Fecha publicación 07/05/2026
Nombre • Paco Pellicer, Profesor Titular en el área de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza. • Fernando López, Director del Instituto Geográfico de Aragón (IGEAR).
Caratula del pódcast. Título:  Decidir con mapas: cómo los datos geográficos abiertos nos ayudan a entender el territorio
Descripción

Vivimos rodeados de decisiones que, aunque no siempre lo parezca, tienen una dimensión geográfica: dónde se construyen viviendas, cómo se organizan las ciudades, qué zonas son más vulnerables a incendios o inundaciones, o incluso dónde se instalan servicios públicos esenciales. Detrás de muchas de estas decisiones hay datos. Datos que, cuando se representan sobre el territorio, nos permiten ver patrones, anticipar problemas y planificar mejor el futuro.

En este pódcast hablamos precisamente de eso, de los datos geográficos abiertos, con dos invitados que nos darán una visión tanto académica como de gestión pública.

  • Paco Pellicer, Profesor Titular en el área de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza.
  • Fernando López, Director del Instituto Geográfico de Aragón (IGEAR).

 

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Resumen / Transcripción de la entrevista

1. ¿Por qué la geografía es fundamental para entender el mundo actual?

Fernando López: Básicamente la geografía lo que ayuda es a entender mejor las relaciones del hombre con el medio. Con lo cual, la geografía para nosotros, los profesionales de la geografía, entendemos que es el instrumento fundamental para solucionar problemas complejos.

Paco Pellicer: Nuestras relaciones con el territorio y con las personas se realizan muchas veces a través de instrumentos geográficos que hasta hace poco eran un poco extraños y ahora todos los llevamos en el bolsillo.

2. Cuando hablamos de datos geográficos abiertos, ¿de qué estamos hablando exactamente?

Fernando López: Por normativa europea, nacional y autonómica, los datos están en formato abierto para que todo el mundo pueda acceder. Los datos tienen que ser accesibles, interoperables y de acceso gratuito, a ser posible. No hay que olvidar que no hace más de quince años el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ofrecía datos geográficos con coste económico. Hoy en día, son datos abiertos porque son accesibles y son gratuitos. Como lo hacemos en prácticamente la mayoría de las instituciones de las comunidades autónomas que gestionamos información geográfica. Nosotros decimos, como broma, que salvo el alma (estamos trabajando en ello), todo lo demás se puede georreferenciar. Por tanto, todos son datos geográficos y tenemos la obligación de darlos de forma abierta, accesible y de forma absolutamente sencilla para el ciudadano, para la administración y para los investigadores.

Paco Pellicer: Como dice Fernando, esto es una auténtica revolución que se ha producido en las dos últimas décadas, porque no podemos ir mucho más lejos. Yo recuerdo cuando me iniciaba en la investigación que conseguí información de fotografías aéreas de 1956 que había que pedirlo al servicio geográfico del Ejército, con unos permisos especiales dedicados a la investigación y pagándolas...

Hoy tenemos multitud de información fantástica validada por organismos oficiales y que son datos contrastados, verificados, científicamente correctos. El poder acceder a ellos, en directo, de forma gratuita, disponer de toda esta información adaptada a tus necesidades es una auténtica revolución. Y esto nos hace que, junto con los dispositivos móviles y demás, la geografía se nos haya metido en el bolsillo y que sea imprescindible para muchas actividades de la vida, desde desplazarnos o saber dónde hay un determinado recurso o riesgo.

3. ¿Qué herramientas o plataformas facilitan el acceso y uso de datos geográficos abiertos?

Fernando López: Desde la parte administrativa, en cumplimiento de la normativa europea tenemos obligación de la directiva INSPIRE para mantener infraestructuras de datos espaciales. Deben estar disponibles para la ciudadanía en diferentes formatos, bien sean servicios de mapas o sean servicios de capas o sean servicios de conjuntos de datos.

Pero, algunas comunidades hemos ido más allá y esa información la hemos relacionado entre ellas siguiendo la teoría de grafos y hemos ido a lo que hemos llamado en Aragón “infraestructura de conocimiento espacial” donde la información está relacionada.

Y, por lo tanto, a estas infraestructuras ya no solo se les puede pedir datos, sino que se le puede hacer preguntas, porque en realidad el objetivo final de la información geográfica, como la entendemos la mayor parte de los geógrafos y desde luego en el Instituto la entendemos así, es que nosotros tenemos que ayudar a tomar mejores decisiones. Es decir, no estamos simplemente para ser una biblioteca en el sentido amplio de la información geográfica, sino que tenemos que realizar geo análisis territoriales, desarrollar aplicaciones, proponer soluciones para que los responsables de la toma de decisiones se equivoquen lo menos posible.

Por lo tanto, todas estas infraestructuras son las herramientas que hoy día están ayudando a que efectivamente haya aplicaciones que mejoren la toma de decisiones territoriales, que es fundamental.

Paco Pellicer: Sí, hay muchas plataformas en las que se puede acceder a estos datos. A escala nacional, el IGN; a escala regional aquí en Aragón, pues tenemos el ICEAragón, que es fundamental para buena parte de nuestros trabajos. Pero también tenemos el Sistema de Información Territorial de la Confederación Hidrográfica del Ebro, por citar algunas fuentes, que hay muchas más... También en el propio Ayuntamiento tienen una plataforma que ofrece mucha información.

Y, así como, Fernando hablaba desde la Administración, a mí me gustaría de forma complementaria hablar desde la sociedad civil. Y es que este fenómeno lo que nos lo que produce es una importantísima democratización y facilita la participación en la gestión de cualquier evento de frente a cualquier desafío de nuestra vida moderna.

Nos permite que la población civil interactúe de manera corresponsable con la Administración. La sociedad civil alcanza un punto de madurez muy importante porque estamos trabajando, la Administración y la sociedad civil, con los mismos datos. Esto aumenta la corresponsabilidad de la sociedad civil. Muchas veces cuando hay un problema le echamos a las administraciones y nos quedamos tan anchos. Eso es completamente falso. La sociedad civil tenemos un papel muy relevante y en la medida en la que estamos trabajando en un plano de igualdad, en cuanto que estamos manejando los mismos datos validados por las administraciones que nos dan seguridad a la sociedad civil.

En definitiva, la sociedad civil puede ofrecer su particular manera de ver ese fenómeno, el que estemos tratando, por ejemplo, inundaciones. La Administración tiene los mismos datos que tenemos la sociedad civil y nosotros podemos ver si soy regante si me afecta a una propiedad o lo que sea. Y yo tengo esa información y puedo proponer también a la Administración otras soluciones o podemos de forma colegiada o asociativa, pues participar y dar nuestras ideas también a la Administración. Esto es enormemente democrático, enormemente interesante en la geografía. En este caso, a través de todos estos instrumentos, nos está haciendo una sociedad mucho más avanzada.

4. Para aterrizarlo en lo práctico: ¿cómo se utiliza la geoinformación en la ordenación del territorio?

Fernando López: En la administración tenemos múltiples casos como la gestión de medio ambiente, de la agricultura, de las redes energéticas, etc. Con mejor o menor acierto, porque como yo comparto con Paco totalmente este efecto democratizador de la difusión de la información geográfica.

La sociedad civil no siempre está de acuerdo con las decisiones de la Administración. Pero al compartir información se puede debatir y se puede interpelar a la Administración a que tome mejores decisiones. Nosotros interactuamos absolutamente con todos los departamentos, incluso con aquellos que parece que no tienen nada que ver con la información geográfica. Por ejemplo, con la gente del ámbito de la salud pública, nuestros MIR se forman con el Atlas de Salud Pública, lo utilizan como elemento de formación, porque ahí hemos incluido toda la información de determinantes de mortalidad, de morbilidad por zonas sanitarias, por áreas sanitarias.

Por poner anécdotas un poco menos clásicas, por ejemplo, la semana que viene empieza el plazo de solicitud de plazas escolares en Aragón y la única herramienta válida para la medición de distancias para la puntuación para obtener plazas escolares en los centros, pues es la herramienta del Instituto Geográfico de Aragón.

O, por ejemplo, el próximo 12 de agosto tenemos un eclipse solar total donde mejor se va a ver, sobre todo en el sur de Zaragoza y en la provincia de Teruel. El propio Estado español estima que pueden acudir unos cuatro millones de personas al territorio aragonés. Esperemos que no porque es inviable absorber en dos o tres días a cuatro millones de personas en esta comunidad autónoma. Pero hay que colocarlos en algún sitio con seguridad. ¿Qué es lo que se ha hecho en los grupos de trabajo en los que estamos interministeriales interdepartamentales? Coger al Instituto Geográfico y decirle: “por favor, dime cuáles son las áreas adecuadas combinando pendientes, combinando sombras, combinando seguridad, combinando salidas, combinando abastecimiento de agua, posibles servicios sanitarios y dame al menos una docena de lugares donde se puedan acumular diez o doce mil personas durante dos o tres días prestándole servicios".

Al final, como decía al principio de la entrevista, la información geográfica propone soluciones o aporta informaciones para problemas tremendamente complejos como este que acabo de poner encima de la mesa. La geografía está directamente implicada en el intento de que las cosas salgan bien.

Paco Pellicer: Un ejemplo que puede ilustrar también lo que acaba de explicarnos Fernando es que tenemos una exposición ahora que se llama Zaragoza Mapa en la que Zaragoza se ha dividido hemos dividido la ciudad por manzanas y hemos introducido una serie de datos: edad de la construcción de la casa, los habitantes que la ocupan y el nivel de renta, procedencia geográfica, etc. Esto nos da garantías de anonimato y nos ofrece mucha información.

Si aplicamos una serie de filtros y vamos agrupando información, podemos ver el mapa de vulnerabilidad de la ciudad, es decir, dónde viven las personas más vulnerables, que necesidades tienen, etcétera.

Y, por otra parte, como estamos con el fenómeno del cambio climático, la isla de calor, etcétera, tenemos una red de sensores en los que se está tomando datos precisos, con una periodicidad muy estrecha de las temperaturas que se dan en los distintos puntos. Si cruzamos las temperaturas en los momentos extremos con el mapa de vulnerabilidad estamos viendo cuáles son las partes de la ciudad que más sufren ese fenómeno, que a lo mejor no solamente son los pobres sino también los ricos.

Al final nos hace un mapa en el que nos marca por dónde podemos intervenir, por ejemplo, para hacer un parque nuevo. Si vemos una zona densamente poblada, vulnerable y queremos mejorar ese espacio y tenemos terrenos que nos ha dejado pues un cambio de uso en la ciudad, ahí podemos desarrollar un parque equipado en el que te podemos tener desde servicios escolares, servicios sanitarios, deportivos, infraestructura verde en el sentido medioambiental, pero también infraestructura social, porque estamos introduciendo también la población que ahí vive.

5. ¿Qué tendencias marcarán el futuro de los datos geográficos abiertos? ¿Cómo afectarán tecnologías emergentes como los gemelos digitales o la inteligencia artificial?

Fernando López: Pues la verdad es que a mí es un tema que me preocupa enormemente porque lo vivo a diario. Institucionalmente, tenemos que estar al día de lo que suponen todas las innovaciones respecto a la información geográfica y va a una velocidad que las administraciones son imposibles de soportar.

Como decía Paco, se ha conseguido que la geografía esté en el bolsillo de la gente a través de su smartphone pero vivimos un momento contradictorio porque la geografía en la enseñanza media y en la enseñanza primaria prácticamente ha desaparecido.

Pero el futuro es realmente desbordante. La inteligencia artificial la estamos utilizando ya. Hay que utilizarla con extremada precaución, porque la inteligencia artificial, al fin y al cabo, es un algoritmo, que tiene sus sesgos y sus tendencias en función de quien lo entrena y de cómo se entrena.

Entonces estamos ante retos en que la Administración va a tener que crear sus propios algoritmos de inteligencia artificial que solo se abastezcan de información oficial contrastada, como decía Paco. O sea que no puedan beber de otras fuentes que no sean fuentes oficiales y que además las reglas de juego del algoritmo sean las reglas jurídico-administrativas de la Administración. Este es un gran reto que nosotros, desde el IGEAR nos hemos planteado.

Y otro gran reto es el de los gemelos digitales. Yo tengo mis discrepancias con algunos gemelos digitales que no dejan de ser copias de seguridad en la nube y poco más. Un verdadero gemelo digital geográfico debe simular, tanto hacia adelante como hacia atrás, proyectos sobre el territorio que realmente nos den simulaciones reales de lo que puede ocurrir, de lo que puede impactar, de lo que puede suceder con la experiencia, de lo que ha ocurrido en el pasado.

Además, hay que introducir la tecnología BIM, la sexta dimensión. Es decir, tenemos una serie de retos que, solo para estar informado, no digo formado, solo para estar informado de todo lo que hay y de todas las posibilidades de lo que se puede hacer ya es complejo.

Pero también es muy ilusionante, siempre y cuando no perdamos de vista que todos los resultados de estas tecnologías tienen que tener delante y detrás a un experto que sepa interpretar los resultados. Como caigamos en el error de que la máquina, la inteligencia, el gemelo, ya es darle al botón y hacerlo, lo haremos muy mal, fracasaremos estrepitosamente. Tiene que haber antes, durante y después un técnico que supervise el proceso y que al final haga la interpretación de las herramientas.

Nos van a ayudar a que crezcamos en velocidad. Ahora, nosotros lanzamos geoprocesos que antes duraban entre tres semanas y cuatro semanas y ahora mismo tenemos un servidor que nos lo hace en tres horas, lo que hacía antes, casi en cuatro semanas. Es una grandísima herramienta, pero al final del proceso quién lo interpreta y valida que eso es correcto y permite dar la solución razonable es el técnico, es el experto, el geógrafo u otras profesiones que están en equipos multidisciplinares.

Por tanto, ilusionante, pero también a la vez preocupante y tiene costes altamente elevados que no sé cuánta gente va a poder soportar para estar en vanguardia.

Paco Pellicer: Coincido plenamente con Fernando. Uno de los de los desafíos es precisamente la calidad de los datos. Todos nos damos cuenta de los fakes que estamos padeciendo continuamente, hasta el punto de que se produce una incertidumbre en el que no sabes si algo es real. Hace falta que sean personas con una formación muy avanzada y que den garantías de ese trabajo, que trabajen en la Administración, donde se produce una independencia también de otros poderes del mundo en el que nos están distorsionando.

Es importante que haya una Administración que con seguridad y con una calidad técnica muy grande, esté validando todos esos datos para ofrecerlos y saber que cuando tú vas al Ebro vas a tener información fidedigna. Eso es importantísimo.

La IA es un caballo magnífico, me parece adorable. Pero un caballo sin jinete nos lleva a la ruina. Por eso hace falta hacerse algunas preguntas que son eternas: ¿A dónde vamos? ¿Para qué? ¿Quiénes somos? Nos podemos dejar llevar por la capacidad, la rapidez, etc. Todo eso es envidiable. Pero si no se hacen las preguntas adecuadas, las respuestas pueden ser perfectamente erróneas. Por mucho que haya multitud de datos. Yo en esto sí que reclamo formación y carácter científico de los datos.

Si no sabemos lo que queremos, si no sabemos a dónde vamos, pues nos lleva a ninguna parte. Entonces, el hacer preguntas inteligentes es muy importante. De ahí la investigación, muchas veces básica, además de la investigación aplicada, de la que soy muy partidario. Pero esta información básica inicial de los conceptos, de rigor en las metodologías y demás, es fundamental.

Formación, formación, formación… y geografía.