Entrevista al equipo Jodocoders, ganador de Jacathon

Fecha: 12-02-2015

Nombre: Jodocoders

Sector: Ciencia y tecnología

CRAs Aragón permite conocer la distribución y evolución de los Colegios Rurales Agrupados de Aragón. Esta iniciativa recibió el premio “Idea más novedosa” y “Votación de los Participantes” durante el Jacathon 2014.

Javier Rubio, en representación de su equipo (formado por Dani Latorre, Jesús Varón y Rafael Ramos) ha compartido su visión personal sobre las oportunidades y desafíos de sector open data en España. 

Como miembros de los equipos ganadores del evento Jacathon, conocéis de cerca el mundo de los datos abiertos y su reutilización. ¿Qué oportunidades ofrece el open data para el desarrollo empresarial en España y qué aspectos son necesarios mejorar para seguir avanzando en la apertura de la información?

Desde mi punto de vista, para avanzar es necesario un cambio de mentalidad a varios niveles. Para poder crear un impacto real que abra la puerta al desarrollo de nuevas oportunidades empresariales (actualmente difícil, debido en parte a la mala calidad, en forma y fondo, de los datos publicados), no es necesario que las entidades involucradas reinventen la rueda, basta con aprender de las lecciones de otros países:

-   Cambiar de mentalidad sobre la granularidad (por la privacidad). Hay una obsesión generalizada con no publicar ciertos datos llegando a un nivel de granularidad útil. Por ejemplo, es imposible encontrar datos sobre educación que sirvan para algo, con el pretexto de proteger la privacidad de los menores o no crear escuelas malas. Si observáramos más las experiencias en otros países, aprenderíamos que es factible publicar datos útiles granulares totalmente anónimos, sin invadir la privacidad, y lo que es más, podríamos analizar el impacto positivo que causa en las escuelas la necesidad de mejorar. Pero no conozco entidades involucradas en open data que se atrevan si quiera a plantear un estudio profundo de ciertas experiencias de otros países.

Ejemplos de datos que ahora mismo nadie se atreve a publicar y sí se está haciendo en otros países serían delitos geolocalizados a diario, resultados de notas granularizados por escuela, registros de visitas de edificios públicos (como ciudadano me interesa saber si un dirigente político se reunió con un empresario y al mes legislaron cambiando las normas del sector al que pertenecía el empresario, por ejemplo), registro de la propiedad, registro mercantil (ambos sin tasas)... Algún link a proyectos.

-    Ejemplo de proyecto de estudio de publicación de resultados escolares en Londres berglondon.comprojectsschooloscope

- Ejemplo de granularidad de crímenes en USA, que permitió un desarrollo empresarial aquí impensable por la falta de granularidad y periodicidad de publicación de datos similares trulia.comrealestateNeorkNeorkcrime.

-    Cambiar de mentalidad sobre las dimensiones de los datos a publicar. Los logros en open data a nivel local suelen situarse dentro de la dimensión de servicios al ciudadano y, en concreto, de transporte público (publicación de horarios en tiempo real de autobuses y otros medios de transporte, por ejemplo). Sin embargo los avances en las  otras dimensiones del open data, como la publicación de contratas públicas o la transparencia en general, son irrisorios. La variedad de formatos de publicación debido a la fragmentación es tal, que supone un esfuerzo titánico el plantear que alguien intente procesar tales datos y, por tanto, frena cualquier posible innovación empresarial alrededor.

-    Cambiar de mentalidad sobre cumplir la ley (y punto). Lo que he observado, y esto sí es más una percepción personal, es que ahora mismo todo el open data en España depende del esfuerzo de  funcionarios entregados, que entienden el impacto brutal que puede llegar a lograrse. Es decir, sin esas personas, no hay open data a ese nivel local (y la Ley de Transparencia no soluciona esto). Lo que es  todavía peor, cuando se realizan estos proyectos, otras personas involucradas de la administración, que llevan el tema de informática, sólo se preocupan de cumplir la ley (y punto), es decir, si la ley no les obliga a publicar la información de una manera estructurada y fácil de consumir, entonces qué más da. Parece que lo importante sea publicar  sets de datos, sin importar su calidad de contenido (y entre miles de sets inútiles, encontrar los interesantes es buscar una aguja en un pajar) ni su calidad de forma (como un pdf que es un escaneo en imagen y no texto), para así autocolgarse medallas vacías y salir en la foto. Así, es imposible un desarrollo empresarial sobre el mundo del open data.

 

Como usuarios y reutilizadores de los datos abiertos ¿Qué barreras os habéis encontrado a la hora de reutilizar la información pública y qué medidas creéis que deben adoptarse a medio plazo para impulsar la reutilización en España?

La barrera fundamental es, como ya he introducido en parte en la pregunta anterior, la mala calidad de los datos publicados, su poca utilidad en muchos casos (cantidad sobre calidad es la realidad actual), su fragmentación en docenas de microportales y APIs, y la desidia por cumplir los estándares existentes de estructuración y publicación de datos que facilitan su uso y consumo.

En cuanto a las medidas de impulso, creo que se ha desperdiciado una oportunidad de oro con la Ley de Transparencia (si bien aún se puede mejorar con las leyes autonómicas que están en proceso de publicación). La Ley de Transparencia no sólo no obliga a publicar los datos de forma adecuada, (que habría eliminado ese problema de raíz), sino que tampoco soluciona la fragmentación, permite excepciones para no publicar datos que resultan increíbles, obliga a un proceso farragoso para pedir nuevos datos al gobierno (DNI electrónico, más cantidad de formularios…).

Una buena medida sería prohibir la venta de datos públicos, obligando a que dichos datos que actualmente son de pago, se publiquen gratuitamente y con libre licencia de redistribución y uso. En concreto, hablo del Registro de la Propiedad, o el Registro Mercantil, o el Cendoj, controlados actualmente por lobbies de registradores que se lucran vendiendo datos que son libres a todos los niveles en otros países. Estos datos incluyen cosas como la información sobre las empresas públicas y privadas, o en el caso del Cendoj, todas las sentencias del Supremo (actualmente consultables con un buscador propio, pero de pago para su reutilización). Esto claramente frena la innovación y el desarrollo de iniciativas empresariales (por no hablar del derecho del ciudadano a conocer libremente dichos datos).

“La mala calidad de los datos publicados, su poca utilidad en muchos casos (…) y su fragmentación en docenas de microportales y APIs”.

 

Los hackathones se han convertido en la ocasión perfecta para que desarrolladores, emprendedores e infomediarios puedan conocer a representantes de entidades privadas y organismos públicos que apoyen sus proyectos. ¿Qué oportunidades os ofrece haber sido uno de los ganadores de Jacathon y cuáles serán vuestros siguientes pasos?

Lo bueno de los hackatones es que generan prototipos funcionales en muy breve tiempo, así que son una semilla de innovación, y por otro lado, obligan a una serie de profesionales de múltiples disciplinas a indagar y aprender sobre el open data español. Personalmente, el ganar el Jacathon me ha hecho abrir los ojos y me ha ofrecido por ejemplo la oportunidad de hablar con entidades relacionadas (como es el caso de esta entrevista), que tienen en su mano el mejorar la situación actual. Por desgracia un hackathon rara vez da lugar a continuar la idea, si no se teje una red alrededor de organizadores y participantes, que intente crear continuidad o generar proyectos paralelos posteriores.

No tengo claros los siguientes pasos porque realizar aplicaciones sobre el open data actual es francamente difícil y arriesgado si se trata de un proyecto empresarial, sin embargo sé que seguiré estudiando las fuentes de datos, proponiendo mejoras, siendo crítico (y ser crítico no significa no apreciar el esfuerzo que se ha hecho a múltiples niveles) y colaborando en la medida de mis posibilidades con el mundo del open data, que tanto impacto social puede llegar a causar si se potencia adecuadamente.