Abrir los datos públicos es solo el primer paso de un camino mucho más ambicioso. El verdadero éxito de las políticas de datos abiertos no se mide en el número de datasets publicados ni en el volumen de gigabytes descargados, sino en el impacto real que esos datos generan en la sociedad, la economía y la innovación. Es decir, en su reutilización para generar servicios de valor añadido, apoyo a la toma de decisiones estratégicas, etc.
Sin embargo, debido al anonimato que generalmente prima en la descarga de datos, las iniciativas de datos abiertos a menudo desconocen quién está utilizando la información y para qué. Implementar una metodología activa de captación de casos de uso es fundamental para romper esta barrera y conocer el valor del dato.
A continuación, analizamos por qué es crucial realizar esta práctica, qué criterios seguir para seleccionar los casos a considerar y qué información clave debemos recopilar.
¿Por qué es importante captar y publicar ejemplos de reutilización?
La captación y análisis de casos de uso es uno de los mecanismos que los publicadores de datos abiertos tienen para medir el impacto de sus iniciativas open data. En este ámbito, entendemos por caso de uso cualquier modelo de negocio, aplicación, plataforma, servicio, análisis, etc. desarrollado por una entidad (ya sea una empresa, startup, ONG o la propia ciudadanía) que genere un valor tangible mediante la reutilización de datos públicos. Es decir, nos centramos en procesos que transforman datos abstractos en soluciones prácticas que resuelven un problema real, mejoran la toma de decisiones o crean una nueva oportunidad de negocio en el mercado. Las plataformas de datos abiertos suelen contar con una sección donde publican los casos de uso localizados, ya sea mediante catálogos o repositorios donde se recopilan empresas con modelos de negocio basados en datos abiertos, aplicaciones, servicios o historias de éxito a través de artículos o informes concretos. Se trata de un escaparate que beneficia a todos los actores del ecosistema de datos:
- Para las empresas reutilizadoras: funciona como un escaparate institucional gratuito de alta visibilidad. Aparecer en portales oficiales, ya sean internacionales, nacionales, autonómicos o locales, avala su reputación, su capacidad tecnológica y su modelo de negocio ante potenciales clientes e inversores.
- Para la sociedad: actúa como un elemento inspirador que puede desencadenar un "efecto llamada". Mostrar soluciones reales y tangibles fomenta la cultura del dato y estimula a emprendedores, investigadores y desarrolladores a crear nuevos servicios.
- Para la Administración pública: permite conocer qué conjuntos de datos son los más demandados y qué aspectos tienen en común (calidad, formatos, frecuencias de actualización, etc.), lo cual da pistas sobre qué cuestiones se deben impulsar o mejorar en el ejercicio de publicación. Además, el conocimiento sobre el uso de los datos es de gran utilidad para justificar la inversión de recursos en la apertura de datos y demostrar el retorno social de la inversión (SROI).

Figura 1. Beneficios de recopilar casos de uso de datos abiertos. Fuente: elaboración propia - datos.gob.es.
Tres vías para nutrir el repositorio de forma continua
Localizar empresas con modelos de negocio basados en datos abiertos y casos de uso concretos puede parecer una tarea complicada al principio, pero el secreto reside en combinar la automatización con la presencia en los foros adecuados. Para mantener el catálogo actualizado de forma constante, se recomienda activar tres vías complementarias:
- Escucha proactiva: consiste en monitorizar de manera constante las redes sociales, los medios de prensa tecnológica, los listados de empresas de asociaciones del sector (como ASEDIE), así como los ganadores de hackatones y premios de innovación.
- Canales reactivos: en paralelo a la búsqueda proactiva, es necesario mantener un canal de comunicación permanente y visible en el portal web. Lo habitual es contar con un formulario sencillo para que las propias empresas puedan postularse de forma autónoma. Difundir este canal de comunicación a través de los diversos medios de la iniciativa (como redes sociales, boletines periódicos, etc.) es fundamental para garantizar el crecimiento del catálogo de casos de uso.
- Alianzas del ecosistema: otra buena opción es colaborar estrechamente con asociaciones de empresas, universidades, incubadoras de startups y parques tecnológicos, que suelen ser los principales dinamizadores y focos de nacimiento de estas empresas reutilizadoras.
¿Cómo elegir las empresas y casos a categorizar?
Para que la colección de casos de uso sea una herramienta de referencia y mantenga un alto estándar de calidad, es necesario aplicar criterios de filtrado objetivos. Se recomienda priorizar los proyectos bajo las siguientes premisas:
- Uso significativo de datos públicos: el modelo de negocio o solución debe basarse total o parcialmente en la reutilización de conjuntos de datos de origen público (locales, autonómicos, nacionales o europeos), destacando positivamente la hibridación de distintas fuentes de datos (mashup de datos).
- Impacto y relevancia social o económica: se priorizarán aquellas empresas y soluciones que resuelvan problemas reales de la ciudadanía o de los sectores productivos (por ejemplo, optimización de la movilidad urbana, herramientas de diagnóstico de salud, eficiencia energética o transparencia financiera).
- Madurez y viabilidad: deben considerarse empresas que ofrezcan aplicaciones, plataformas o servicios que ya estén operativos en el mercado o, como mínimo, que cuenten con un Producto Mínimo Viable (MVP) testado y funcional. Es recomendable evitar ideas o proyectos en fase puramente conceptual. Estas soluciones iniciales pueden tener su escaparate en los concursos de datos que organizan diversos organismos, como la Junta de Castilla y León o el Cabildo de Tenerife, entre otros.
- Calidad y funcionalidad: las soluciones tecnológicas deben presentar un correcto diseño y funcionamiento técnico, con una experiencia de usuario óptima. El objetivo es garantizar que la reutilización del dato se traduce en un servicio verdaderamente eficiente y robusto para su público objetivo.
- Diversidad sectorial: es importante buscar un equilibrio temático para demostrar que el dato abierto es transversal. El repositorio o catálogo debe reflejar casos en sectores tan diversos como la agricultura, el turismo, la cultura o la educación.
¿Qué información se debe incluir sobre cada caso de uso?
Para que las fichas de los casos de uso sean homogéneas, comparables y útiles para los usuarios del portal, la recogida de información debe estructurarse de forma homogénea. Algunos de los pilares básicos a incluir son:
- Perfil del reutilizador: nombre de la empresa, organismo o persona que la ha puesto en marcha el modelo de negocio o desarrollado la solución. En el caso de las empresas se puede incluir su año de fundación, tamaño, sector de actividad, enlace a su web corporativa, etc.
- Descripción del modelo de negocio / solución: nombre de los productos o servicios, problemas que soluciona, descripción de su funcionalidad, público objetivo al que van dirigida, etc.
- Fuentes de datos abiertos utilizadas: detalle explícito de los datasets consumidos, incluyendo su fuente de procedencia (por ejemplo, "Datos meteorológicos de la Agencia Estatal de Meteorología - AEMET"). Esto ayuda de forma directa a conectar la oferta con la demanda de datos.
- Impacto obtenido: Indicadores cuantitativos o cualitativos del beneficio generado tanto para la empresa como para el reutilizador (ahorro de tiempo, reducción de emisiones, facturación, puestos de trabajo creados, etc.).
Ejemplos de catálogos de casos de uso
Para inspirar el diseño de un repositorio propio o entender cómo se plasman estas metodologías en el entorno real, es útil analizar cómo lo están implementando diferentes administraciones públicas.
En el caso de datos.gob.es, contamos con dos secciones diferenciadas, una para empresas y otra para aplicaciones. Ambos apartados permiten filtrar por sector de actividad o etiquetas, y además incluyen un buscador de texto libre, para que los usuarios puedan encontrar más fácilmente los casos de uso que se corresponden con sus necesidades.
A nivel autonómico y local también son muchos los organismos que han decidido incluir una sección específica en sus plataformas que muestre el potencial de uso de los conjuntos de datos publicados. Es el caso de la Junta de Andalucía, el Gobierno Vasco o el Ayuntamiento de Madrid.
Si miramos a Europa, nuestros vecinos también cuentan con esta funcionalidad en sus plataformas open data. Iniciativas nacionales como las de Francia o Lituania, que ocupan las primeras posiciones de madurez en datos abiertos de acuerdo con el Open Data Maturity 2025, cuentan también con este tipo de escaparates.
Conclusión: pasar del dato publicado al valor compartido
Medir el impacto de los datos abiertos es fundamental para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de las iniciativas de datos abiertos. Sin una metodología clara para captar y estructurar las historias de éxito, los portales corren el riesgo de convertirse en meros almacenes de archivos digitales inertes.
Al poner a disposición de la ciudadanía ejemplos reales de la utilidad de los datos abiertos, la Administración no solo justifica la inversión pública en esta materia, sino que devuelve a la sociedad el conocimiento necesario para seguir innovando.
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