Los progresos en el estado de los datos abiertos a nivel global

Fecha de la noticia: 29-01-2024

Fotografía de stock del mundo

Hace ya casi cinco años de la publicación del estudio sobre la primera década de los datos abiertos llevado a cabo por la red de los datos abiertos para el desarrollo (OD4D) y más de 60 autores de todo el mundo expertos en la materia. En esta primera edición del estudio se destacaba la importancia de los datos abiertos en el desarrollo socioeconómico y en la resolución de problemas a nivel mundial. También se recalcaban los avances para conseguir que los datos fuesen más accesibles y reutilizables y al mismo tiempo se comenzaba a profundizar en la necesidad de tener en cuenta otras cuestiones clave como la justicia de datos, la necesidad de una IA responsable y los retos de la privacidad.

Durante el último año y medio la nueva red de los datos para el desarrollo (D4D) ha estado organizando una serie de debates con el objetivo de analizar la evolución del movimiento de los datos abiertos en estos últimos años y poder así publicar una actualización del estudio anterior. Entre las conclusiones generales preliminares de esos debates se encuentran:

  • La necesidad de hacer las historias de impacto más visibles como una forma de incentivar una mayor apertura y disponibilidad de datos.
  • La conveniencia de abrir los datos de manera que satisfagan las necesidades de los potenciales usuarios y beneficiarios, y que se haga de forma colaborativa con la comunidad.
  • Abogar para que las organizaciones donantes añadan como parte de sus programas de subvenciones el requisito de que los beneficiarios deban elaborar y llevar a cabo planes de datos abiertos.
  • Dar prioridad a la necesidad de compartir datos de forma interoperable.
  • Publicar más datos enfocados a mejorar la situación de los grupos históricamente marginados.
  • Aumentar los esfuerzos para un mayor desarrollo de las capacidades técnicas requeridas para la implantación de los datos abiertos.
  • Ahondar en la creación, evolución e implementación de los marcos legales y políticos necesarios para dar soporte a todo lo anterior.

Al mismo tiempo, se está llevando a cabo un proceso de actualización del estudio mediante el cual se analizan los progresos conseguidos durante los últimos años en cada una de los sectores y comunidades analizados por el estudio original. Gracias a este proceso podemos conocer ya algunos adelantos de las novedades más destacadas durante los últimos años, así como los retos pendientes en varios ámbitos que pasamos a repasar a continuación.

Novedades a nivel sectorial

Algunas de las novedades más relevantes que se han dado en distintos sectores clave durante los últimos cinco años son las siguientes:

Rendición de cuentas y lucha contra la corrupción: Se ha incrementado rápidamente el uso de datos en esta área, aunque su impacto no está bien documentado y el uso de datos abiertos en este ámbito debería centrarse más en los problemas detectados y trabajar de forma más colaborativa con todos los actores implicados.

Agricultura: El sector agroalimentario se ha centrado en facilitar el intercambio seguro y eficaz de los datos aplicando los principios del modelo de datos FAIR (Encontrables, Accesibles, Interoperables y Reutilizables), debido principalmente a las reticencias a la hora de compartir algunos datos de ámbito más personal.

Transporte: Este es un sector en que las autoridades públicas reconocen claramente la importancia de los datos abiertos a la hora de construir ecosistemas de transporte que contribuyan a abordar problemas globales como el desarrollo sostenible y el cambio climático. Los principales desafíos detectados en este caso son la interoperabilidad y la protección de la privacidad de los datos.

Sanidad: La práctica de recolectar, compartir y usar datos relacionados con la salud se ha acelerado considerable debido a los efectos de la pandemia de Covid-19. Al mismo tiempo, las medidas de contención llevadas a cabo durante este periodo en cuanto al rastreo de contactos y las cuarentenas, han contribuido a aumentar el reconocimiento de la importancia de los derechos digitales en cuanto a los datos sanitarios.

Estadísticas nacionales: Los datos abiertos se han consolidado como parte integral de las estadísticas nacionales, pero hay un riesgo significativo de retroceso. Las organizaciones internacionales ya no se centran tanto en la difusión de los datos como en fomentar su uso para generar valor e impacto. Por ello, ahora es necesario centrarse en la sostenibilidad de las iniciativas para poder asegurar un acceso equitativo y mejorar el bien social.

Acción por el cambio climático: En los últimos años, la calidad y disponibilidad de datos climáticos ha mejorado en algunos sectores muy concretos, como por ejemplo en el de la energía. Sin embargo, existen todavía grandes vacíos en otras áreas, como por ejemplo en las ciudades o el sector privado. Por otro lado, los conjuntos de datos climáticos disponibles presentan otros retos como que suelen ser demasiado técnicos, estar mal formateados o que no abordan casos de uso y problemas específicos.

Desarrollo urbano: Los datos abiertos juegan un papel cada vez más importante en el contexto del desarrollo urbano a nivel global a través de la promoción de la equidad, su contribución a mitigar el cambio climático y a la mejora de los sistemas de respuesta a crisis. Además, el continuo desarrollo y crecimiento de tecnologías urbanas como el Internet de las Cosas (IoT), las sandboxes digitales o los gemelos digitales está creando la necesidad de mejorar la calidad e interoperabilidad de los datos – lo que al mismo tiempo empuja el desarrollo de los datos abiertos. La tarea pendiente en este sector es conseguir una mayor participación ciudadana.

Novedades a nivel transversal

Además de las novedades sectoriales, debemos también tener en cuenta aquellas tendencias transversales que cuentan con el potencial de afectar a todos los sectores y que se describen a continuación:

Inteligencia Artificial: Las aplicaciones de IA tienen una creciente influencia con respecto a cuáles son los datos que se publican y cómo se estructuran. Gobiernos y otras entidades se esfuerzan por completar los datos abiertos disponibles para el entrenamiento de las IA que son necesarios para evitar los sesgos existentes en la actualidad. Para que esto sea posible se están desarrollando además nuevos mecanismos para habilitar el acceso a aquellos datos sensibles que no puedan publicarse directamente bajo licencias abiertas.

Alfabetización de datos: La escasa alfabetización en esta materia continúa siendo uno de los factores que más retrasa la explotación de los datos abiertos, aunque también se han producido algunos avances importantes a nivel de industria, sociedad civil, gobierno e instituciones educativas – particularmente en el contexto de la urgente necesidad de contrarrestar la creciente cantidad de desinformación utilizada de forma malintencionada.

Igualdad de género: En los últimos años la pandemia de Covid-19 y otros eventos políticos globales han agravado los desafíos para las mujeres y otros grupos marginados. El progreso en cuanto a la publicación y uso de datos abiertos sobre género ha sido en general lento y sería necesario aumentar los recursos disponibles para poder mejorar esta situación.

Privacidad: La creciente demanda de datos personales y el cada vez mayor uso de múltiples fuentes de datos combinadas ha incrementado los riesgos de privacidad. La privacidad grupal es también una preocupación emergente y se ha formado también cierto debate acerca del balance necesario entre la transparencia y la protección de la privacidad en algunos casos. Además, existe también una demanda por mejores mecanismos de gobierno y supervisión de los datos para una adecuada protección.

Novedades a nivel Geográfico

Por último, repasaremos algunas de las tendencias observadas a nivel regional:

Sur y Este Asiático: Ha habido pocos cambios en el panorama de datos abiertos de la región con varios países que han experimentado un declive en sus prácticas de apertura de datos después de afrontar cambios en sus gobiernos. A nivel general se observan mejoras con un entorno burocrático más propicio y en las capacidades relacionas con los datos. Sin embargo, todo esto no se está traduciendo todavía en un impacto real debido a la falta de reutilización.

África Subsahariana: El movimiento de datos abiertos se ha expandido considerablemente en la región durante los últimos años, involucrando a nuevos actores del sector privado y la sociedad civil. Esta dinamización ha sido posible principalmente gracias a seguir un enfoque basado en la resolución de los desafíos provenientes de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, todavía existen carencias significativas en la capacidad para recolectar datos y para asegurar un tratamiento ético de los mismos.

América Latina: Al igual que en otras partes del mundo, las agendas de datos abiertos no están avanzando al mismo ritmo que hace unos años. Se puede ver cierto progreso en algunos tipos de datos como por ejemplo en las finanzas públicas, pero también grandes lagunas en otras áreas como la información empresarial o los datos sobre acción climática. Además, aún hay muchas tareas básicas pendientes relacionadas con la apertura de datos y su disponibilidad.

Norte América y Oceanía: Se observa un cambio hacia la institucionalización de las políticas de datos y las estructuras necesarias para integrar los datos abiertos en la cultura de la gobernanza pública de manera más amplia. El uso de datos abiertos durante la Covid-19 para facilitar la transparencia, comunicación, investigación y formulación de políticas sirvió para demostrar su naturaleza multipropósito en este ámbito.

Estos son tan solo algunos adelantos de lo que podremos ver en la próxima edición del estudio sobre la evolución del movimiento de los datos abiertos. Necesitaremos esperar todavía un poco más para conocer en detalle todos los avances de los últimos cinco años, los nuevos retos y los retos que continúan pendientes. A medida que entramos ya en una nueva fase de evolución de los datos abiertos será interesante también poder ver cómo se ponen en práctica estos aprendizajes y recomendaciones, y empezar al mismo tiempo también a imaginar cómo se posicionarán los datos abiertos en la agenda global para los próximos años.

Contenido elaborado por Carlos Iglesias, Open data Researcher y consultor, World Wide Web Foundation.

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