Comunidades de datos para promover la reutilización de la información pública

Fecha de la noticia: 26-07-2018

comunidad datos

A la hora de crear una iniciativa de datos abiertos, es necesario conocer cuáles son las expectativas y retos de los usuarios, así como qué potenciales servicios o productos basados en datos abiertos se podrían crear a través de la reutilización de los recursos disponibles. De esta forma podremos adaptar los conjuntos de datos disponibles en nuestro portal a las necesidades de los usuarios, lo que facilitará su reutilización.

Con este objetivo, nacen las comunidades de datos abiertos, dirigidas a construir un ecosistema activo y equilibrado de usuarios. Se trata de espacios de diálogo donde se promueven fórmulas de trabajo común que ayudan a mejorar, actualizar y dar nuevos usos a los datos ofrecidos a través de los catálogos, herramientas y servicios actualmente disponibles.

El avance y consolidación de una iniciativa de este tipo pasa por la implicación y participación de todas las partes y organismos involucrados en el ciclo de vida de los datos abiertos:

  • Proveedores de datos: ya sean organismos públicos o privados que tienen en marcha una iniciativa de apertura de datos.

  • Usuarios y consumidores de datos: infomediarios, startups, profesionales de los datos (como los medios de comunicación, los investigadores o el sector de la educación), organizaciones civiles y todo tipo de reutilizadores en general.

  • Especialistas sectoriales: para que una comunidad de datos funcione debe incluir especialistas en los distintos sectores económicos  (transporte, educación, turismo, meteorología, etc.), especialistas en datos y nuevas tecnologías (consultores y expertos en open data, open government, semántica, linked data, Big data, inteligencia artificial, etc.) y especialistas transversales (en áreas como economía, legal, marketing, etc.).

En este ecosistema, los organismos públicos no deben limitarse a un papel reactivo, sino que deben  involucrarse activamente a través de la  promoción y difusión de las iniciativas en todos los niveles. Tal y como recogimos en el informe Open Data como herramienta para las Smart Cities, los organismos públicos deben tener un papel de liderazgo, ayudando a motivar, generar compromiso y guiar las distintas actividades movilizando al resto de usuarios:

 

Para llevar a  cabo esta labor, las comunidades pueden apoyarse en distintas herramientas online y offline (como cuestionarios, entrevistas y grupos de trabajo), que faciliten la comunicación y colaboración continua. CKAN, por ejemplo, ofrece algunas funcionalidades interesantes como las extensiones disqus o comments, que permiten comentar y discutir sobre los conjuntos de datos, o  compartir ideas, aplicaciones o contenidos relacionados. Además, CKAN permite compartir conjuntos de datos en algunas redes sociales, como Facebook y twitter.

Las redes sociales han servido como un canal para facilitar la creación de estas comunidades, aunando especialistas de distintos países con intereses comunes. En Linkedin, por ejemplo, encontramos Comunidades internacionales que fomentan la colaboración y el aprendizaje en un entorno neutral. También encontramos grupos específicos que aúnan su interés por campos concretos, como las ciudades inteligentes y la innovación urbana o la ciencia de datos.

La Biblioteca Nacional de España, ejemplo de comunidad de datos

En esta línea, en nuestro país, la Biblioteca Nacional de España está llevando a cabo una iniciativa para crear un espacio de participación y co-creación focalizado en la generación de nuevos valores, conocimiento, productos y servicios a través de la reutilización del patrimonio cultural. Para ello buscan crear un grupo de trabajo interdisciplinar donde se produzca un diálogo entre investigadores y humanistas digitales, expertos en tratamiento y reutilización de datos, profesionales de la cultura abierta, expertos en estrategia digital, comunidades de reutilizadores, etc. con los que encontrar objetivos comunes y trabajar para alcanzarlos.

Gracias al fomento de estas iniciativas abiertas y participativas se obtendrán otras muchas ventajas añadidas, como nuevos canales de feedback para mejorar la calidad y fiabilidad de los datos; la posibilidad de utilizar técnicas de crowdsourcing o gamificación que permitan captar u optimizar nuevos recursos; o incluso habilitar colaboraciones público-privadas para la explotación de nuevos datos de forma beneficiosa para todas las partes implicadas.

En definitiva, las comunidades de datos abiertos son un mecanismo indispensable para enriquecer todo el ciclo de los datos abiertos, desde la captación y la gestión de los datos, hasta la creación de nuevos productos y servicios de valor añadido.