hay cerca de 100 fuentes de información distintas, la mayoría de ellas son publicaciones oficiales de carácter público como boletines y anuncios oficiales, además de los propios registros mercantiles, oficinas de patentes, agencias tributarias y organismos de estudios estadísticos. Algunas de estas fuentes públicas son gratuitas y otras de pago. Las fuentes privadas son menores en número pero no en importancia, y la mayoría pertenecen al sector bancario y financiero.

 

En el caso de España, ¿qué fuentes de información del sector público reutiliza Dato Capital para proporcionar los datos mercantiles?

 

En España el pilar fundamental de información mercantil es el Boletín Oficial del Registro Mercantil además de otros boletines regionales. El resto de fuentes se utilizan para complementar y mejorar los datos del BORME, y las fuentes secundarias más importantes son los propios Registros Mercantiles, la Agencia Tributaria a través del Catastro y el Instituto Nacional de Estadística.

 

Qué potencial encierran los datos mercantiles y cuáles son las aplicaciones más comunes según su experiencia con Dato Capital.

 

El potencial de los datos mercantiles es muy alto, tanto como indicador económico como de utilidad práctica para personas físicas y empresas. Como indicador económico los datos mercantiles se actualizan cada día (algo inusual en este tipo de indicadores) y es posible conocer el número de empresas constituidas por sector, comunidad, provincia o municipio, así como los concursos de acreedores, ampliaciones de capital y otros datos que están cerca de la realidad diaria empresarial. Sobre los datos proporcionados por las instituciones públicas, registradores y notarías nosotros aportamos el valor añadido de cruzar estos datos con otras fuentes nacionales e internacionales para poder analizar y visualizar la información con otras perspectivas. Las aplicaciones más comunes de utilidad práctica para ciudadanos y empresas son la verificación de la información suministrada por clientes y proveedores, tanto para el sector financiero en procedimientos KYC como para personas que quieren realizar una compra online de cierto importe y quieren saber si la empresa propietaria de la web existe, está activa y es fiable. Hay muchos datos mercantiles públicos disponibles pero no siempre se pueden buscar de la manera que los usuarios necesitan y es ahí donde nuestra base de datos aporta valor y rapidez en encontrar la información.

 

Las aplicaciones más comunes de utilidad práctica para ciudadanos y empresas son la verificación de la información suministrada por clientes y proveedores.

                              

¿Qué papel juegan los datos abiertos en los servicios que ofrece Dato Capital? Y ¿qué datos les gustaría que fuesen abiertos y que actualmente no lo están?

 

Los datos abiertos son una de las bases de nuestros servicios, tanto a nivel de disponibilidad para poder incluirlos en nuestra base de datos como a nivel legal de poder comercializarlos, ya que en ocasiones tenemos datos procedentes de cruces de información que si no tuvieran carácter abierto no podríamos publicar, aunque los datos originales no estén disponibles directamente para descarga.

En España el problema es que hay muchas leyes que se solapan, y aunque hay una voluntad general de apertura de datos esto choca con leyes específicas de cada organismo. Como ejemplos de estos casos podemos citar la ley de transparencia contra el secreto estadístico y la ley tributaria, ambas aplicadas a personas jurídicas (empresas). No hay duda que estas leyes tienen sentido a la hora de proteger la privacidad de los ciudadanos pero no está tan claro este sentido a la hora de acceder a datos de empresas. Por lo tanto nos gustaría acceder a datos empresariales estadísticos, tributarios y aduaneros (dependientes de la Agencia Tributaria), desagregados, individualizados y sin anonimizar. Esto no sólo sería beneficioso para Dato Capital sino para la transparencia y tráfico mercantil.

 

Proporcionan sus servicios en siete países del mundo. ¿Qué diferencias existen a la hora de localizar, tratar y reutilizar los datos abiertos en otros países como el Reino Unido en comparación con España?

 

En general existe una tendencia global hacia la apertura de datos, con ciertas excepciones de algunos países que han virado en el sentido contrario, como Singapur. En el marco de esta tendencia global el Reino Unido es el líder indiscutible en apertura de datos, no sólo en cantidad sino en velocidad ya que en cuestión de meses tras anunciar la liberación de conjuntos de datos estos aparecen disponibles.

Las diferencias fundamentales entre el Reino Unido y España a la hora de tratar los datos abiertos están en la determinación, simplificación y la delegación de responsabilidad. La determinación se consigue con una Ley de Transparencia (Freedom of Information Act) que por mandato se superpone a todas las demás y evita los solapamientos que ocurren en España. La filosofía detrás de esta iniciativa se denomina “Open by Default” (abierto por defecto)  y se trata de liberar primero los datos y tratar las excepciones posteriormente. Aunque en el Reino Unido hay muchísimos datos abiertos, existen protecciones sólidas para cierto tipo de datos sensitivos.

La simplificación viene a ayudar a las instituciones propietarias de los datos y quiere decir que hay que evitar que las iniciativas de datos abiertos aumenten su carga de trabajo. Es decir, dar la posibilidad de que los datos se publiquen en bruto, sin tratar, y en el formato interno que utilice la institución, aunque no sea el ideal. Es preferible tener unos datos que necesitan ser procesados que no tener nada.

 

Las diferencias fundamentales entre el Reino Unido y España a la hora de tratar los datos abiertos están en la determinación, simplificación y la delegación de responsabilidad

 

La delegación de responsabilidad también va en la línea de ayudar a las instituciones y se trata de eliminar cualquier garantía o responsabilidad sobre los datos liberados. En España muchas instituciones tienen miedo de que liberar ciertos conjuntos de datos les cause perjuicio por errores o inexactitudes que puedan aparecer en ellos.

 

¿Qué barreras se han encontrado a la hora de reutilizar la información del sector público y qué necesidades creen que tienen actualmente las empresas reutilizadoras en España?

 

Las barreras principales como he mencionado anteriormente son el solapamiento de leyes y el miedo a responsabilidades subsidiarias. Creo que las necesidades de las empresas reutilizadoras van en este sentido de liberar legalmente datos en bruto, es decir, que haya muchos más datos disponibles. La cuestión del formato de los datos o su tratamiento es un problema menor para nosotros porque tenemos tecnología muy avanzada para tratar cualquier formato.

 

¿Qué medidas consideran que son necesarias para fomentar que las empresas del sector privado nacional reutilicen y creen servicios innovadores basados en datos abiertos?

 

Nuestros servicios son intangibles, y en muchos casos sobre todo están basados en optimizar el tiempo de nuestros clientes, en darles la información que necesitan lo antes posible. En España existe la creencia de que toda la información es gratis en Internet, y esto hace que sea un mercado difícil para comercializadores de información. Una medida interesante sería fomentar entre los ciudadanos y las empresas el valor de lo intangible, y lo valioso que es el tiempo. Un español puede perder un día entero de trabajo empeñado en encontrar gratuitamente cierta información específicamente sobre una empresa en Internet, mientras que en otras culturas donde el tiempo se valora más esto no sucede, pagan, obtienen rápidamente lo que necesitan y siguen adelante con sus proyectos. Este cambio de mentalidad es necesario fomentarlo para que el mercado sea más atractivo para empresas reutilizadoras.