Listado de cementerios

Fecha de la petición: 25-09-2017

Estado: Asignado

Publicador: Fundación Pluralismo y Convivencia

URL del conjunto de Datos: Directorio de cementerios (Observatorio del Pluralismo Religioso en España)

Descripción:

Listado de todos los cementerios existentes en españa con el tipo de confersión religiosa que permite.

Motivo de la petición:

Sería recomendable disponer de un registro con todos los cementerios tanto públicos como privados para su posible elección por los ciudadanos.

Beneficios esperados:

Posibilidad de elección del lugar de enterramiento

Respuesta:

Excmo. Sr.,

Le escribimos en respuesta a su comentario sobre cementerios al Observatorio del Pluralismo Religioso en España a través de la web datos.gob.es.

Su comentario contempla distinta cuestiones a las que pasamos a responder.

 

1. Listado de cementerios, tanto públicos como privados, existentes en España especificando las confesiones religiosas permitidas.

El Estado español reconoce el derecho de todos sus ciudadanos a recibir unos servicios funerarios de acuerdo con sus convicciones religiosas, filosóficas o culturales, dentro de los límites establecidos por el marco legal vigente.

La normativa que ampara este derecho es la siguiente:

  • La Constitución española de 1978, en su artículo 16, establece el derecho a la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, así como a la no discriminación por religión, opinión, etc., garantizando el ejercicio de la libertad religiosa, ideológica y de culto de los individuos y de las comunidades, sin más limitación que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.
  • La libertad de culto y la no discriminación ya se había contemplado en la Ley 49/1978, de 3 de noviembre, de enterramientos en cementerios municipales; también la garantía de poder practicar los ritos funerarios sobre cada sepultura, y la posibilidad de celebrar actos de culto en los lugares destinados al efecto en los cementerios.
  • Por su parte, la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980, recogiendo este mismo espíritu, garantiza explícitamente (art. 2.1b) el derecho de toda persona a “recibir una sepultura digna, sin discriminación por motivos religiosos”, así como a no ser obligada a practicar actos de culto o recibir asistencia religiosa contraria a sus convicciones personales.
  • El Decreto 2263/1974, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria.

Teniendo en cuenta que los poderes públicos tienen la obligación de crear las condiciones necesarias para el ejercicio efectivo de este derecho, y que los servicios funerarios y de enterramiento constituyen una prestación obligatoria de la competencia municipal, son los gobiernos municipales y las comunidades autónomas los que deberán dar respuestas, según unos principios orientadores de buenas prácticas, al ejercicio de la libertad religiosa de los ciudadanos, tanto en los desarrollos normativos y de gestión de competencias, como de acuerdo a las condiciones objetivas específicas y de disponibilidad de cada municipio.

A día de hoy en España solo una minoría de municipios ha adaptado sus cementerios a las prácticas de enterramiento de las minorías religiosas con especificidades en este ámbito. Ello significa que una parte de la población que vive en España se encuentra con serias dificultades a la hora de enterrar a sus fallecidos. El objetivo del recurso “Cementerios” del Observatorio del Pluralismo Religioso en España (http://www.observatorioreligion.es/cementerios/) es ofrecer información sobre cementerios privados o parcelas funerarias reservadas en cementerios municipales de aquellas confesiones minoritarias con Acuerdo de cooperación firmado con el Estado español cuyos fieles tiene dificultad a la hora de realizar los enterramientos de acuerdo a su confesión, es el caso de las religiones islámica y judía:

  • El art 2.5. de la Ley 26/1992, de 10 de noviembre, por la que se aprueba el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España, afirma que:

“Los cementerios islámicos gozarán de los beneficios legales que establece el número 2 de este mismo artículo para los lugares de culto.

Se reconoce a las Comunidades Islámicas, pertenecientes a la «Comisión Islámica de España», el derecho a la concesión de parcelas reservadas para los enterramientos islámicos en los cementerios municipales, así como el derecho a poseer cementerios islámicos propios. Se adoptarán las medidas oportunas para la observancia de las reglas tradicionales islámicas, relativas a inhumaciones, sepulturas y ritos funerarios que se realizarán con intervención de la Comunidad Islámica local. Se reconoce el derecho a trasladar a los cementerios pertenecientes a las Comunidades Islámicas los cuerpos de los difuntos musulmanes, tanto los actualmente inhumados en cementerios municipales como los de aquéllos cuyo fallecimiento se produzca en localidad en la que no exista cementerio islámico, con sujeción a lo dispuesto en la legislación de régimen local y de sanidad.”

  • El art. 2.6 de la Ley 25/1992, de 10 de noviembre, por la que se aprueba el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Federación de Comunidades Israelitas de España afirma que:

“Los cementerios judíos gozarán de los beneficios legales que este artículo establece para los lugares de culto. Se reconoce a las Comunidades Israelitas, pertenecientes a la FCI, el derecho a la concesión de parcelas reservadas para los enterramientos judíos en los cementerios municipales, así como el derecho de poseer cementerios judíos privados, con sujeción a lo dispuesto en la legislación de régimen local y de sanidad. Se adoptarán las medidas oportunas para la observancia de las reglas tradicionales judías, relativas a inhumaciones, sepulturas y ritos funerarios, que se realizarán con intervención de la Comunidad judía local. Se reconoce el derecho a trasladar a los cementerios pertenecientes a las Comunidades Israelitas, de los cuerpos de los difuntos judíos, tanto de los actualmente inhumados en cementerios municipales como de aquéllos cuyo fallecimiento se produzca en localidad en la que no exista cementerio judío.”

 

2. Posibilidad de elección del lugar de enterramiento.

La pluralidad de expresiones religiosas está planteando importantes retos a los gobiernos municipales, uno de los ellos en el ámbito funerario. A la dificultad para disponer de parcelas adaptadas en los cementerios municipales habría que añadir el hecho de que la posibilidad de elección del lugar de enterramiento no es tampoco absoluta ya que la mayoría de ordenanzas de cementerios dispone de un criterio territorial a la hora de delimitar quien puede tener acceso a sus servicios.

 

3. Año de construcción de los cementerios a nivel nacional (incluso mundial).

Respecto a la fecha de construcción de los cementerios, la realidad de los cementerios evangélicos, judíos y musulmanes es bien diferente entre sí, pero es significativo anotar que una parte de los cementerios de estas confesiones tienen una dimensión histórica: de las necrópolis de las antiguas juderías a los actuales cementerios judíos en Madrid, Barcelona, Sevilla, Casabermeja (Málaga), Gran Canaria, Ceuta, Melilla y Palma de Mallorca; de los cementerios nacionales (ingleses, alemanes) dependientes de delegaciones consulares extranjeras, a las discretas tumbas de evangélicos, en ocasiones confundidas con las parcelas civiles de muchos cementerios; o de los cementerios creados para inhumar a los soldados marroquíes que combatieron durante la guerra civil, a la casi treintena de parcelas habilitadas para albergar a los difuntos musulmanes en España.

Se configura una triple tipología en relación a los cementerios que disponen las diferentes confesiones religiosas no católicas en España.

Por un lado se encuentran lo que podríamos denominar como cementerios históricos, muchos de los cuales están siendo reutilizados en la actualidad tras un periodo de inactividad. Este es el caso de algunos de los denominados “cementerios británicos” (en Linares, Valencia o Tarragona) o “alemanes” (en Zaragoza), el cementerio hebreo de Collserola en Barcelona; o bien los llamados “cementerios moros” (creados durante la guerra civil para la inhumación de los soldados marroquíes). De estos últimos, el cementerio musulmán de Sevilla fue el primero en volver a estar en uso mediante un acuerdo firmado entre el Ayuntamiento de la ciudad y la comunidad musulmana de la misma ciudad en 1987. Un caso singular es el cementerio musulmán de Ceuta, en uso continuado desde el siglo XVIII, consecuencia de la trayectoria histórica de la ciudad.

En segundo lugar está la reserva de parcelas en el interior de cementerios municipales para uso de las comunidades religiosas que suelen haber firmado un convenio con el Ayuntamiento en cuestión. Éstas se pueden concretar en una cesión a las comunidades religiosas, que son quienes la gestionan, y en cuyo caso se firman convenios entre los responsables municipales y los de las comunidades religiosas (como sería el caso del cementerio judío de Madrid —que data de finales de la década de los 70—, los convenios establecidos con las comunidades musulmanas de Barcelona, Valencia o Bilbao, o las parcelas que dispone la fe baha’i en Córdoba y en Las Palmas de Gran Canaria). Pero también existe una variante de reserva de espacios gestionados por las empresas de servicios funerarios encargadas de algunos cementerios (por ejemplo en la provincia de Girona, con el acuerdo implícito de los diferentes municipios), y no por la comunidad religiosa.

En tercer lugar se encuentran los cementerios privados. Este tipo de cementerios son poco numerosos. Cabe mencionar los cementerios judíos de Ceuta, el de Hoyo de Manzanares en Madrid, o el de Casabermeja en Málaga, así como los musulmanes de Griñón en Madrid (reabierto en 1978 y trasladada recientemente su gestión al Gobierno municipal) y el de Fuengirola en Málaga (de 1996).

 

Esperando que esta información le resulte de interés.

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