COPERNICUS, el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea, es el mayor proveedor de datos geoespaciales del mundo, con una producción actual de doce terabytes al día. Los posibles usos de estos datos, muchos de los cuales son puestos a disposición de los ciudadanos de manera gratuita, son múltiples y pueden tener cabida en diversos sectores económicos: desde impulsar la toma de decisiones políticas para mejorar la sostenibilidad o la gestión de emergencias hasta optimizar el transporte o la gestión agraria. Su potencial económico es, por tanto, inmenso. Pero poner en marcha un negocio que utilice estos datos no siempre es fácil.
En este contexto nació COPERNICUS START-UP PROGRAMME, que busca ayudar a emprendedores y nuevas empresas a impulsar nuevos negocios basados en los datos ofrecidos por el proyecto Copernicus. El programa consta de cuatro componentes: premios, hackathons, programa de aceleración y programa de incubación.
- Los Premios Copernicus apoyan la generación de nuevas aplicaciones e ideas de negocios. Dirigidos a empresarios, start-ups y estudiantes, se otorgan en el contexto del proyecto Copernicus Master. En 2019, los participantes han tenido la oportunidad de ganar premios con un valor total de más de 450.000 euros y beneficios adicionales como coaching, soporte técnico o ayuda en marketing. Para ello tenían que resolver una serie de retos planteados por partners como Airbus, la Agencia Espacial Europea (ESA) o el Ministerio de Transportes alemán.
- Los Hackathons de Copernicus son eventos en los que programadores y expertos en la temática colaboran para desarrollar soluciones de software basadas en datos y servicios de Copernicus que resuelvan problemas sociales y económicos globales. En este sentido, la Comisión europea financia 20 hackatones de Copérnico cada año en toda Europa, que pueden ser organizados por cualquier organización que se postule para ello.
- Copernicus Accelerator es un programa de aceleración de 12 meses que cada año acoge a 50 nuevos emprendedores en el territorio europeo. Durante la duración del programa, cada participante cuenta con la ayuda de un mentor que le ofrece una guía personalizada para alcanzar un objetivo comercial (por ejemplo, ingresar a una incubadora u obtener un primer cliente). El programa comienza y se cierra con dos BootCamps, donde todos los participantes se encuentran con su mentor y pueden ampliar su red de contactos. Además, los participantes tienen a su disposición un programa de capacitación virtual con nuevos cursos online cada mes.
- Copernicus Incubator es el programa de incubación para start-ups que tengan una antigüedad menor de 5 años. Cada año, el programa otorga 50.000 euros a 20 empresas europeas, para financiar su consolidación. En 2020 tendrán lugar tres nuevas rondas de financiación que se celebrarán en febrero, mayo y octubre.

A estos programas hay que sumar otras iniciativas como Copernicus Relay y Copernicus Academy. Copernicus Relay es un programa integrado por organismos que coordinan y promocionan actividades locales en torno al programa Copernicus, mientras que Copernicus Academy conecta universidades europeas, instituciones de investigación, escuelas de negocios y organizaciones privadas de los países participantes del programa, facilitando la colaboración entre ellos. Puedes leer más sobre ambos programas y el papel de España en los mismo en este artículo.
En definitiva, gracias a todas estas actividades se está fomentando el desarrollo de aplicaciones y productos innovadores que hacen más fácil la vida de los ciudadanos europeos y de otros lugares del mundo. En la sección de casos de uso de la web de Copernicus puedes ver algunos de los proyectos realizados en base a la información proporcionada por el programa, los cuales te pueden servir de inspiración para que te atrevas a innovar con los datos geoespaciales proporcionados por Copernicus.
La nueva Directiva sobre la apertura de los datos y la reutilización de la información del sector público, que se adoptó el pasado mes de junio, vendrá a sustituir y mejorar la antigua Directiva 2003/98/CE relativa a la reutilización de la información del sector público. Entre los cambios más significativos dentro de esta nueva Directiva está el objetivo de especificar una lista de conjuntos de datos de alto valor de entre los que se encuentran en poder de los organismos del sector público.
La realización de una lista como esta supone un hito muy importante porque, por primera vez en 15 años de Directiva, tendremos una guía explícita y común sobre cuáles son los conjuntos mínimos de datos que deberán siempre estar disponibles, así como las condiciones para su reutilización en toda la Unión Europea – que incluirán su reutilización de forma gratuita, a través de interfaces de programación de aplicaciones (APIs), en un formato legible por las máquinas y, cuando proceda, incluyendo la opción de descarga masiva.
Las preguntas que todos nos hacemos inmediatamente son ¿cuáles son esos datos de alto valor a los que se refieren? ¿Y cuáles son los criterios específicos que deberíamos aplicar a la hora de identificar esos datos de alto valor?
La Directiva define los datos de alto valor como “documentos cuya reutilización está asociada a considerables beneficios para la sociedad, el medio ambiente y la economía, en particular debido a su idoneidad para la creación de servicios de valor añadido, aplicaciones y puestos de trabajo nuevos, dignos y de calidad, y al número de beneficiarios potenciales de los servicios de valor añadido y aplicaciones basados en tales conjuntos de datos” Esta definición nos ofrece varias pistas sobre la manera en la que se prevé que se identifiquen esos conjuntos de datos de alto valor a través de una serie de indicadores que incluirían:
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Su potencial para generar beneficios sociales o medioambientales significativos.
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Su potencial para generar beneficios económicos y nuevos ingresos.
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Su potencial para generar servicios innovadores.
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Su potencial en cuanto a número de usuarios beneficiados, con atención particular a las PYMEs.
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Su capacidad para ser combinados con otros conjuntos de datos
Por otro lado, la Comisión abrió un proceso de consulta hace ya algunos años que ha servido para evaluar la opinión pública sobre la prioridad de los datos a publicar. Son también varios los estudios y entidades de referencia en los que la Comisión se ha inspirado y que han venido publicando sus propias recomendaciones en cuanto a cuáles serían los conjuntos de datos de alto valor estratégico, como por ejemplo:
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Los resultados del estudio MEPSIR sobre la explotación de los recursos de información de la Unión Europea.
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El anexo técnico del G8 Open Data Charter.
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Las materias que generan negocio por parte del sector infomediario en España, según el análisis del sector realizado por el ONTSI.
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Los criterios establecidos por el programa ISA de soluciones de interoperabilidad de la Comisión Europea.
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La norma UNE 178301:2015 sobre Datos Abiertos en Ciudades Inteligentes.
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Los datos analizados por el Open Data Barometer y el Global Open Data Index.
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Los conjuntos de datos a publicar propuestos por la Federación de Municipios y Provincias - FEMP.
Además, la propia Directiva nos ofrece una vez más otra pista adicional en su anexo sobre cuáles podrían ser esos conjuntos de datos finalmente seleccionados por su alto valor, a través de una serie de temáticas prioritarias que en buena medida coinciden con las propuestas realizadas por los organismos anteriormente mencionados: datos geoespaciales, observación de la tierra y medioambientales, meteorológicos, estadísticos, registros empresariales o datos sobre el transporte.

Cabe igualmente recordar que los datos relacionados con algunos de las temáticas mencionadas están también regulados por legislación sectorial específica – como por ejemplo la Directiva 2007/2/CE sobre datos espaciales (INSPIRE), la Directiva 2003/4/CE sobre información medioambiental y la Directiva 2010/40/UE sobre datos de transporte – y por lo tanto dicha legislación deberá también ser tenida en cuenta a la hora de definir el ámbito de aplicación final.
No obstante, tal y como aclara la nueva Directiva, ni la lista temática es cerrada ni los conjuntos de datos específicos están todavía definidos. Y es que la Comisión Europea ha encargado recientemente un nuevo estudio de impacto precisamente con el objetivo de definir en detalle y fundamentar cuáles deberían ser finalmente esos conjuntos de datos denominados como “de alto valor”. Sin embargo, existen también voces críticas que claman por la necesidad de una mejor definición de los criterios de análisis a la hora de decidir cuáles serán finalmente esos datos, y también por implicar al conjunto de la sociedad en el proceso. Por fortuna, tanto los críticos como la Comisión coinciden en que la solución pasa por ampliar el debate y establecer una serie de consultas públicas y con expertos – tal y como viene recogido ya en la Directiva y en el estudio de impacto previsto – como es el caso del debate que tendrá lugar en la próxima edición del Encuentro Aporta el 18 de diciembre en Madrid y cuyo lema es precisamente “Impulsando los datos de alto valor”.
Por tanto, deberemos todavía esperar algún tiempo hasta que se completen todos los estudios y consultas previstos para poder conocer finalmente en detalle cuáles serán esos datos de alto valor de obligada publicación en la Unión Europea, aunque con toda seguridad será con margen suficiente antes de finalizar el plazo de transposición de la Directiva en Julio de 2021.
Contenido elaborado por Carlos Iglesias, Open data Researcher y consultor, World Wide Web Foundation.
Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.
Los datos geoespaciales son una de las categorías de datos más demandadas por organismos, empresas y ciudadanos. La nueva normativa europea sobre datos abiertos y reutilización de la información del sector público los considera como datos de alto valor, por su capacidad para dinamizar servicios innovadores y generar beneficios socioeconómicos en múltiples sectores de actividad.
Cuando hablamos de datos geoespaciales, una de las principales fuentes de datos que nos viene a la mente es COPERNICUS, el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea. Este programa está liderado por la Comisión Europea, con la colaboración de los estados miembros y diversas agencias y organizaciones europeas, como la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Europea de medio ambiente (EEA).

¿Qué es el programa Copernicus?
Bajo el lema “La mirada de Europa sobre la Tierra para el beneficio de los ciudadanos europeos”, Copernicus recopila, almacena, combina y analiza datos obtenidos por medio de dos fuentes:
- Datos obtenidos de la observación por satélite, a través de las constelaciones de satélites Sentinel y otros satélites de terceros.
- Datos obtenidos por sistemas de sensores in situ terrestres, aéreos y marítimos.
Estos datos se organizan a través de 6 servicios que facilitan el acceso a los datos y la información: emergencias, seguridad, vigilancia marina, vigilancia terrestre, cambio climático y vigilancia atmosférica.

En base a estos servicios Copernicus se ha convertido en el mayor proveedor de datos geoespaciales del mundo, con una producción actual de doce terabytes al día. La mayoría de estos datos -con excepción de aquellos que puedan comprometer la seguridad ciudadana- se proporcionan de manera gratuita e íntegra a través de los servicios DIAS (plataformas en la nube que proporcionan un acceso centralizado a los datos y la información de Copernicus) o mediante las plataformas de datos convencionales.
Esta información es fundamental para la toma de decisiones en los nuevos sistemas de gobierno electrónico y economía digital, abarcando áreas como la gestión y el seguimiento de la sostenibilidad, el cambio climático y el medio ambiente, el transporte, la agenda urbana y las ciudades inteligentes, la seguridad, la gestión de emergencias y catástrofes, la agricultura, la energía y los recursos naturales o la economía azul, entre otros muchos. Estos datos, además pueden combinarse con los datos obtenidos por medio del programa GALILEO, el sistema europeo de radionavegación y posicionamiento por satélite. De esta forma se pueden crear nuevas oportunidades para el sector público y privado, a la vez que se trabaja en la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible.
El papel del Ministerio de Fomento en el Programa Copernicus
El Ministerio de Fomento participa en el Programa Europeo de Observación de la Tierra COPERNICUS, como representante nacional en varios comités y foros, además de contribuir activamente en la provisión de datos y servicios abiertos y gratuitos. Entre otros, colabora con los servicios de territorio y marino, a través de la D.G. del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y Puertos del Estado.
En concreto, la Unidad de Observación del Territorio del IGN ejerce la representación nacional, junto con el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), en el Foro de Usuarios de Copernicus, para el seguimiento y evolución del programa según requerimientos de usuarios. El Foro de Usuarios es el grupo de trabajo creado para asistir al Comité de Copernicus en la determinación de los requisitos de los usuarios, la verificación del cumplimiento del servicio y la coordinación de los usuarios del sector público. A su vez, el Comité de Copernicus en España está constituido por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI).
El IGN es responsable, además, de la coordinación nacional del Servicio del Territorio (Land) de Copernicus y de la Componente In Situ; lidera el grupo europeo de expertos Copernicus In Situ EIONET Expert Group; y participa en el Programa Marco de acciones de Coordinación de Copernicus como Centro Nacional de Referencia en ocupación del Suelo para el periodo 2017-2021 y el Programa Marco Copernicus User uPtake (FP-CUP): 2018/2020.
Además, colabora en las actividades de difusión del Programa Copernicus en nuestro país, como Copernicus Relay y Academy.
Copernicus Relay y Academy
Uno de los fines del programa Copernicus es impulsar las oportunidades económicas de los datos geoespaciales. A través de premios, hackathons, aceleradoras, e incubadoras, se quiere ayudar a las empresas a desarrollar ideas innovadoras basadas en la reutilización de los datos que proporciona.
Además, para garantizar que se cumplen algunas de las necesidades que el programa Copernicus requiere, en el primer trimestre del año 2017 se crearon un conjunto de redes denominadas Copernicus Relay y Academy.
- Copernicus Relay
Los Copernicus Relay son un conjunto de organizaciones que coordinan y promocionan actividades en torno al programa Copernicus para los usuarios y administraciones locales en el ámbito de Observación del Territorio. Su objetivo es dar a conocer en Europa y fuera de Europa que Copernicus es una fuente sostenible de información completa, gratuita y abierta que cumple las necesidades de los servicios públicos nacionales, regionales y locales, y que puede funcionar como un refuerzo para el desarrollo de servicios.
Actualmente hay un total de 85 miembros Relay europeos de los cuales 11 son españoles. El IGN es miembro de Copernicus Relay desde 2017.

Las posibles acciones que pueden desarrollar los miembros de Copernicus Relay son, entre otras:
- Coordinar actividades a nivel local
- Distribuir material de difusión de Copernicus
- Informar de qué es Copernicus y responder dudas de los usuarios.
- Realizar y promocionar eventos para dar a conocer Copernicus.
- Organizar cursos
Puede participar cualquier organismo que esté bien conectado con las comunidades de usuarios, como empresas privadas, centros de investigación, universidades y usuarios finales del sector público o privado. Para poder ser miembro de Copernicus Relay es necesario solicitarlo en esta web.
- Copernicus Academy
Los Copernicus Academy conectan universidades europeas, instituciones de investigación, escuelas de negocios y organizaciones privadas de los países participantes del programa y más allá. El objetivo de la red es vincular las instituciones académicas y de investigación con las autoridades y los proveedores de servicios, facilitando la investigación colaborativa y el desarrollo de conferencias, sesiones de capacitación y pasantías. También proporciona material educativo y de capacitación para los investigadores, científicos y empresarios.
Copernicus Academy también trabaja para aumentar el intercambio de ideas y buenas prácticas a través de las fronteras y las disciplinas, al tiempo que contribuye al desarrollo del uso de los datos de Observación de la Tierra en general y los datos e información de Copernicus en particular, en diversas organizaciones o industrias de usuarios públicos o privados.
Actualmente hay un total de 17 miembros Academy en España.
En definitiva, a través de estas y otras iniciativas se espera que cada vez más usuarios conozcan el programa Copernicus e impulsar las oportunidades económicas y sociales que conlleva. Gracias a la información precisa, actualizada y de fácil acceso del programa Copernicus podremos conocer mejor nuestro entorno, y tomar decisiones que garanticen el futuro de toda la ciudadanía europea y de otras regiones.
Contenido elaborado en base a la información recibida por parte de Nuria Valcárcel, Subdirectora Adjunta, D.G.Instituto Geográfico Nacional. Ministerio de Fomento.
Poner en marcha un negocio no siempre es fácil: de acuerdo con Fortune, el 90% de las start-ups fallan y solo el 10% logra el éxito. Las razones son variadas, empezando porque el mercado no necesite el producto o servicio ofrecido. Pero, aunque se parta de una idea brillante, la falta de recursos humanos y económicos puede llevar a cualquier empresa al fracaso.
En este contexto, los programas de aceleración cobran especial importancia, al ayudar a las nuevas empresas a acceder a servicios de financiación y soporte, así como a obtener contactos relevantes con los que entablar alianzas. Pero no siempre es fácil estar al día de las nuevas oportunidades.
En datos.gob.es ya os hemos informado de algunas convocatorias, como las organizadas por Parsec o Corresolab. Hoy nos centramos en 4 programas de financiación dirigidos a impulsar el ecosistema europeo de emprendimiento basado en datos y gestionados por Zabala Innovation Consulting Group, una consultora dedicada a la gestión integral de ayudas, subvenciones y proyectos de I+D. Zabala actúa como gestor en los programas de financiación en cascada de la comisión Europea, coordinando y distribuyendo los fondos de los programas de innovación europeos para que lleguen a las start-ups y microempresas. Puedes conocer más sobre cómo funciona la financiación en cascada en este vídeo.
A continuación, se detallan los principales programas enfocados en datos que gestiona Zabala:
DATA MARKET SERVICES
Data Market Services da soporte a 50 nuevas empresas centradas en datos cada año.
- ¿Qué ofrece? Servicios de apoyo gratuitos en aceleración, recaudación de fondos, normalización, aspectos jurídicos, propiedad intelectual, promoción y competencias en materia de datos.
- ¿A quién va dirigido? Pymes y startups de toda Europa con modelos de negocio basados en datos.
- Fechas: Ya ha finalizado la convocatoria de 2019 (aquí puedes ver las empresas seleccionadas), así que hay que esperar a la convocatoria de 2020, que estará activa de marzo a mayo.
- Más información: https://www.datamarketservices.eu/
EUROPEAN DATA INCUBATOR (EDI)
EDI (European Data Incubator) es un programa de incubación de 8 meses enfocado en productos y servicios comerciales que hacen uso de al menos un conjunto de datos o recurso proporcionado por el propio EDI.
- ¿Qué ofrece? Servicios técnicos y comerciales gratuitos para desarrollar un MVP (producto mínimo viable) y alcanzar acuerdos comerciales o de inversión con proveedores de datos, empresas e inversores privados. Los seleccionados pueden recibir hasta 100.000€ de inversión a fondo perdido.
- ¿A quién va dirigido? Pymes, startups y equipos emprendedores focalizados en Big Data de Europa.
- Fechas: La convocatoria para start-ups se abrirá en marzo de 2020, aunque actualmente hay abierta una convocatoria dirigida a empresas proveedoras que quieran participar en la selección de las start-ups y aprovechar las oportunidades de inversión.
- Más información: https://edincubator.eu/
DAPSI
Dapsi fomenta la investigación avanzada en el campo de la portabilidad de datos, una de las prioridades de la Comisión Europea. Inicialmente seleccionan 58 equipos, que tendrán que ir progresando a través de 3 fases en un programa de incubación de 10 meses.
- ¿Qué ofrece? Acceso a formación y tutorías, servicios de capacitación en negocios y cuestiones relacionados con datos, así como colaboración para obtener una mayor visibilidad y alianzas con otras organizaciones. Además, cada equipo recibirá hasta 195.000 € de financiación a fondo perdido.
- ¿A quién va dirigido? Pymes, startups, centros de investigación, universidades de toda Europa e individuos que desarrollen proyectos enfocados en la portabilidad de los datos.
- Fechas: El proyecto acaba de arrancar en noviembre y se extenderá hasta 2022. La primera convocatoria se estima que se abrirá en enero de 2020.
- Más información: https://cordis.europa.eu/project/rcn/225826/factsheet/en?WT.mc_id=RSS-Feed&WT.rss_f=project&WT.rss_a=225826&WT.rss_ev=a
NGI EXPLORERS
NGI Explorers es un programa de becas con entidades de Estados Unidos. El objetivo es que emprendedores e investigadores europeos con talento en tecnologías disruptivas (gestión y análisis de datos, 5G, Internet de las Cosas, blockchain, etc.) realicen una estancia de 3 o 6 meses en alguna entidad de referencia en Estados Unidos.
- ¿Qué ofrece? Soporte financiero para el viaje y estancia en Estados Unidos (hasta 27,9k€ por persona).
- ¿A quién va dirigido? Investigadores e innovadores de la UE.
- Fechas: La siguiente convocatoria estará abierta en el primer trimestre de 2020.
- Más información: https://explorers.ngi.eu/
OTROS PROGRAMAS
Zabala también gestiona el programa Blockchers, que ofrece financiación, formación e infraestructuras técnicas para construir casos reales de uso de tecnologías de blockchain, y el programa DigiFed, cuyo objetivo es impulsar a Pymes, clústers, expertos en innovación, universidades y organismos públicos que puedan ayudar a alcanzar una nueva era de digitalización de la industria europea.

En definitiva, con estos programas la Unión Europea, con la ayuda de Zabala, trata de impulsar la innovación y el emprendimiento en torno a los datos. Una cuestión fundamental para poder desarrollar una economía del dato europea que se estima generará alrededor de 739.000 millones de euros en 2020. Se trata por tanto de un campo con grandes posibilidades de negocio.
Una de las principales dificultades a la hora de impulsar la reutilización de la información del sector público se refiere a la diversidad de licencias existentes. Dada la inexistencia de una obligación de carácter general, cada entidad pública puede decidir las condiciones jurídicas en que ha de tener lugar el acceso de cara a su posterior reutilización teniendo en cuenta la preferencia legal por las licencias abiertas, de manera que se establezcan las mínimas restricciones posibles.
En todo caso, no existen unas directrices claras de cómo utilizar licencias, de manera que cada entidad podría establecer las condiciones a las que se ha de someter quien desee reutilizar la información sin tener que acudir a dicho instrumento. Tampoco existe un criterio legal inequívoco que permita a las entidades públicas elegir un determinado tipo de licencia frente a otro; lo que en última instancia supone que la decisión se base normalmente en criterios de oportunidad o, en su caso, en función de los condicionamientos previos de la gestión documental realizada a nivel interno por la entidad (soporte en el que se lleve a cabo, formatos utilizados, respeto de las reglas de interoperabilidad…).
Partiendo de estas premisas, resulta de gran importancia el establecimiento de criterios concretos para la adopción de tales decisiones, en particular a través de la aprobación de una norma jurídica en sentido estricto. Así sucede, por ejemplo, en el ámbito de la Administración General del Estado, donde se han establecido reglamentariamente unas reglas generales para la puesta a disposición de los datos y, asimismo, se ha consagrado la preferencia por la apertura sin condiciones salvo que exista una motivación adecuada que justifique la opción por un régimen de reutilización sujeto a las mismas. Aunque ya sin carácter normativo, también se puede optar por el establecimiento de meras directrices que, aun careciendo de fuerza obligatoria en sentido estricto, pueden ser ciertamente útiles para dar a conocer preferencias generales en cada ámbito administrativo.
Esta problemática se reproduce e, incluso, se multiplica si la proyectamos en el ámbito europeo. En efecto, aunque la nueva Directiva 1024/2019 ha establecido reglas concretas sobre el uso de las licencias, lo cierto es que deja un amplio margen discrecionalidad a los Estados miembros cuando aprueben sus propias normas ya que, además de instarles simplemente a que alienten el uso de licencias tipo, sólo establece una mera obligación de velar (artículo 9.2)
por que las licencias tipo para la reutilización de documentos del sector público, que podrán adaptarse para responder a aplicaciones concretas de la licencia, estén disponibles en formato digital y puedan ser procesadas electrónicamente.
En consecuencia, los Estados miembros tienen libertad para únicamente establecer las condiciones sin utilizar licencias; configurar una licencia propia adaptándose a las concretas medidas que se desean establecer; o, en su caso, contemplar el uso de licencias tipo. Ahora bien, en ausencia de las directrices y normas antes referidas, en principio no existirán criterios objetivos y predeterminados para fijar las condiciones de acceso y reutilización de la información, lo que afectaría no sólo a las propias entidades públicas sino, en especial, a quien pretenda impulsar un proyecto concreto basado en la reutilización, ya con fines comerciales ya con un objetivo de carácter político-social. Más aún al constatar que pueden existir múltiples alternativas en función de la forma en que se combinen los diversos criterios que pueden tenerse en cuenta. En concreto, más allá de la necesaria atribución de la autoría —reconocimiento—, habría que valorar, entre otras circunstancias, si se permite o no la comercialización; si en este último caso se atribuye la facultad de difusión en las mismas condiciones jurídicas en que se facilitan los datos; o, sin ánimo exhaustivo, si se admite la realización de modificaciones, adaptaciones o, incluso, traducciones como resultado del tratamiento de los datos.
Para hacer frente a esta dificultad se han elaborado múltiples estudios y explicaciones que, tanto desde una perspectiva académica como, asimismo, desde una decidida aproximación práctica, pretenden ayudar a comprender el alcance de cada uno de los tipos de licencias, lo que resulta de especial interés cuando el análisis intenta sistematizar la práctica existente en cada uno de los Estados de la Unión Europea. Sin embargo, normalmente tales instrumentos adolecen de un planteamiento excesivamente rígido, lo que dificulta su uso y limita su utilidad, de ahí la importancia de impulsar iniciativas dinámicas que faciliten efectivamente la comprensión del alcance de cada uno de los diversos tipos de licencias.
Este es, precisamente, el valor añadido del asistente de licencias que ha puesto en marcha el Portal Europeo de Datos. Se trata de una herramienta que permite llevar a cabo ajustes avanzados que combinan, de un parte, la elección de las especificaciones y condiciones de uso y, por otra parte, ofrece información sistematizada en formatos muy intuitivos, tales como la asignación de colores o la puesta a disposición de información clara y sencilla de comprender mediante de fichas-resumen.
En concreto, el asistente permite realizar múltiples ajustes avanzados de asignación combinando tres criterios:
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Las obligaciones que conlleva la licencia, elemento que a su vez de articula a partir de varios sub-criterios (lesser copyleft, atribución, compartir por igual, aviso, copyleft y cambios de estado).
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Los permisos que se otorgan, criterio que también se sistematiza según cinco opciones más precisas (trabajos derivados, distribución, reproducción, sublicencia y concesión de la patente).
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La prohibición o autorización de usos comerciales de los datos.

Todos estos criterios pueden ser activados en la configuración que se elija al utilizar el asistente, de manera que se pueden buscar aquellas licencias que incorporen sólo uno de ellos o varios. También es posible activar en cada búsqueda elementos pertenecientes a cada uno de los criterios principales, a dos de ellos o, asimismo, a los que respeten los englobados en los tres, según el grado de precisión indicado en cada supuesto. En todo caso, si se activaran varios criterios de búsqueda incompatibles jurídicamente entre sí, no se obtendría resultado alguno, lo que permite explorar de manera intuitiva y eficaz todas las posibilidades de licencias existentes para un caso concreto a partir de búsquedas que, de otro modo, resultarían ciertamente complejas.
Además, el asistente permite enlazar cada tipo de licencia con una ficha-resumen donde se presentan de manera sencilla y fácilmente comprensible las limitaciones y posibilidades de cada uno de los tipos de licencia. Incluso, además de indicar las posibilidades, obligaciones y prohibiciones asignando colores intuitivos a cada alternativa, en ocasiones se incluye una sucinta explicación para facilitar la comprensión de cada una de las alternativas. Finalmente, cada una de las fichas permite enlazar al resto de licencias comparables, de manera que es posible realizar ese análisis de forma sencilla.
Aun cuando se podrían añadir algunas funciones avanzadas como la vinculación de las licencias con iniciativas y proyectos concretos que estén utilizando ese tipo para facilitar su comprensión o, incluso, incorporar una mayor profundidad de análisis destacando las principales ventajas e inconvenientes de cada una de los tipos de licencia, lo cierto es que es que se trata de un instrumento de un indiscutible valor añadido a la hora de explorar potenciales configuraciones de las condiciones de uso a través de licencias por parte de los poderes públicos; quienes, además, pueden acudir al asistente para proyectar simulaciones múltiples a la hora de decidir el concreto tipo de licencia por el que optar en cada caso en función de criterios diversos.
Por lo que se refiere a los reutilizadores, la herramienta facilita la efectiva comprensión de cada uno de los tipos de licencia, ayudando a determinar cuáles son las obligaciones que se asumen y las limitaciones a las que se han de someter los tratamientos de la información.
En definitiva, el asistente constituye sin duda un esfuerzo destacable a la hora de facilitar la interoperabilidad de las licencias en términos jurídicos que, sin duda, puede servir de base para futuras iniciativas más completas como la que se está impulsando en el marco de la plataforma Joinup, donde ya se ha generado un sugerente documento de trabajo inicial.
Contenido elaborado por Julián Valero, catedrático de la Universidad de Murcia y Coordinador del Grupo de Investigación “Innovación, Derecho y Tecnología” (iDerTec).
Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.
Los datos de Observación de la Tierra tienen un gran potencial para crear nuevos productos y servicios innovadores, una cuestión que desde la Unión Europea se quiere promover. Por ello, dentro del programa Horizon 2020, se ha puesto en marcha la aceleradora Parsec, que destinará 2,5 millones de euros para transformar ideas en soluciones que aprovechen el potencial de este tipo de datos.
El proyecto se desarrolla en conexión con el programa Copernicus y en colaboración con la Agencia Espacial Europea y 9 entidades de 7 países, entre los que está Avaesen (Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía).
El proyecto comenzó en mayo y se extenderá durante 30 meses. Pueden participar pymes, start-ups, emprendedores e investigadores de países miembro de la Unión Europea y países asociados. Solo es necesaria una idea relacionada con algunas de las siguientes áreas:
- Alimentación: agricultura inteligente, seguridad alimentaria, distribución, etc.
- Energía: energías renovables, Smart Cities, monitorización de infraestructuras, gas, petróleo, etc.
- Medio ambiente: calidad del agua y del aire, cambio climático, forestal, recursos marinos, etc.
Aquellos interesados en participar deben presentar su idea antes del 20 de diciembre de 2019 a través del siguiente formulario. Para ello, deberán elaborar un video de no más de 3 minutos de duración donde hablen de sus competencias y su visión de la innovación.
A partir de entonces el proyecto se desarrollará en dos fases:
- Fase 1: Tras un periodo de autoevaluación (los propios solicitantes son los que evalúan a los otros solicitantes mediante una apliación peer to peer) se elegirán 100 proyectos, los cuales recibirán 10.000 euros cada uno. Además, los finalistas podrán beneficiarse de un programa de apoyo que incluye formación personalizada con expertos europeos, coaching, networking con posibles clientes y partners, y herramientas para impulsar el negocio.
- Fase 2: En la segunda fase se seleccionarán 15 proyectos, los cuales recibirán 100.000 euros de financiación cada uno. Además, los seleccionados tendrán acceso a herramientas para el testeo de los productos desarrollados y la posibilidad de contactar con inversores especializados.
Estas fases se desarrollarán de acuerdo al siguiente calendario:

Además de apoyar a pymes y startups que utilicen datos satélites para la innovación empresarial, este proyecto también busca crear una comunidad que siga viva una vez finalizada la convocatoria, y que ayude a promover la competitividad internacional de las empresas europeas de teledetección a través de la colaboración entre grupos. Por ello, muchas de las herramientas creadas permanecerán activas una vez finalizado el mismo.
Si deseas participar, tienes toda la información completa en la Guía para los solicitantes.
Copernicus es el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea. A través de 6 servicios temáticos, y las imágenes proporcionadas por sus satélites, Copernicus proporciona datos geoespaciales completos, gratuitos y actualizados que ayudan a la monitorización y gestión del territorio y el planeta tanto a nivel europeo como mundial.
En datos.gob.es hemos entrevistado a Nuria Valcárcel, Subdirectora Adjunta (Observación del Territorio) de la Subdirección General de Geodesia y Cartografía, en la D.G. Instituto Geográfico Nacional (IGN) del Ministerio de Fomento, organismo que representa a España en el Foro de Usuarios de Copernicus, para el seguimiento y evolución del programa, junto con el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO).
Los datos de observación de la Tierra, como los ligados al proyecto Copérnico, despiertan siempre gran interés. ¿Cuáles son los motivos?
Los datos geoespaciales de Copernicus son fundamentales como herramienta de toma de decisión en la economía digital y los sistemas de gobierno actuales. Estos datos sirven para analizar y monitorizar fenómenos consecuencia del cambio climático, y ayudarnos a buscar soluciones. Su potencial también es enorme en cuestiones relacionadas con la seguridad, el transporte, la gestión de emergencias, la evaluación de la sostenibilidad…
Son muchos los organismos que, conscientes del contexto actual, han destacado la importancia de esta iniciativa a la hora de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como la Organización de Naciones Unidas o la Comisión Europea. Naciones Unidas, en su documento “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, indica que las instituciones nacionales deben promover el uso de datos de observación de la Tierra e información geoespacial, para el seguimiento de la Agenda 2030.
Concretamente, ¿qué tipo de datos e información proporciona Copernicus?
Los datos de Copernicus tienen 2 grandes componentes: por un lado, la información obtenida vía satélite, como las constelaciones Sentinel, y por otro el componente in-situ, es decir, cualquier dato no procedente de satélites. Por ejemplo, medición de datos de calidad del aire, datos de calidad del agua en ríos y embalses, información de oleaje y nivel del mar a través de boyas, mareógrafos, ortofotografías y modelos digitales de elevaciones… En el caso de España, estos datos son proporcionados por distintos organismos nacionales como el IGN, MITECO, la AEMET o Puertos del Estado, entre otros.
A través del hub de Copernicus se puede acceder y descargar estos datos. La información obtenida a través de los satélites Sentinel está disponible para que los utilice cualquier ciudadano, pero cuando hablamos del resto de datos in-situ, nos encontramos con diferencias según la política de datos de cada país. En el caso de España, cabe destacar que realmente hemos sido pioneros en políticas open data y mucha de la información que generamos está disponible a través de las propias plataformas de descarga de Copernicus o en las plataformas nacionales.
¿Quiénes son los principales usuarios de este tipo de datos? ¿Podrías poner algún ejemplo?
Las administraciones públicas son las principales usuarias de Copernicus, pero cada vez son más las empresas que se apoyan en estos datos para generar nuevas oportunidades y mejorar su competitividad, así como las universidades y centros de investigación.
Desde el IGN y otras administraciones españolas se está empezando a trabajar con grandes y pequeñas empresas españolas para que colaboren en la generación de datos para Copernicus, pero también tratamos de impulsar cada vez más su reutilización. Por ejemplo, para la gestión del agua, o en la agricultura de precisión, ya que facilitan un seguimiento continuo del estado de los cultivos, permitiendo optimizar los recursos hídricos. Como ejemplo concreto, podemos hablar del Proyecto DIANA, en el que participan la empresa AGRISAT y La Federación Andaluza de Comunidades de Regantes de Andalucía (FERAGUA), que genera una plataforma de servicios comerciales innovadores, basados en datos de Observación de la Tierra de Copernicus y otras fuentes, para la identificación de áreas de riego ilegales y para la estimación de volúmenes de agua extraídos.
La gestión forestal también puede beneficiarse fuertemente de los datos de los satélites Sentinel y de Copernicus en general. Es el caso de la empresa AGRESTA, con su aplicación FORESMAP, que combinando datos de satélite con otros como el Lidar proporcionado por el IGN, es capaz de proporcionar un cálculo de inventario forestal on line. Esta aplicación ha sido premiada en el Copernicus Masters CGI Big Data Business Challenge de 2018.
Otra área donde tienen un gran potencial es en los servicios marinos, para la explotación sostenible de recursos costeros, gestión portuaria, o la optimización y seguridad en las rutas comerciales.Aqui podemos mencionar como ejemplo NOLOGIN, con una aplicación (web y móvil) de tiempo real y predicciones para la toma de decisiones en puertos sistema, a partir de datos Copernicus, con interfaz de gestión de alertas e informes.
Y con respecto a las Administraciones públicas, ¿conocéis experiencias de AA.PP. que están utilizando de forma intensiva los datos del proyecto Copérnico?
Hay muchas experiencias. Por destacar algunos ejemplos, el IGN, proporciona datos de Copernicus directamente a través del Centro de Descargas y hace un amplio uso y difusión de las imágenes de los satélites Sentinel a través del Plan Nacional de Teledetección. Estos datos, además, se utilizan en el IGN para enriquecer el sistema de monitorización de cambios en el terreno, por ejemplo, para evaluar el riesgo volcánico.
Los datos del servicio operacional marino son muy útiles para Puertos del Estado, ya que gracias a ellos se puede conocer cómo evolucionan las corrientes marinas, y mejorar sus modelos predictivos.
Por su parte AEMET participa en la generación de datos y servicios de Copernicus en lo relativo a Atmosfera y Cambio Climático, como miembro del Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Plazo Medio, lo que beneficia a instituciones y científicos españoles que participan en numerosos programas de investigación.
También utilizan este tipo de datos el Fondo Español de Garantía Agraria, la Red de parques Nacionales, la Dirección General del Agua, las Comunidades Autónomas, así como un gran número de universidades y centros de estudios.
¿Cuáles son los principales retos y barreras para la reutilización de los datos de observación de la tierra?
Los retos a los que tienen que hacer frente los reutilizadores podrían resumirse en 4 áreas.
En primer lugar, para trabajar con los datos de Copernicus hace falta cierto conocimiento técnico. Aunque en ocasiones nos encontramos con algunos datos o servicios fáciles de usar por usuarios no expertos, en otras son necesarias capacidades avanzadas para poder localizar y entender la información. Desde el Programa Copernicus se está haciendo un esfuerzo en la capacitación de los profesionales, a través de cursos gratuitos, a la vez que se está trabajando en la creación de entornos donde el dato sea fácilmente localizable y sencillo de utilizar.
En segundo lugar, podríamos hablar de la coordinación entre los distintos niveles de administración europea (local, regional, estatal…). Se debe realizar un esfuerzo común por generar mejores datos, evitando duplicidades, y para ello la coordinación es fundamental entre las instituciones europeas y nacionales. Actualmente hay mecanismos de coordinación ya establecidos, pero existen áreas de mejora sobre las que debemos seguir trabajando.
En tercer lugar, es necesario mejorar la interacción con los usuarios, entender mejor sus necesidades y así poder evaluar si desde el programa Copernicus se está dando respuesta a esas necesidades. Unas necesidades, además, que son cambiantes y que exigen una adaptación constante. A través de los Comités y Foro de Usuarios españoles, los coordinadores nacionales de los Servicios, y de las Redes Relay y Academy, estamos haciendo un fuerte esfuerzo para acercarnos al mayor número de usuarios posible, para trabajar conjuntamente en un fin común.
Por último, no podemos olvidarnos de la necesidad de fomentar que los datos sean interoperables, que cumplan unos estándares comunes y estén armonizados. Por ejemplo, la costa mediterránea, y los distintos fenómenos y dinámicas que la afectan, tienen que monitorizar en su conjunto, y para ello necesitamos un dato común paneuropeo, pero que a su vez esté armonizado con los datos nacionales que maneje cada país. De nuevo, la coordinación entre las administraciones es fundamental para lograr este objetivo.
Uno de los retos que has mencionado es el desconocimiento por parte de los usuarios de la disponibilidad de datos de Copernicus. ¿Qué acciones concretas estáis llevando a cabo desde el IGN para dar a conocer los datos de Copernicus?
La Unión Europea organiza distintas actividades para fomentar el uso de los datos de Copernicus en empresas privadas. Es el caso de la competición Copernicus Master, de los hackathones, o de los programas de aceleración (Copernicus Accelerator) o incubación de empresas (Copernicus Incubator). Este tipo de actividades, muchas veces dirigidas a emprendedores y start-ups, buscan apoyar nuevas ideas que supongan la creación de servicios y aplicaciones comerciales relacionadas con Copernicus.
Complementariamente, desde el IGN, junto con el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), en el Foro de Usuarios de Copernicus, y también con los representantes en el Comité de Copernicus (el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial), trabajamos muy activamente con los distintos grupos de usuarios de España. Formamos parte del Foro de Usuarios de Copernicus, realizamos reuniones y talleres por servicios y temáticas especificas (Territorio, Marino, Agricultura, Ciudades Inteligentes, etc.), impulsamos la participación de las universidades en las actividades y propuestas de Copernicus… En definitiva, se busca generar un ecosistema favorable que facilite el uso de Copernicus.
Para terminar, ¿podría indicarnos cuáles son sus planes de futuro?
El programa Copernicus está abierto a la revisión continua de requisitos. En este sentido, destacaría dos asuntos en la agenda.
En primer lugar, las sinergias entre Copernicus y Galileo, el sistema de navegación de la Unión Europea, cuyo liderazgo en España también recae en el Ministerio de Fomento. La integración de ambos sistemas permite desde el seguimiento en tiempo real de fenómenos atmosféricos hasta determinar cómo se mueven los vehículos en las ciudades. De esta forma, se podría vigilar el impacto constante de las emisiones de gas invernadero de los vehículos. También se podría utilizar en cuestiones de seguridad, vigilancia de riesgos naturales, etc.
Por otro lado, la Comisión Europea está orientando sus políticas hacia la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático. En el nuevo ciclo operativo de Copernicus (2021-2027), algunas de las áreas que se van a impulsar son el seguimiento de los gases de efecto invernadero o la vigilancia de las regiones polares (nivel de nieve y hielo). También se va a ampliar el enfoque de la seguridad civil y se va a tratar de impulsar el uso de los datos de Copernicus no solo en Europa, sino también en otras regiones, como América latina o África.
La iniciativa Connecting Europe Facility (CEF) rama Telecom financia el despliegue de infraestructuras de telecomunicaciones pan-europeas para la interconexión de los Estados Miembros. Con este fin, la Unión Europea destina cada año financiación tanto para plataformas de servicios digitales, como para los servicios generales que integran dichas plataformas con las estructuras nacionales. Una de las áreas incluidas en la iniciativa son los datos abiertos.
En este contexto, el pasado 4 de julio se publicó la convocatoria para servicios generales en el área de datos abiertos. En concreto, se destinan 5 millones de euros a impulsar el desarrollo de productos y servicios de información basados en la reutilización y combinación de datos públicos y comerciales en toda la UE.
Los productos y servicios propuestos deben reutilizar conjuntos de datos disponibles a través del European Data Portal, y combinarlos con otras fuentes de información. Además se busca que estas propuestas sean relevantes para más de un Estado miembro en términos de cobertura de datos geográficos y/o utilidad.
La UE anima a presentar propuestas que aborden categorías o áreas de cobertura geográfica que necesitan mejoras adicionales en términos de contenido, interoperabilidad y calidad de los datos, así como propuestas que conducirían a la mejora de las plataformas de datos existentes. En concreto, las propuestas presentadas deben abordar todos los retos enumerados a continuación:
- Apoyar el despliegue de nuevos servicios innovadores mediante la integración y/o desarrollo de ecosistemas basados en plataformas abiertas.
- Armonizar el contenido de datos, prestando especial atención al nivel de detalle (granularidad), la estructura de datos y la semántica.
- Abordar tanto los aspectos técnicos como los legales, incluyendo la adopción de condiciones armonizadas para la reutilización.
- Se recomienda prestar especial atención a las categorías de datos prioritarias definidas en la comunicación 2014 /C 240/01 Directrices sobre las licencias normalizadas recomendadas, los conjuntos de datos y el cobro por la reutilización de los documentos y en el anexo I de la Directiva (UE) 2019/1024 relativa a los datos abiertos y la reutilización de la información del sector público. Estas categorías son: los datos geoespaciales, la observación de la Tierra y medio ambiente, los datos meteorológicos, los datos sobre transporte, las estadísticas y los datos empresariales (por ejemplo, los registros mercantiles). Podrán considerarse otras categorías siempre que la propuesta esté debidamente justificada.
- Facilitar la reutilización de los datos, haciendo uso, en la medida de lo posible, de API existentes o desarrolladas recientemente.
- Proporcionar mecanismos de evaluación del impacto de las soluciones, a través de indicadores clave de rendimiento (KPI) concretos, y la recopilación de ejemplos de reutilización.
- Los conjuntos de datos que se generen deberán estar disponibles a través de uno o más portales de datos abiertos de los Estados miembros y a través del European Data Portal.
El plazo para presentar las propuestas acaba el 14 de noviembre de 2019. A partir de entonces comenzará un periodo de evaluación que culminará con la resolución en abril-mayo de 2020 (fecha estimada).
Puedes leer la convocatoria completa aquí, e inspirarte con los ganadores del año pasado
La tercera edición de EU Dathaton 2019 ha llegado a su fin. Se presentaron 99 proyectos, de los cuales 12 llegaron a la final de esta competición, que busca impulsar el uso de los datos abiertos en la Unión Europea para generar nuevas ideas, productos y servicios innovadores en 3 categorías:
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Desafío 1: ‘Innovative ideas through open data‘, donde se buscaban ideas innovadoras que utilizaran datos abiertos y los combinaran con otras fuentes de datos abiertas o privadas.
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Desafío 2: ‘New insights in economics and finance’, donde los participantes tenían que desarrollar una nueva perspectiva, concepto o modelo de negocio a través de datos abiertos.
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Desafío 3: ‘Tackling climate change’, encaminado a la creación de nuevos conceptos o modelos de negocio que ayuden a luchar contra el cambio climático utilizando datos abiertos.
Entre los 12 finalistas había dos propuestas españolas: EnvyRState, que obtuvo la cuarta posición en el Desafío 2, y The Blue Time Machine (BTM), que quedó segunda en el Desafío 3.
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EnvyRState es un proyecto de la Universidad de Castilla La Mancha, presentado por Emilio López Cano, que utiliza datos abiertos de Eurostat y del Banco Central Europeo, entre otras fuentes. Se trata de una herramienta web, interactiva y dinámica, que permite visualizar y analizar diferentes efectos del mercado inmobiliario en el medio ambiente. Este proyecto incluye mapas de calor y gráficos, y proporciona continuamente a los usuarios conclusiones sobre el mercado inmobiliario con cada actualización del sistema.
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The Blue Time Machine (BTM), presentado por Paula Camus, investigadora del IH Cantabria, es una representación digital de las condiciones pasadas, presentes y futuras de nuestro "planeta azul". Su objetivo es comprender mejor nuestro entorno para hacer frente al cambio climático. Para ello utiliza datos de Copernicus y EMODnet.
Ambos proyectos fueron presentados en un acto final en Bruselas, el 13 de junio, donde se eligieron a los ganadores de cada categoría.
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Desafio 1. El primer premio fue para Smartfiles Network, una red austriaca que tiene como objetivo hacer que la jurisprudencia nacional y de la UE sea accesible desde cualquier PDF. El segundo y tercer premio fueron para Euromaps, una plataforma belga que utiliza mapas para contar historias con datos sobre Europa, y Politicindex, una plataforma alemana que resume las promesas y los logros de los políticos y permite a los usuarios comparar y filtrar.
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Desafío 2. EconCartography, un mapa que muestra las economías europeas e identifica sus oportunidades de crecimiento, elaborado por un equipo italiano, se hizo con el primer premio. El segundo premio fue para Investment Info, una aplicación finlandesa que utiliza y compila datos de inversión y macroeconómicos para proporcionar una visión general de la atmósfera de inversión y hacer previsiones; mientras que el tercero fue para Bizmap, una herramienta francesa para la toma de decisiones que permite a las pequeñas y medianas empresas visualizar las regiones de la UE más atractivas económicamente para su expansión internacional.
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Desafío3. El ganador fue el equipo griego creador de Chloe Irrigation Systems una plataforma que monitorea y optimiza los sistemas de riego utilizando inteligencia artificial para reducir el desperdicio de agua y aumentar el rendimiento de los cultivos. El segundo puesto fue para la española The Blue Time Machine (BTM), y el tercer puesto para la belga MindYourFoot, una herramienta belga que tiene como objetivo lograr reducciones de las emisiones de carbono mediante la sensibilización y el asesoramiento.
Los 3 equipos que quedaron en primera posición recibieron 15.000€ cada uno, el subcampeón 7.000€ y el tercer equipo 3.000€.
Toda la información sobre la competición en: https://publications.europa.eu/en/web/eudatathon
Tras el acuerdo alcanzado entre el Parlamento, el Consejo y la Comisión, se acaba de publicar en el Diario Oficial de la Unión Europea la norma que sustituye a la Directiva 2003/98/CE, que ya fue reformada en 2013. Se trata de un hito fruto del proceso de revisión que se ha tramitado durante varios meses a nivel europeo con una amplia participación, lo que ha permitido incorporar no sólo el punto de vista de los Estados miembros sino, asimismo, tener en cuenta las inquietudes y aportaciones de las empresas, asociaciones, personas interesadas y la sociedad en general.
España y el resto de países miembro tienen hasta el 17 de julio de 2021 para transponer la directiva.
¿Por qué es necesaria esta reforma?
La evolución actual del contexto tecnológico, social y económico reclama un marco normativo mejor adaptado a los desafíos a que se enfrenta la Unión Europea. En particular, es importante la adecuación de las garantías jurídicas a las exigencias de la competitividad y la innovación que suscitan tecnologías como la Inteligencia Artificial o el Internet de las Cosas. Con el texto ahora presentado se da un primer paso en el proceso de modernización del marco normativo de los datos abiertos y la reutilización de la información del sector público que, a pesar de la reforma parcial culminada hace tan solo seis años, obedecía a planteamientos propios de comienzos de siglo y, por tanto, claramente superados
¿A quién afecta la reforma?
Con esta regulación se pretende, en primer lugar, ampliar el ámbito de aplicación de la anterior normativa. En este sentido, por lo que se refiere a los sujetos obligados, se incorpora expresamente a las empresas públicas, siempre que se desenvuelvan en el ámbito de la contratación del sector público correspondiente a determinados sectores (agua, energía, transportes y servicios postales) o actúen como operadores vinculados a obligaciones de servicio público en el ámbito del transporte; quedando excluidas las citadas empresas cuando, por el contrario, la información se genere al margen de servicios de interés general o en actividades donde actúen sometidas a un régimen de libre competencia.
Asimismo, se establecen específicamente las condiciones para que se consideren empresas públicas, esto es, que exista una “influencia dominante” por parte de los organismos del sector público, influencia que puede consistir en la mayoría de la titularidad del capital, de los votos o, en su caso, en el control de los órganos de administración, de dirección o de vigilancia de la entidad.
¿Cuáles son las novedades?
La nueva regulación extiende el alcance de sus previsiones tanto por lo que se refiere a ciertos ámbitos materiales de especial interés como a tipos de datos de singular relevancia.
- Así, los datos de investigación se entenderían incluidos en la regulación europea cuando la actividad sea financiada con fondos públicos, aunque se establece la necesidad de proteger otros bienes jurídicos como la propiedad intelectual e industrial, la confidencialidad derivada de la existencia de intereses comerciales legítimos o, en su caso, la protección de los datos de carácter personal. Este difícil equilibrio se formula con un nuevo principio a tener en cuenta en este ámbito: los datos serán “tan abiertos como sea posible, tan cerrados como sea necesario”.
- También se incluyen diversas referencias en el articulado a los metadatos, de manera que el alcance de las obligaciones de reutilización se extiende también a ellos. Se superan así las limitaciones de la anterior y restrictiva concepción de los documentos, de manera que en la nueva definición de documento se entiende comprendido cualquier contenido y cualquier parte del mismo.
- Otra novedad importante consiste en la regulación de los llamados datos dinámicos, de gran importancia para los tratamientos basados en la Inteligencia Artificial y aquellos proyectos como las ciudades inteligentes donde la utilización de sensores y las interconexiones tienen un especial protagonismo. En concreto, se contempla su puesta a disposición de manera inmediata tras su recopilación, a través de API adecuadas e, incluso, en forma de descarga masiva cuando proceda.
- También se introduce un régimen específico para los llamados datos de alto valor, inicialmente limitados a ciertos ámbitos (geoespacial, ambiental, meteorología, estadística, sociedades y movilidad) pero con la autorización para que se amplíen por la Comisión Europea. Se trata de datos que pueden generar relevantes beneficios socioeconómicos y medioambientales, dinamizar servicios innovadores, beneficiar a un gran número de personas o a las pymes, así como ser combinados con otros conjuntos de datos. Por esta razón, se establece que tales datos se suministren de manera gratuita (con algunas excepciones), y que sean legibles de manera automatizada, se suministren a través de API y, cuando proceda, se facilite su descarga masiva.
Otras novedades a tener en cuenta son:
- Por lo que se refiere a las condiciones de la reutilización, se enfatiza la importancia del principio de documentos abiertos desde el diseño y por defecto. Sin embargo, este principio no supone que exista una obligación por parte de los organismos del sector público de asumir esfuerzos desproporcionados para transformar la información de que disponen conforme a dichas exigencias formales.
- De otro lado, se matiza el criterio de la mera recuperación de los costes marginales, hasta el punto de que no se aplicaría a aquellos organismos a los que se exija generar ingresos para cubrir una parte sustancial de sus costes para realizar la misión de servicio público que tengan encomendada, a las bibliotecas ni a las empresas públicas. En estos casos se establecen reglas especiales para establecer el margen razonable de beneficio que se considera admisible o, por lo que se refiere a las bibliotecas, para hacer frente a la conservación y compensación de derechos entre otras circunstancias.
- Asimismo, se adaptan las medidas relativas a los acuerdos exclusivos. En este sentido, se contempla su admisibilidad por razones de la prestación de un servicio de interés público, se establecen reglas específicas para el ámbito cultural y, asimismo, se condiciona la licitud de aquellos acuerdos que supongan no ya una exclusividad en sentido estricto sino, incluso, una mera disponibilidad limitada.
En definitiva, con este proyecto se pretenden establecer las condiciones jurídicas que permitan afrontar las oportunidades económicas y sociales que ofrece la reutilización de los datos públicos, en particular avanzando en una mayor normalización que ayude a superar los obstáculos de una excesiva fragmentación regulatoria. Pero, tal y como se enfatiza de manera expresa en el texto no se trata sin más de la consecución de objetivos puramente económicos, sino que el fomento de la reutilización de la información y los datos abiertos en el sector público europeo también constituye una exigencia democrática, de gran relevancia para facilitar la transparencia y la rendición de cuentas.
Contenido elaborado por Julián Valero, catedrático de la Universidad de Murcia y Coordinador del Grupo de Investigación “Innovación, Derecho y Tecnología” (iDerTec).
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