Aplicación

Madriwa es una aplicación web interactiva diseñada para ayudar a las personas a encontrar el barrio más adecuado para vivir en Madrid mediante el análisis de datos urbanos, servicios cercanos y preferencias personales.

La plataforma recopila y procesa información procedente de más de 100 fuentes de datos, muchas de ellas de datos abiertos del Ayuntamiento de Madrid, y actualiza esta información de forma periódica mediante procesos automáticos de análisis de datos. Con estos datos genera perfiles y recomendaciones personalizadas sobre diferentes zonas de la ciudad.

A través de la aplicación, el usuario puede introducir sus intereses o su perfil (por ejemplo, estudiante, familia o pareja) y la herramienta analiza qué barrios se ajustan mejor a esas preferencias. También permite indicar lugares importantes como el trabajo, la universidad o el gimnasio, para calcular distancias y tiempos de desplazamiento.

Entre las funcionalidades principales de Madriwa se incluyen:

  • Clasificación de barrios de Madrid según las preferencias del usuario.
  • Visualización en un mapa interactivo con información sobre servicios y equipamientos cercanos.
  • Análisis de tiempos de desplazamiento e isocronas desde diferentes ubicaciones.
  • Consulta de indicadores urbanos como renta media, seguridad, densidad de población o presencia de equipamientos (colegios, hospitales, transporte público, etc.).

La aplicación utiliza tecnologías de análisis de datos, sistemas de información geográfica y visualización cartográfica para transformar grandes volúmenes de información urbana en recomendaciones comprensibles para quienes buscan vivienda en la ciudad.

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Aplicación

Embarriados Atlas de la nueva vulnerabilidad urbana y social en España es un proyecto de investigación de la empresa 300.000 km/s y la Fundación COTEC que busca aportar nuevo conocimiento acerca de la relación entre ciudad, movilidad y desigualdad urbana para apoyar la formulación de políticas públicas y evitar los potenciales riesgos de segregación social fruto de la descarbonización. 

Embarriados parte de la idea de que los nuevos modelos urbanos de baja movilidad promueven la salud y el bienestar social, pero al mismo tiempo entrañan un riesgo de mayor segregación de la población debido a las nuevas dinámicas espaciales que reducen la interacción entre diferentes grupos sociales. Su objetivo es aportar evidencia para diseñar ciudades más inclusivas y anticipar riesgos de segregación en la transición hacia modelos urbanos descarbonizados. 

La investigación se apoya en el análisis de datos masivos que permiten describir el nivel socioeconómico de la población, los tejidos urbanos y sus usos, y los movimientos cotidianos a partir de la telefonía móvil, integrando estas capas para construir métricas e indicadores territoriales. El proyecto publica metodología replicable y el modelo datos para su reutilización. 

El portal incluye un apartado con el modelo de datos final que incluye los indicadores y la agrupación en clústeres se comparte para que pueda ser utilizado. 

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Blog

Imagina que eres técnico de urbanismo y tienes sobre la mesa una solicitud de licencia de obra. Tienes el plano del edificio en un sistema, los datos catastrales en otro, la normativa urbanística en un PDF y el mapa de zonas protegidas en un visor diferente. Cada comprobación requiere saltar entre herramientas, cruzar datos manualmente y esperar días o semanas para que el proceso avance. Ahora imagina que todo eso ocurre de forma automática, en tiempo real, con datos abiertos y estándares interoperables. Eso es, en esencia, lo que promete GeoBIM.

GeoBIM es mucho más que una solución para los permisos de construcción. Es una nueva forma de entender y gestionar el territorio, los edificios, las infraestructuras y los servicios urbanos, poniendo en diálogo dos mundos de datos que durante décadas han evolucionado de espaldas el uno al otro, como veremos a continuación. En este artículo exploramos qué es GeoBIM, qué casos de uso abre, qué retos técnicos y organizativos presenta y qué está haciendo la comunidad internacional de normalización para resolverlos.

Dos mundos, un territorio

Todo parte de una constatación sencilla: los edificios y las ciudades son inseparables, pero los datos que los describen han vivido históricamente separados.

  • Los datos geoespaciales (GIS, Geographic Information Systems) describen el territorio. Son información georreferenciada: parcelas catastrales, límites de zonificación, redes de infraestructuras, zonas de protección ambiental, modelos digitales del terreno, ortofotos, datos de movilidad... Son los datos que dicen dónde están las cosas y cómo se relacionan con su entorno. En nuestro blog ya hemos hablado del valor de estos datos; según un estudio del Portal de Datos Abiertos Europeos, los datos geoespaciales son los segundos más reutilizados, solo por detrás de los datos estadísticos. 

Para profundizar en cómo se publican y consumen en España, recomendamos leer nuestra Guía práctica para la publicación de datos espaciales.

  • Los datos BIM (Building Information Modelling) describen los edificios. Detallan qué es un edificio y cómo está construido, desde el diseño hasta la operación y el mantenimiento. Son modelos digitales tridimensionales de enorme riqueza semántica: permiten saber qué es cada elemento, de qué material está hecho, cuáles son sus dimensiones, para qué sirve, qué relaciones tiene con los demás, etc. Su formato de referencia es el IFC (Industry Foundation Classes, ISO 16739), un estándar abierto para el intercambio de modelos entre distintas herramientas.

La integración de ambos mundos —eso es GeoBIM— plantea una pregunta aparentemente simple y técnicamente compleja: ¿cómo conseguir que un modelo de edificio sepa dónde está en el mundo y, a la vez, que un mapa de ciudad conozca en detalle qué hay dentro de cada edificio? La Infraestructura de Datos Espaciales de España (IDEE) es precisamente el ecosistema donde esos datos geoespaciales de referencia viven y se publican, y su integración con datos BIM es el desafío central del que trata este artículo.

Vista aérea en 3D de un entorno urbano con un modelo digital de edificio en desarrollo. El edificio resaltado muestra zonas de cubierta en color verde y está delimitado dentro de un área marcada en rojo. Alrededor se observan calles, estacionamientos, vías ferroviarias y otras construcciones, indicando un análisis urbano tipo GeoBIM.

Figura 1. Ejemplo de integración de datos Geo y BIM. Fuente: Proyecto de CHEK

El reto técnico: por qué no es trivial

La brecha entre GIS y BIM no es solo organizativa. Es profunda a nivel técnico y conceptual:

  • Los sistemas de coordenadas son diferentes. Los datos GIS trabajan en sistemas de referencia geodésicos globales (como ETRS89 en Europa o WGS84 en GPS). Los modelos BIM trabajan en sistemas de coordenadas locales relativos al propio edificio. Georreferenciar un BIM — anclar ese sistema local al sistema global geodésico — es el primer paso imprescindible para cualquier integración.
  • Los niveles de detalle son incompatibles. Los estándares de información urbana geoespacial —principalmente CityGML y su variante más ligera CityJSON, desarrollados por el OGC y la comunidad académica respectivamente— definen varios niveles de detalle (LoD): desde la simple huella del edificio como polígono hasta la representación de fachadas, ventanas y balcones. Estos formatos describen la ciudad como contexto: su geometría, sus usos, su relación con el entorno. El IFC, en cambio, trabaja habitualmente a un nivel de detalle interior muy superior, describiendo cada muro, instalación y espacio con sus propiedades físicas y semánticas. La conversión entre ambos mundos implica decisiones sobre qué simplificar y cómo mapear conceptos que no tienen equivalente directo.
  • Los modelos semánticos son heterogéneos. Una "habitación" en IFC es un IfcSpace. Una "estancia" en un catastro municipal es un polígono con atributos específicos. Un "uso del suelo" en INSPIRE es una clase con su propia taxonomía. Cruzar estas semánticas requiere tablas de correspondencia que la comunidad está construyendo con esfuerzo.
  • Las escalas temporales no coinciden. Los datos catastrales o de planeamiento se actualizan en ciclos de meses o años. Los modelos BIM evolucionan durante toda la vida del edificio. Sincronizar ambas cadencias es un reto de gobernanza del dato.

El ecosistema de estándares

La interoperabilidad entre BIM y GIS no parte de cero. Existe un ecosistema consolidado de estándares internacionales que define cómo deben estructurarse, intercambiarse y utilizarse los datos. A continuación, se resumen los principales:

Estándar / Iniciativa

Qué aporta (en una frase)

ISO/TR 23262:2021 Identifica las principales barreras entre BIM y GIS y define la hoja de ruta para su interoperabilidad.
ISO/TS 19166:2021 (B2GM) Establece el marco conceptual para transferir información de BIM a GIS.
ISO 19650 Define cómo gestionar la información BIM a lo largo del ciclo de vida de los activos.
ISO 16739-1:2024 (IFC) Permite el intercambio de modelos, incluyendo mejoras en georreferenciación.
OGC CityGML 3.0 Facilita la representación estándar de ciudades en 3D con información semántica.
OGC – buildingSMART Roadmap Se trata de una estrategia conjunta para avanzar hacia la interoperabilidad BIM-GIS.
INSPIRE + OGC API Proporcionan los datos geoespaciales armonizados y las APIs para su consumo interoperable.

Figura 2. Tabla resumen sobre iniciativas y estándares en el ámbito geoespacial

Casos de uso: más allá de los permisos de construcción

De los diversos casos de uso existentes, el de la automatización de licencias de obra es el más visible, pero GeoBIM tiene un alcance mucho más amplio. El siguiente visual muestra algunos ejemplos, que detallamos a continuación.

Infografía titulada “Casos de uso de GeoBIM” que enumera aplicaciones como permisos de construcción digitales, eficiencia energética, gestión del patrimonio público, seguridad ciudadana, redes de infraestructura, catastro 3D, planificación urbana y patrimonio cultural y turismo. Incluye iconos representativos junto a cada categoría.

Figura 3. Casos de uso de GeoBIM. Fuente: elaboración propia - datos.gob.es

  1. Permisos y licencias de construcción digitales

    La tramitación de permisos de construcción es el caso de uso que más atención ha recibido en proyectos piloto europeos. El proceso actual — fragmentado, manual, sujeto a interpretación — puede transformarse radicalmente. El flujo con GeoBIM sería: el promotor presenta su proyecto en formato IFC georreferenciado. El sistema lo cruza automáticamente con datos geoespaciales abiertos — catastro, planeamiento urbanístico en INSPIRE, zonas de protección ambiental, patrimonio histórico — accedidos vía OGC API. Un motor de validación semántica, usando reglas codificadas en formatos como SHACL, comprueba en paralelo decenas de requisitos: separaciones mínimas a lindes, altura máxima, ocupación de parcela, compatibilidad con el uso del suelo, impacto de sombras sobre fincas colindantes, accesibilidad universal, proximidad a zonas protegidas, etc. El resultado es un informe de cumplimiento en 3D donde cada incumplimiento queda señalado y vinculado al artículo normativo correspondiente.

    El proyecto europeo CHEK ("Change Toolkit for Digital Building Permit) es uno de los más avanzados en este ámbito. Gracias a él, se han  desarrollado herramientas concretas de integración GeoBIM. Estonia ya implementa sistemas de tramitación digital de permisos con resultados demostrados en eficiencia y transparencia.

  2. Gestión del patrimonio inmobiliario público

    Las administraciones gestionan enormes parques de edificios — escuelas, hospitales, oficinas, instalaciones deportivas — cuyo mantenimiento, eficiencia energética y adecuación normativa requieren información combinada de escala urbana y detalle interior. GeoBIM permite un inventario digital donde cada edificio público existe como modelo BIM vinculado a su contexto geoespacial: qué parcela ocupa, qué normativa le aplica, qué redes tiene en el entorno, cuál es su certificación energética georreferenciada, etc.

  3. Gestión de redes de infraestructuras urbanas

    Las redes de suministro — agua, saneamiento, electricidad, telecomunicaciones, gas — son quizás el caso de uso con mayor impacto operativo. Un gemelo digital GeoBIM de las infraestructuras urbanas permite localizar con precisión cada conducto, ver qué lo rodea y planificar intervenciones sin sorpresas. El Canal de Isabel II, por ejemplo, trabaja en la integración de modelos BIM as-built con sensores IoT (Internet de las cosas) sobre su red de drenaje para crear un gemelo digital capaz de anticipar comportamientos anómalos ante lluvias intensas.

  4. Planificación urbana y ordenación del territorio

    GeoBIM añade al análisis urbanístico la dimensión interior de los edificios. ¿Cuántos vecinos quedarán sin soleamiento suficiente si se aprueba esta torre? ¿Cuántos equipamientos escolares adicionales serán necesarios en el nuevo barrio? ¿Cómo afectará la nueva línea de metro al valor del suelo en el entorno? Preguntas que hoy requieren estudios laboriosos pueden responderse de forma más rápida y rigurosa cuando los modelos BIM están integrados con los datos geoespaciales del planeamiento.

  5. Eficiencia energética y adaptación climática

    La combinación de datos BIM (materiales, espesores, instalaciones) con datos geoespaciales (radiación solar, viento, temperatura exterior, obstrucciones de fachadas) permite calcular con precisión el comportamiento energético de los edificios en su contexto real. A escala de barrio o ciudad, estos análisis permiten priorizar actuaciones de rehabilitación, modelar el impacto de diferentes estrategias y estimar el potencial de generación solar de una zona urbana — fundamental para la transición energética que exige la Directiva sobre la Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD).

  6. Seguridad ciudadana y gestión de emergencias

    Los servicios de emergencia necesitan información detallada del interior de los edificios cuando se produce un incidente. GeoBIM permite construir sistemas donde el centro de control puede acceder al modelo BIM del edificio afectado — con información de instalaciones, materiales y distribución — superpuesto sobre el mapa operativo de la intervención. Varios países nórdicos ya exploran la integración de modelos BIM de edificios en sistemas CAD de servicios de emergencias.

  7. Catastro 3D y registro de la propiedad

    El catastro actual trabaja fundamentalmente en 2D. Con la proliferación de edificios con usos superpuestos, sótanos, vuelos, concesiones y servidumbres en 3D, sus limitaciones crecen. GeoBIM abre la puerta al catastro 3D: una representación donde cada unidad inmobiliaria existe en su volumen real. En España, la Sede Electrónica del Catastro ya ofrece servicios en formatos INSPIRE y datos descargables que son un primer paso.

  8. Patrimonio cultural y turismo

    Los modelos BIM de edificios históricos — combinados con datos geoespaciales del entorno y colecciones patrimoniales — permiten gemelos digitales del patrimonio cultural con múltiples usos: documentación y conservación, visitas virtuales inmersivas, planificación de restauraciones, evaluación de riesgos ante catástrofes. Los modelos BIM del patrimonio (HBIM) incorporan información histórica, constructiva y arqueológica de gran riqueza.

Ejemplo concreto: el caso del Área Metropolitana de Barcelona

Cuando hablamos de GeoBIM en España, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) es uno de los referentes más concretos y avanzados.

El AMB gestiona el territorio de 36 municipios y dispone de una infraestructura de datos geoespaciales de referencia: el Mapa Topográfico Metropolitano 1:1000 (MTM-1M), una base cartográfica continua tridimensional elaborada y actualizada de forma coordinada con el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC) y la Diputación de Barcelona.

En 2023, el AMB publicó en versión beta los modelos BIM del territorio metropolitano en formato IFC, disponibles en su Geoportal de Cartografía. Este producto, fruto del trabajo conjunto de la Sección de Cartografía y la Oficina BIM del AMB, convierte la cartografía topográfica de precisión en modelos IFC que los profesionales del sector AEC (arquitectura, ingeniería y construcción) pueden integrar directamente en sus proyectos BIM.

El objetivo declarado es doble: que los profesionales BIM dispongan de una cartografía 3D del entorno de sus proyectos con el rigor de las bases cartográficas oficiales; y dar continuidad territorial a los proyectos BIM dentro del área metropolitana. Los casos de uso que el AMB destaca son los que definen el corazón de GeoBIM: estudios de soleamiento y sombras, comprobaciones de georreferenciación de proyectos, estudios lumínicos y análisis de visibilidad.

Todos los datos del Geoportal de Cartografía del AMB se distribuyen bajo licencia Creative Commons CC BY 4.0, que permite su reutilización para cualquier finalidad, incluso comercial, con solo citar la fuente. Un modelo ejemplar de apertura de datos para la economía del dato.

El propio Ayuntamiento de Barcelona dispone del GeoportalBCN, que ofrece el modelo tridimensional de volúmenes edificados, servicios cartográficos interoperables y acceso a su IDE municipal.

Los retos pendientes

A pesar del entusiasmo y los avances, la integración GeoBIM enfrenta barreras reales que explican por qué todavía no es práctica cotidiana. Identificarlas con honestidad es necesario para abordarlas.

  • La georreferenciación del IFC es un limitante: aunque IFC 4.3 mejora las capacidades de georreferenciación, la mayoría de los modelos BIM en circulación están en versiones anteriores, con georreferenciaciones inconsistentes o ausentes.
  • La conversión semántica IFC–CityGML supone pérdidas: las conversiones automatizadas entre IFC y CityGML implican pérdidas inevitables en ambas direcciones. Los conceptos no se mapean uno a uno. Las herramientas actuales hacen conversiones aproximadas, suficientes para muchos casos de uso, pero no para todos. El IDS ("Information Delivery Specification"), estándar de buildingSMART, es una herramienta clave para mejorar la calidad de los modelos BIM de entrada, aunque también tiene limitaciones actuales de expresividad reconocidas por el propio proyecto CHEK, mencionado anteriormente.
  • Los datos geoespaciales abiertos no siempre tienen la calidad que GeoBIM necesita: para que los sistemas de validación automática funcionen, los datos geoespaciales de referencia — catastro, planeamiento, zonas de protección — deben estar en formatos interoperables, actualizados y con suficiente detalle semántico. En España, el progreso en la apertura de datos geoespaciales es notable, como refleja el análisis del valor de los datos geográficos abiertos, pero la heterogeneidad entre comunidades autónomas y municipios es significativa. El planeamiento urbanístico sigue publicándose en muchas administraciones en formato PDF o en formatos propietarios difícilmente consumibles por máquinas.
  • Los flujos de trabajo y la cultura profesional están fragmentados: BIM y GIS son disciplinas con comunidades profesionales distintas, formaciones distintas y herramientas distintas. La integración GeoBIM requiere profesionales que comprendan ambos mundos — o equipos multidisciplinares que colaboren de forma fluida. Esa cultura todavía no está extendida.
  • La gobernanza del dato compartido: cuando un modelo BIM cruza fronteras organizativas — del promotor al ayuntamiento, del ayuntamiento al catastro, del catastro al gestor de la red de agua — surgen preguntas de gobernanza: ¿quién es el propietario? ¿con qué licencia se comparte? ¿quién responde de su calidad? Estas preguntas no tienen respuesta técnica; requieren marcos de gobernanza del dato que las administraciones están empezando a construir.

El papel de los datos abiertos

GeoBIM es, en su esencia, una tecnología que se alimenta de datos abiertos y reutilizables. Sin el sustrato de datos geoespaciales de calidad, estructurados, actualizados y bajo licencias abiertas, el edificio GeoBIM no tiene cimientos.

Los datos catastrales de la Sede Electrónica del Catastro, la cartografía del Instituto Geográfico Nacional (IGN), los modelos BIM del territorio publicados por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) o el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC), los datos de planeamiento urbanístico armonizados bajo INSPIRE — todos son piezas del rompecabezas que, juntas, hacen posible la visión GeoBIM.

GeoBIM nos da razones concretas para exigir que los datos de planeamiento urbanístico estén en formatos interoperables, que los datos catastrales incluyan atributos semánticos suficientes, que los modelos de ciudad 3D se publiquen bajo licencias abiertas y que las API de acceso a datos geoespaciales sigan los estándares OGC.

Una mirada al futuro: el gemelo digital del territorio

GeoBIM es hoy un conjunto de herramientas, estándares y proyectos piloto. Pero su destino natural es el gemelo digital del territorio: una representación digital dinámica que integra la información de edificios, infraestructuras, redes, medio ambiente y actividad urbana en un único modelo georreferenciado

Singapur ya tiene Virtual Singapore, un gemelo digital de toda la ciudad-estado. Helsinki tiene uno de los gemelos urbanos más avanzados de Europa, accesible a través de Helsinki 3D y desarrollado con el apoyo de Forum Virium Helsinki. Rotterdam usa GeoBIM para la verificación digital de permisos en 3D, en un proyecto liderado por el grupo de geoinformación 3D de TU Delft en colaboración con el municipio. El proyecto de Brainport Smart District en Helmond aplica lecciones GeoBIM en un desarrollo urbano de nueva planta.

España no está al margen. El Área Metropolitana de Barcelona desarrolla para esta zona, en colaboración con el Barcelona Supercomputing Center, iniciativas de gemelo digital urbano —bajo el proyecto vCity— orientadas a la movilidad sostenible, la calidad del aire y la planificación urbana basada en evidencia. El AMB construye la infraestructura de datos que puede ser la base de un gemelo digital metropolitano.

Como acelerador de todos estos modelos están la regulación vigente y la inteligencia artificial, El Reglamento Europeo de Gobernanza de Datos y la Ley de Datos crean el marco legal para que los datos generados en el ámbito urbano y de la construcción circulen con las garantías adecuadas. Por su parte, la inteligencia artificial actúa como un motor de demanda y valor, impulsando la necesidad de disponer de datos geoespaciales y de edificios de alta calidad para desarrollar modelos avanzados de análisis urbano, lo que refuerza y acelera la adopción de estos enfoques.

Conclusión

GeoBIM no es una moda tecnológica. Es la respuesta lógica a una necesidad real: gestionar el territorio y los activos construidos con mayor inteligencia, eficiencia y sostenibilidad, poniendo en diálogo datos que siempre han descrito las dos caras de la misma realidad.

Su adopción plena requiere avanzar en varios frentes simultáneamente: estándares maduros y ampliamente adoptados, datos abiertos de calidad, herramientas interoperables, profesionales con formación interdisciplinar y marcos de gobernanza del dato que resuelvan las preguntas sobre titularidad, acceso y responsabilidad.

La comunidad internacional —ISO, OGC, buildingSMART— está haciendo su trabajo. El marco normativo europeo crea las condiciones. Y los datos abiertos —esos cimientos sin los que nada funciona— son la aportación más directa que desde datos.gob.es podemos hacer a este proceso.

Construir ciudades mejores empieza por construir mejores datos sobre ellas. Y asegurarse de que estén abiertos, accesibles y listos para ser utilizados.

Contenido elaborado por Mayte Toscano, Senior Consultant en Tecnologías ligadas a la economía del dato. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autora

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Aplicación

Minerva es la plataforma smart city del Ayuntamiento de Viladecans diseñada para integrar, unificar y explotar datos urbanos en tiempo real, combinando información procedente de sensores municipales, bases de datos corporativas y fuentes externas públicas y privadas. Desarrollada sobre una arquitectura cloud bajo modelo SaaS permite centralizar datos heterogéneos y transformarlos en información estructurada, interoperable y accesible.

A través de paneles interactivos, mapas dinámicos y geovisores (basados en tecnología Esri ArcGIS Enterprise), la plataforma facilita la visualización sectorizada por ámbitos como movilidad, calidad del aire, eficiencia energética, mantenimiento del espacio público o seguridad ciudadana. 

Uno de los aspectos más relevantes es la integración y reutilización de datos abiertos. Minerva no solo consume datos públicos de otras administraciones (como tráfico, meteorología o transporte), sino que también publica gran parte de la información generada en el portal Viladecans 360

De este modo, Minerva no solo actúa como herramienta interna de gestión municipal, sino como ecosistema de datos urbanos que impulsa la innovación, la participación y la toma de decisiones basada en evidencia, fortaleciendo un modelo de ciudad más eficiente, sostenible y abierta.

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Empresa reutilizadora

Impermeabilizadores es un marketplace dedicado a conectar empresas y profesionales del sector de la impermeabilización en España con clientes. Actualmente cuentan con más de 200 empresas en su base de datos.

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Aplicación

Dato Asturias es un dashboard interactivo en tiempo real que ofrece una visión completa y actualizada del Principado de Asturias. La plataforma agrega más de 30 fuentes de datos abiertos institucionales en una única interfaz visual, permitiendo a ciudadanos, investigadores, periodistas y administraciones consultar el estado de la región de un vistazo.

El sistema actualiza automáticamente sus datos con diferentes frecuencias según la fuente: desde intervalos de 5 minutos para información meteorológica hasta actualizaciones diarias en indicadores económicos o semanales en datos sanitarios, garantizando así un acceso continuo a información fiable y reciente.

La aplicación integra un amplio conjunto de funcionalidades organizadas por ámbitos temáticos. En el bloque de alertas y avisos, incluye avisos meteorológicos activos (AEMET), focos de calor detectados por satélite (NASA FIRMS), terremotos (IGN) y el estado de carreteras y puertos de montaña (112 Asturias).

  • En meteorología, ofrece predicción y observaciones para los 78 concejos, calidad del aire en tiempo real (AsturAire), pronóstico de polen y contaminantes (Copernicus CAMS), índice UV, calima sahariana, estado del mar y mareas (Puertos del Estado), temperatura superficial del mar (Copernicus Marine), información de estaciones de esquí, imágenes satelitales Sentinel-2 y monitor de sequía (Copernicus Emergency).
  • El apartado de hidrología recoge caudal de ríos, nivel de embalses, pluviómetros y datos en tiempo real del SAIH Cantábrico, junto con histórico semanal acumulado y capas WMS de riesgo de inundación (GloFAS/EFAS).
  • En transportes, se muestran horarios y retrasos en tiempo real de Cercanías Asturias (Renfe GTFS-RT), vuelos del aeropuerto de Asturias (AENA), cámaras e incidencias de tráfico (DGT, TomTom) y tiempos de recorrido entre ciudades.
  • La sección de economía incluye indicadores como PIB, empleo, paro, afiliación, salarios, empresas, exportaciones y mix energético (REE), con series históricas y comparativas interanuales. En precios, se ofrece el precio de la luz hora a hora (REE/PVPC), carburantes en todas las gasolineras asturianas (Ministerio de Energía) y el IPC desglosado por grupos (INE).
  • El bloque de vivienda recoge precio de la vivienda por concejo, hipotecas constituidas, datos catastrales y precios de alquiler por sección censal (SERPAVI/MITMA). En salud, se incluye vigilancia epidemiológica semanal (gripe, COVID-19, VRS, rinovirus), tasas de positividad y farmacias de guardia.
  • En población, se muestran indicadores como número de habitantes, pirámide de edades, natalidad, mortalidad, edad mediana, densidad, distribución urbano-rural y población extranjera, todo ello por concejo y con evolución histórica. A su vez, el módulo de calidad de vida incorpora un índice propio basado en ocho dimensiones (prosperidad, empleo, demografía, dinamismo, gasto público, vivienda, educación y salud), con ranking de los 78 concejos y comparador de hasta tres municipios.
  • El área de turismo y cultura ofrece datos de viajeros, pernoctaciones, estancia media y tipología de alojamientos, incluyendo albergues del Camino de Santiago, con evolución mensual e interanual (INE, SADEI). En oficina pública, se recopilan subvenciones, ayudas, becas (BDNS) y ofertas de empleo público filtradas para Asturias.
  • El bloque de política presenta resultados electorales, composición de corporaciones municipales, alcaldes y distribución del voto por concejo. En deportes, se incluyen clasificaciones de fútbol (Real Oviedo, Sporting de Gijón), calendario de carreras de montaña (FEMPA) y seguimiento de la temporada de salmón.

La plataforma incorpora además un mapa en vivo con más de 15 capas superpuestas (temperatura, embalses, ríos, calidad del aire, terremotos, focos de calor, cámaras DGT, incidencias, riesgo de incendio, estaciones AEMET, parroquias y puntos de interés), así como un atlas geográfico con 57.000 topónimos del Nomenclátor Geográfico Básico de España, filtrables y representados sobre mapa interactivo.

Entre sus funcionalidades adicionales se incluyen una agenda de eventos culturales y festivos, un módulo de noticias institucionales y regionales, un apartado de tendencias basado en visitas a Wikipedia, el juego diario GeoAsturias para reconocimiento geográfico, y fichas detalladas de concejos que integran toda la información disponible a nivel municipal.

Para ofrecer estos servicios, la aplicación se apoya mayoritariamente en fuentes de datos abiertos institucionales, entre ellas AEMET, INE, SADEI, Red Eléctrica de España, IGN, DGT, Confederación Hidrográfica del Cantábrico, NASA FIRMS, Copernicus (CAMS, Marine, EFAS, Emergency), Puertos del Estado, AENA, Renfe, 112 Asturias, AsturAire y el Ministerio de Energía, entre otras.

 

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En la encrucijada del siglo XXI, las ciudades se enfrentan a desafíos de enorme magnitud. El crecimiento explosivo de la población, la urbanización acelerada y la presión sobre los recursos naturales están generando una demanda sin precedentes para encontrar soluciones innovadoras que permitan construir y gestionar entornos urbanos más eficientes, sostenibles y habitables.

A estos retos se suma el impacto del cambio climático en las ciudades. A medida que el mundo experimenta alteraciones en los patrones climáticos, las ciudades deben adaptarse y transformarse para garantizar la sostenibilidad y la resiliencia a largo plazo.

Una de las manifestaciones más directas del cambio climático en el entorno urbano es el aumento de las temperaturas. El efecto isla de calor urbana, agravado por la concentración de edificaciones y superficies asfaltadas que absorben y retienen el calor, se ve intensificado por el incremento global de la temperatura. Esto no solo afecta a la calidad de vida al aumentar los costes de refrigeración y la demanda energética, sino que también puede provocar graves problemas de salud pública, como golpes de calor y la agravación de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

El cambio en los patrones de precipitación es otro de los efectos críticos del cambio climático que afectan a las ciudades. Los episodios de lluvias intensas y las tormentas más frecuentes y severas pueden dar lugar a inundaciones urbanas, especialmente en zonas con infraestructuras de drenaje insuficientes u obsoletas. Esta situación ocasiona importantes daños estructurales, y también interrumpe la vida cotidiana, afecta a la economía local y aumenta los riesgos para la salud pública debido a la propagación de enfermedades transmitidas por el agua.

Ante estos desafíos, la planificación y el diseño urbano deben evolucionar. Las ciudades están adoptando estrategias de urbanismo sostenible que incluyen la creación de infraestructuras verdes, como parques y cubiertas vegetales, capaces de mitigar el efecto isla de calor y mejorar la absorción del agua durante episodios de lluvias intensas. Asimismo, la integración de sistemas de transporte público eficientes y la promoción de la movilidad no motorizada resultan esenciales para reducir las emisiones de carbono.

Los retos descritos también influyen en la normativa edificatoria y en los códigos de construcción. Los nuevos edificios deben cumplir estándares más exigentes de eficiencia energética, resistencia a condiciones meteorológicas extremas y reducción del impacto ambiental. Esto implica el uso de materiales sostenibles y técnicas constructivas que no solo disminuyan las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también ofrezcan seguridad y durabilidad frente a eventos climáticos extremos.

En este contexto, los gemelos digitales urbanos se han consolidado como una de las herramientas clave para apoyar la planificación, la gestión y la toma de decisiones en las ciudades. Su potencial es amplio y transversal: desde la simulación de escenarios de crecimiento urbano hasta el análisis de riesgos climáticos, la evaluación de impactos normativos o la optimización de servicios públicos. Sin embargo, más allá del discurso tecnológico y de las visualizaciones en 3D, la viabilidad real de un gemelo digital urbano depende de una cuestión fundamental de gobierno de datos: la disponibilidad, calidad y uso coherente de datos abiertos estandarizados.

¿Qué entendemos por gemelo digital urbano?

Un gemelo digital urbano no es simplemente un modelo tridimensional de la ciudad ni una plataforma de visualización avanzada. Se trata de una representación digital estructurada y dinámica del entorno urbano, que integra:

  • La geometría y semántica de la ciudad (edificios, infraestructuras, parcelas, espacios públicos).

  • Datos geoespaciales de referencia (catastro, planeamiento, redes, medio ambiente).

  • Información temporal y contextual, que permite analizar la evolución del territorio y simular escenarios.

  • En determinados casos, flujos de datos actualizables procedentes de sensores, sistemas de información municipales u otras fuentes operacionales.

Desde una perspectiva de estándares, un gemelo digital urbano puede entenderse como un ecosistema de datos y servicios interoperables, donde distintos modelos, escalas y dominios (urbanismo, edificación, movilidad, medio ambiente, energía) se conectan de forma coherente. Su valor no reside tanto en la tecnología concreta empleada como en su capacidad para alinear datos heterogéneos bajo modelos comunes, reutilizables y gobernables.

Además, la integración de datos en tiempo real en los gemelos digitales permite una gestión más eficiente de la ciudad en situaciones de emergencia. Desde la gestión de desastres naturales hasta la coordinación de eventos masivos, los gemelos digitales proporcionan a los responsables de la toma de decisiones una visión en tiempo real de la situación urbana, lo que facilita una respuesta rápida y coordinada.

Con el fin de contextualizar el papel de los estándares y facilitar la comprensión del funcionamiento interno de un gemelo digital urbano, la Figura 1 presenta un diagrama conceptual de la red de interfaces, modelos de datos y procesos que lo sustentan. El esquema ilustra cómo diferentes fuentes de información urbana —datos geoespaciales de referencia, modelos 3D de ciudad, información normativa y, en determinados casos, flujos dinámicos— se integran mediante estructuras de datos estandarizadas y servicios interoperables.

RED DE INTERFACES Y PROCESOS CONECTADOS EN LAS PLATAFORMAS DE GEMELOS DIGITALES URBANOS  Elementos del Diagrama Núcleo Central: PLATAFORMA DE GEMELO DIGITAL  Procesos Periféricos (Cuadros Grises):  Visualización de los resultados del análisis  Modelado y análisis  Sensores IoT  Modelado de edificios y terreno  Elementos de Conexión:  Interfaces estándar: Ubicadas entre la plataforma central y cada proceso periférico.  Ciclo de vida del gemelo digital: Representado por el círculo exterior que conecta todos los procesos.

Figura 1. Diagrama conceptual de la red de interfaces y procesos conectados en las plataformas de gemelos digitales urbanos. Fuente: elaboración propia – datos.gob.es.

En estos entornos, CityGMLCityJSON actúan como modelos de información urbana que permiten describir digitalmente la ciudad de forma estructurada y comprensible. En la práctica, funcionan como “lenguajes comunes” para representar edificios, infraestructuras y espacios públicos, no solo desde el punto de vista de su forma (geometría), sino también de su significado (por ejemplo, si un objeto es un edificio residencial, una vía pública o una zona verde). Gracias a ello, estos modelos constituyen la base sobre la que se apoyan los análisis urbanos y la simulación de distintos escenarios.

Para que estos modelos tridimensionales puedan visualizarse de manera ágil en navegadores web y aplicaciones digitales, especialmente cuando se trata de grandes volúmenes de información, se puede incorporar 3D Tiles. Este estándar permite dividir los modelos urbanos en fragmentos manejables, facilitando su carga progresiva y su exploración interactiva, incluso en dispositivos con capacidades limitadas.

El acceso, intercambio y reutilización de toda esta información habitualmente se articula a través de OGC APIs, que pueden entenderse como interfaces normalizadas que permiten a distintas aplicaciones consultar y combinar datos urbanos de forma consistente. Estas interfaces hacen posible, por ejemplo, que una plataforma de planificación urbana, una herramienta de análisis climático o un visor ciudadano accedan a los mismos datos sin necesidad de duplicarlos ni transformarlos de manera específica.

De este modo, el diagrama refleja el flujo de datos desde las fuentes originales hasta las aplicaciones finales, mostrando cómo el uso de estándares abiertos permite separar claramente los datos, los servicios y los casos de uso. Esta separación resulta clave para garantizar la interoperabilidad entre sistemas, la escalabilidad de las soluciones digitales y la sostenibilidad del gemelo digital urbano a lo largo del tiempo, aspectos que se abordan de forma transversal en el resto del documento.

Ejemplo real: Proyecto de regeneración urbana en Barcelona

Figura 2. Vista General. Imagen de la UTE Fuses Viader + Perea + Mansilla + Desvigne.

Un ejemplo del impacto de los gemelos digitales urbanos en la construcción y gestión urbana puede encontrarse en el proyecto de regeneración urbana de la Plaza de las Glòries Catalanes, en Barcelona (España). Este proyecto tenía como objetivo transformar una de las zonas urbanas más emblemáticas de la ciudad en un espacio público más accesible, verde y sostenible.

Mediante el uso de gemelos digitales desde las fases iniciales del proyecto, los equipos de diseño y planificación pudieron crear modelos digitales detallados que representaban no solo la geometría de los edificios e infraestructuras existentes, sino también las complejas interacciones entre los distintos elementos urbanos, como el tráfico, el transporte público y las áreas peatonales.

Estos modelos no solo facilitaron la visualización y la comunicación del diseño propuesto entre todas las partes interesadas, sino que también permitieron simular distintos escenarios y evaluar su impacto en la movilidad, la calidad del aire y la accesibilidad peatonal. Como resultado, se pudieron tomar decisiones más informadas, contribuyendo de manera decisiva al éxito global de la iniciativa de regeneración urbana.

El papel crítico de los datos abiertos en los gemelos digitales urbanos

En el contexto de los gemelos digitales urbanos, los datos abiertos no deben entenderse como un complemento opcional ni como una acción puntual de transparencia, sino como la base estructural sobre la que se construyen sistemas urbanos digitales sostenibles, interoperables y reutilizables en el tiempo. Un gemelo digital urbano solo puede cumplir su función como herramienta de planificación, análisis y apoyo a la toma de decisiones si los datos que lo alimentan están disponibles, bien definidos y gobernados conforme a principios comunes.

Cuando un gemelo digital se desarrolla sin una estrategia clara de datos abiertos, tiende a convertirse en un sistema cerrado y dependiente de soluciones tecnológicas o proveedores concretos. En estos escenarios, la actualización de la información resulta costosa y compleja, la reutilización en nuevos contextos es limitada y el gemelo pierde rápidamente su valor estratégico, quedando obsoleto frente a la evolución real de la ciudad que pretende representar. Esta falta de apertura dificulta además la integración con otros sistemas y reduce la capacidad de adaptación a nuevas necesidades normativas, sociales o ambientales.

Uno de los principales aportes de los gemelos digitales urbanos es su capacidad para fundamentar las decisiones públicas en datos trazables y verificables. Cuando se apoyan en datos abiertos accesibles y comprensibles, estos sistemas permiten entender no solo el resultado de una decisión, sino también los datos, modelos y supuestos que la sustentan, integrando información geoespacial, modelos urbanos, normativa y, en determinados casos, datos dinámicos. Esta trazabilidad resulta clave para la rendición de cuentas, la evaluación de políticas públicas y la generación de confianza tanto a nivel institucional como ciudadano. Por el contrario, en ausencia de datos abiertos, los análisis y simulaciones que respaldan las decisiones urbanas se vuelven opacos, dificultando explicar cómo y por qué se ha llegado a una determinada conclusión y debilitando la confianza en el uso de tecnologías avanzadas para la gestión urbana.

Los gemelos digitales urbanos requieren, además, la colaboración de múltiples actores —administraciones, empresas, universidades y ciudadanía— y la integración de datos procedentes de distintos niveles administrativos y dominios sectoriales. Sin un enfoque basado en datos abiertos estandarizados, esta colaboración se ve obstaculizada por barreras técnicas y organizativas: cada actor tiende a utilizar formatos, modelos e interfaces diferentes, lo que incrementa los costes de integración y frena la creación de ecosistemas de reutilización en torno al gemelo digital.

Otro riesgo significativo asociado a la ausencia de datos abiertos es el incremento de la dependencia tecnológica y la consolidación de silos de información. Los gemelos digitales construidos sobre datos no estandarizados o de acceso restringido suelen quedar ligados a soluciones propietarias, dificultando su evolución, migración o integración con otros sistemas. Desde la perspectiva del gobierno del dato, esta situación compromete la soberanía de la información urbana y limita la capacidad de las administraciones para mantener el control sobre activos digitales estratégicos.

Por el contrario, cuando los datos urbanos se publican como datos abiertos estandarizados, el gemelo digital puede evolucionar como una infraestructura pública de datos, compartida, reutilizable y extensible en el tiempo. Esto implica no solo que los datos estén disponibles para su consulta o visualización, sino que sigan modelos de información comunes, con semántica explícita, geometría coherente y mecanismos de acceso bien definidos que faciliten su integración en distintos sistemas y aplicaciones.

Este enfoque permite que el gemelo digital urbano actúe como una base de datos común sobre la que puedan construirse múltiples casos de uso —planificación urbana, gestión de licencias, evaluación ambiental, análisis de riesgos climáticos, movilidad o participación ciudadana— sin duplicar esfuerzos ni generar inconsistencias. La reutilización sistemática de la información no solo optimiza recursos, sino que garantiza coherencia entre las distintas políticas públicas que inciden sobre el territorio.

Desde una perspectiva estratégica, los gemelos digitales urbanos basados en datos abiertos estandarizados permiten además alinear las políticas locales con los principios europeos de interoperabilidad, reutilización y soberanía del dato. El uso de estándares abiertos y modelos de información comunes facilita la integración de los gemelos digitales en iniciativas más amplias, como los espacios de datos sectoriales o las estrategias de digitalización y sostenibilidad promovidas a nivel europeo. De este modo, las ciudades no desarrollan soluciones aisladas, sino infraestructuras digitales coherentes con marcos normativos y estratégicos superiores, reforzando el papel del gemelo digital como herramienta transversal, transparente y sostenible para la gestión urbana.

ESTRATEGIAS PARA IMPLEMENTAR GEMELOS DIGITALES URBANOS  1. Interoperabilidad con Herramientas de Planificación Urbana (Recuadro Gris) El gemelo digital debe funcionar con las herramientas de planificación urbana utilizando formatos de datos abiertos y estándares del sector, para garantizar una comunicación fluida entre distintos sistemas.  2. Actualizaciones Automáticas y Gestión de Cambios (Recuadro Amarillo) Cualquier cambio en el diseño del proyecto o en sus parámetros debe actualizarse automáticamente en el gemelo digital, manteniendo informadas a todas las partes interesadas y facilitando revisiones y aprobaciones más ágiles.  3. Seguridad y Privacidad de Datos (Recuadro Rosa) Son necesarias medidas sólidas de seguridad y privacidad para proteger los datos gestionados por los gemelos digitales, incluida la información sensible, frente a accesos no autorizados y ciberamenazas.  4. Integración de Datos GIS (Recuadro Morado) Los gemelos digitales deben integrar y procesar datos en tiempo real procedentes de otros sistemas GIS, con el fin de mantener el modelo digital actualizado conforme a las condiciones actuales del emplazamiento y del entorno.

Figura 3. Estrategias para implementar gemelos digitales urbanos. Fuente: elaboración propia– datos.gob.es.

Conclusión

Los gemelos digitales urbanos representan una oportunidad estratégica para transformar la forma en que las ciudades planifican, gestionan y toman decisiones sobre su territorio. Sin embargo, su verdadero valor no reside en la sofisticación tecnológica de las plataformas ni en la calidad de las visualizaciones, sino en la solidez del enfoque de datos sobre el que se construyen.

Los gemelos digitales urbanos solo pueden consolidarse como herramientas útiles y sostenibles cuando se apoyan en datos abiertos estandarizados, bien gobernados y concebidos desde su origen para la interoperabilidad y la reutilización. En ausencia de estos principios, los gemelos digitales corren el riesgo de convertirse en soluciones cerradas, difíciles de mantener, escasamente reutilizables y desconectadas de los procesos reales de gobernanza urbana.

El uso de modelos de información comunes, estándares abiertos y mecanismos de acceso interoperables permite que el gemelo digital evolucione como una infraestructura pública de datos, capaz de servir a múltiples políticas públicas y de adaptarse a los cambios sociales, ambientales y normativos que afectan a la ciudad. Esta aproximación refuerza la transparencia, mejora la coordinación institucional y facilita la toma de decisiones basadas en evidencias verificables.

En definitiva, apostar por gemelos digitales urbanos basados en datos abiertos estandarizados no es únicamente una decisión técnica, sino una decisión de política pública en materia de gobierno del dato. Es esta visión la que permitirá que los gemelos digitales contribuyan de forma efectiva a afrontar los grandes retos urbanos y a generar un valor público duradero para la ciudadanía.

Contenido elaborado por Mayte Toscano, Senior Consultant en Tecnologías ligadas a la economía del dato. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autora

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Aplicación

GasDeNacho es una herramienta orientada a fomentar la movilidad con combustibles alternativos mediante la reutilización de datos abiertos del Ministerio. La aplicación se especializa en gases combustibles (Gas natural comprimido, gas natural licuado y gas licuado de pretóleo).

Funcionalidades principales

  • Consulta de precios actualizados en estaciones de servicio que suministran GNC, GLP y GNL.
  • Histórico de precios por estación para analizar la evolución y detectar oportunidades de ahorro.
  • Localización “Cerca de mí”: sistema de geolocalización que permite encontrar rápidamente las estaciones más próximas con precios actualizados.
  • Planificador de rutas: herramienta para trayectos de media y larga distancia que identifica puntos de repostaje de GNC, GLP y GNL a lo largo de autovías y carreteras principales.
  • Cobertura municipal y provincial: visualización detallada de precios por municipios y provincias para facilitar la comparación entre zonas.
  • Apoyo a la movilidad sostenible: información útil para adaptarse a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), favoreciendo una conducción más eficiente en entornos urbanos. 

La aplicación utiliza datos abiertos oficiales, presentados de forma clara y accesible, con actualizaciones frecuentes que garantizan su utilidad práctica.

El objetivo de GasDeNacho es simplificar el acceso a la información sobre combustibles alternativos, facilitando la toma de decisiones informadas y promoviendo el uso de opciones más sostenibles en el transporte.

Dirigida a conductores de vehículos a gas, profesionales del transporte, empresas de logística y usuarios interesados en reducir costes y emisiones en sus desplazamientos.

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Aplicación

Consultor de Zonas Climáticas CTE es una aplicación web interactiva que permite consultar la zona climática de cualquier municipio de España según el Código Técnico de la Edificación (CTE DB-HE 2021). 

Incluye datos de altitud, población y renta media por municipio. Está desarrollada como aplicación web progresiva (PWA) de acceso libre que permite a ciudadanos y profesionales del sector de la construcción consultar la clasificación climática de los municipios españoles conforme a la normativa vigente de eficiencia energética en edificación. 

Funcionalidades: 

  • Buscador de municipios: Más de 62.000 entidades de población disponibles (pedanías, núcleos, entidades singulares).
  • Visualización cartográfica: Mapa interactivo con delimitación geográfica del municipio seleccionado.
  • Información detallada: Para cada municipio se muestra código INE, provincia, altitud sobre el nivel del mar, zona climática (severidad climática de invierno y verano), población y renta media per cápita.
  • Funcionamiento offline: Una vez cargada, la aplicación funciona sin conexión a internet.
  • Instalable: Disponible como aplicación en dispositivos móviles Android e iOS.
  • Búsqueda fonética: tolera errores ortográficos comunes del español (b/v, c/z, g/j, ll/y, h muda).
  • Trazabilidad: indicación de versiones y fuentes de datos utilizadas.

Fuentes de datos: 

  • Zonas climáticas: Código Técnico de la Edificación, Documento Básico de Ahorro de Energía (CTE DB-HE 2021), publicado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.
  • Códigos municipales: Registro de Entidades Locales del Instituto Nacional de Estadística (INE).
  • Delimitación geográfica municipal: Base de datos de líneas límite del Centro Nacional de Información Geográfica (CNIG).
  • Población municipal: Padrón Continuo del Instituto Nacional de Estadística (INE).
  • Renta media por habitante: Atlas de distribución de renta de los hogares, elaborado por el INE en colaboración con la Agencia Tributaria. 

Datos técnicos

  • Tipo: Aplicación Web Progresiva (PWA).
  • Acceso: Gratuito y sin registro.
  • RGPD/LPD: No usa cookies. No geoposiciona al usuario. No existe recogida de datos personales. 100% anónima.
  • Compatibilidad: Navegadores modernos (Chrome, Safari, Firefox, Edge).
  • Dispositivos: Ordenador, tablet y móvil.
  • URL: https://mapa.dimetrics.es/zonas_climaticas.html 

Desarrollador: Fundación Informativos.Net, entidad sin ánimo de lucro comprometida con la divulgación y el acceso a información de calidad de acceso universal para la ciudadanía. 

Licencia de uso: Aplicación de acceso libre para consulta. Los datos mostrados proceden de fuentes oficiales públicas y se ofrecen con carácter informativo. Para aplicaciones normativas, consúltese siempre la documentación oficial del CTE.

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Blog

Los datos abiertos tienen un gran potencial para transformar la forma en que interactuamos con nuestras ciudades. Al estar disponibles para toda la ciudadanía, permiten desarrollar aplicaciones y herramientas que dan respuesta a retos urbanos como la accesibilidad, la seguridad vial o la participación ciudadana. Facilitar el acceso a esta información no solo impulsa la innovación, sino que también contribuye a mejorar la calidad de vida en los entornos urbanos.

Este potencial cobra aún más relevancia si consideramos el contexto actual. El crecimiento urbano acelerado ha traído consigo nuevos desafíos, especialmente en materia de salud pública. Según datos de las Naciones Unidas, se estima que para 2050 más del 68% de la población mundial vivirá en ciudades. Por lo tanto, el diseño de entornos urbanos saludables es una prioridad en la que los datos abiertos se consolidan como una herramienta clave: permiten planificar ciudades más resilientes, inclusivas y sostenibles, poniendo el bienestar de las personas en el centro de las decisiones. En este post, te contamos qué son los entornos urbanos saludables y cómo pueden los datos abiertos ayudar a construirlos y mantenerlos.

¿Qué son los Entornos urbanos saludables? Usos y ejemplos

Los entornos urbanos saludables van más allá de la simple ausencia de contaminación o ruido. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estos espacios deben promover activamente estilos de vida saludables, facilitar la actividad física, fomentar la interacción social y garantizar el acceso equitativo a servicios básicos. Como establece la "Guía para planificar ciudades saludables" del Ministerio de Sanidad, estos entornos se caracterizan por tres elementos clave:

  • Ciudades pensadas para caminar: deben ser espacios que prioricen la movilidad peatonal y ciclista, con calles seguras, accesibles y confortables que inviten al desplazamiento activo.

  • Incorporación de la naturaleza: integran zonas verdes, infraestructura azul y elementos naturales que mejoran la calidad del aire, regulan la temperatura urbana y ofrecen espacios de recreo y descanso.

  • Espacios de encuentro y convivencia: cuentan con áreas que facilitan la interacción social, reducen el aislamiento y fortalecen el tejido comunitario.

El papel de los datos abiertos en entornos urbanos saludables

En este escenario, los datos abiertos actúan como el sistema nervioso de las ciudades inteligentes, proporcionando información valiosa sobre patrones de uso, necesidades ciudadanas y efectividad de las políticas públicas. En concreto, en el ámbito de los espacios urbanos saludables son especialmente útiles los datos de:

  • Análisis de patrones de actividad física: los datos de movilidad, uso de instalaciones deportivas y frecuentación de espacios verdes revelan dónde y cuándo los ciudadanos son más activos, identificando oportunidades para optimizar la infraestructura existente.

  • Monitorización de la calidad ambiental: los sensores urbanos que miden la calidad del aire, los niveles de ruido y la temperatura proporcionan información en tiempo real sobre las condiciones de salubridad de diferentes áreas urbanas.

  • Evaluación de accesibilidad: el transporte público, la infraestructura peatonal y la distribución de servicios permiten identificar barreras al acceso y diseñar soluciones más inclusivas.

  • Participación ciudadana informada: las plataformas de datos abiertos facilitan procesos participativos donde los ciudadanos pueden contribuir con información local y colaborar en la toma de decisiones.

El ecosistema español de datos abiertos cuenta con sólidas plataformas que alimentan proyectos de espacios urbanos saludables. Por ejemplo, el Portal de Datos Abiertos del Ayuntamiento de Madrid ofrece información en tiempo real sobre la calidad del aire así como un inventario completo de zonas verdes. También Barcelona publica datos sobre calidad del aire, incluyendo las ubicaciones y características de las estaciones de medida.

Estos portales no solo almacenan información, sino que la estructuran de manera que desarrolladores, investigadores y ciudadanos puedan crear aplicaciones y servicios innovadores.

Casos de uso: aplicaciones que reutilizan datos abiertos

Varios proyectos demuestran cómo los datos abiertos se traducen en mejoras tangibles para la salud urbana. Por un lado, podemos destacar algunas aplicaciones o herramientas digitales como:

  • AQI Air Quality Index: utiliza datos gubernamentales para ofrecer información en tiempo real sobre la calidad del aire en diferentes ciudades españolas.

  • GV Aire: procesa datos oficiales de calidad atmosférica para generar alertas y recomendaciones ciudadanas.

  • Índice de Calidad del Aire Nacional: centraliza información de estaciones de medición de todo el país.

  • Valencia Verde: utiliza datos municipales para mostrar ubicación y características de parques y jardines de Valencia.

Por otro lado, existen iniciativas que combinan datos abiertos multisectoriales para ofrecer soluciones que mejoran la interacción entre urbe y ciudadanía. Por ejemplo:

  • Programa Supermanzanas: utiliza mapas que muestran los niveles de contaminación  de calidad del aire y datos de tráfico disponibles en formatos abiertos como CSV y GeoPackage de Barcelona Open Data y el Ajuntament de Barcelona para identificar calles donde la reducción del tráfico rodado puede maximizar los beneficios para la salud, creando espacios seguros para peatones y ciclistas.

  • La plataforma DataActive: busca establecer una infraestructura internacional en la que participen investigadores, entidades deportivas públicas y privadas. Las temáticas que aborda incluyen la gestión del territorio, el urbanismo, la sostenibilidad, la movilidad, la calidad del aire y la justicia ambiental. Su objetivo es promover entornos urbanos más activos, saludables y accesibles mediante la implementación de estrategias basadas en el open data y la investigación.

La disponibilidad de datos se complementa con herramientas avanzadas de visualización. La Infraestructura de Datos Espaciales de Madrid (IDEM) ofrece visores geográficos especializados en calidad del aire y el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ofrece el callejero nacional CartoCiudad con información de todas las ciudades de España.

Gobernanza efectiva y ecosistema de innovación

No obstante, la efectividad de estas iniciativas depende de nuevos modelos de gobernanza que integren múltiples actores. Para lograr una correcta coordinación entre administraciones públicas de diferentes niveles, empresas privadas, organizaciones del tercer sector y ciudadanía es esencial contar con datos abiertos de calidad.

Los datos abiertos no solo alimentan aplicaciones específicas, sino que crean un ecosistema completo de innovación. Desarrolladores independientes, startups, centros de investigación y organizaciones ciudadanas utilizan estos datos para:

  • Desarrollar estudios de impacto en salud urbana.

  • Crear herramientas de planificación participativa.

  • Generar alertas tempranas sobre riesgos ambientales.

  • Evaluar la efectividad de políticas públicas.

  • Diseñar servicios personalizados según las necesidades de diferentes grupos poblacionales.

Los proyectos de espacios urbanos saludables basados en datos abiertos generan múltiples beneficios tangibles:

  • Eficiencia en la gestión pública: los datos permiten optimizar la asignación de recursos, priorizar intervenciones y evaluar su impacto real sobre la salud ciudadana.

  • Innovación y desarrollo económico: el ecosistema de datos abiertos estimula la creación de startups y servicios innovadores que mejoran la calidad de vida urbana, como demuestran las múltiples aplicaciones disponibles en datos.gob.es.

  • Transparencia y participación: la disponibilidad de datos facilita el control ciudadano y fortalece los procesos democráticos de toma de decisiones.

  • Evidencia científica: los datos sobre salud urbana contribuyen al desarrollo de políticas públicas basadas en evidencia y al avance del conocimiento científico.

  • Replicabilidad: las soluciones exitosas pueden adaptarse y replicarse en otras ciudades, acelerando la transformación hacia entornos urbanos más saludables.

En definitiva, el futuro de nuestras ciudades depende de nuestra capacidad para integrar tecnología, participación ciudadana y políticas públicas innovadoras. Los ejemplos analizados demuestran que los datos abiertos no son solo información; son la base para construir entornos urbanos que promuevan activamente la salud, la equidad y la sostenibilidad.

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