El potencial transformador de blockchain en el uso de los datos

Fecha de la noticia: 11-01-2018

Blockchain

Con toda la probabilidad la mayoría de nosotros conoceremos, o habremos al menos oído hablar de la tecnología blockchain, por su relación con la criptomoneda más popular del momento – Bitcoin. Sin embargo, blockchain no es una tecnología nacida únicamente para sostener esta nueva economía digital, sino que como otras muchas tecnologías de cadenas de bloques su principal finalidad es almacenar y gestionar cadenas de datos de forma descentralizada y distribuida.

Blockchain cuenta con una serie de características que serán en definitiva las que nos proporcionen las ventajas la convertirán en una tecnología de utilidad en varios campos de aplicación: privacidad, (cuasi) anonimato, integridad, distribución de la confianza, transparencia, seguridad, sostenibilidad y código abierto. Si bien está claro que su aplicación más extendida hasta el momento está en el campo de las finanzas, y más concretamente las criptomonedas, también puede resultar de gran utilidad para muchos otros campos fuera y dentro de los gobiernos, particularmente todo aquello relacionado con la identificación personal o la protección de los datos personales mediante la descentralización de la privacidad.

Con respecto a la mejora de los gobiernos blockchain puede contribuir en muy diversas áreas tales como la prestación de servicios públicos, la autenticidad de los registros públicos, la gestión de los datos del sector público, la lucha contra la corrupción o las garantías en los procesos electorales entre otros. Son también ya decenas los ejemplos de emprendedores aplicando la tecnología para innovar en campos tan importantes como la sanidad o la agricultura.

En definitiva, blockchain es una tecnología con el potencial de transformar nuestros sistemas políticos y al mismo tiempo habilitar cambios sociales relevantes. Pero, como pasa también con cualquier otra tecnología disruptiva y todavía en fase de maduración, no todo son ventajas y nos encontraremos también algunos inconvenientes y limitaciones que también habrá que superar, como por ejemplo los problemas de escalabilidad, el alto coste computacional y de interconexión que soportan las operaciones, el impacto medioambiental asociado a ese coste, la excesiva centralización de cada cadena o la alta complejidad de los procesos criptográficos.

Por otro lado, aun cuando blockchain se ha convertido rápidamente en la tecnología de moda y a pesar de la aparente simplicidad del concepto subyacente, sigue siendo al mismo tiempo una de las tecnologías más crípticas e incomprendidas por parte de sus potenciales beneficiarios en la actualidad. Por tanto, para que estas tecnologías de gestión de datos descentralizadas se puedan popularizar en un futuro próximo será también necesario afrontar otro tipo de barreras de entrada de tipo más estructural relacionadas con la necesidad de más formación, una mejora en la usabilidad, mayor capacidad de adaptación institucional o el desarrollo de los cambios regulatorios necesarios para darle soporte.