Data publicació 19/05/2026
Foto de un ordenador con un icono
Descripció

¿Puede un algoritmo anticipar una inundación o ayudar a un agricultor a regar mejor sus cultivos? La respuesta es sí, y hay ocho equipos en América Latina que ya están demostrándolo.

El cambio climático no es un problema del futuro. Es una realidad que hoy desplaza familias, destruye cosechas, colapsa infraestructuras y pone en riesgo la biodiversidad. Ante este escenario, la tecnología y, en concreto, la combinación de datos abiertos e inteligencia artificial son una herramienta poderosa para construir soluciones más inteligentes, rápidas y eficaces.

En este post queremos presentar ocho proyectos seleccionados en el marco del Open Data and AI Innovation Challenge (Data2AIChallenge), una iniciativa impulsada por Open Data Charter (ODC) con el apoyo de la Fundación Patrick J. McGovern y los gobiernos de Colombia y Uruguay. Estos ocho equipos han sido elegidos entre todas las propuestas recibidas para recibir seis meses de mentoría especializada con la que llevar sus ideas a la realidad.

¿Qué es el Data2AIChallenge?

El Data2AIChallenge es una convocatoria regional centrada en la acción climática que busca apoyar el desarrollo de proyectos que reutilicen datos públicos abiertos y apliquen inteligencia artificial para dar respuesta a desafíos medioambientales concretos en Colombia y Uruguay.

Sus objetivos son:

  • Fomentar la participación ciudadana.
  • Promover usos éticos e innovadores de la IA y los datos abiertos.
  • Visibilizar soluciones con impacto real.

La convocatoria admitió propuestas de estudiantes, desarrolladores, periodistas, activistas e investigadores. Un jurado multidisciplinar (integrado por especialistas en gobierno abierto, cambio climático y transformación digital de instituciones como el Banco de Desarrollo de América Latina, Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento de Uruguay y el Ministerio TIC de Colombia) evaluó las propuestas según criterios de innovación, relevancia y rigor metodológico.

De todos ellos, se seleccionaron ocho proyectos que demuestran que los datos abiertos pueden ser palanca de cambio en el sector medioambiental.

Los ocho proyectos seleccionados

1. Alerta Yí: alertas tempranas ante inundaciones con ciencia ciudadana

La cuenca del río Yí, en Uruguay, es una zona recurrentemente afectada por inundaciones. El equipo de Alerta Yí propone un sistema participativo de alerta temprana que integra datos abiertos, modelos de inteligencia artificial y ciencia ciudadana. El objetivo es tanto anticipar el riesgo como construir resiliencia comunitaria, es decir, que las propias comunidades sean parte activa del sistema de vigilancia y respuesta.

Este tipo de enfoque híbrido entre tecnología y participación ciudadana es especialmente valioso en contextos donde los recursos institucionales son limitados y el conocimiento local resulta imprescindible.

2. Minga Abierta: cartografía comunitaria para prevenir riesgos en Medellín

Las laderas de Medellín (Colombia) concentran barrios populares con alta exposición a deslizamientos e inundaciones. El Colectivo Pluriverso Narrativo, responsable del proyecto Minga Abierta, combina cartografía comunitaria, ciencia ciudadana y modelos predictivos para anticipar riesgos climáticos.

El nombre del proyecto no es casual: "minga" es una palabra de origen quechua que hace referencia al trabajo colectivo. La propuesta entiende que los datos sin comunidad no bastan, y que la prevención de riesgos es también un acto de organización social.

3. AgroClima Platform: prescripciones de riego inteligente para la agricultura familiar

El estrés hídrico amenaza directamente la seguridad alimentaria de pequeños productores en el Municipio del Magdalena (Colombia). AgroClima Platform utiliza inteligencia artificial y datos satelitales de acceso abierto para generar prescripciones de riego precisas y adaptadas a cada parcela.

Se trata de un ejemplo muy claro del potencial democratizador de los datos abiertos. Porque la información climática que antes solo estaba al alcance de grandes explotaciones agroindustriales puede ahora ponerse al servicio de los agricultores familiares que más necesitan adaptarse al cambio climático.

4. Amenaza Roboto: IA para abrir los expedientes ambientales

¿Cuántos procesos de evaluación de impacto ambiental quedan enterrados en documentos densos e inaccesibles? Amenaza Roboto aplica IA generativa para transformar esos expedientes en datos abiertos auditables, comprensibles y reutilizables por cualquier ciudadano.

Este proyecto defiende una premisa fundamental: la transparencia no es solo publicar datos, sino hacer que esos datos sean comprensibles y accionables. Cuando la ciudadanía puede entender lo que dicen los expedientes ambientales, la rendición de cuentas se vuelve real. Cabe destacar que Amenaza Roboto ya tiene una trayectoria previa: fue equipo ganador en un desafío anterior organizado por la propia ODC en Uruguay en 2022.

5. Luz Urbana: mapas de contaminación lumínica para proteger la biodiversidad

La contaminación lumínica es una de las formas de contaminación menos evidentes, pero con efectos documentados sobre la biodiversidad, los ciclos circadianos de animales y plantas, y también sobre la salud humana. Luz Urbana utiliza big data e inteligencia artificial para cruzar imágenes satelitales con datos urbanos y generar mapas de contaminación lumínica en Uruguay.

El proyecto representa un uso innovador de datos geoespaciales abiertos para abordar un problema ambiental que habitualmente queda fuera de las agendas políticas locales.

6. Observatorio de Reciclables: decisiones climáticas a partir de datos de residuos

¿Cómo comparar el impacto climático de distintas políticas de gestión de residuos? El proyecto del Observatorio de Reciclables, impulsado por CEMPRE Uruguay, responde a estas preguntas aplicando datos abiertos, metodología IPCC e inteligencia artificial para medir el impacto climático de las decisiones de reciclaje a escala territorial.

El valor de esta propuesta está en transformar datos dispersos sobre residuos en indicadores comparables y accionables que puedan orientar políticas públicas basadas en evidencia.

7. Guardianes de la Ladera: alertas climáticas accionables contra deslizamientos

Colombia es uno de los países del mundo con mayor incidencia de deslizamientos de tierra. Guardianes de la Ladera transforma datos geoespaciales abiertos en alertas climáticas locales, utilizando inteligencia artificial para anticipar deslizamientos con evidencia trazable y comunicarlos de forma que puedan orientar decisiones concretas a nivel comunitario.

La propuesta pone el foco en un problema clásico de los sistemas de alerta: la brecha entre los pronósticos generales y las decisiones locales.

8. BIO-IA: periodismo de datos para defender el Amazonas

El piedemonte amazónico en Caquetá (Colombia) alberga una riqueza de especies endémicas amenazada por la deforestación y la pérdida de hábitat. BIO-AI combina inteligencia artificial y periodismo de datos para construir experiencias audiovisuales orientadas a la conservación. La propuesta entiende que para que los datos científicos lleguen a la ciudadanía hay que convertirlos en relatos que la gente pueda comprender y que movilicen voluntades.

En un contexto donde la Amazonía sigue siendo objeto de disputas políticas y presiones económicas, proyectos como este demuestran que el conocimiento, cuando se comunica bien, puede ser una herramienta de defensa territorial.

¿Qué nos enseñan estos proyectos?

Más allá de sus particularidades, los ocho proyectos seleccionados comparten una serie de rasgos que merece la pena destacar:

  • Los datos abiertos son infraestructura para la acción climática. Sin acceso libre a datos satelitales, climáticos, geoespaciales o de residuos, ninguno de estos proyectos sería posible. La apertura de datos públicos permite que la innovación ciudadana florezca.
  • La IA es una herramienta, no una solución mágica. Todos estos equipos utilizan la inteligencia artificial al servicio de un problema concreto, con datos reales y objetivos claros. Pero la IA no es la idea en sí, sino una herramienta para obtener mejores resultados.
  • La participación ciudadana amplifica el impacto. Varios de estos proyectos integran ciencia ciudadana y cartografía comunitaria. Esto no solo mejora la calidad de los datos; también genera apropiación local de las soluciones.
  • Los datos abiertos reducen brechas. Agricultores familiares, comunidades de ladera, habitantes de zonas inundables: los proyectos seleccionados ponen las herramientas más sofisticadas al servicio de quienes más las necesitan.

Conclusión: cuando los datos abiertos se convierten en acción

Los ocho proyectos del Data2AIChallenge son una demostración práctica de que la apertura de datos públicos, combinada con inteligencia artificial y compromiso ciudadano, puede generar soluciones concretas a problemas climáticos reales. Desde las laderas de Medellín hasta el piedemonte amazónico, desde los campos del Magdalena hasta las noches iluminadas de Uruguay, estas iniciativas muestran que el cambio no siempre viene de grandes instituciones o presupuestos millonarios: a veces nace de equipos pequeños, con buenas preguntas, acceso a datos abiertos y voluntad de transformar su entorno.

El reto ahora es seguir ampliando la disponibilidad, calidad y usabilidad de los datos climáticos públicos, y acompañar a quienes quieren utilizarlos para construir un mundo más resiliente. Porque los datos abiertos son el punto de partida de todo lo que está por venir.