BNElab, reutilizar datos abiertos de la Biblioteca Nacional Española es ya una realidad

Fecha de la noticia: 15-06-2017

Que el conocimiento se convierta en mucho más y que el patrimonio público esté en todas partes es uno de los objetivos de la Biblioteca Nacional Española, que ha apostado por impulsar la reutilización de su fondo patrimonial digital y por desarrollar nuevos e innovadores productos y servicios con los fondos de la Biblioteca.

Cada día, la BNE digitaliza 16.500 páginas y acumula ya alrededor de 280.000 documentos digitalizados lo que supone más de 35 millones de páginas (libros, revistas, mapas, manuscritos, grabados, dibujos, fotografías, soportes audiovisuales, partituras, registros sonoros, folletos …) que se ofrecen de manera digital, a través de la Biblioteca Digital Hispánica

En su apuesta por adaptarse al mundo digital, la BNE no ha parado de dar pasos. A raíz de diversos convenios de colaboración suscritos con la entidad pública Red.es –del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital-, esta institución cultural con más de 300 años de historia ha apostado por seguir digitalizando sus colecciones de modo masivo, pero también por impulsar la reutilización de dichos fondos, generar nuevo conocimiento y creaciones innovadoras a partir de colecciones, datos y herramientas digitales.

Ofrecer la posibilidad de reutilizar nuestros datos y nuestros contenidos culturales para nuevos usos, además de para la investigación, para usos que hasta ahora eran insospechados como el ocio, el turismo, la moda o los videojuegos”, asegura la directora de la Biblioteca Nacional, Ana Santos Aramburu, “es lo que pretendemos y a través de programas que hemos colgado en nuestra web los usuarios pueden crear sus propios productos”.

La colección digital de la BNE constituye un activo que, a su indudable valor cultural, une un gran potencial innovador en el desarrollo de nuevos productos y servicios que reviertan valor a toda la sociedad. Las principales líneas de trabajo del nuevo proyecto y espacio virtual presentado por la BNE y Red.es -BNElab- son la mejora y el enriquecimiento de los conjuntos de datos de la Biblioteca Nacional, su reutilización y la creación de productos y servicios digitales a partir de las colecciones digitales de la BNE que muestren nuevos usos del patrimonio y de nuevos sectores emergentes.

Las posibilidades de reutilización de este patrimonio digital son muy amplias y  en ámbitos tan dispares como la educación, el entretenimiento, la investigación o la innovación tecnológica, artística o humanística, al ser motor de aprendizaje y conocimiento, de desarrollo tecnológico y económico, y de innovación y creación.  

#BNElab (http://www.bne.es/bnelab/) es ya una realidad. Y el ‘Juego filarmónico’ (http://juegofilarmonico.bne.es/) es el primer proyecto de reutilización de los fondos digitales de la BNE que ha visto la luz. Se trata de crear minuetos a través de un juego de dados. Un desarrollo tecnológico innovador, realizado a partir de un manuscrito del siglo XVIII que se conserva en los fondos de la Biblioteca.

El proyecto reproduce y recrea digitalmente el funcionamiento de este juego, muy popular en su época, que fue concebido como un entretenimiento destinado a las reuniones sociales, pero también como un estudio teórico de composición musical. Mediante un sencillo juego de dados, cualquier persona sin conocimientos musicales podía componer infinidad de pequeñas piezas en forma de minué. Además, el código fuente del juego se ha puesto a disposición para su reutilización a través del repositorio GitHub de la BNE.

En esta línea de colaboración, se proporcionan herramientas digitales para que sean los usuarios los que reutilicen y den nuevos usos a los fondos patrimoniales. Junto al “Juego filarmónico”, se están poniendo en marcha otros proyectos -libros interactivos, videojuegos, recetarios antiguos- que pueden verse en el espacio virtual BNElab que se irá ampliando en los próximos meses.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están transformando el acceso y el uso de los contenidos digitales y se abren diversas alternativas para la que puedan ser reutilizados, generando valor cultural, económico y social.