Ahora más que nunca, el futuro es abierto

Fecha de la noticia: 14-12-2018

IODC 2918

En Septiembre de este año tuvo lugar en Buenos Aires una nueva edición de la Conferencia Internacional de Datos Abiertos (IODC por sus siglas en inglés), el evento global que probablemente cuente con mayor influencia a la hora de determinar cuál será el rumbo futuro de las políticas públicas de apertura de datos a nivel mundial y cuya última edición se había celebrado en España hace ya un par de años.

Durante toda una semana más de 1.500 participantes provenientes de 85 países distintos se reunieron en Argentina para participar en 20 eventos y más de 70 sesiones con 200 ponentes, todos ellos compartiendo experiencias y debatiendo sobre el futuro de la apertura de datos bajo el lema “El Futuro es Abierto”. De hecho, el lema elegido este año jugó a propósito con el doble sentido: por un lado con la convicción sobre la necesidad de seguir apostando por la apertura, mientras que por otro lado evidenciando la necesidad de un debate sobre el futuro de la propia comunidad de los datos abiertos. Y es que, este es el año del décimo aniversario desde que se desarrollaron los principios que guían la apertura de datos gubernamentales y que marcaron el inicio del movimiento de los datos abiertos en los gobiernos. No obstante, este aparente ambiente de incertidumbre no es más que parte natural del ciclo de evolución por el que han de pasar todas las tendencias relacionadas con las nuevas tecnologías que han alcanzado su pico máximo de expectativas, y que en gran medida viene promovido tanto por la propia madurez del sector como por los nuevos escenarios y debates abiertos en torno a la gestión de la privacidad y el uso ético de los datos. El debate a lo largo de la semana se dividió por tanto en dos grandes áreas temáticas:

  1. Por un lado se hizo un amplio repaso sobre cómo la presión social, el clima político y el cambio tecnológico han influenciado la trayectoria de los datos abiertos esta década.

  2. Al mismo tiempo el debate se centró también en los nuevos retos que asoman en el horizonte, tales como la calidad y usabilidad de los datos disponibles.

En general se podría considerar que el campo de los datos abiertos ha madurado y presenta ahora algunos de los aspectos que son necesarios para garantizar la sostenibilidad a largo plazo. Se han conseguido evidentes progresos en términos de construcción de comunidad, elaboración de normas y políticas, definición de nuevos estándares y, sobre todo, en cuanto a la disponibilidad de los datos y su uso a lo largo de un amplio espectro de sectores. Sin embargo existen también todavía varios aspectos a mejorar:

  1. Las organizaciones que promueven la apertura de datos deberán desarrollar nuevas capacidades para dar respuesta a los nuevos retos éticos asociados a los datos.

  2. Deben seguir fomentándose los grandes acuerdos globales con respecto a políticas de apertura para poder así fomentar la colaboración y maximizar las posibilidades de éxito.

  3. Fomentando la apertura de datos dirigida hacia un propósito específico y dando respuesta a problemas concretos para aumentar el impacto de los datos abiertos.

Nuevamente, al igual que en ediciones anteriores, temas como el importante papel de los institutos de estadística, el acceso a la información pública, las ciudades abiertas, el periodismo de datos, la contratación abierta o el papel de los datos abiertos en el desarrollo global formaron parte de las discusiones recurrentes durante esos días. Sin embargo también podemos observar como emergen con fuerza algunas nuevas temáticas entre las valoradas como más interesantes por la audiencia:

  1. El enorme desafío que supone gestionar adecuadamente la gobernanza de los datos en todos sus ámbitos: técnico, legal, conocimientos y capacidad de decisión.

  2. La explotación de los datos abiertos como herramienta de innovación.

  3. La necesidad de una mayor y mejor capacitación, tanto en el ámbito público como privado, para facilitar la correcta gestión y explotación de los datos.

  4. El problema de la brecha de género que se viene replicando desde el mundo real al digital a través de los propios datos.

  5. La necesidad de incorporar la apertura de datos dentro de los procesos de transformación digital que están viviendo ya la mayoría de gobiernos y organizaciones.

  6. La importancia de seguir ciertos principios éticos en la gestión de los datos.

  7. El importante rol que pueden jugar los datos abiertos a la hora de afrontar los retos de la inteligencia artificial.

Con todo lo anterior, es evidente que IODC es ya mucho más que una conferencia y se ha convertido en un espacio para debatir y diseñar el futuro de los próximos diez años de datos abiertos dentro de la agenda global.  A este respecto se presentaron cuatro posibles escenarios:

  • La apertura de datos se mantiene como un campo independiente con organizaciones especializadas apoyándolo y fomentándolo, tal y como sucede ahora.

  • La apertura de datos se va embebiendo como parte necesaria en distintos sectores específicos para dejar prácticamente de existir como campo independiente.

  • La comunidad de los datos abiertos evoluciona hacia un nuevo campo de trabajo que incluya no sólo la apertura, sino también otros nuevos desafíos relativos a los datos.

  • Los esfuerzo se concentran en otros campos emergentes relacionados con los datos como la seguridad y la privacidad, pasando a ser la apertura un aspecto secundario.

Ahora nos corresponde a todos nosotros como comunidad empezar a escribir el siguiente capítulo de la historia de los datos abiertos y definir cuál es el escenario que queremos. La próxima publicación de la versión final de los 39 capítulos del informe sobre la Situación de los Datos Abiertos nos proporcionará todo el material necesario para esa reflexión, y la siguiente Conferencia Internacional que tendrá lugar en Nairobi en el 2020 nos dará una nueva oportunidad para seguir estrechando lazos y fortaleciendo el espacio de los datos abiertos.

 


Contenido elaborado por Carlos Iglesias, Open data Researcher y consultor, World Wide Web Foundation.

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