Las peculiaridades de los datos abiertos en las distintas regiones del mundo

Fecha de la noticia: 16-12-2016

Open data en el mundo

Los resultados de la tercera edición del Barómetro de los Datos Abiertos nos muestran claramente cómo los datos abiertos se han convertido ya en una tendencia global a lo largo del mundo, con más de la mitad de los 92 países analizados trabajando activamente en sus iniciativas de apertura de la información. Sin embargo también nos muestra cómo existen grandes diferencias según la región que estemos analizando, con Norteamérica liderando claramente a nivel regional seguida a cierta distancia de Europa y con África cerrando la tabla con una gran diferencia.

Viendo las grandes diferencias existentes entre las distintas regiones cabe preguntarse ¿a qué se deben esas diferencias?, ¿en qué se parecen o diferencian unas regiones de otras?, ¿cuáles son las barreras que hacen que el desarrollo de los datos abiertos sea tan diferente entre regiones? y sobre todo ¿cómo podríamos acelerar el avance en aquellas que están actualmente más retrasadas? A modo de ejemplo veamos a continuación cuál es la situación en algunas de las regiones más representativas:

Latinoamérica

De acuerdo a los últimos resultados del Barómetro de los Datos Abiertos para la región, su rendimiento es ligeramente superior a la media global. Algunos países como México, Brasil, Uruguay o Colombia muestran un avance sistemático durante los tres últimos años, mientras que en el resto de la región el retroceso en el último año es preocupante.

Quizás la característica más llamativa de la región es el hecho de que sean precisamente los agentes de la sociedad civil los que están liderando los esfuerzos para aprovechar el potencial de los datos abiertos en la región. Organizaciones de referencia como IMCO en México o DATA en Uruguay están llevando a cabos grandes esfuerzos para conseguir que los ciudadanos puedan beneficiarse de los datos abiertos a través de servicios como “Mejora tu Escuela” o “A tu Servicio” que les ayudan a poder tomar decisiones informadas usando información pública. Esto también es en buena parte posible gracias a que, a pesar de que la disponibilidad de datos abiertos es todavía bastante limitada, existe una mayor cultura de acceso a la información pública en la región que se sustenta sobre una regulación bastante consistente en un buen número de países.

No obstante, también cabe destacar el papel que están tomando algunos gobiernos. Tal es el caso por ejemplo de México, que no sólo se ha convertido en el líder regional gracias a un avance continuado en los últimos años, sino que también está liderando iniciativas de referencia en el ámbito internacional como la Carta Internacional de los Datos Abiertos.

En la reciente Conferencia Regional de Datos Abiertos celebrada en Colombia se discutieron también los desafíos para el avance de los datos abiertos en Latinoamérica durante el próximo año, que incluyen entre otros:

  • El Desarrollo de capacidades para la captura, transformación, liberación y uso de datos;
  • La generación de impacto local y regional a través del uso de datos abiertos relevantes;
  • La sensibilización de los empleados públicos y sociedad; o
  • El impulso al emprendimiento a través de uso de los datos.

África Subsahariana

El panorama actual en la región no es especialmente alentador, ya que cuenta con un rendimiento bastante discreto en la actualidad, tanto a nivel global como en comparación con otros países en desarrollo de distintas regiones.

Según los datos del informe regional del Barómetro de los Datos Abiertos, el país mejor posicionado de la región es en la actualidad Kenia, ocupando la plaza 42 del ranking (para un total de 92) y empeorando en 7 posiciones su puesto del año anterior. Además, 6 de los 10 últimos países en el ranking global pertenecen al continente y 15 de los 21 países analizados para la región han empeorado sus puntuaciones.

El mayor problema para el desarrollo de los datos abiertos para la región es que las iniciativas existentes se basan casi únicamente en acciones a corto plazo aisladas, apoyadas exclusivamente por fondos específicos de ayuda internacional de corto alcance y, en demasiadas ocasiones, con unos objetivos que no están alineados con las necesidades expresadas por los respectivos gobiernos. Todo esto se traduce en un problema de sostenibilidad de esas iniciativas a medio y largo plazo sin garantía de continuidad. Además, existe un vacío de liderazgo en la región que debe ser también solucionado.

Sin embargo, no todo es negativo y existen también signos esperanzadores.  Algunos páises como Nigeria o Sudáfrica han conseguido avances muy significativos, a lo que hay que sumar otros países como Burkina Faso, Senegal, Ruanda, Tanzania o Costa de Marfil en donde la trayectoria es también prometedora.

Por otro lado, es de esperar que la adopción del African Data Consensus por parte de múltiples comunidades relacionadas con los datos en la región suponga un impulso en la apertura de datos. Además, la comunidad de los datos abiertos es cada vez más dinámica y vibrante, como demuestra la reciente celebración de la primera Conferencia de los datos abiertos en África cuyas discusiones tendrán continuidad en el primer World Data Forum que se celebrará en Enero de 2017 en Ciudad del Cabo. También son señales positivas la existencia de la comunidad Africa Open Data, con más de 100 participantes activos en la actualidad, o la plataforma openAfrica, el mayor repositorio independiente de datos abiertos del continente gestionado por voluntarios pertenecientes a más de 40 organizaciones de la sociedad civil.

Este de Asia y el Pacífico

En este caso, y nuevamente según el análisis realizado por el Barómetro en la región, aunque en líneas generales se puede observar cómo la región está bien posicionada a nivel global con hasta tres países (Australia, Nueva Zelanda y Corea) posicionados en el top-ten mundial y Filipinas como el país que más ha evolucionado en el último año, existe sin embargo un estancamiento en el rendimiento de los países a nivel individual e incluso algunos retrocesos significativos en varios casos.

Además, a pesar del crecimiento experimentado durante los últimos años en cuanto al número de iniciativas, tanto a nivel nacional como local, la calidad de los datos publicados es todavía limitada. Al contrario que en Latinoamérica, una de las principales barreras existente para el avance en este caso es la pobre tradición histórica del derecho de acceso a la información pública en la región, donde tan sólo un tercio de los países cuentan con legislación al respecto. Por otro lado, a pesar de que el ranking global está dominado principalmente por países de la OECD con altos ingresos per cápita, en el caso de Asia muchos países de renta más modesta como Indonesia o Filipinas están teniendo un mejor comportamiento que otros más ricos como Tailandia o Malasia.

Por otra lado, y a pesar de que se observa una fuerte correlación entre la cantidad de datos disponibles y el impacto obtenido, existen también serios problemas de fiabilidad en la todavía escasa cantidad de datos disponibles. Algunos casos que ilustran esto de forma muy clara son los problemas de fiabilidad de la información geográfica en Indonesia, problemas similares con los datos de gestión del agua en Vietnam o la total falta de fiabilidad del censo en Myanmar.

De cara a mejorar la situación de los datos abiertos en la región hasta el 2020 el año pasado se llevó a cabo un taller en el que participaron representantes de 11 países con el objetivo de establecer cuáles son las áreas de trabajo prioritario para los próximos años, llegando a la conclusión de que los objetivos de mejora deberían ser los siguientes:

  • Mejorar el compromiso de los gobiernos hacia la publicación de datos;
  • Desarrollar e implementar un estándar para la apertura de datos en la región a través de un proceso abierto y participativo.;
  • Establecer las colaboraciones necesarias entre los distintos sectores y organizaciones; y
  • Mejorar la capacidad de los ciudadanos en el uso de los datos y su aprovechamiento.

Avanzando las agendas global y regionales de los datos abiertos

Durante la reciente Conferencia Internacional de los Datos Abiertos celebrada en Madrid, tuvimos también la oportunidad de debatir algunas de estas cuestiones y conocer varios ejemplos de qué es lo que se está haciendo en Europa, Asia, África, Latinoamérica, Norteamérica, Oriente Medio o los Balcanes.