La leucemia linfocítica crónica (CLL) es un neoplasia linfoide caracterizado por la acumulación de células B maduras. El diagnóstico se determina mediante la detección de linfocitos B monoclonales en sangre periférica, incluso en estadios tempranos (Linfocitosis de células B monoclonales)], y su curso clínico es altamente heterogéneo. De hecho, existen múltiples factores pronósticos bien caracterizados que también están relacionados con la heterogenicidad genética observada, como la región variable de cadenas pesadas de inmunoglobulina (IGHV) mutacional, del17p y mutaciones TP53, entre otros. Además, se ha observado una disregulación del sistema inmunitario (inmunidad interna y adaptativa) en pacientes de CLL, con fuerte impacto en la vigilancia inmunitaria y consecuentemente en la aparición, evolución y respuesta terapia. Además, el microambiente tumoral es altamente complejo y heterogéneo (es decir, matriz, fibroblasto, células endoteliales y células inmunitarias), desempeñando un papel crítico en la evolución de la CLL. En este estudio se ha evaluado sistemáticamente un perfil cuantitativo de 103 proteínas (citocinas, quimioquinas, factores de crecimiento/regulación, puntos de control inmunitarios y receptores solubles) en 67 muestras de suero (57 CLL y 10 MBLhi). También, perfiles diferenciales de factores inmunitarios solubles que discriminan entre MBLhi y CLL (sCD47, sCD27, sTIMD-4, sIL-2R y sULBP-1), progresión de enfermedades (sCD48, sCD27, sArginase-1, sLAG-3, IL-4 y sIL-2R), o entre perfiles correlacionados con otros factores pronósticos, como IGHXVIP10 Estos resultados allanan el camino para explorar el papel de los puntos de control inmunitarios solubles como una fuente prometedora de biomarcadores en la CLL, para proporcionar nuevas ideas sobre el proceso de supresión inmunitaria y/o la disfunción, principalmente en las células T, en combinación con la perturbación del equilibrio celular y la polarización del microambiente que conduce a la fuga de tumores. (Traducción automática)