Las empresas y administraciones públicas de nuestro país continúan avanzando en su camino hacia la digitalización, con las oportunidades que ello conlleva: optimización de procesos, mejora de la experiencia de usuarios, e innovación en los productos y servicios ofrecidos. Así lo recogen varios de los informes que se publicaron durante 2021, comenzando por el índice DESI, elaborado en el marco de la Comisión Europea.
Índice DESI
El índice DESI (Digital Economy and Society Index) realiza el seguimiento de los progresos realizados por los Estados miembros de la UE en materia de competitividad digital. Para la última edición, publicada a finales de 2021, se ha producido un cambio en la metodología con el fin de alinearse con el Plan de Recuperación y Resiliencia y los objetivos establecidos en la Brújula Digital de la Década Digital de la UE. De esta forma se han pasado a medir 4 indicadores: el capital humano, la conectividad de banda ancha, la integración de las tecnologías digitales por parte de las empresas y los servicios públicos digitales.
También cabe destacar que los datos del informe corresponden principalmente con el primer semestre de 2020, por lo que el efecto de la pandemia solo se ve reflejado parcialmente. Sus consecuencias se verán más claras en la próxima edición.
En este contexto, España se posiciona en 9ª posición, mejorando dos posiciones con respecto al año anterior.

España se mantiene por delante de la media europea en las 4 categorías analizadas, destacando especialmente en las dimensiones de servicios públicos digitales y conectividad.
- Servicios públicos digitales. La categoría donde mejor puntuación obtiene nuestro país, sobre todo en el subapartado de datos abiertos, con una puntuación (94%) 16 puntos porcentuales por encima de la media de la UE. El informe también destaca que el 67% de los usuarios de internet participa activamente en los servicios de administración electrónica. Gracias al Plan de Digitalización de las Administraciones Públicas se espera que al menos el 50 % de los servicios públicos digitales sean accesibles a través del móvil a finales de 2025. Con ello se busca una mayor personalización de los servicios y la mejora de la eficacia, eficiencia y transparencia del sector público.
- Conectividad. España destaca en redes de muy alta capacidad. Cada vez se reducen más, aunque todavía existen, las diferencias entre zonas rurales y urbanas. El 99,9% de las áreas pobladas tiene cobertura 4G, pero el 5G todavía llega solo a una minoría. Para revertir la situación, está en marcha el Plan para la Conectividad y las Infraestructuras Digitales y la Estrategia de Impulso a la Tecnología 5G, una hoja de ruta cuyo objetivo es que toda la población disponga de una conexión superior a 100 Mbps en 2025.
- Capital humano. El informe resalta que el 57% de la población española tiene al menos competencias digitales básicas. Para aumentar esta cifra hasta alcanzar el objetivo europeo del 80% en 2030, el Gobierno español ha incluido el impulso de las capacidades digitales de la población como uno de los ejes de actuación principales de la estrategia España Digital 2025. En este sentido, se han puesto en marcha el Plan Nacional de Competencias Digitales con siete líneas de actuación que van desde la capacitación digital de la ciudadanía y la reducción de la brecha digital hasta el fomento de especialistas TIC, un campo donde aún hay amplio margen de mejora. El informe también destaca el lanzamiento del Programa Educa en Digital, que establece medidas para fomentar una mayor digitalización del sistema educativo español.
- Integración de la tecnología digital. El 62 % de las pymes españolas tienen al menos un nivel básico de intensidad digital y el 24% ha abrazado el e-commerce, pero son pocas las empresas que aprovechan tecnologías como la inteligencia artificial, los macrodatos o los servicios en la nube. La respuesta para mejorar esta situación es el Plan de Digitalización de Pymes 2021-2025, que cuenta con cinco ejes de actuación: digitalización básica para las pymes; apoyo a la gestión del cambio digital; fomento de la innovación disruptiva y del emprendimiento digital; apoyo a la digitalización sectorial (con el foco en industria, turismo y comercio); y coordinación y eficiencia.

Otros informes relacionados con la transformación digital en España
Además del índice DESI, en nuestro país también se han publicado algunos informes durante los últimos 12 meses que hacen referencia al estado actual de implementación de herramientas digitales en distintos ámbitos.
Un ejemplo es “Sociedad Digital en España 2020-2021”, de la fundación Telefónica. El informe analiza los efectos de la situación sanitaria actual en los hábitos tecnológicos de las empresas y los ciudadanos españoles, de manera global y por comunidades autónomas. El COVID impulso la transformación, impulsando el teletrabajo y forzando a muchas empresas y administraciones públicas a adoptar herramientas digitales tanto para sus procesos internos como para la relación y provisión de servicios a la ciudadanía. En esta situación, el informe resalta 3 aspectos clave:
- La importancia de la conectividad y la calidad de la red española, que hizo frente al aumento masivo de tráfico de casi un 50%.
- La aceleración de la digitalización de personas y empresas, con el aumento de los usuarios conectados a la red y que consumen servicios online. Se estima que la digitalización podría incrementar el PIB de España entre 1,5 y 2,5 puntos cada año hasta 2025 y mejorar la productividad de las pymes entre un 15 y un 25%.
- La necesidad de situar a las personas en el centro de la transformación digital. La pandemia también ha ampliado la brecha entre aquellos que ya habían abrazado la transformación digital y los que aún no la habían iniciado. Para paliar esta situación se propone apoyarse en iniciativas de colaboración público-privada.
El año pasado también se actualizó el informe La digitalización de la economía (originalmente publicado en 2017), del Consejo económico y social de España. Al debate sobre el impacto de la digitalización en la productividad y el empleo, se han sumado otros nuevos retos relacionados con el riesgo de la hegemonía tecnológica de determinados países y empresas, el despliegue del 5G, los límites éticos a la inteligencia artificial o la propiedad de los datos, entre otros.
Dado que se trata de una situación en continua evolución, los informes sobre la materia no dejan de actualizarse. En los próximos meses, por ejemplo, podremos descubrir las conclusiones de la nueva edición de “La Economía Digital en España”, de la Fundación COTEC, actualmente en desarrollo.
Lo que no se puede negar es que nuestro país avanza en su camino hacia las oportunidades digitales. Un camino en el que es fundamental seguir impulsando el acceso a datos de calidad y a capacidades relacionadas para poder extraer todo su valor.
Llevamos años hablando de la transformación digital, pero quizás ha sido en los últimos meses cuando nos hemos tenido que quedar en casa y recurrir al teletrabajo o al comercio electrónico, cuando más hemos notado su necesidad. Muchas empresas han tenido que transformarse rápidamente, adaptando sus procesos internos, su relación con los clientes e incluso sus modelos de negocio a las nuevas necesidades.
No obstante, la transformación digital no es nada nuevo, y antes de la crisis sanitaria ya había muchas organizaciones con un largo camino recorrido. Así se recoge en el Índice de Economía y Sociedad Digitales (DESI), que cada año mide el rendimiento y evolución de los Estados miembros de la UE en materia de competitividad digital.
ÍNDICE DESI
El Índice DESI realiza su análisis en base a 5 indicadores: Servicios Públicos Digitales, Conectividad, Capital Humano, Integración de la tecnología digital y Uso de Servicios de Internet.
En este índice, España se sitúa por encima de la media de la Unión Europea, ocupando la undécima posición, con puntuaciones desiguales en los diversos marcadores:
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El marcador donde nuestro país más destaca es Servicios Públicos Digitales, donde se sitúa en el segundo puesto de Europa, mejorando su posición con respecto al año pasado, gracias a la aplicación de una estrategia digital por defecto en toda su administración central. Uno de los indicadores que impulsa la posición de España en esta dimensión son los datos abiertos, donde nos situamos en el segundo puesto de madurez en Europa. También nos situamos por encima de la media en la disponibilidad y uso de servicios de administración electrónica.
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España también obtiene buenos resultados en el ámbito de la conectividad (5º puesto), impulsada por la buena implantación de las redes de alta velocidad: un 80% de los hogares disponen de cobertura de fibra óptica, muy por encima de la media de la UE (34 %).
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Por el contrario, España está por debajo de la media de la UE en el indicador de capital humano (puesto 16), con un 43% de personas entre 16 y 74 años que aún carecen de competencias digitales. Sí mejora con respecto al año pasado el porcentaje de titulados y especialistas en TIC en el empleo total. El informe resalta los esfuerzos gubernamentales para mejorar esta situación, con acciones como el Plan Estratégico de Formación Profesional del Sistema Educativo 2019-2022, que busca crear cuarenta nuevos títulos en distintos ámbitos TIC.
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Con respecto a la integración de la tecnología digital, España se sitúa en el puesto 13, en línea con la media de la UE. Las empresas españolas aprovechan las oportunidades que ofrecen las tecnologías digitales y están por encima de Europa en el uso de sistemas electrónicos de intercambio de información (43% frente a 34%), aunque ligeramente por debajo en el acceso a análisis de macrodatos (11% frente al 12) y el uso de la nube (16% frente a 18 %). Por lo que respecta a las tecnologías emergentes, el informe destaca que España ha desarrollado un número importante de medidas de coordinación, resaltando en el campo de la ciberseguridad.
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Por último, el uso de los servicios de internet ha aumentado desde el año anterior, y el país ha obtenido resultados superiores a la media de la UE. No obstante, cabe mencionar que todavía se utiliza más para acciones lúdicas (consumir contenidos multimedia), que para realizar gestiones relacionadas con el día a día, como la banca o el comercio electrónico.
El estudio se realizó antes de la pandemia, por lo que los resultados no recogen las acciones realizadas durante los últimos meses, como la publicación de la Agenda Digital 2025, entre cuyos ejes está el impulso de una Economía del dato. Las medidas a desarrollar incluyen la puesta en marcha de una Estrategia de Inteligencia Artificial, el desarrollo de una Oficina del Dato con un Chief Data Officer al frente y la creación de un Consejo Asesor de Inteligencia Artificial, entre otras.
OTROS INFORMES SOBRE TRANSFORMACIÓN DIGITAL EN ESPAÑA
Además del índice DESI, en los últimos meses se han publicado en nuestro país dos informes de especial importancia cuando hablamos de digitalización: el “Informe Sociedad Digital en España 2019” y el Informe “COTEC 2020”
Informe Sociedad Digital en España 2019
Este informe, editado por la Fundación Telefónica, incluye datos e indicadores que describen el estado de la sociedad española en relación a los medios, usos y servicios digitales. En concreto se centra en el despliegue de las infraestructuras de telecomunicaciones, el nivel de implementación de las tecnologías más vanguardistas y el estado del arte de la vida digital de los españoles.
Las conclusiones del informe están muy alineadas con el índice DESI, al que toma como referencia. Destaca que 9 de cada 10 habitantes son usuarios de internet, y que la brecha de género en el ciberespacio se ha eliminado por completo, aunque todavía sigue existiendo una brecha de edad. El informe también resalta que nuestro país cuenta con una muy buena conexión, con cobertura de redes ultrarápidas en tres de cada cuatro hogares.
El estudio indica que las principales corrientes tecnológicas que están configurando la transición digital en España giran en torno a la inteligencia artificial, la industria 4.0 y la ciberseguridad, destacando sobre todo la primera: mientras que en 2013 solamente una de cada cincuenta empresas emergentes centraba su actividad en la inteligencia artificial, ahora lo hacen una de cada doce.
El informe finaliza con un análisis del grado de desarrollo digital que presentan las Comunidades Autónomas, describiendo la situación actual y los retos que cada región tiene por delante.
Puedes leer el informe completo en este enlace.
Informe COTEC 2020
El informe COTEC, por su parte se centra en un aspecto fundamental para impulsar la transformación digital: la I+D+I. El informe nos muestra el mapa de la innovación en España, a través del análisis de los principales indicadores y estrategias nacionales, autonómicas e internacionales.
El informe analiza datos de 2018 y muestra que la I+D ha ganado peso en la estructura productiva por segundo año consecutivo, impulsada sobre todo por la inversión privada. No obstante, todavía nos encontramos muy lejos de los países como Francia, Italia o Alemania.
Las comunidades autónomas mantienen unos niveles de esfuerzo heterogéneos. Las cinco regiones más adelantadas son País Vasco, Com. de Madrid, Com. Foral de Navarra, Cataluña y Castilla y León).
El informe también se centra en el ámbito educativo, donde resalta que España presenta una tasa superior a la media europea en graduados STEM, pero con una brecha de género mucho más amplia que en la mayor parte de los países del entorno. Cabe destacar que nuestro país presenta una reducida proporción de personas con nivel formativo medio, ya que contamos con una elevada tasa de población que abandona los estudios a edades tempranas, y un alto porcentaje de jóvenes que se gradúan en estudios universitarios.
Puedes leer el informe completo en este enlace.
Tras echar un vistazo a estos informes, podemos concluir que tanto el sector público como el privado están haciendo un esfuerzo por impulsar la transformación digital de España para hacer de la transformación digital y la innovación un motor de desarrollo económico y social en nuestro país. Aún quedas áreas de mejora, pero no se puede negar el interés en hacer frente a los retos que tenemos por delante.