Vivimos en la era de la digitalización y de la datificación. Cada vez se generan más datos y observamos el mundo a través de ellos. Imágenes satelitales, datos de telefonía móvil, transacciones comerciales, sensores ambientales o redes sociales son algunos ejemplos de fuentes de información que sirven para responder a preguntas de interés público, en ámbitos como la salud, el medio ambiente, la planificación espacial o la producción alimentaria, entre otros.
El Open Data Policy Lab de la Universidad de Nueva York lleva años documentando este fenómeno como parte de lo que denomina la “Tercera ola de los datos abiertos”, un movimiento hacia un dato abierto orientado a propósitos concretos, que amplía su alcance al sector privado y que pone el foco en un uso responsable de la información. En su blog, el laboratorio recopila periódicamente ejemplos recientes de cómo investigadores, administraciones y organizaciones internacionales están aprovechando estos datos no tradicionales en diversos campos.
¿Qué son los datos no tradicionales?
Un artículo publicado en el Centre for Digital Development de la Universidad de Manchester define los datos no tradicionales (o non-traditional data, NTD) como aquellos capturados, mediados u observados mediante tecnologías digitales y que, en muchos casos, son generados por empresas privadas o plataformas tecnológicas. Este tipo de datos suelen surgir como subproductos de otra actividad cotidiana o proceden del funcionamiento de infraestructuras digitales: una llamada de teléfono, una compra en el supermercado, una publicación en una red social o el paso de un satélite sobre el territorio. Entre sus características destacan que ofrecen información de forma continua y con un elevado nivel de detalle geográfico.
Este término se suele usar en contraposición al de datos tradicionales, que son datos recopilados de forma deliberada mediante metodologías estandarizadas y procesos de medición consolidados, como los censos oficiales, las encuestas estadísticas o los registros administrativos. Estos datos suelen tener una periodicidad más baja, una estructura muy definida y una finalidad explícita: describir fenómenos sociales, económicos o demográficos con altos niveles de control y validación.
Ambos tipos de datos son de gran valor, pero su combinación hace que su potencial se multiplique. Gracias a su análisis conjunto se pueden capturar mejor cambios rápidos o patrones finos del comportamiento social.
A continuación, profundizamos en tres ejemplos recientes recogidos por el Open Data Policy Lab, que muestran cómo se están aplicando los datos no tradicionales en ámbitos muy distintos, con consecuencias tangibles para la sociedad.
Salud pública: tarjetas de fidelidad para detectar señales tempranas de cáncer
Uno de los ejemplos más singulares de uso de datos no tradicionales en el ámbito sanitario es la reutilización de los datos de tarjetas de fidelización comercial para investigar si los hábitos de compra pueden anticipar un diagnóstico de cáncer.
Un equipo de investigación del Imperial College London está utilizando datos de tarjetas de fidelización de dos cadenas británicas de supermercados, con el consentimiento de unos 3.000 participantes, para analizar si los patrones de compra, especialmente de medicamentos sin receta, cambian antes de que se produzca un diagnóstico de cáncer. Los investigadores compararon los hábitos de compra de personas con cáncer frente a personas sanas, lo que les permitió identificar cambios sutiles de comportamiento previos al diagnóstico.
Estudios anteriores ya habían mostrado que los patrones de compra podían anticipar un diagnóstico de cáncer de ovario hasta ocho meses antes de que se confirmara clínicamente. Extender este enfoque a otros tipos de cáncer podría facilitar una detección más temprana, animando a las personas a buscar atención médica antes. Se trata de un claro ejemplo de cómo datos generados con fines puramente comerciales pueden aportar señales de salud que los sistemas tradicionales no captan por sí solos.
Movilidad: respuesta a alertas de evacuación por SMS
Un estudio publicado en diciembre de 2025 utilizó datos anonimizados de redes de telefonía móvil para analizar cómo responde la población ante alertas de evacuación por incendios forestales enviadas por SMS. Los investigadores monitorizaron la actividad de unos 580.000 dispositivos a intervalos de 15 minutos durante los incendios forestales de febrero de 2024 en Valparaíso, Chile. Para ello, utilizaron los cambios de conexión a las antenas de telefonía como indicador del movimiento de la población, y compararon estos patrones antes y después del envío de las alertas. Esta información se combinó con los registros de las propias alertas y con datos socioeconómicos para entender si la respuesta variaba según el tipo de comunidad.
El análisis mostró que las primeras alertas provocaban un movimiento de población claro, mientras que las alertas repetidas generaban una respuesta cada vez más débil. También se observó que las zonas de mayor renta respondían con más rapidez y que se producían desplazamientos incluso en áreas que no habían recibido la alerta de forma directa. Este tipo de evidencia puede ayudar a diseñar protocolos de aviso más eficientes y a anticipar cómo se comportará realmente la población durante una emergencia.
Medio ambiente: evaluación de la resiliencia al calor de los edificios con drones e imágenes de calle
El calentamiento global es una de las mayores preocupaciones a nivel mundial. Un estudio realizado en la ciudad de Dar es Salaam, en el delta del río Msimbazi, en Tanzania, utilizó imágenes captadas por drones y fotografías a nivel de calle para analizar qué características de los edificios influyen en la exposición al calor en entornos urbanos. Los investigadores combinaron estas fuentes visuales con datos de temperatura de superficie obtenidos por satélite y mapas de edificaciones. Entrenaron un modelo de inteligencia artificial capaz de extraer automáticamente atributos como el material de los tejados y las fachadas, la presencia de vegetación, la densidad edificatoria o la reflectividad de las superficies, y relacionarlos con los patrones térmicos observados.
El análisis permite identificar qué características del entorno construido contribuyen a reducir la exposición al calor, ofreciendo pautas útiles para el diseño urbano y la rehabilitación de edificios. Esta información resulta especialmente relevante en ciudades expuestas a un riesgo creciente de olas de calor, ya que facilita intervenciones más específicas y orientadas a proteger a la población vulnerable, en lugar de medidas generales aplicadas a escala urbana.
El potencial de combinar datos
Estos tres casos ilustran cómo los datos no tradicionales son especialmente útiles donde la medición convencional suele resultar lenta o demasiado agregada, ya sea para detectar señales tempranas de enfermedad, entender cómo responde realmente la población ante una emergencia o identificar qué edificios están más expuestos al calor.
En estos ejemplos, así como en otros que ha venido recogiendo el Open Data Policy Lab en los últimos años, el mayor potencial aparece cuando estos datos se combinan con fuentes de referencia ya existentes, como datos socioeconómicos, registros de temperaturas o mapas, que permiten validar e interpretar correctamente las señales detectadas.
A medida que este tipo de fuentes se consolida, también aumenta su incorporación a procesos de toma de decisiones públicas y privadas. En este contexto, cobran cada vez más importancia las cuestiones de gobernanza, como quién tiene acceso a los datos o cómo garantizar un uso responsable que proteja la privacidad de las personas. Resolver estos desafíos será clave para que el potencial de estas fuentes pueda generar valor de forma segura y confiable.
Estos ejemplos muestran que es posible extraer información realmente útil de los datos no tradicionales. Ahora el reto es construir los marcos de protección necesarios para hacerlo sin erosionar la confianza de quienes generan esos datos cada día.
Hace algo más de un año —y después de un extenso proceso de análisis, investigación y consultas públicas—, el gobierno del Reino Unido anunciaba su nueva estrategia nacional de datos creada para dar respuesta al papel cada vez más relevante que tienen en todos los aspectos de nuestra sociedad. La estrategia está diseñada sobre la base de otras iniciativas relacionadas como la estrategia industrial, el mapa de ruta de investigación y desarrollo, la revisión de la industria de la inteligencia artificial y el acuerdo marco entre el gobierno y dicha industria. Como parte de este proceso se han identificado cinco oportunidades clave en las que los datos podrían jugar un papel realmente transformador en el país: estimular la productividad y el comercio; respaldar la creación de nuevos negocios y empleos; aumentar la velocidad, la eficiencia y el ámbito del conocimiento científico; mejorar las políticas y los servicios públicos; y contribuir a la creación de una sociedad más justa para todos.
Dicha estrategia de datos está llamada a formar parte de la estrategia digital nacional (todavía en desarrollo) y se construye en su conjunto sobre cuatro pilares estructurales. Estos pilares se corresponden con los retos pendientes detectados durante la fase de análisis:
- La adopción de los fundamentos básicos de los datos, entendidos como la identificación de los datos que sean más adecuados para un determinado propósito, y el hecho de que estos se encuentren siempre almacenados en formatos estándar y en sistemas que permitan su localización, acceso, interoperabilidad y reutilización.
- El desarrollo de capacidades en materia de datos, incluyendo un amplio rango de habilidades —tanto técnicas como de gestión— que abarquen desde las más genéricas y básicas a otras más específicas y avanzadas.
- Las mejoras en el acceso y la disponibilidad de los datos, creando un entorno que facilite el flujo y la reutilización de los datos a través de todos los sectores públicos y privados a la vez que se cumple con las garantías de seguridad y privacidad necesarias.
- El uso responsable de los datos, de forma segura, ética y cumpliendo con toda la legislación aplicable, pero dando también cabida a su explotación para la investigación, el desarrollo y la innovación.
Sobre estos pilares se desarrollan 5 áreas de acción prioritarias como parte central de la estrategia, cuyo objetivo será dar respuesta a las barreras identificadas que podrían obstaculizar las nuevas oportunidades existentes en el sector de los datos:
- Liberar el valor de los datos en la economía, reconociendo el valor general de los datos como nuevo y pujante activo económico, pero al mismo tiempo estudiando cada caso particular en busca del equilibrio necesario entre los derechos individuales y el beneficio común.
- Mantener una política de datos que sea favorable al crecimiento y a la confianza de forma simultánea, para que no suponga una barrera de entrada a los nuevos agentes innovadores y que se pueda adaptar al ritmo de crecimiento de las nuevas tecnologías. Un régimen a través del cual las empresas gestionen los datos de forma más transparente y las personas puedan tomar decisiones sobre sus datos de manera más informada.
- Transformación en el uso de los datos por parte del gobierno, con el objetivo de mejorar la eficiencia de los servicios públicos. Para ello sería necesario apoyarse en el liderazgo de la figura del Chief Data Officer a la hora de revitalizar y transformar la manera en la que los datos se recolectan, se gestionan, se usan y se comparten a lo largo de la administración.
- Garantizar la seguridad y la fiabilidad de las infraestructuras que dan servicio a los datos, protegiendo los datos de potenciales ciberataques o de cualquier otra posible amenaza de alteración o interrupción en el servicio —tanto cuando están almacenados como cuando se encuentran en uso o en tránsito.
- Fomentar los flujos internacionales de datos, creando un entorno de confianza que garantice la seguridad, privacidad y confidencialidad de los datos en todo momento; eliminando obstáculos innecesarios a la hora de compartir los datos entre países; desarrollando estándares que faciliten la interoperabilidad; y fomentando la adopción internacional de los mismos estándares y valores que se aplican en el país a la hora de trabajar con los datos.
Un año después de la publicación de esta estrategia el gobierno de Reino Unido lanza una nueva consulta para su reforma —ésta vez con el objetivo de implantar una gobernanza de los datos más flexible que permita acelerar la innovación, eliminar las barreras innecesarias en el uso de los datos y fomentar el crecimiento económico, a la vez que se protegen los intereses del público. Esta nueva consulta viene cargada de múltiples propuestas de reforma, algunas de ellas bastante llamativas por cuestionar varios de los aspectos más relevantes dentro del marco de protección de datos de referencia existente en la actualidad en un intento de hacerlo más flexible para las empresas. Algunos de los temas sobre los que se ha debatido son:
- La obligatoriedad de contar con responsables de protección de datos en las empresas.
- La necesidad de llevar a cabo evaluaciones preliminares del posible impacto de su actividad en la privacidad de las personas.
- La obligación de contar con registros de todas las actividades de procesamiento de datos personales que se llevan a cabo en las empresas.
- La definición de qué constituye exactamente una “brecha de datos” y el umbral a partir del cuál se consideraría una brecha de impacto significativo.
- El establecimiento de una serie de usos legítimos de datos que no necesitarían de consentimiento.
Las propuestas y consideraciones concretas de la reforma pueden analizarse en detalle a través del extenso documento publicado para la consulta y también mediante el análisis del impacto estimado. No obstante, aunque el plazo oficial de consulta ya ha finalizado todavía tendremos que esperar algunos meses para poder conocer las reacciones y comentarios de las empresas, organizaciones y ciudadanos ante tales propuestas —una vez el gobierno concluya su análisis de las respuestas y sus conclusiones sobre esta nueva consulta.
Contenido elaborado por Carlos Iglesias, Open data Researcher y consultor, World Wide Web Foundation.
Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.
La provisión de servicios públicos en el entorno digital será el tema central de una jornada organizada desde la Dirección General de Administración Electrónica y Sociedad de la Información del Gobierno de Aragón, el próximo 7 de marzo en Zaragoza. El evento, que cuenta con el apoyo de SARGA -dentro del proyecto europeo InterregMED Odeon "Open Data for European Open INnovation"-, busca focalizar los avances digitales y el servicio al ciudadano por parte de la administración.
Bajo el lema "La prestación de servicios públicos en el mundo digital”, se debatirá sobre dos temas centrales:
-
La relación con los usuarios y el diseño de servicios pensados “para ellos y con ellos”.
-
El uso de datos e información de forma confiable para la mejora de los servicios públicos.
La jornada abordará estos asuntos desde la práctica y la experiencia de diferentes ponentes. Se conocerán las experiencias llevadas a cabo por el propio Gobierno de Aragón, pero también por los gobiernos de Estonia y Reino Unido. Asimismo se contará con la participación de Richard Stirling CEO de Oxford Insights, María Izquierdo, diseñadora de ProjetsbyIF, y Clara Jiménez, cocreadora de Maldita.es, que abordarán el papel de la inteligencia artificial, la ética en el uso de datos o la forma de conocer la madurez de una administración en su forma de proveer servicios e información.
Todos estos expertos ilustrarán cómo han desarrollado soluciones que consideran al usuario y su información como parte fundamental del proceso de creación de los servicios públicos. Los asistentes podrán dialogar con ellos y transmitirles sus dudas durante el tiempo de preguntas. Cabe resaltar que se contará con traducción simultánea para las ponencias en inglés.
La jornada, que se desarrolla en horario de mañana (de 8.45 a 14.05), tendrá lugar en el Caixaforum Zaragoza (Calle de José Anselmo Clavé, 4, 50004 Zaragoza). La asistencia es gratuita, pero, debido a que el aforo es limitado, es necesario inscribirse en el siguiente enlace.
Ya está abierto el plazo de inscripción para la conferencia "Manejando la información pública: manejar el valor de datos valiosos en un entorno cambiante", que se celebrará el 1 de marzo de 2010 en el Centro de conferencias Immarsat de Londres.
La cita, que aspira a reunir en un mismo punto a los principales profesionales del Open Data del Reino Unido, tiene por objeto debatir sobre la mejora de los procesos de recopilación, uso y reutilización de los datos que custodian las administraciones y los gobiernos.
Por ello, están invitados a participar los empleados y directivos de los siguientes sectores:
- Información/ Datos/ Gestión del conocimiento
- Gestión de la información.
- IT
- Rendimiento
- Servicio al cliente
- Sistemas de información geográfica
El programa de ponentes está compuesto por los siguientes expertos:
- Neil Ackroyd, Director of Data Collection and Management, Ordnance Survey
- Alex Dewsnap, divisional director of partnership development and performance, London borough of Harrow
- Tom Jenkins, Executive Chairman and Chief Strategy Officer, Open Text Corporation
- John Kirkpatrick, Director of Studies, Audit Commission
- Liam Maxwell, Author, Centre for Policy Studies
- Professor David Rhind CBE, Chair, Advisory Panel on Public Sector Information
- Stephen Roberts, Principal Analyst, Kable
- John Skipper, Design Lead, Cross-Government Employee Identification Service, Department for Children, Schools and Families
- Roger Smethurst, Head of Knowledge and Information Management, Cabinet Office
- Andrew Stott, Director of Digital Engagement, Cabinet Office
- Carol Tullo, Director, Office of Public Sector Information, part of The National Archives
- Jeff Wallbank, Interim Strategic Director, Kent Connects and Partnership Development Manager, Kent Public Service Network.
La Conferencia Anual Land Charges 2010 tendrá lugar en Blackpool, Reino Unido, entre los días 26 y 28 de enero. El miércoles 27 la LGA realizará una presentación titulada "Recogida, acceso y reutilización de la información de la información generada por las administraciones locales". El programa de la conferencia dice lo siguiente:
"Tras los recientes cambios producidos en la apertura de datos públicos, ¿en qué situación jurídica nos encontramos?. Esta sesión tiene como objetivo principal ser una fuente de información que esclarezca entre los administradores locales las cuestiones referentes a la reutilización de la información del sector público y los reglamentos medioambientales".
Los objetivos de la conferencia son concienciar sobre los desafíos futuros, mejorar la comprensión de los cambios en un proceso de transición, actualizar los conocimientos sobre la información del sector público, interactuar con los proveedores de software en un entorno de desarrollo...