Estrategias dirigidas por la demanda: datos abiertos para la agricultura

Fecha de la noticia: 13-06-2017

El mundo se enfrenta a un problema global de seguridad y sostenibilidad alimentaria. Con la población mundial creciendo a niveles de alrededor de diez mil millones para el año 2050, el sistema de agricultura actual se encuentra bajo mayor presión que nunca para poder dar respuesta a la demanda creciente y con alimentos de calidad.

Es por ello que conseguir un sistema de agricultura más sostenible es uno de los retos que han sido clasificados como de alta prioridad por las Naciones Unidas para los próximos 15 años como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Pero alcanzar este objetivo no será tarea fácil, ya que implica mucho más que simples cambios en la productividad, abarcando también cuestiones tan complejas y diversas como las actuaciones necesarias para conseguir mercados más equitativos, mejoras en el acceso a la financiación o la preservación de los recursos naturales y la biodiversidad.

Unos cambios tan profundos y diversos únicamente serán posibles si se afrontan con un enfoque totalmente innovador que nos impulse a conseguir dichos objetivos. Es en este punto donde los datos entran en juego. Los gobiernos y muchas otras organizaciones poseen una enorme cantidad de datos relevantes para el sector de la agricultura, desde los datos sobre climatología y el cambio climático hasta datos sobre la evolución del precio de los alimentos, pasando también por otros conjuntos de datos tan variados como la propiedad de la tierra, la degradación de los terrenos, la variabilidad genética de las semillas o la disponibilidad de recursos hidráulicos. Sin embargo, la actual falta de apertura en estos datos hace que la innovación posible en el sector haya sido muy limitada hasta el momento.

Abriendo los datos del sector de la agricultura, creando redes de colaboración y preparando la infraestructura de datos adecuada para darle soporte, conseguiremos dar solución a los grandes retos de la agricultura sostenible de tres formas complementarias:

  • Facilitando una toma de decisiones más efectiva y eficiente a todos los niveles, desde los creadores de políticas al más alto nivel hasta los pequeños agricultores.
  • Impulsando la innovación de forma que nos beneficie a todos a través de nuevos conocimientos, servicios y aplicaciones.
  • Dando lugar a una transformación interna del sector en la que prime una mayor transparencia en las cadenas de producción de alimentos.

Con el objetivo de afrontar todos estos retos con las mayores garantías posibles surge la guía de apertura de datos de agricultura promovida por la Carta de Datos Abiertos. En esta guía, y partiendo de un proceso participativo para el análisis exhaustivo de las necesidades y la demanda del sector, se proponen conjuntos de datos, estándares, caso de uso y recursos adicionales que sirven para dar respuesta a los tres retos clave previamente identificados:

  1. Aumento sostenible de la producción agrícola.
  2. Sistemas de producción mejorados
  3. Mercados más accesibles y equitativos.

Esta guía por tanto constituye un ejemplo perfecto de aproximación práctica a la apertura de datos partiendo de la identificación de casos de uso reales que resuelvan problemas y necesidades concretas como:

  • Acceder a información sobre subsidios, políticas agrarias y otras restricciones.
  • Planificación de las actividades relacionadas con el cultivo.
  • Mayor control sobre plagas y pesticidas.
  • Registros de la propiedad más accesibles.
  • Mejoras en el rendimiento de los cultivos y cultivos especializados.
  • Nuevas oportunidades de mercado.
  • Trazabilidad de la cadena alimentaria.
  • Protección frente a la especulación en los mercados.
  • Condiciones de comercio más equitativas entre los distintos agentes de la cadena.

Gracias a esta aproximación práctica podremos ver cada vez más historias de éxito sobre los beneficios de los datos abiertos aplicados en el sector de la agricultura.