Entrevista a los creadores de Liight App, primer premio del Desafío Aporta 2017

Fecha: 04-07-2018

Nombre: Santiago Jiménez y Carlos Rosety

Sector: Medio ambiente

Organismo, Institución o Empresa: Liight

País: España

Liight App fue el ganador del Desafío Aporta 2017 con su aplicación para gamificar la sostenibilidad, incentivando a aquellas personas que hacen un uso eficiente y sostenible de los recursos. Para ello se bonifican actividades como el uso del transporte público o el reciclaje, a través de una moneda virtual canjeable por descuentos y premios directos.

Hablamos con Santiago Jiménez y Carlos Rosety, los creadores de esta iniciativa, para que nos cuenten cómo están llevando a cabo este proyecto.

¿En qué punto del desarrollo de Liight App se encuentran actualmente?

Actualmente Liight cuenta a nivel producto con una versión de la app tanto en Android como iOS con las funcionalidades básicas disponibles y la suficiente estabilidad y robustez para comenzar con la fase de captación de usuarios y crecimiento (por el momento cerca de las mil descargas de manera orgánica). En cuanto al equipo, contando con la parte técnica más avanzada y cubierta, estamos incorporando nuevos perfiles para reforzar los campos de comunicación, marketing, etc., para poder generar una comunidad con la misión y los valores de la marca. Nuestro objetivo es pulir distintos aspectos a nivel de plan de negocio, tecnología-usuario y cliente para lanzar -invirtiendo, ya sí, en marketing- con la "vuelta al cole" en septiembre-octubre.

¿En qué fuentes de información, públicas o privadas, se basa su proyecto?

Empleamos distintas fuentes mediante las que cotejar y validar la veracidad de las acciones sostenibles llevadas a cabo (el uso del autobús, la bici, el tren, etc.). En este punto nuestro producto es único, ya que existen competidores y otras alternativas que de igual forma buscan incentivar a las personas a ser más sostenibles pero sin ninguna verificación, pudiendo provocar el efecto adverso o recompensando "fakes" como el uso del vehículo propio o situaciones por el estilo. Para confirmar la reducción de emisiones de CO2, el algoritmo de Liight cruza distintos parámetros obtenidos a través de los sensores del móvil del usuario con datos de carácter público, como distintos medios de transporte (Metro o Bus, por ejemplo) en función de sus rutas, horarios, etc.

También empleamos fuentes de datos privadas mediante el uso de APIs bajo permiso de terceros y la colaboración con empresas como Ecoembes, entre otras; e incluso fuentes de datos de elaboración propia recogidas por la propia comunidad de Liight como el mapeado de áreas que no contaban con una base existente de datos digitalizada.

¿Cree que iniciativas como el Desafío Aporta 2017 pueden ayudar a empresas y emprendedores a poner en marcha sus proyectos de reutilización de datos abiertos? ¿Qué otras iniciativas de este tipo cree que deberían ponerse en práctica?

Considero que sí, desafíos de este tipo ayudan a dar visibilidad y apoyo a startups y soluciones que proponen dar un valor y uso a estos datos cuyo mero almacenamiento, si no llega a esta segunda derivada, carecería de sentido. El análisis y uso de los datos es una oportunidad enorme que nos ofrece el momento en el que estamos, donde se puede sensorizar, recoger y publicar o tratar información de forma instantánea, muy económica y a gran escala. El dato se convierte en un recurso valioso y del que se puede obtener valor. Si éste lo devolvemos a la sociedad de manera tratada, limpia y de utilidad, podemos conseguir un gran impacto en nuestras ciudades.

Como usuario de datos abiertos, ¿qué retos se ha encontrado a la hora de reutilizar la información pública? ¿Cómo los ha solucionado?

En ocasiones echamos en falta una estandarización, quizás, en cuanto al formato de los datos, puesto que distintas instituciones homólogas (como ayuntamientos o servicios de transporte) pueden contar con propuestas similares en cuanto al concepto pero muy distintas en su estructura, con lo que toca adaptar la herramienta en cada caso y aplicar factores de corrección para emplearlos.

En otros casos encontramos que hay mucha información que no está digitalizada y por tanto no "existe" para su uso, aunque la tendencia es a que sí se vaya recogiendo y haciendo efectiva. En cualquier caso, el problema más importante que encontramos es cuando sí existe ese dato pero por los motivos que sea no está actualizado o es incorrecto. En aspectos en los que la precisión a nivel de geolocalización o temporal no es indispensable no hay problema. Incluso conforme avanza la generación de más capas de datos se pueden descubrir, actualizar y corregir. Pero en otros casos como, por ejemplo, el conocer al minuto cuánto le queda a mi autobús, el usuario puede dar por hecho que la información publicada es fidedigna y sentirse frustrado si resulta que no se cumplen sus expectativas, no a causa de la tecnología o la herramienta sino por culpa de la información de base que puede ser errónea.

¿Qué actuaciones considera que España debe priorizar en materia de disposición de datos?

La estandarización es relevante por supuesto a nivel ciudades, país e incluso a escala europea para poder hablar un mismo "lenguaje" y que cualquier sistema se pueda escalar y ser de utilidad. Conocemos que se están llevando a cabo medidas en este sentido que se han ido implantando durante los últimos años, lo cual es de agradecer y felicitar. La parte de ofrecer datos de calidad, actualizados y de precisión también es importante. Al final son recursos y tienen que cumplir unas características concretas. Como ocurre con todo, si construimos un puente con un buen diseño, un cálculo estructural correcto y una ejecución correcta, pero el material de base no cumple las especificaciones que prometía, probablemente se venga abajo. O en el caso de un restaurante, si el género y los ingredientes empleados no son de calidad, por muy buen servicio de sala o cocina que tengamos, y aunque contemos con un gran chef, el producto final que le llegue al usuario no será seguramente de su agrado.

Para terminar, ¿cuáles son sus planes de futuro? ¿Están inmersos o tienen en mente algún otro proyecto de reutilización de datos abiertos?

A día de hoy, en cuanto a movilidad, Liight está operativo en la Comunidad de Madrid. Nuestra idea es desplegar la tecnología que hemos desarrollado en otras provincias y ciudades donde también puede tener muy buena acogida e impacto en el bienestar y la reducción de la contaminación. En el ámbito del reciclaje también estamos trabajando con instituciones y empresas centradas en smart-city y sosteniblidad, en proyectos que verán la luz durante los próximos meses. Nos encontramos en un momento muy ilusionante a la par que exigente para el desarrollo y crecimiento de nuestra startup así como el de todo el ecosistema, y más en concreto dentro del sector de las smart-city.