El asistente de licencias del Portal Europeo de Datos

Fecha de la noticia: 29-10-2019

Asistente licencias EDP

Una de las principales dificultades a la hora de impulsar la reutilización de la información del sector público se refiere a la diversidad de licencias existentes. Dada la inexistencia de una obligación de carácter general, cada entidad pública puede decidir las condiciones jurídicas en que ha de tener lugar el acceso de cara a su posterior reutilización teniendo en cuenta la preferencia legal por las licencias abiertas, de manera que se establezcan las mínimas restricciones posibles.

En todo caso, no existen unas directrices claras de cómo utilizar licencias,  de manera que cada entidad podría establecer las condiciones a las que se ha de someter quien desee reutilizar la información sin tener que acudir a dicho instrumento. Tampoco existe un criterio legal inequívoco que permita a las entidades públicas elegir un determinado tipo de licencia frente a otro; lo que en última instancia supone que la decisión se base normalmente en criterios de oportunidad o, en su caso, en función de los condicionamientos previos de la gestión documental realizada a nivel interno por la entidad (soporte en el que se lleve a cabo, formatos utilizados, respeto de las reglas de interoperabilidad…).

Partiendo de estas premisas, resulta de gran importancia el establecimiento de criterios concretos para la adopción de tales decisiones, en particular a través de la aprobación de una norma jurídica en sentido estricto. Así sucede, por ejemplo, en el ámbito de la Administración General del Estado, donde se han establecido reglamentariamente unas reglas generales para la puesta a disposición de los datos y, asimismo, se ha consagrado la preferencia por la apertura sin condiciones salvo que exista una motivación adecuada que justifique la opción por un régimen de reutilización sujeto a las mismas. Aunque ya sin carácter normativo, también se puede optar por el establecimiento de meras directrices que, aun careciendo de fuerza obligatoria en sentido estricto, pueden ser ciertamente útiles para dar a conocer preferencias generales en cada ámbito administrativo.

Esta problemática se reproduce e, incluso, se multiplica si la proyectamos en el ámbito europeo. En efecto, aunque la nueva Directiva 1024/2019 ha establecido reglas concretas sobre el uso de las licencias, lo cierto es que deja un amplio margen discrecionalidad a los Estados miembros cuando aprueben sus propias normas ya que, además de instarles simplemente a que alienten el uso de licencias tipo, sólo establece una mera obligación de velar (artículo 9.2)

por que las licencias tipo para la reutilización de documentos del sector público, que podrán adaptarse para responder a aplicaciones concretas de la licencia, estén disponibles en formato digital y puedan ser procesadas electrónicamente.

En consecuencia, los Estados miembros tienen libertad para únicamente establecer las condiciones sin utilizar licencias; configurar una licencia propia adaptándose a las concretas medidas que se desean establecer; o, en su caso, contemplar el uso de licencias tipo. Ahora bien, en ausencia de las directrices y normas antes referidas, en principio no existirán criterios objetivos y predeterminados para fijar las condiciones de acceso y reutilización de la información, lo que afectaría no sólo a las propias entidades públicas sino, en especial, a quien pretenda impulsar un proyecto concreto basado en la reutilización, ya con fines comerciales ya con un objetivo de carácter político-social. Más aún al constatar que pueden existir múltiples alternativas en función de la forma en que se combinen los diversos criterios que pueden tenerse en cuenta. En concreto, más allá de la necesaria atribución de la autoría —reconocimiento—, habría que valorar, entre otras circunstancias, si se permite o no la comercialización; si en este último caso se atribuye la facultad de difusión en las mismas condiciones jurídicas en que se facilitan los datos; o, sin ánimo exhaustivo, si se admite la realización de modificaciones, adaptaciones o, incluso, traducciones como resultado del tratamiento de los datos.

Para hacer frente a esta dificultad se han elaborado múltiples estudios y explicaciones que, tanto desde una perspectiva académica como, asimismo, desde una decidida aproximación práctica, pretenden ayudar a comprender el alcance de cada uno de los tipos de licencias, lo que resulta de especial interés cuando el análisis intenta sistematizar la práctica existente en cada uno de los Estados de la Unión Europea. Sin embargo, normalmente tales instrumentos adolecen de un planteamiento excesivamente rígido, lo que dificulta su uso y limita su utilidad, de ahí la importancia de impulsar iniciativas dinámicas que faciliten efectivamente la comprensión del alcance de cada uno de los diversos tipos de licencias.

Este es, precisamente, el valor añadido del asistente de licencias que ha puesto en marcha el Portal Europeo de Datos. Se trata de una herramienta que permite llevar a cabo ajustes avanzados que combinan, de un parte, la elección de las especificaciones y condiciones de uso y, por otra parte, ofrece información sistematizada en formatos muy intuitivos, tales como la asignación de colores o la puesta a disposición de información clara y sencilla de comprender mediante de fichas-resumen.

En concreto, el asistente permite realizar múltiples ajustes avanzados de asignación combinando tres criterios:

  • Las obligaciones que conlleva la licencia, elemento que a su vez de articula a partir de varios sub-criterios (lesser copyleft, atribución, compartir por igual, aviso, copyleft y cambios de estado).

  • Los permisos que se otorgan, criterio que también se sistematiza según cinco opciones más precisas (trabajos derivados, distribución, reproducción, sublicencia y concesión de la patente).

  • La prohibición o autorización de usos comerciales de los datos.

Todos estos criterios pueden ser activados en la configuración que se elija al utilizar el asistente, de manera que se pueden buscar aquellas licencias que incorporen sólo uno de ellos o varios. También es posible activar en cada búsqueda elementos pertenecientes a cada uno de los criterios principales, a dos de ellos o, asimismo, a los que respeten los englobados en los tres, según el grado de precisión indicado en cada supuesto. En todo caso, si se activaran varios criterios de búsqueda incompatibles jurídicamente entre sí, no se obtendría resultado alguno, lo que permite explorar de manera intuitiva y eficaz todas las posibilidades de licencias existentes para un caso concreto a partir de búsquedas que, de otro modo, resultarían ciertamente complejas.

Además, el asistente permite enlazar cada tipo de licencia con una ficha-resumen donde se presentan de manera sencilla y fácilmente comprensible las limitaciones y posibilidades de cada uno de los tipos de licencia. Incluso, además de indicar las posibilidades, obligaciones y prohibiciones asignando colores intuitivos a cada alternativa, en ocasiones se incluye una sucinta explicación para facilitar la comprensión de cada una de las alternativas. Finalmente, cada una de las fichas permite enlazar al resto de licencias comparables, de manera que es posible realizar ese análisis de forma sencilla. 

Aun cuando se podrían añadir algunas funciones avanzadas como la vinculación de las licencias con iniciativas y proyectos concretos que estén utilizando ese tipo para facilitar su comprensión o, incluso, incorporar una mayor profundidad de análisis destacando las principales ventajas e inconvenientes de cada una de los tipos de licencia, lo cierto es que es que se trata de un instrumento de un indiscutible valor añadido a la hora de explorar potenciales configuraciones de las condiciones de uso a través de licencias por parte de los poderes públicos; quienes, además, pueden acudir al asistente para proyectar simulaciones múltiples a la hora de decidir el concreto tipo de licencia por el que optar en cada caso en función de criterios diversos. 

Por lo que se refiere a los reutilizadores, la herramienta facilita la efectiva comprensión de cada uno de los tipos de licencia, ayudando a determinar cuáles son las obligaciones que se asumen y las limitaciones a las que se han de someter los tratamientos de la información.

En definitiva, el asistente constituye sin duda un esfuerzo destacable a la hora de facilitar la interoperabilidad de las licencias en términos jurídicos que, sin duda, puede servir de base para futuras iniciativas más completas como la que se está impulsando en el marco de la plataforma Joinup, donde ya se ha generado un sugerente documento de trabajo inicial.


Contenido elaborado por Julián Valero, catedrático de la Universidad de Murcia y Coordinador del Grupo de Investigación “Innovación, Derecho y Tecnología” (iDerTec).

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