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La evolución de la IA generativa está siendo vertiginosa: desde los primeros grandes modelos del lenguaje que nos impresionaron con su capacidad para reproducir la lecto-escritura de los humanos, pasando por las avanzadas técnicas de RAG (Retrieval-Augmented Generation) que mejoraron cuantitativamente la calidad de las respuestas proporcionadas y la aparición de agentes inteligentes, hasta llegar a una innovación que redefine nuestra relación con la tecnología: Computer use.

A finales del mes de abril del año 2020, tan solo un mes después de que comenzara un periodo inédito de confinamiento domiciliario de alcance mundial debido a la pandemia mundial del SAR-Covid19, difundíamos desde datos.gob.es los grandes modelos del lenguaje GPT-2 y GPT-3. OpenAI, fundada en 2015, había presentado prácticamente un año antes (febrero del 2019) un nuevo modelo del lenguaje que era capaz de generar texto escrito prácticamente indistinguible del creado por un humano. GPT-2 se había entrenado con un corpus (conjunto de textos preparados para entrenar modelos del lenguaje) de unos 40 GB (Gigabytes) de tamaño (unos 8 millones de páginas web), mientras que la última familia de modelos basados en GPT-4 se estima que han sido entrenados con corpus del tamaño de TB (Terabytes); mil veces más.

En este contexto, es importante hablar de dos conceptos:

  • LLM (Large Language Models): son modelos de lenguaje de gran escala, entrenados con vastas cantidades de datos y capaces de realizar una amplia gama de tareas lingüísticas. Hoy, disponemos de incontables herramientas basadas en estos LLM que, por campos de especialidad, son capaces de generar código de programación, imágenes y videos ultra-realistas y resolver problemas matemáticos complejos. Todas las grandes empresas y organizaciones del sector tecnológico-digital se han lanzado a integrar estas herramientas en sus diferentes productos de software y hardware, desarrollando casos de uso que resuelven u optimizan tareas y actividades concretas que previamente tenían alta intervención humana.
  • Agentes: la experiencia de uso con los modelos de inteligencia artificial cada vez es más completa, de forma que le podemos pedir a nuestra interfaz no sólo respuestas a nuestras preguntas, sino también que realice tareas complejas que requieren integración con otras herramientas informáticas. Por ejemplo, no solo le preguntamos a un chatbot información sobre los mejores restaurantes de la zona, sino que le pedimos que busque disponibilidad de mesa para unas fechas concretas y realice una reserva por nosotros. Esta experiencia de uso extendida es lo que nos proporcionan los agentes de inteligencia artificial. Basados en los grandes modelos del lenguaje, estos agentes son capaces de interaccionar con el mundo exterior (al modelo) y “hablar” con otros servicios mediante API e interfaces de programación preparadas para tal fin.

Computer use

Sin embargo, la capacidad de los agentes para realizar acciones de forma autónoma depende de dos elementos clave: por un lado, su programación concreta -la funcionalidad que se les haya programado o configurado-; por otro lado, la necesidad de que el resto de programas estén preparados para “hablar” con estos agentes. Es decir, sus interfaces de programación han de estar listas para recibir instrucciones de estos agentes. Por ejemplo, la aplicación de reservas del restaurante ha de estar preparada, no solo para recepcionar formularios rellenados por un humano, sino también, peticiones realizadas por un agente que previamente ha sido invocado por un humano mediante lenguaje natural. Este hecho impone una limitación sobre el conjunto de actividades y/o tareas que podemos automatizar desde un interfaz conversacional. Es decir, el interfaz conversacional puede proporcionarnos respuestas casi infinitas a las cuestiones que le planteemos, pero encuentra grandes limitaciones para interactuar con el mundo exterior debido a la falta de preparación del resto de aplicaciones informáticas.

Aquí es donde entra Computer use. Con la llegada del modelo Claude 3.5 Sonnet, la empresa Anthropic ha introducido Computer use, una capacidad en fase beta que permite a la IA interactuar directamente con interfaces gráficas de usuario.

¿Cómo funciona Computer use?

Claude puede mover el cursor de tu ordenador como si fueras tú, hacer clic en botones y escribir texto, emulando la forma en que los humanos operamos con un ordenador. La mejor forma de entender cómo funciona Computer use en la práctica es viéndolo en acción. Aquí os dejamos un link directo al canal de YouTube de la sección específica de Computer use.

Figura 1. Captura del canal de YouTube de Anthropic, sección específica de Computer use.

¿Te animas a probarlo?

Si has llegado hasta aquí, no te puedes quedar sin probarlo con tus propias manos.

A continuación, te proponemos una sencilla guía para poder probar Computer use en un entorno aislado. Es importante tener en cuenta las recomendaciones de seguridad que Antrophic propone en sus guías de Computer use. Esta característica del modelo Claude Sonet puede realizar acciones sobre un ordenador y esto puede ser potencialmente peligroso, por lo que se recomienda revisar cuidadosamente la advertencia de seguridad de Computer use.

Toda la documentación oficial para desarrolladores se encuentra en el repositorio oficial de Github de Antrophic. En este post, nosotros hemos optado por ejecutar Computer use en un entorno de un contenedor de Docker. Es la forma más sencilla y segura de probarlo. Si no lo tienes ya, puedes seguir las sencillas guías oficiales para pre-instalarlo en tu sistema.

Para reproducir esta prueba os proponemos seguir este guion paso a paso:

  1. Antropic API Key. Para interactuar con Claude Sonet necesitas una cuenta de Antropic que puedes crear gratuitamente aquí. Una vez dentro, puedes ir a la sección de API Keys y crear una nueva para tu prueba
  1. Una vez tengas tu API Key, deberás de ejecutar este comando en tu terminal, sustituyendo tu clave donde indica “%your_api_key%”:

3. Si todo ha ido bien, verás estos mensajes en tu terminal y ya solo te queda abrir tu navegador y escribir esta url en la barra de navegación: http://localhost:8080/

Verás que se abre tu interfaz:

Figura 2. Interfaz de Computer use.

Ya puedes emplazar a explorar cómo funciona Computer use. Te sugerimos el siguiente prompt para empezar:

Te proponemos que empieces poco a poco. Por ejemplo, pídele que abra un navegador y busque algo. También puedes pedirle que te de información sobre tu ordenador o sistema operativo. Poco a poco, puedes ir pidiendo tareas más complejas. Nosotros hemos probado este prompt y tras varias pruebas hemos conseguido que Computer use realice la tarea completa.

Abre un navegador, navega hasta el catálogo de datos.gob.es, usa el buscador para localizar un conjunto de datos sobre: Seguridad ciudadana. Siniestralidad Tráfico. 2014; Localiza el fichero en formato csv; descárgalo y ábrelo con libre Office.

Potenciales usos en plataformas de datos como datos.gob.es

A la vista de esta primera versión experimental de Computer use parece que el potencial de la herramienta es muy alto. Podemos imaginar cuantas más cosas podemos hacer gracias a esta herramienta. Aquí os dejamos algunas ideas:

  • Podríamos pedirle al sistema que realice una búsqueda completa de datasets relacionados con una temática concreta y que hiciera un resumen en un documento de los principales resultados. De esta manera, si por ejemplo escribimos un artículo sobre datos del tráfico en España, podríamos obtener de forma desatendida un listado con los principales datasets abiertos de datos de tráfico en España en el catálogo de datos.gob.es.
  • De la misma forma, podríamos solicitar un resumen igual, pero en este caso, no de dataset, sino de artículos de la plataforma.
  • Un ejemplo un poco más sofisticado sería pedirle a Claude, mediante el interfaz conversacional de Computer use que nos haga una serie de llamadas a la API de datos.gob.es para obtener información de ciertos datasets de forma programática. Para ello, abrimos un navegador y nos logueamos en una aplicación como Postman (recordemos en este punto que Computer use está en modo experimental y no nos permite introducir datos sensibles como credenciales de usuario en páginas web). A continuación le podemos pedimos que busque información sobre la API de datos.gob.es y ejecute una llamada http aprovechando que dicha API no requiere autenticación.

A través de estos sencillos ejemplos, esperamos haberte presentado una nueva aplicación de la IA generativa y que hayas entendido el cambio de paradigma que supone esta nueva capacidad. Si la máquina es capaz de emular el uso de un ordenador como lo hacemos los humanos, se abren nuevas oportunidades inimaginables para los próximos meses.


Contenido elaborado por Alejandro Alija, experto en Transformación Digital e Innovación. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su auto

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La enorme aceleración de la innovación en torno a la inteligencia artificial (IA) en estos últimos años gira, en gran medida, en torno al desarrollo de los llamados “modelos fundacionales”. También conocidos como modelos grandes (Large [X] Models o LxM), Los modelos fundacionales, según la definición del Center for Research on Foundation Models (CRFM) del Institute for Human-Centered Artificial Intelligence's (HAI) de la Universidad de Stanford son modelos que han sido entrenados con conjuntos de datos de gran tamaño y gran diversidad y que pueden adaptarse a realizar una amplia gama de tareas mediante técnicas como el ajuste fino (fine-tuning).

Precisamente es esta versatilidad y capacidad de adaptación lo que ha convertido a los modelos fundacionales en la piedra angular de las numerosas aplicaciones de la inteligencia artificial que están desarrollándose, ya que una única arquitectura base puede utilizarse en multitud de casos de uso con un esfuerzo adicional limitado.

Tipos de modelos fundacionales

La "X" en LxM puede sustituirse por varias opciones según el tipo de datos o tareas para las que el modelo está especializado. Los más conocidos por el público son los LLM (Large Language Models), que están en la base de aplicaciones como ChatGPT o Gemini, y que se centran en la comprensión y generación de lenguaje natural. Por su parte, los LVM (Large Vision Models), como DINOv2 o CLIP, están diseñados para interpretar imágenes y vídeos, reconocer objetos o generar descripciones visuales. También existen modelos como como Operator o Rabbit R1 que se encuentran en la categoría de LAM (Large Action Models) y que están orientados a ejecutar acciones a partir de instrucciones complejas.

A medida que han ido surgiendo regulaciones en distintas partes del mundo, también han aparecido otras definiciones que buscan establecer criterios y responsabilidades sobre estos modelos para fomentar la confianza y la seguridad. La definición más relevante para nuestro contexto es la establecida en el Reglamento de IA de la Unión Europea (AI Act), el cual los denomina “modelos de IA de uso general” y los distingue por su “capacidad de realizar de manera competente una amplia variedad de tareas diferenciadas” y porque “suelen entrenarse usando grandes volúmenes de datos y a través de diversos métodos, como el aprendizaje autosupervisado, no supervisado o por refuerzo”.

Modelos fundacionales en español y otras lenguas cooficiales

Históricamente, el inglés ha sido el idioma dominante en el desarrollo de los grandes modelos de IA, hasta el punto de que en torno al 90% de los tokens de entrenamiento de los grandes modelos actuales se han extraído de textos en inglés. Por ello resulta lógico que los modelos más conocidos, por ejemplo la familia GPT de OpenAI, Gemini de Google o Llama de Meta, sean más competentes respondiendo en inglés y presenten menor desempeño al usarlos en otros idiomas​ como el español.

Por tanto, la creación de modelos fundacionales en español, como ALIA,  no es un simple ejercicio técnico o de investigación, sino que se trata de un movimiento estratégico para garantizar que la inteligencia artificial no haga aún más profundas las asimetrías lingüísticas y culturales que ya existen en las tecnologías digitales en general. El desarrollo de ALIA, impulsado por la Estrategia de Inteligencia Artificial 2024 de España, “partiendo del amplio alcance de nuestras lenguas, habladas por 600 millones de personas, tiene como objetivo facilitar el desarrollo de servicios y productos avanzados en tecnologías del lenguaje, ofreciendo una infraestructura marcada por la máxima transparencia y apertura”.

Este tipo de iniciativas no son exclusivas de España. Otros proyectos similares incluyen BLOOM, un modelo multilingüe de 176 mil millones de parámetros desarrollado por más de 1.000 investigadores de todo el mundo y que soporta 46 lenguas naturales y 13 lenguajes de programación. En China, Baidu ha desarrollado ERNIE, un modelo con fuerte capacidad en mandarín, mientras que en Francia el modelo PAGNOL se ha centrado en mejorar las capacidades en francés. Estos esfuerzos paralelos muestran una tendencia global hacia la "democratización lingüística" de la IA.

Desde principios de 2025, están disponibles los primeros modelos de lenguaje en las cuatro lenguas cooficiales, dentro del proyecto ALIA. En la familia de modelos ALIA destaca ALIA-40B, un modelo con 40.000 millones de parámetros, que es por el momento el modelo fundacional multilingüe público más avanzado de Europa​ y que fue entrenado durante más de 8 meses en el supercomputador MareNostrum 5, procesando 6,9 billones de tokens que equivaldrían a unos 33 terabytes de texto (¡unos 17 millones de libros!). Aquí se incluyen todo tipo de documentos oficiales y repositorios científicos en español​, desde los diarios de sesiones del Congreso hasta repositorios científicos o boletines oficiales para asegurar la riqueza y calidad de su conocimiento.

Aunque se trata de un modelo multilingüe, el español y lenguas cooficiales tienen un peso muy superior al habitual en estos modelos, en torno al 20%, ya que el entrenamiento del modelo se diseñó específicamente para estas lenguas, reduciendo la relevancia del inglés y adaptando los tokens a las necesidades del español, catalán, euskera y gallego​. Gracias a ello, ALIA “entiende” mejor nuestras expresiones locales y matices culturales que un modelo genérico entrenado mayoritariamente en inglés​.

Aplicaciones de los modelos fundacionales en español y lenguas cooficiales

Aún es muy pronto para juzgar el impacto en sectores y aplicaciones concretas que puedan tener ALIA y otros modelos que puedan desarrollarse a partir de esta experiencia. Sin embargo, se espera que sirvan de base para mejorar multitud de aplicaciones y soluciones de Inteligencia Artificial:

  • Administración pública y gobierno: ALIA podría dar vida a asistentes virtuales que atiendan a la ciudadanía las 24 horas en trámites como pagar impuestos, renovar el DNI, solicitar becas, etc. ya que está entrenado específicamente con la normativa española. De hecho, ya se anunció un piloto para la Agencia Tributaria usando ALIA, que tendría como objetivo agilizar gestiones internas​.
  • Educación: un modelo como ALIA podría ser también la base de tutores virtuales personalizados que orienten a estudiantes en español y lenguas cooficiales. Por ejemplo, asistentes que expliquen conceptos de matemáticas o historia en lenguaje sencillo y respondan preguntas del alumnado, adaptándose a su nivel ya que, al conocer bien nuestra lengua, serían capaces de aportar matices importantes en las respuestas y entender las dudas típicas de hablantes nativos en estos idiomas. También podrían ayudar a profesores, generando ejercicios o resúmenes de lecturas o asistiéndoles en la corrección de los trabajos de los alumnos.
  • Salud: ALIA podría servir para analizar textos médicos y ayudar a profesionales de la salud con informes clínicos, historiales, folletos informativos, etc. Por ejemplo, podría revisar expedientes de pacientes para extraer elementos clave, o asistir a los profesionales en el proceso de diagnóstico. De hecho, el Ministerio de Sanidad planea una aplicación piloto con ALIA para mejorar la detección temprana de insuficiencias cardíacas en atención primaria.
  • Justicia: en el ámbito jurídico, ALIA entendería términos técnicos y contextos del derecho español mucho mejor que un modelo no especializado ya que ha sido entrenada con vocabulario legal de documentos oficiales. Un asistente legal virtual basado en ALIA podría ser capaz de contestar consultas básicas del ciudadano como, por ejemplo, cómo iniciar un determinado trámite legal, citando la normativa aplicable. La administración de justicia podría beneficiarse también con unas traducciones automáticas de documentos judiciales entre lenguas cooficiales mucho más precisas.

Líneas futuras

El desarrollo de modelos fundaciones en español, al igual que en otros idiomas, comienza a considerarse fuera de Estados Unidos como una cuestión estratégica que contribuye a garantizar la soberanía tecnológica de los países. Por supuesto, será necesario seguir entrenando versiones más avanzadas (se apunta a modelos de hasta 175 mil millones de parámetros, que serían equiparables a los más potentes del mundo​), incorporando nuevos datos abiertos, y afinando las aplicaciones. Desde la Dirección del Dato y la SEDIA se pretende continuar apoyando el crecimiento de esta familia de modelos, para mantenerla en vanguardia y asegurar su adopción.

Por otra parte, estos primeros modelos fundacionales en español y lenguas cooficiales se han centrado inicialmente en el lenguaje escrito, así que la siguiente frontera natural podría estar en la multimodalidad. Integrar la capacidad de gestionar imágenes, audio o vídeo en español junto con el texto multiplicaría sus aplicaciones prácticas ya que en la interpretación de imágenes en español es uno de los ámbitos donde se detectan mayores deficiencias en los grandes modelos genéricos.

También habrá que vigilar los aspectos éticos para asegurarse que estos modelos no perpetúen sesgos y sean útiles para todos los colectivos, incluyendo aquellos que hablan en distintas lenguas o que tienen diferentes niveles educativos. En este aspecto la  Inteligencia Artificial Explicable (XAI) no es algo opcional, sino un requisito fundamental para garantizar su adopción responsable. La Agencia Nacional de Supervisión de la IA, la comunidad investigadora y la propia sociedad civil tendrán aquí un rol importante.


Contenido elaborado por Jose Luis Marín, Senior Consultant in Data, Strategy, Innovation & Digitalization. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.

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La Unión Europea se encuentra a la vanguardia del desarrollo de la inteligencia artificial (IA) segura, ética y centrada en las personas. A través de un marco reglamentario sólido, basado en los derechos humanos y valores fundamentales, la UE está construyendo un ecosistema de IA que beneficia simultáneamente a la ciudadanía, las empresas y las administraciones públicas. Como parte de su compromiso por el correcto desarrollo de esta tecnología, la Comisión Europea ha propuesto un conjunto de acciones para impulsar su excelencia.

En este sentido, destaca una normativa pionera que establece un marco jurídico global: la Ley de IA. En ella, los modelos de inteligencia artificial se clasifican según su nivel de riesgo y se establecen obligaciones concretas para los proveedores relativas a los datos y su gobernanza. Paralelamente, el Plan Coordinado sobre la IA actualizado en 2021 establece una hoja de ruta para impulsar la inversión, armonizar políticas y fomentar la adopción de la IA en toda la UE. 

España está alineada con Europa en esta materia y por ello cuenta con una estrategia para acelerar su desarrollo y expansión. Además, recientemente, se ha aprobado la trasposición de la ley IA, con el anteproyecto de ley para un uso ético, inclusivo y beneficioso de la inteligencia artificial.

Proyectos europeos que transforman sectores clave

En este contexto, la UE está financiando numerosos proyectos que utilizan tecnologías de inteligencia artificial para resolver desafíos en diversos ámbitos. A continuación, destacamos algunos de los más innovadores, algunos de ellos ya finalizados y otros en marcha:

Agricultura y sostenibilidad alimentaria

Proyectos actualmente en curso:

  • ANTARES: desarrolla tecnologías de sensores inteligentes y big data para ayudar a los agricultores a producir más alimentos de manera sostenible, beneficiando a la sociedad, los ingresos agrícolas y el medio ambiente.

Ejemplos de otros proyectos ya finalizados:

  • Pantheon: desarrolló un sistema de control y adquisición de datos, equivalente al industrial SCADA, para la agricultura de precisión en grandes huertos de avellanas, aumentando la producción, reduciendo insumos químicos y simplificando la gestión.

  • Trimbot2020: investigó tecnologías de robótica y visión para crear el primer robot de jardinería para exteriores, capaz de navegar por terrenos variados y recortar rosales, setos y topiarios.

Industria y manufactura

Proyectos actualmente en curso:

  • SERENA: aplica técnicas de IA para predecir necesidades de mantenimiento de equipos industriales, reduciendo costes y tiempo, y mejorando la productividad de los procesos de producción.

  • SecondHands: ha desarrollado un robot capaz de ofrecer ayuda proactiva a técnicos de mantenimiento, reconociendo la actividad humana y anticipando sus necesidades, lo que aumenta la eficiencia y productividad en entornos industriales.

Ejemplos de otros proyectos ya finalizados:

  • QU4LITY: combinó datos e IA para aumentar la sostenibilidad de la fabricación, proporcionando un modelo de fabricación de cero defectos basado en datos compartidos, amigable para las PYME, estandarizado y transformador.

  • KYKLOS 4.0: estudió cómo los sistemas ciberfísicos, la gestión del ciclo de vida del producto, la realidad aumentada y la IA pueden transformar la fabricación circular mediante siete proyectos piloto a gran escala.

Transporte y movilidad

Proyectos actualmente en curso

  • VI-DAS: proyecto de una empresa española que trabaja en sistemas avanzados de asistencia al conductor y ayudas a la navegación, combinando la comprensión del tráfico con la consideración del estado físico, mental y conductual del conductor para mejorar la seguridad vial.

  • PILOTING: adapta, integra y demuestra soluciones robóticas en una plataforma integrada para la inspección y mantenimiento de refinerías, puentes y túneles. Uno de sus focos es el impulso de la producción y acceso a datos de inspecciones.

Ejemplos de otros proyectos ya finalizados:

  • FABULOS: ha desarrollado y probado un sistema de transporte público local que utiliza minibuses autónomos, demostrando su viabilidad y promoviendo la introducción de tecnologías robóticas en la infraestructura pública.

Investigación en impacto social

Proyectos actualmente en curso:

  • HUMAINT: proporciona una comprensión multidisciplinaria del estado actual y evolución futura de la inteligencia de las máquinas y su impacto potencial en el comportamiento humano, enfocándose en capacidades cognitivas y socioemocionales.

  • AI Watch: monitorea la capacidad industrial, tecnológica y de investigación, las iniciativas políticas en los Estados miembros, la adopción y desarrollos técnicos de la IA y su impacto en la economía, sociedad y servicios públicos.

Ejemplos de otros proyectos ya finalizados:

  • TECHNEQUALITY: examinó las consecuencias sociales potenciales de la era digital, estudiando cómo la IA y los robots afectan al trabajo y cómo la automatización puede impactar de manera diferente a diversos grupos sociales.

Salud y bienestar

Proyectos actualmente en curso:

  • DeepHealth: desarrolla herramientas avanzadas para el procesamiento de imágenes médicas y modelos predictivos, facilitando el trabajo diario del personal sanitario sin necesidad de combinar múltiples herramientas.

  • BigO: recopila y analiza datos anónimos sobre patrones de comportamiento infantil y su entorno para extraer evidencias sobre factores locales involucrados en la obesidad infantil.

Ejemplos de otros proyectos ya finalizados:

  • PRIMAGE: ha creado una plataforma basada en la nube para apoyar la toma de decisiones relativa a tumores sólidos malignos, ofreciendo herramientas predictivas para su diagnóstico, pronóstico y seguimiento, mediante biomarcadores de imagen y simulación del crecimiento tumoral.

  • SelfBACK: proporcionó apoyo personalizado a pacientes con dolor lumbar a través de una aplicación móvil, utilizando datos recogidos por sensores para adaptar las recomendaciones a cada usuario.

  • EYE-RISK: desarrolló herramientas que predicen la probabilidad de desarrollar enfermedades oculares relacionadas con la edad y medidas para reducir este riesgo, incluyendo un panel diagnóstico para evaluar la predisposición genética.

  • Solve-RD: mejoró el diagnóstico de enfermedades raras mediante la agrupación de datos de pacientes y métodos genéticos avanzados.

El futuro de la IA en Europa

Estos ejemplos, tanto pasados como presentes, son casos de uso muy interesantes del desarrollo de la inteligencia artificial en Europa. No obstante, la apuesta de la UE por la IA también es a futuro. Y se refleja en un ambicioso plan de inversión: la Comisión planea invertir 1.000 millones de euros anuales en IA, procedentes de los programas Europa Digital y Horizonte Europa, con el objetivo de atraer más de 20.000 millones de euros de inversión total en IA al año durante esta década.

El desarrollo de una IA ética, transparente y centrada en el ser humano es ya un objetivo de la UE que va más allá del marco jurídico. Con un enfoque práctico, la Unión Europea financia proyectos que no solo impulsan la innovación tecnológica, sino que abordan retos sociales fundamentales, desde la salud hasta el cambio climático, construyendo un futuro más sostenible, inclusivo y próspero para todos los ciudadanos europeos.

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La creciente adopción de sistemas de inteligencia artificial (IA) en ámbitos críticos como la administración pública, los servicios financieros o la atención sanitaria ha puesto en primer plano la necesidad de transparencia algorítmica. La complejidad de los modelos de IA que se utilizan para tomar decisiones como la concesión de un crédito o la realización de un diagnóstico médico, especialmente en lo que se refiere a algoritmos de aprendizaje profundo, a menudo da lugar a lo que comúnmente se conoce como el problema de la "caja negra", esto es, la dificultad de interpretar y comprender cómo y por qué un modelo de IA llega a una determinada conclusión. Los LLM o SLM que tanto utilizamos últimamente son un claro ejemplo de un sistema de caja negra donde ni los propios desarrolladores son capaces de prever sus comportamientos.

En sectores regulados, como el financiero o el sanitario, las decisiones basadas en IA pueden afectar significativamente la vida de las personas y, por tanto, no es admisible que generan dudas sobre su posible sesgo o atribución de responsabilidades. Por ello, los gobiernos han comenzado a desarrollar marcos normativos como el Reglamento de Inteligencia Artificial que exigen mayor explicabilidad y supervisión en el uso de estos sistemas con el fin adicional de generar confianza en los avances de la economía digital.

La inteligencia artificial explicable (conocida como XAI, del inglés explainable artificial intelligence) es la disciplina que surge como respuesta a este desafío, proponiendo métodos para hacer comprensibles las decisiones de los modelos de IA. Al igual que en otras áreas relacionados con la inteligencia artificial, como el entrenamiento de los LLM, los datos abiertos son un aliado importante de la inteligencia artificial explicable para construir mecanismos de auditoría y verificación de los algoritmos y sus decisiones.

¿Qué es la IA explicable (XAI)?

La IA explicable se refiere a métodos y herramientas que permiten a los humanos comprender y confiar en los resultados de los modelos de aprendizaje automático. Según el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de EE. UU. son cuatro los principios clave de la Inteligencia Artificial Explicable de forma que se pueda garantizar que los sistemas de IA sean transparentes, comprensibles y confiables para los usuarios:

  • Explicabilidad (Explainability): la IA debe proporcionar explicaciones claras y comprensibles sobre cómo llega a sus decisiones y recomendaciones.
  • Justificabilidad (Meaningful): las explicaciones deben ser significativas y comprensibles para los usuarios.
  • Precisión (Accuracy): la IA debe generar resultados precisos y confiables, y la explicación de estos resultados debe reflejar fielmente su desempeño.
  • Límites del conocimiento (Knowledge Limits): la IA debe reconocer cuándo no tiene suficiente información o confianza en una decisión y abstenerse de emitir respuestas en esos casos.

A diferencia de los sistemas de IA tradicionales de "caja negra", que generan resultados sin revelar su lógica interna, XAI trabaja sobre la trazabilidad, interpretabilidad y responsabilidad de estas decisiones. Por ejemplo, si una red neuronal rechaza una solicitud de préstamo, las técnicas de XAI pueden destacar los factores específicos que influyeron en la decisión. De este modo, mientras un modelo tradicional simplemente devolvería una calificación numérica del expediente de crédito, un sistema XAI podría decirnos además algo como que "El historial de pagos (23%), la estabilidad laboral (38%) y el nivel de endeudamiento actual (32%) fueron los factores determinantes en la denegación del préstamo”. Esta transparencia es vital no solo para el cumplimiento normativo, sino también para fomentar la confianza del usuario y la mejora de los propios sistemas de IA.

Técnicas clave en XAI

El Catálogo de herramientas y métricas IA confiable del Observatorio de Políticas de Inteligencia Artificial de la OCDE (OECD.AI) recopila y comparte herramientas y métricas diseñadas para ayudar a los actores de la IA a desarrollar sistemas confiables que respeten los derechos humanos y sean justos, transparentes, explicables, robustos, seguros y confiables. Por ejemplo, dos metodologías ampliamente adoptadas en XAI son Local Interpretable Model-agnostic Explanations (LIME) y SHapley Additive exPlanations (SHAP).

  • LIME aproxima modelos complejos con versiones más simples e interpretables para explicar predicciones individuales. Es una técnica en general útil para interpretaciones rápidas, pero no muy estable en la asignación de la importancia de las variables entre unos ejemplos y otros.
  • SHAP cuantifica la contribución exacta de cada variable de entrada a una predicción utilizando principios de teoría de juegos. Se trata de una técnica más precisa y matemáticamente sólida, pero mucho más costosa computacionalmente.

Por ejemplo, en un sistema de diagnóstico médico, tanto LIME como SHAP podrían ayudarnos a interpretar que la edad y la presión arterial de un paciente fueron los principales factores que concluyeron en un diagnóstico de alto riesgo de infarto, aunque SHAP nos daría la contribución exacta de cada variable a la decisión.

Uno de los desafíos más importantes en XAI es encontrar el equilibrio entre la capacidad predictiva de un modelo y su explicabilidad. Por ello suelen utilizarse enfoques híbridos que integren métodos de explicación a posteriori de las decisiones tomadas con modelos complejos. Por ejemplo, un banco podría implementar un sistema de aprendizaje profundo para la detección de fraude, pero usar valores SHAP para auditar sus decisiones y garantizar que no se toman decisiones discriminatorias.

Los datos abiertos en la XAI

Existen, al menos, dos escenarios en los que se puede generar valor combinando datos abiertos con técnicas de inteligencia artificial explicable:

  • El primero de ellos es el enriquecimiento y validación de las explicaciones obtenidas con técnicas XAI. Los datos abiertos permiten añadir capas de contexto a muchas explicaciones técnicas, algo que también es válido para la explicabilidad de los modelos de IA. Por ejemplo, si un sistema XAI indica que la contaminación atmosférica influyó en un diagnóstico de asma, vincular este resultado con conjuntos de datos abiertos de calidad del aire de las áreas de residencia de los pacientes permitiría validar si el resultado es correcto.
  • La mejora del rendimiento de los propios modelos de IA es otra área en el que los datos abiertos aportan valor. Por ejemplo, si un sistema XAI identifica que la densidad de espacios verdes urbanos afecta significativamente los diagnósticos de riesgo cardiovascular, se podrían utilizar datos abiertos de urbanismo para mejorar la precisión del algoritmo.

Sería ideal que se pudiesen compartir como datos abiertos los conjuntos de datos de entrenamiento de los modelos de IA, de forma que fuese posible verificar el entrenamiento del modelo y replicar los resultados. En todo caso, lo que sí es posible es compartir de forma abierta son metadatos detallados sobre dichos entrenamientos como promueve la iniciativa Model Cards de Google, facilitando así explicaciones post-hoc de las decisiones de los modelos. En este caso se trata de un instrumento más orientado a los desarrolladores que a los usuarios finales de los algoritmos.

En España, en una iniciativa más dirigida a los ciudadanos, pero igualmente destinada a fomentar la transparencia en el uso de algoritmos de inteligencia artificial, la Administración Abierta de Cataluña ha comenzado a publicar fichas comprensibles para cada algoritmo de IA aplicado a los servicios de administración digital. Ya están disponibles algunas, como, por ejemplo, la de los Chatbots conversacionales de la AOC o la de la Videoidentificación para obtener el idCat Móvil.

Ejemplos reales de datos abiertos y XAI

Un artículo reciente publicado en Applied Sciences por investigadores portugueses ejemplifica la sinergia entre XAI y datos abiertos en el ámbito de la predicción de precios inmobiliarios en ciudades inteligentes. La investigación destaca cómo la integración de conjuntos de datos abiertos que abarcan características de propiedades, infraestructuras urbanas y redes de transporte, con técnicas de inteligencia artificial explicable, como el análisis SHAP, permite desentrañar los factores clave que influyen en los valores de las propiedades. Este enfoque pretende apoyar la generación de políticas de planificación urbana que respondan a las necesidades y tendencias evolutivas del mercado inmobiliario, promoviendo un crecimiento sostenible y equitativo de las ciudades.

Otro estudio realizado por investigadores de INRIA (Instituto francés de investigación en ciencias y tecnologías digitales), también sobre datos inmobiliarios, profundiza en los métodos y desafíos asociados a la interpretabilidad en el aprendizaje automático apoyándose en datos abiertos enlazados. El artículo analiza tanto técnicas intrínsecas, que integran la explicabilidad en el diseño del modelo, como métodos post hoc que permiten examinar y explicar las decisiones de sistemas complejos para fomentar la adopción de sistemas de IA transparentes, éticos y confiables.

A medida que la IA continúa evolucionando, las consideraciones éticas y las medidas regulatorias tienen un papel cada vez más relevante en la creación de un ecosistema de IA más transparente y confiable. La inteligencia artificial explicable y los datos abiertos están interconectados en su objetivo de fomentar la transparencia, la confianza y la responsabilidad en la toma de decisiones basadas en IA. Mientras que la XAI ofrece las herramientas para diseccionar la toma de decisiones de la IA, los datos abiertos proporcionan la materia prima no solo para el entrenamiento, sino para comprobar algunas explicaciones de la XAI y mejorar los rendimientos de los modelos. A medida que la IA continúa permeando en cada faceta de nuestras vidas, fomentar esta sinergia contribuirá a construir sistemas que no solo sean más inteligentes, sino también más justos.


Contenido elaborado por Jose Luis Marín, Senior Consultant in Data, Strategy, Innovation & Digitalization. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.

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La inteligencia artificial (IA) de código abierto es una oportunidad para democratizar la innovación y evitar la concentración de poder en la industria tecnológica. Sin embargo, su desarrollo depende en gran medida de la disponibilidad de conjuntos de datos de alta calidad y de la implementación de marcos sólidos de gobernanza de datos. Un informe reciente de Open Future y la Open Source Initiative (OSI) analiza los desafíos y oportunidades en esta intersección, proponiendo soluciones para una gobernanza de datos equitativa y responsable. Puedes leer aquí el informe completo.

En este post, analizaremos las ideas más relevantes del documento, así como los consejos que ofrece para garantizar una correcta y efectiva gobernanza de datos en la inteligencia artificial open source y aprovechar todas sus ventajas.

Los retos de la gobernanza de datos en la IA

A pesar de la gran cantidad de datos disponibles en la web, su acceso y uso para entrenar modelos de IA plantean importantes desafíos éticos, legales y técnicos. Por ejemplo:

  1. Equilibrio entre apertura y derechos: en línea con el Reglamento de Gobernanza de Datos (DGA), se debe garantizar un acceso amplio a los datos sin comprometer derechos de propiedad intelectual, privacidad y equidad.
  2. Falta de transparencia y estándares de apertura: es importante que los modelos etiquetados como “abiertos” cumplan con criterios claros de transparencia en el uso de datos.
  3. Sesgos estructurales: muchos conjuntos de datos reflejan sesgos lingüísticos, geográficos y socioeconómicos que pueden perpetuar desigualdades en los sistemas de IA.
  4. Sostenibilidad ambiental: el uso intensivo de recursos para entrenar modelos de IA plantea desafíos de sostenibilidad que deben abordarse con prácticas más eficientes.
  5. Involucrar a más actores: actualmente, los desarrolladores y las grandes corporaciones dominan la conversación sobre IA, dejando fuera a comunidades afectadas y organizaciones públicas.

Una vez identificados los retos, el informe propone una estrategia para alcanzar el objetivo principal: una gobernanza de datos adecuada en los modelos de IA de código abiertos. Este enfoque está basado en dos pilares fundamentales.

Hacia un nuevo paradigma de gobernanza de datos

En la actualidad, el acceso y la gestión de los datos para entrenar modelos de IA están marcados por una creciente desigualdad. Mientras algunas grandes corporaciones tienen acceso exclusivo a vastos repositorios de datos, muchas iniciativas de código abierto y comunidades marginadas carecen de los recursos para acceder a datos representativos y de calidad. Para abordar este desequilibrio es necesario un nuevo enfoque en la gestión y uso de los datos en la IA de código abierto. El informe destaca dos cambios fundamentales en la manera en que se concibe la gobernanza de datos:

Por un lado, adoptar un enfoque de data commons que no es más que un modelo de acceso que garantiza el equilibrio entre la apertura de datos y la protección de derechos. Para ello, sería importante utilizar licencias innovadoras que permitan compartir datos sin explotación indebida. También es relevante crear estructuras de gobernanza que regulen el acceso y uso de datos. Y, por último, implementar mecanismos de compensación para comunidades cuyos datos son utilizados en inteligencia artificial.

Por otro lado, es necesario trascender la visión centrada en desarrolladores de IA e incluir a más actores en la gobernanza de datos, como:

  • Propietarios de los datos y comunidades que generan contenido.
  • Instituciones públicas que pueden promover estándares de apertura.
  • Organizaciones de la sociedad civil que velen por la equidad y el acceso responsable a los datos.

Al adoptar estos cambios, la comunidad de IA podrá establecer un sistema más inclusivo, en el que los beneficios del acceso a datos se distribuyan de manera equitativa y respetuosa con los derechos de todas las partes interesadas. Según el informe, la implementación de estos modelos no solo aumentará la cantidad de datos disponibles para la IA de código abierto, sino que también fomentará la creación de herramientas más justas y sostenibles para la sociedad en su conjunto.

Consejos y estrategia

Para hacer efectiva una gobernanza de datos robusta en la IA de código abierto, el informe propone seis áreas de acción prioritarias:

  1. Preparación y trazabilidad de datos: mejorar la calidad y documentación de los conjuntos de datos.
  2. Mecanismos de licenciamiento y consentimiento: permitir a los creadores de datos definir su uso de manera clara.
  3. Custodia de datos: fortalecer la figura de intermediarios que gestionen datos de forma ética.
  4. Sostenibilidad ambiental: reducir el impacto del entrenamiento de IA con prácticas eficientes.
  5. Compensación y reciprocidad: garantizar que los beneficios de la IA lleguen a quienes contribuyen con datos.
  6. Intervenciones de política pública: promover regulaciones que incentiven la transparencia y el acceso equitativo a datos.

 ¿Cómo conseguir una correcta gobernanza de datos en IA de código abiertos?   1. Mejorar la calidad y trazabilidad de los datos  2. Permitir licenciamiento y consentimiento claro  3. Fortalecer la custodia de datos de los intermediarios  4. Reducir el impacto ambiental del entrenamiento de IA  5. Garantizar una correcta compensación de los beneficios de la IA  6. Promover políticas públicas que incentiven la transparencia y el acceso equitativo a los datos   Fuente: "Data Governance in Open Source AI". Open Source Initiative y Open Future. Disponible aquí : https://opensource.org/blog/reimagining-data-for-open-source-ai-a-call-to-action

La inteligencia artificial de código abierto puede impulsar la innovación y la equidad, pero para lograrlo es necesario un enfoque de gobernanza de datos más inclusivo y sostenible. Adoptar modelos de datos comunes y ampliar el ecosistema de actores permitirá construir sistemas de IA más justos, representativos y responsables con el bien común.

El informe que publican Open Future y Open Source Initiative hace una llamada a la acción a desarrolladores, legisladores y sociedad civil para establecer normas compartidas y soluciones que equilibren la apertura de datos con la protección de derechos. Con una gobernanza de datos sólida, la IA de código abierto podrá cumplir su promesa de servir al interés público.

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El concepto de data commons o bienes comunes de datos surge como un enfoque transformador para la gestión y el intercambio de datos que sirvan a fines colectivos y como alternativa al creciente número de macrosilos de datos de uso privado. Al tratar los datos como un recurso compartido, los data commons facilitan la colaboración, la innovación y el acceso equitativo a los mismos, enfatizando el valor comunal de los datos por encima de cualquier otra consideración. A medida que navegamos por las complejidades de la era digital —marcada en la actualidad por los rápidos avances en inteligencia artificial (IA) y el continuo debate sobre los retos en la gobernanza de datos— el papel que pueden jugar los data commons es ahora probablemente más importante que nunca.

¿Qué son los data commons?

Los data commons se refieren a un marco cooperativo donde los datos son recopilados, gobernados y compartidos entre todos los participantes de la comunidad mediante protocolos que promueven la apertura, la equidad, el uso ético y la sostenibilidad. Los data commons se diferencian de los modelos tradicionales de intercambio de datos, principalmente, por la prioridad que se da a la colaboración y la inclusión sobre el control unitario.

Otro objetivo común de los data commons es la creación de conocimiento colectivo que pueda ser utilizado por cualquiera para el bien de la sociedad. Esto los hace particularmente útiles a la hora de afrontar los grandes desafíos actuales, como los retos del medio ambiente, la interacción multilingüe, la movilidad, las catástrofes humanitarias, la preservación del conocimiento o los nuevos desafíos de la salud y la sanidad.

Además, también es cada vez más frecuente que estas iniciativas para compartir datos incorporen todo tipo de herramientas que faciliten su análisis e interpretación consiguiendo así democratizar no sólo la propiedad y el acceso a los datos, sino también su uso.

Por todo lo anterior, los data commons podrían considerarse hoy en día como una infraestructura digital pública crítica a la hora de aprovechar los datos y promover el bienestar social.

Principios de los data commons

Los data commons se construyen sobre una serie de principios simples que serán clave para su correcta gobernanza:

  • Apertura y accesibilidad: los datos deben ser accesibles para todos los autorizados.
  • Gobernanza ética: equilibrio entre la inclusión y la privacidad.
  • Sostenibilidad: establecer mecanismos de financiación y recursos para mantener los datos como bienes comunes a lo largo del tiempo.
  • Colaboración: fomentar que los participantes contribuyan con nuevos datos e ideas que habiliten su uso para el beneficio mutuo.
  • Confianza: relaciones basadas en la transparencia y la credibilidad entre partícipes.

Además, si queremos asegurarnos también de que los data commons cumplan su papel como infraestructura digital de dominio público, deberemos garantizar otros requisitos mínimos adicionales como: existencia de identificadores únicos permanentes, metadatos documentados, acceso fácil a través de interfaces de programación de aplicaciones (API), portabilidad de los datos, acuerdos de intercambio de datos entre pares y capacidad de realizar operaciones sobre los mismos.

El importante papel de los data commons en la era de la Inteligencia Artificial

La innovación impulsada por la IA ha incrementado exponencialmente la demanda de conjuntos de datos diversos y de alta calidad, un bien relativamente escaso a gran escala que puede dar lugar a cuellos de botella en el desarrollo futuro de la tecnología y que, al mismo tiempo, hace de los data commons un facilitador muy relevante a la hora de conseguir una IA más equitativa. Al proporcionar conjuntos de datos compartidos gobernados por principios éticos, los data commons contribuyen a mitigar riesgos frecuentes como los sesgos, los monopolios de datos y el acceso desigual a los beneficios de la IA.

Además, la actual concentración de los desarrollos en el ámbito de la IA representa también un desafío para el interés público. En este contexto, los data commons cuentan con la llave necesaria para habilitar un conjunto de sistemas y aplicaciones de IA alternativos, públicos y orientados al interés general, que puedan contribuir a rebalancear esta concentración de poder actual. El objetivo de estos modelos sería demostrar cómo se pueden diseñar sistemas más democráticos, orientados al interés público y con propósitos bien definidos, basados en los principios y modelos de gobernanza de la IA pública.

Sin embargo, la era de la IA generativa también presenta nuevos desafíos para los data commons como, por ejemplo y quizás el más destacado, el riesgo potencial de una explotación descontrolada de los conjuntos de datos compartidos que podría dar lugar a nuevos desafíos éticos por el uso indebido de los datos y la vulneración de la privacidad.

Por otro lado, la falta de transparencia en cuanto al uso de los data commons por parte de la IA podría también acabar desmotivando a las comunidades que los gestionan poniendo en riesgo su continuidad. Esto se debe a la preocupación de que al final su contribución pueda estar beneficiando principalmente a las grandes plataformas tecnológicas, sin que haya ninguna garantía de un reparto más justo del valor y el impacto generados tal como se pretendía inicialmente."

Por todo lo anterior, organizaciones como Open Future abogan desde hace ya varios años por una Inteligencia Artificial que funcione como un bien común, gestionada y desarrollada como una infraestructura pública digital en beneficio de todos, evitando la concentración de poder y promoviendo la equidad y la transparencia tanto en su desarrollo como en su aplicación.

Para ello proponen una serie de principios que guíen la gobernanza de los bienes comunes de datos en su aplicación para el entrenamiento de la IA de forma que se maximice el valor generado para la sociedad y se minimicen las posibilidades de potenciales abusos por intereses comerciales:

  • Compartir tantos datos como sea posible, pero manteniendo las restricciones que puedan resultar necesarias para preservar los derechos individuales y colectivos.
  • Ser completamente transparente y proporcionar toda la documentación existente sobre los datos, así como sobre su uso, permitiendo además distinguir claramente entre datos reales y sintéticos.
  • Respetar las decisiones tomadas sobre el uso de los datos por parte de las personas que han contribuido previamente a la creación de los datos, ya sea mediante la cesión de sus propios datos o a través de la elaboración de nuevos contenidos, incluyendo también el respeto hacia cualquier marco legal existente.
  • Proteger el beneficio común en el uso de los datos y un uso sostenible de los mismos para poder asegurar una gobernanza adecuada a lo largo del tiempo, reconociendo siempre su naturaleza relacional y colectiva.
  • Garantizar la calidad de los datos, lo que resulta crítico a la hora de conservar su valor como bien de interés común, especialmente teniendo en cuenta los potenciales riesgos de contaminación asociados a su uso por parte de la IA.
  • Establecer instituciones fiables que se encarguen de la gobernanza de los datos y faciliten la participación por parte de toda la comunidad creada en torno a los datos, yendo así un paso más allá de los modelos existentes en la actualidad para los intermediarios de datos.

Casos de uso y aplicaciones

Existen en la actualidad múltiples ejemplos reales que nos ayudan a ilustrar el potencial transformador de los data commons:

  • Data commons sanitarios: proyectos como la iniciativa del National Institutes of Health en los Estados Unidos - NIH Common Fund para analizar y compartir grandes conjuntos de datos biomédicos, o el Cancer Research Data Commons del National Cancer Institute, demuestran cómo los data commons pueden contribuir a la aceleración de la investigación y la innovación en salud.

  • Entrenamiento de la IA y machine learning: la evaluación de los sistemas de IA depende de conjuntos de datos de prueba rigurosos y estandarizados. Iniciativas como OpenML o MLCommons construyen conjuntos de datos abiertos, a gran escala y diversos, ayudando a la comunidad en general a ofrecer sistemas de IA más precisos y seguros.
  • Data commons urbanos y de movilidad: las ciudades que aprovechan plataformas compartidas de datos urbanos mejoran la toma de decisiones y los servicios públicos mediante el análisis colectivo de datos, como es el caso de Barcelona Dades, que además de un amplio repositorio de datos abiertos integra y difunde datos y análisis sobre la evolución demográfica, económica, social y política de la ciudad. Otras iniciativas como el propio OpenStreetMaps pueden también contribuir a proporcionar datos geográficos de libre acceso.
  • Preservación de la cultura y el conocimiento: con iniciativas tan relevantes en este campo como el proyecto de Common Voice de Mozilla para preservar y revitalizar los idiomas del mundo, o Wikidata, cuyo objetivo consiste en proporcionar un acceso estructurado a todos los datos provenientes de los proyectos de Wikimedia, incluyendo la popular Wikipedia.

Desafíos en los data commons

A pesar de su promesa y potencial como herramienta transformadora para los nuevos desafíos en la era digital, los data commons afrontan también sus propios desafíos:

  • Complejidad en la gobernanza: llegar a conseguir un equilibrio correcto entre la inclusión, el control y la privacidad puede resultar una tarea delicada.
  • Sostenibilidad: muchos de los data commons existentes libran una batalla continua para intentar asegurarse la financiación y los recursos que necesitan para mantenerse y garantizar su supervivencia a largo plazo.
  • Problemas legales y éticos: abordar los retos relativos a los derechos de propiedad intelectual, la titularidad de datos y el uso ético siguen siendo aspectos críticos que todavía no se han resulto por completo.
  • Interoperabilidad: asegurar la compatibilidad entre conjuntos de datos y plataformas es un obstáculo técnico persistente en casi cualquier iniciativa de compartición de datos, y los data commons no iban a ser la excepción.

El camino a seguir

Para desbloquear su pleno potencial, los data commons requieren de una acción colectiva y una apuesta decidida por la innovación. Las acciones clave incluyen:

  • Desarrollar modelos de gobernanza estandarizados que consigan el equilibrio entre las consideraciones éticas y los requisitos técnicos.
  • Aplicar el principio de reciprocidad en el uso de los datos, exigiendo a aquellos que se benefician de ellos compartir sus resultados de vuelta con la comunidad.
  • Protección de datos sensibles mediante la anonimización, evitando que los datos puedan ser utilizados para vigilancia masiva o discriminación.
  • Fomentar la inversión en infraestructura para apoyar el intercambio de datos escalable y sostenible.
  • Promover la concienciación sobre los beneficios sociales de los data commons para impulsar la participación y la colaboración.

Los responsables políticos, investigadores y organizaciones civiles deberían trabajar juntos para crear un ecosistema en el que los data commons puedan prosperar, fomentando un crecimiento más equitativo en la economía digital y garantizando que los bienes comunes de datos puedan beneficiar a todos.

Conclusión

Los data commons pueden suponer una poderosa herramienta a la hora de democratizar el acceso a los datos y fomentar la innovación. En esta era definida por la IA y la transformación digital, nos ofrecen un camino alternativo hacia el progreso equitativo, sostenible e inclusivo. Al abordar sus desafíos y adoptar un enfoque de gobernanza colaborativa mediante la cooperación entre comunidades, investigadores y reguladores se podrá garantizar un uso equitativo y responsable de los datos.

De este modo se conseguirá que los data commons se conviertan en un pilar fundamental del futuro digital, incluyendo las nuevas aplicaciones de la Inteligencia Artificial, pudiendo servir además como herramienta habilitadora fundamental para algunas de las acciones clave que forman parte de la recién anunciada brújula Europea de competitividad, como la estrategia de la nueva Unión de Datos y la iniciativa de las Gigafábricas de IA.


Contenido elaborado por Carlos Iglesias, Open data Researcher y consultor, World Wide Web Foundation. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.

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La Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser un concepto futurista y se ha convertido en una herramienta clave en nuestra vida diaria. Desde las recomendaciones de películas o series en plataformas de streaming hasta los asistentes virtuales como Alexa o Google Assistant en nuestros dispositivos, la IA está en todas partes. Pero, ¿cómo se construye un modelo de IA? A pesar de lo que podría parecer, el proceso es menos intimidante si lo desglosamos en pasos claros y comprensibles.

Paso 1: definir el problema

Antes de empezar, necesitamos tener muy claro qué queremos resolver. La IA no es una varita mágica: diferentes modelos funcionarán mejor en diferentes aplicaciones y contextos por lo que es importante definir la tarea específica que deseamos ejecutar. Por ejemplo, ¿queremos predecir las ventas de un producto? ¿Clasificar correos como spam o no spam? Tener una definición clara del problema nos ayudará a estructurar el resto del proceso.

Además, debemos plantearnos qué tipo de datos tenemos y cuáles son las expectativas. Esto incluye determinar el nivel de precisión deseado y las limitaciones de tiempo o recursos disponibles.

Paso 2: recopilar los datos

La calidad de un modelo de IA depende directamente de la calidad de los datos utilizados para entrenarlo. Este paso consiste en recopilar y organizar los datos relevantes para nuestro problema. Por ejemplo, si queremos predecir ventas, necesitaremos datos históricos como precios, promociones o patrones de compra.

La recopilación de datos comienza identificando las fuentes relevantes, que pueden ser bases de datos internas, sensores, encuestas… Además de los datos propios de cada empresa, existe un amplio ecosistema de datos, tanto abiertos como propietarios, a los que podemos recurrir en busca de la construcción de modelos más potentes. Por ejemplo, el Gobierno de España habilita a través del portal datos.gob.es múltiples conjuntos de datos abiertos publicados por instituciones públicas. Por otro lado, la empresa Amazon Web Services (AWS) a través de su portal AWS Data Exchange permite el acceso y suscripción a miles de conjuntos de datos propietarios publicados y mantenidos por diferentes empresas y organizaciones.

En este punto también se debe considerar la cantidad de datos necesaria. Los modelos de IA suelen necesitar grandes volúmenes de información para aprender de manera efectiva. También es crucial que los datos sean representativos y no contengan sesgos que puedan afectar los resultados. Por ejemplo, si entrenamos un modelo para predecir patrones de consumo y solo usamos datos de un grupo limitado de personas, es probable que las predicciones no sean válidas para otros grupos con comportamientos diferentes.

Paso 3: preparar y explorar los datos

Una vez recopilados los datos, es hora de limpiarlos y normalizarlos. En muchas ocasiones, los datos en bruto pueden contener problemas como errores, duplicidades, valores faltantes, inconsistencias o formatos no estandarizados. Por ejemplo, podríamos encontrarnos con celdas vacías en un conjunto de datos de ventas o con fechas que no siguen un formato coherente. Antes de alimentar el modelo con estos datos, es fundamental adecuarlos para garantizar que el análisis sea preciso y confiable. Este paso no solo mejora la calidad de los resultados, sino que también asegura que el modelo pueda interpretar correctamente la información.

Una vez tenemos los datos limpios es fundamental realizar la ingeniería de características (feature engineering), un proceso creativo que puede marcar la diferencia entre un modelo básico y uno excelente. Esta fase consiste en crear nuevas variables que capturen mejor la naturaleza del problema que queremos resolver. Por ejemplo, si estamos analizando ventas online, además de usar el precio directo del producto, podríamos crear nuevas características como el ratio precio/media_categoría, los días desde la última promoción, o variables que capturen la estacionalidad de las ventas. La experiencia demuestra que contar con características bien diseñadas suele ser más determinante para el éxito del modelo que la elección del algoritmo en sí mismo.

En esta fase, también realizaremos un primer análisis exploratorio de los datos, buscando familiarizarnos con ellos y detectar posibles patrones, tendencias o irregularidades que puedan influir en el modelo. En esta guía podemos encontrar mayor detalle sobre cómo realizar un análisis exploratorio de datos.

Otra actividad típica de esta etapa es dividir los datos en conjuntos de entrenamiento, validación y prueba. Por ejemplo, si tenemos 10.000 registros, podríamos usar el 70% para entrenamiento, el 20% para validación y el 10% para pruebas. Esto permite que el modelo aprenda sin sobreajustarse a un conjunto de datos específico. 

Para garantizar que nuestra evaluación sea robusta, especialmente cuando trabajamos con conjuntos de datos limitados, es recomendable implementar técnicas de validación cruzada (cross-validation). Esta metodología divide los datos en múltiples subconjuntos y realiza varias iteraciones de entrenamiento y validación. Por ejemplo, en una validación cruzada de 5 pliegues, dividimos los datos en 5 partes y entrenamos 5 veces, usando cada vez una parte diferente como conjunto de validación. Esto nos proporciona una estimación más fiable del rendimiento real del modelo y nos ayuda a detectar problemas de sobreajuste o variabilidad en los resultados.

Paso 4: seleccionar un modelo

Existen múltiples tipos de modelos de IA, y la elección depende del problema que deseemos resolver. Algunos ejemplos comunes son regresión, modelos de árboles de decisión, modelos de agrupamiento, modelos de series temporales o redes neuronales. En general, existen modelos supervisados, modelos no supervisados y modelos de aprendizaje por refuerzo. Podemos encontrar un mayor detalle en este post sobre cómo las maquinas aprenden.

A la hora de seleccionar un modelo, es importante tener en cuenta factores como la naturaleza de los datos, la complejidad del problema y el objetivo final. Por ejemplo, un modelo simple como la regresión lineal puede ser suficiente para problemas sencillos y bien estructurados, mientras que redes neuronales o modelos avanzados podrían ser necesarios para tareas como reconocimiento de imágenes o procesamiento del lenguaje natural. Además, también se debe considerar el balance entre precisión, tiempo de entrenamiento y recursos computacionales. Un modelo más preciso generalmente requiere configuraciones más complejas, como más datos, redes neuronales más profundas o parámetros optimizados. Aumentar la complejidad del modelo o trabajar con conjuntos de datos grandes puede alargar significativamente el tiempo necesario para entrenarlo. Esto puede ser un problema en entornos donde las decisiones deben tomarse rápidamente o los recursos son limitados y requerir hardware especializado, como GPUs o TPUs, y mayores cantidades de memoria y almacenamiento.

Hoy en día, muchas bibliotecas de código abiertas facilitan la implementación de estos modelos, como TensorFlow, PyTorch o scikit-learn.

Paso 5: entrenar el modelo

El entrenamiento es el corazón del proceso. Durante esta etapa, alimentamos el modelo con los datos de entrenamiento para que aprenda a realizar su tarea. Esto se logra ajustando los parámetros del modelo para minimizar el error entre sus predicciones y los resultados reales.

Aquí es clave evaluar constantemente el rendimiento del modelo con el conjunto de validación y realizar ajustes si es necesario. Por ejemplo, en un modelo de tipo red neuronal podríamos probar diferentes configuraciones de hiperparámetros como tasa de aprendizaje, número de capas ocultas y neuronas, tamaño del lote, número de épocas, o función de activación, entre otros.

Paso 6: evaluar el modelo

Una vez entrenado, es momento de poner a prueba el modelo utilizando el conjunto de datos de prueba que apartamos durante la fase de entrenamiento. Este paso es crucial para medir cómo se desempeña con datos que para el modelo son nuevos y garantiza que no esté “sobreentrenado”, es decir, que no solo funcione bien con los datos de entrenamiento, sino que sea capaz de aplicar el aprendizaje sobre nuevos datos que puedan generarse en el día a día.

Al evaluar un modelo, además de la precisión, también es común considerar:

  • Confianza en las predicciones: evaluar cuán seguras son las predicciones realizadas.
  • Velocidad de respuesta: tiempo que toma el modelo en procesar y generar una predicción.
  • Eficiencia en recursos: medir cuánto uso de memoria y cómputo requiere el modelo.
  • Adaptabilidad: cuán bien puede ajustarse el modelo a nuevos datos o condiciones sin necesidad de un reentrenamiento completo.

Paso 7: desplegar y mantener el modelo

Cuando el modelo cumple con nuestras expectativas, está listo para ser desplegado en un entorno real. Esto podría implicar integrar el modelo en una aplicación, automatizar tareas o generar informes.

Sin embargo, el trabajo no termina aquí. La IA necesita mantenimiento continuo para adaptarse a los cambios en los datos o en las condiciones del mundo real. Por ejemplo, si los patrones de compra cambian por una nueva tendencia, el modelo deberá ser actualizado.

Construir modelos de IA no es una ciencia exacta, es el resultado de un proceso estructurado que combina lógica, creatividad y perseverancia. Esto se debe a que intervienen múltiples factores, como la calidad de los datos, las elecciones en el diseño del modelo y las decisiones humanas durante la optimización. Aunque existen metodologías claras y herramientas avanzadas, la construcción de modelos requiere experimentación, ajustes y, a menudo, un enfoque iterativo para obtener resultados satisfactorios. Aunque cada paso requiere atención al detalle, las herramientas y tecnologías disponibles hoy en día hacen que este desafío sea accesible para cualquier persona interesada en explorar el mundo de la IA.

ANEXO I – Definiciones tipos de modelos

  • Regresión: técnicas supervisadas que modelan la relación entre una variable dependiente (resultado) y una o más variables independientes (predictores). La regresión se utiliza para predecir valores continuos, como ventas futuras o temperaturas, y puede incluir enfoques como la regresión lineal, logística o polinómica, dependiendo de la complejidad del problema y la relación entre las variables.

  • Modelos de árboles de decisión: métodos supervisados que representan decisiones y sus posibles consecuencias en forma de árbol. En cada nodo, se toma una decisión basada en una característica de los datos, dividiendo el conjunto en subconjuntos más pequeños. Estos modelos son intuitivos y útiles para clasificación y predicción, ya que generan reglas claras que explican el razonamiento detrás de cada decisión.

  • Modelos de agrupamiento: técnicas no supervisadas que agrupan datos en subconjuntos llamados clústeres, basándose en similitudes o proximidad entre los datos. Por ejemplo, se pueden agrupar clientes con hábitos de compra similares para personalizar estrategias de marketing. Modelos como k-means o DBSCAN permiten identificar patrones útiles sin necesidad de datos etiquetados.

  • Modelos de series temporales: diseñados para trabajar con datos ordenados cronológicamente, estos modelos analizan patrones temporales y realizan predicciones basadas en el historial. Se utilizan en casos como predicción de demanda, análisis financiero o meteorología. Incorporan tendencias, estacionalidad y relaciones entre los datos pasados y futuros.

  • Redes neuronales: modelos inspirados en el funcionamiento del cerebro humano, donde capas de neuronas artificiales procesan información y detectan patrones complejos. Son especialmente útiles en tareas como reconocimiento de imágenes, procesamiento de lenguaje natural y juegos. Las redes neuronales pueden ser simples o muy profundas (deep learning), dependiendo del problema y la cantidad de datos.

  • Modelos supervisados: estos modelos aprenden de datos etiquetados, es decir, conjuntos en los que cada entrada tiene un resultado conocido. El objetivo es que el modelo generalice para predecir resultados en datos nuevos. Ejemplos incluyen clasificación de correos en spam o no spam y predicciones de precios.

  • Modelos no supervisados: trabajan con datos sin etiquetas, buscando patrones ocultos, estructuras o relaciones dentro de los datos. Son ideales para tareas exploratorias donde no se conoce de antemano el resultado esperado, como segmentación de mercados o reducción de dimensionalidad.

  • Modelo de aprendizaje por refuerzo: en este enfoque, un agente aprende interactuando con un entorno, tomando decisiones y recibiendo recompensas o penalizaciones según su desempeño. Este tipo de aprendizaje es útil en problemas donde las decisiones afectan un objetivo a largo plazo, como entrenar robots, jugar videojuegos o desarrollar estrategias de inversión.

Contenido elaborado por Juan Benavente, ingeniero superior industrial y experto en tecnologías ligadas a la economía del dato. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.

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Entrevista

En este episodio vamos a hablar de la inteligencia artificial y sus retos, tomando como base el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial que entró en vigor este año. Quédate para conocer los retos oportunidades y novedades del sector de la mano de dos expertos en la materia:

  • Ricard Martínez, profesor de derecho constitucional de la Universitat de València en la que dirige la Cátedra de Privacidad y Transformación Digital Microsoft Universidad de Valencia.
  • Carmen Torrijos, lingüista computacional, experta en IA aplicada al lenguaje y profesora de minería de texto en la Universidad Carlos III.

Escuchar el pódcast completo

Resumen / Transcripción de la entrevista

1. Está claro que la inteligencia artificial está en continua evolución. Para entrar en materia, me gustaría que nos contarais ¿cuáles son los últimos avances en la IA?

Carmen Torrijos: Surgen muchas aplicaciones nuevas. Por ejemplo, este fin de semana pasado ha tenido mucho eco una IA de generación de imagen en X, en Twitter, no sé si lo habéis seguido, que se llama Grok. Ha tenido bastante impacto, no porque aporte nada nuevo, ya que la generación de imagen es algo que estamos haciendo desde diciembre de 2023. Pero esta es una IA que tiene menos censura, es decir, teníamos hasta ahora muchas dificultades con los sistemas generalistas para hacer imágenes que tuvieran caras de famosos o tuvieran situaciones determinadas y estaba muy vigilado desde cualquier herramienta. Grok lo que hace es levantar todo eso y que cualquiera pueda hacer cualquier tipo de imagen con cualquier persona famosa o con cualquier cara conocida. Es una moda seguramente muy pasajera. Haremos imágenes durante un tiempo y luego se nos pasará.

Y después tenemos también sistemas de creación de podcast automáticos, como Notebook LM. Ya llevamos un par de meses viéndolos y ha sido realmente una de las cosas que a mí, en los últimos meses, me ha sorprendido de verdad. Porque ya parece que todos son innovaciones incrementales: sobre lo que ya tenemos, nos dan algo mejor. Pero esto es algo realmente nuevo que sorprende. Tú subes un PDF y te puede generar un podcast de dos personas hablando de manera totalmente natural, totalmente realista, sobre ese PDF. Es algo que puede hacer Notebook LM que es de Google.

2. El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial es la primera norma jurídica del mundo sobre IA, ¿con qué objetivos se publica este documento que es ya un marco referencial a nivel internacional?

Ricard Martínez:  El Reglamento surge por algo que está implícito en lo que Carmen nos ha contado. Todo esto que Carmen cuenta es porque nos hemos abierto a la misma carrera desenfrenada a la que nos abrimos con la aparición de las redes sociales. Porque cuando esto pasa, no es inocente, no es que las compañías sean generosas, es que las compañías están compitiendo por nuestros datos. Nos gamifican, nos animan a jugar, nos animan a proporcionarles información, por eso se abren. No se abren porque sean generosas, no se abren porque quieran trabajar para el bien común o para la humanidad. Se abren porque les estamos haciendo el trabajo. ¿Qué es lo que la Unión Europea quiere frenar? Lo que aprendimos con las redes sociales. La Unión Europea plantea dos grandes enfoques que voy a tratar de explicar de modo muy sucinto. El primer enfoque es un enfoque de riesgo sistémico. La Unión Europea ha dicho: “no voy a tolerar herramientas de inteligencia artificial que puedan poner en peligro el sistema democrático, es decir, el estado de derecho y mi modo de funcionamiento o que puedan vulnerar gravemente derechos fundamentales”. Eso es una línea roja.

El segundo enfoque es un enfoque de orientación a producto. Una IA es un producto. Cuando usted fabrica un coche, sigue unas reglas que gestionan cómo produce ese coche, y ese coche llega al mercado cuando es seguro, cuando tiene todas las especificaciones. Ese es el segundo gran enfoque del Reglamento. El Reglamento dice que puede usted estar desarrollando una tecnología porque usted está investigando y casi le dejo hacer lo que quiera. Ahora, si esta tecnología va a llegar al mercado, usted catalogará el riesgo. Si el riesgo es bajo o leve, usted va a poder hacer muchas cosas y, prácticamente, con transparencia y códigos de conducta, se lo voy a dar por bueno. Pero si es un riesgo alto, usted va a tener que seguir un proceso de diseño estandarizado, y va a necesitar que un órgano notificado verifique esa tecnología, se asegure que en su documentación usted ha cumplido lo que tiene que cumplir, y entonces le darán un sello CE. Y no acabamos aquí, porque va a haber vigilancia postcomercial. De modo que, a lo largo del ciclo de vida del producto, usted debe garantizar que esto funciona bien y que se ajusta a la norma.

Por otra parte, se establece un control férreo respecto de los grandes modelos de datos, no solo LLM, también puede ser de imagen o de otro tipo de información, cuando crea que pueden plantear riesgos sistémicos.

En ese caso, hay un control muy directo por parte de la Comisión. Por tanto, en el fondo, lo que están diciendo es: "respeten los derechos, garanticen la democracia, produzcan la tecnología de modo ordenado de acuerdo con ciertas especificaciones".

Carmen Torrijos:  Sí, en cuanto a los objetivos está claro. Me he quedado con lo último que decía Ricard sobre producir tecnología de acuerdo a esta Regulación. Tenemos este mantra de que Estados Unidos hace cosas, Europa las regula y China las copia. A mí no me gusta nada generalizar así. Pero es verdad que Europa es pionera en materia de legislación y seríamos mucho más fuertes si pudiéramos producir tecnología acorde a los estándares regulatorios que estamos poniendo. Hoy por hoy todavía no podemos, quizás es una cuestión de darnos tiempo, pero creo que esa es la clave de la soberanía tecnológica en Europa.

3. Para poder producir esa tecnología, los sistemas de IA necesitan datos para entrenar sus modelos. ¿Qué criterios deberían cumplir los datos para poder entrenar correctamente un sistema de IA? ¿Los conjuntos de datos abiertos podrían ser una fuente? ¿De qué manera?

Carmen Torrijos: Los datos con los que alimentamos la IA son el punto de mayor conflicto. ¿Podemos entrenar con cualquier conjunto de datos incluso aunque estén disponibles? No vamos a hablar de datos abiertos, sino de datos disponibles.

Datos abiertos es, por ejemplo, la base de todos los modelos de lenguaje, y todo el mundo esto lo sabe, que es Wikipedia. Wikipedia es un ejemplo ideal para entrenar, porque es abierta, está optimizado para su uso computacional, es descargable, es muy fácil de usar, hay muchísimo lenguaje, por ejemplo, para entrenar modelos de lenguaje, y hay muchísimo conocimiento del mundo. Con lo cual es el conjunto de datos ideal para entrenar un modelo de IA. Y Wikipedia está en abierto, está disponible, es de todos y es para todos, se puede utilizar.

Ahora bien, ¿todos los conjuntos de datos que hay disponibles en Internet se pueden utilizar para entrenar sistemas de IA? Esa es un poco la duda. Porque el hecho de que algo esté publicado en Internet no quiere decir que sea público, de uso público, aunque tú puedas cogerlo y entrenar un sistema y empezar a generar lucro a partir de ese sistema. Tenía unos derechos de autor, una autoría y propiedad intelectual. Ese yo creo que es el conflicto más grave que tenemos ahora mismo en IA generativa porque utiliza contenidos para inspirarse y crear. Y ahí poco a poco Europa está dando pasitos. Por ejemplo, el Ministerio de Cultura ha lanzado una iniciativa para empezar a ver cómo podemos crear contenidos, conjuntos de datos licenciados, que permitan entrenar la IA de una manera legal, ética y con respecto a los derechos de propiedad intelectual de los autores.

Todo esto está generando muchísima fricción. Porque si seguimos así, nos ponemos en contra a muchos ilustradores, traductores, escritores, etc. (todos los creadores que trabajan con el contenido), porque no van a querer que se desarrolle esta tecnología a costa de sus contenidos. De alguna manera hay que encontrar el equilibrio en la regulación y en la innovación para que las dos cosas ocurran. Desde los grandes sistemas tecnológicos que se están desarrollando, sobre todo en Estados Unidos, se repite una idea que es que solo con contenidos licenciados, con conjuntos de datos legales que están libres de propiedad intelectual, o que se ha pagado los rendimientos necesarios por su propiedad intelectual, no se puede llegar al nivel de calidad de las IA's que tenemos ahora. Es decir, solamente con conjuntos de datos legales no hubiéramos tenido ChatGPT al nivel que está el ChatGPT.

Eso no está escrito en piedra y no tiene por qué ser así. Tenemos que seguir investigando, o sea, tenemos que seguir viendo cómo podemos lograr una tecnología de ese nivel, pero que cumpla con la regulación. Porque lo que han hecho en Estados Unidos, lo que ha hecho GPT-4, los grandes modelos del lenguaje, los grandes modelos de generación de imagen, es enseñarnos el camino. Esto es hasta dónde podemos llegar. Pero lo habéis hecho cogiendo contenido que no es vuestro, que no era lícito coger. Tenemos que conseguir volver a ese nivel de calidad, volver a ese nivel de rendimiento de los modelos, respetando la propiedad intelectual del contenido. Y eso es un papel que yo creo que corresponde principalmente a Europa

4. Otra de las cuestiones que le preocupa a la ciudadanía respecto al rápido desarrollo de la IA es el tratamiento de los datos personales. ¿Cómo deberían protegerse y qué condiciones establece el reglamento europeo para ello?

Ricard Martínez: Hay un conjunto de conductas que se han prohibido esencialmente para garantizar los derechos fundamentales de las personas. Pero no es la única medida. Yo le concedo muchísima importancia a un artículo en la norma al que seguramente no le vamos a dar muchas vueltas, pero para mí es clave. Hay un artículo, el cuarto, que en inglés se ha titulado AI Literacy, y en castellano “Formación en inteligencia artificial” que dice que cualquier sujeto que está interviniendo en la cadena de valor tiene que haber sido adecuadamente formado. Tiene que conocer de qué va esto, tiene que conocer cuál es el estado del arte, tiene que conocer cuáles son las implicaciones de la tecnología que va a desarrollar o que va a desplegar. Le concedo mucho valor porque significa incorporar en toda la cadena de valor (desarrollador, comercializador, importador, compañía que despliegue un modelo para su uso, etc.) un conjunto de valores que suponen lo que en inglés se llama accountability, responsabilidad proactiva, por defecto. Esto se puede traducir en un elemento que es muy sencillo, sobre el que se habla hace dos mil años en el mundo del derecho, que es el ‘no hacer daño’, es el principio de no maleficencia.

Con algo tan sencillo como eso, "no haga usted daño a los demás, actúe de buena y garantice sus derechos",  no se deberían producir efectos perversos o efectos dañosos, lo cual no significa que no pueda suceder. Y precisamente eso lo dice el Reglamento muy particularmente cuando se refiere a los sistemas de riesgo alto, pero es aplicable a todos los sistemas. El Reglamento te dice que tienes que garantizar los procesos de cumplimiento y las garantías durante todo el ciclo de vida del sistema. De ahí que sea tan importante la robustez, la resiliencia y el disponer de planes de contingencia que te permiten revertir, paralizar, pasar a control humano, cambiar el modelo de uso cuando se produce algún incidente.

Por tanto, todo el ecosistema está dirigido a ese objetivo de no lesionar derechos, no causar perjuicios. Y hay un elemento que ya no depende de nosotros, depende de las políticas públicas. La IA no solo va a lesionar derechos, va a cambiar el modo en el que entendemos el mundo. Si no hay políticas públicas en el sector educativo que aseguren que nuestros niños y niñas desarrollen capacidades de pensamiento computacional y de ser capaces de tener una relación con una interfaz-máquina, su acceso al mercado de trabajo se va a ver significativamente afectado. Del mismo modo, si no aseguramos la formación continua de los trabajadores en activo y también las políticas públicas de aquellos sectores condenados a desaparecer.

Carmen Torrijos: Me parece muy interesante el enfoque de Ricard de formar es proteger. Formar a la gente, informar a la gente, que la gente tenga capacitación en IA, no solamente la gente que está en la cadena de valor, sino todo el mundo. Cuanto más formas y capacitas, más estás protegiendo a las personas.

Cuando salió la ley, hubo cierta decepción en los entornos IA y sobre todo en los entornos creativos. Porque estábamos en plena efervescencia de la IA generativa y no se estaba regulando apenas la IA generativa, pero se estaban regulando otras cosas que dábamos por hecho que en Europa no iban a pasar, pero que hay que regular para que no puedan pasar. Por ejemplo, la vigilancia biométrica: que Amazon no pueda leerte la cara para decidir si estás más triste ese día y venderte más cosas o sacarte más publicidad o una publicidad determinada. Digo Amazon, pero puede ser cualquier plataforma. Eso, por ejemplo, en Europa no se va a poder hacer porque está prohibido desde la ley, es un uso inaceptable: la vigilancia biométrica.

Otro ejemplo es la puntuación social, el social scoring que vemos que pasa en China, que se dan puntos a los ciudadanos y se accede a servicios públicos a partir de estos puntos. Eso tampoco se va a poder hacer. Y hay que contemplar también esta parte de la ley, porque damos muy por hecho que esto no nos va a ocurrir, pero cuando no lo regulas es cuando ocurre. China tiene instalados 600 millones de cámaras de TRF, de tecnología de reconocimiento facial, que te reconocen con tu DNI. Eso no va a pasar en Europa porque no se puede, porque también es vigilancia biométrica. Entonces hay que entender que la ley quizá parece que va más despacio en lo que ahora nos tiene embelesados que es la IA generativa, pero se ha dedicado a tratar puntos muy importantes que había que cubrir para proteger a las personas. Para no perder derechos fundamentales que ya teníamos ganados.

Por último, la ética tiene un componente muy incómodo, que nadie quiere mirar, que es que a veces hay que revocar. A veces hay que quitar algo que está en funcionamiento, incluso que está dando un beneficio, porque está incurriendo en algún tipo de discriminación, o porque está trayendo algún tipo de consecuencia negativa que viola a los derechos de un colectivo, de una minoría o de alguien vulnerable. Y eso es muy complicado. Cuando ya nos hemos acostumbrado a tener una IA funcionando en determinado contexto, que puede ser incluso un contexto público, parar y decir que esto está discriminando a personas, entonces este sistema no puede seguir en producción y hay que quitarlo. Ese punto es muy complicado, es muy incómodo y cuando hablamos de ética, que hablamos muy fácil de ética, hay que pensar también en cuántos sistemas vamos a tener que parar y revisar antes de poder volver a poner en funcionamiento, por muy fácil que nos hagan la vida o por muy innovadores que parezcan.

5. En este sentido, teniendo en cuenta todo lo que recoge el Reglamento, algunas empresas españolas, por ejemplo, tendrán que adaptarse a este nuevo marco. ¿Qué deberían estar haciendo ya las organizaciones para prepararse? ¿Qué deberían revisar las empresas españolas teniendo en cuenta el reglamento europeo?

Ricard Martínez: Esto es muy importante, porque hay un nivel corporativo empresarial de altas capacidades que a mí no me preocupa porque estas empresas entienden que estamos hablando de una inversión. Y del mismo modo que invirtieron en un modelo basado en procesos que integraba el compliance desde el diseño para protección de datos. El siguiente salto, que es hacer exactamente lo mismo con inteligencia artificial, no diré que carece de importancia, porque posee una importancia relevante, pero digamos que es recorrer un camino que ya se ensayó. Estas empresas ya tienen unidades de compliance, ya tienen asesores, y ya tienen unas rutinas en las que se puede integrar como una parte más del proceso el marco de referencia de la normativa de inteligencia artificial. Al final lo que va a hacer es crecer en un sentido el análisis de riesgos. Seguramente va a obligar a modular los procesos de diseño y también las propias fases de diseño, es decir, mientras que en un diseño de software prácticamente hablamos de pasar de un modelo no funcional a picar código, aquí hay una serie de labores de enriquecimiento, anotación, validación de los conjuntos de datos, prototipado que exigen seguramente más esfuerzo, pero son rutinas que se pueden estandarizar.

Mi experiencia en proyectos europeos en los que hemos trabajado con clientes, es decir, con las PYMES, que esperan que la IA sea plug and play, lo que hemos apreciado es una enorme falta de capacitación. Lo primero que deberías preguntarte no es si tu empresa necesita IA, sino si tu empresa está preparada para la IA. Es una pregunta previa y bastante más relevante. Oiga, usted cree que puede dar un salto a la IA, que puede contratar un determinado tipo de servicios, y nos estamos dando cuenta que es que usted ni siquiera cumple bien la norma de protección de datos.

Hay una cosa, una entidad que se llama Agencia Española de Inteligencia Artificial, AESIA y hay un Ministerio de Transformación Digital, y si no hay políticas públicas de acompañamiento, podemos incurrir en situaciones de riesgo. ¿Por qué? Porque yo tengo el enorme placer de formar en grados y posgrados a futuros emprendedores en inteligencia artificial. Cuando se enfrentan al marco ético y jurídico no diré que se quieren morir, pero se les cae el mundo encima. Porque no hay un soporte, no hay un acompañamiento, no hay recursos, o no los pueden ver, que no le supongan una ronda de inversión que no pueden soportar, o no hay modelos guiados que les ayuden de modo, no diré fácil, pero sí al menos usable.

Por lo tanto, creo que hay un reto sustancial en las políticas públicas, porque si no se da esa combinación, las únicas empresas que podrán competir son las que ya tienen una masa crítica, una capacidad inversora y un capital acumulado que les permite cumplir con la norma. Esta situación podría conducir a un resultado contraproducente.

Queremos recuperar la soberanía digital europea, pero si no hay políticas públicas de inversión, los únicos que van a poder cumplir la norma europea son las empresas de otros países.

Carmen Torrijos: No porque sean de otros países sino porque son más grandes.

Ricard Martínez: Sí, por no citar países.

6. Hemos hablado de retos, pero también es importante destacar oportunidades. ¿Qué aspectos positivos podríais destacar a raíz de esta regulación reciente?

Ricard Martínez: Yo trabajo en la construcción, con fondos europeos, de Cancer Image EU que pretende ser una infraestructura digital para la imagen de cáncer. En estos momentos, hablamos de un partenariado que engloba a 14 países, 76 organizaciones, camino de 93, para generar una base de datos de imagen médica con 25 millones de imágenes  de cáncer con información clínica asociada para el desarrollo de inteligencia artificial. La infraestructura se está construyendo, todavía no existe, y aún así, en el Hospital La Fe, en Valencia, ya se está investigando con mamografías de mujeres que se han practicado el screening bienal y que después han desplegado cáncer, para ver si es capaz de entrenar un modelo de análisis de imagen que sea capaz de reconocer preventivamente esa manchita que el oncólogo o el radiólogo no vieron y que después acabó siendo un cáncer. ¿Significa que te van a poner quimioterapia cinco minutos después? No. Significa que te van a monitorizar, que van a tener una capacidad de reacción temprana. Y que el sistema de salud se va a ahorrar doscientos mil euros. Por mencionar alguna oportunidad.

Por otra parte, las oportunidades hay que buscarlas, además, en otras normas. No solo en el Reglamento de Inteligencia Artificial. Hay que irse a Data Governance Act, que quiere contrarrestar el monopolio de datos que tienen las empresas norteamericanas con una compartición de datos desde el sector público, privado y desde la propia ciudadanía. Con Data Act, que pretende empoderar a los ciudadanos para que puedan recuperar sus datos y compartirlos mediante consentimiento. Y finalmente con el European Health Data Space que quiere crear un ecosistema de datos de salud para promover la innovación, la investigación y el emprendimiento. Ese ecosistema de espacios de datos es el que debería ser un enorme generador de espacios de oportunidad.

Y además, yo no sé si lo van a conseguir o no, pero pretende ser coherente con nuestro ecosistema empresarial. Es decir, un ecosistema de pequeña y mediana empresa que no tiene altas capacidades en la generación de datos y lo que le vamos a hacer es a construirles el campo. Les vamos a crear los espacios de datos, les vamos a crear los intermediarios, los servicios de intermediación y esperemos que ese ecosistema en su conjunto permita que el talento europeo emerja desde la pequeña y media empresa. ¿Que se vaya a conseguir o no? No lo sé, pero el escenario de oportunidad parece muy interesante.

Carmen Torrijos: Si preguntas por oportunidades, oportunidades todas. No solamente la inteligencia artificial, sino todo el avance tecnológico, es un campo tan grande que puede traer oportunidades de todo tipo. Lo que hay que hacer es bajar las barreras, que ese es el problema que tenemos. Y barreras las tenemos también de muchos tipos, porque tenemos barreras técnicas, de talento, salariales, disciplinares, de género, generacionales, etc.

Tenemos que concentrar las energías en bajar esas barreras, y luego también creo que seguimos viniendo del mundo analógico y tenemos poca conciencia global de que tanto lo digital como todo lo que afecta a la IA y a los datos es un fenómeno global. No sirve de nada mantenerlo todo en lo local, o en lo nacional, o ni siquiera a nivel europeo, sino que es un fenómeno global. Los grandes problemas que tenemos vienen porque tenemos empresas tecnológicas que se desarrollan en Estados Unidos trabajando en Europa con datos de ciudadanos europeos. Ahí se genera muchísima fricción. Todo lo que pueda llevar a algo más global va a ir siempre en favor de la innovación y va a ir siempre en favor de la tecnología. Lo primero es levantar las barreras dentro de Europa. Esa es una parte muy positiva de la ley.

7. Llegados a este punto, nos gustaría realizar un repaso sobre el estado en el que nos encontramos y las perspectivas de futuro. ¿Cómo veis el futuro de la inteligencia artificial en Europa?

Ricard Martínez: Yo tengo dos visiones: una positiva y una negativa. Y las dos vienen de mi experiencia en protección de datos. Si ahora que tenemos un marco normativo, las autoridades reguladoras, me refiero desde inteligencia artificial y desde protección de datos, no son capaces de encontrar soluciones funcionales y aterrizadas, y generan políticas públicas desde arriba hacia abajo y desde una excelencia que no se corresponde con las capacidades y las posibilidades de la investigación -me refiero no solo a la investigación empresarial, también a la universitaria-, veo el futuro muy negro. Si por el contrario, entendemos de modo dinámico la regulación con políticas públicas de soporte y acompañamiento que generen las capacidades para esa excelencia, veo un futuro prometedor porque en principio lo que haremos será competir en el mercado con las mismas soluciones que los demás, pero responsive: seguras, responsables y confiables.

Carmen: Sí, yo estoy muy de acuerdo. Yo introduzco en eso la variable tiempo, ¿no? Porque creo que hay que tener mucho cuidado en no generar más desigualdad de la que ya tenemos. Más desigualdad entre empresas, más desigualdad entre la ciudadanía. Si tenemos cuidado con eso, que se dice fácil, pero se hace difícil, yo creo que el futuro puede ser brillante, pero no lo va a ser de manera inmediata. Es decir, vamos a tener que pasar por una época más oscura de adaptación al cambio. Igual que muchos temas de la digitalización ya no nos son ajenos, ya están trabajados, ya hemos pasado por ellos y ya los hemos regulado, la inteligencia artificial necesita su tiempo también.

Llevamos muy pocos años de IA, muy pocos años de IA generativa. De hecho, dos años no es nada en un cambio tecnológico a nivel mundial. Y tenemos que dar tiempo a las leyes y tenemos también que dar tiempo a que ocurran cosas. Por ejemplo, pongo un ejemplo muy evidente, la denuncia del New York Times a Microsoft y a OpenAI no se ha resuelto todavía. Llevamos un año, se interpuso en diciembre de 2023, el New York Times se queja de que han entrenado con sus contenidos los sistemas de IA y en un año no se ha conseguido llegar a nada en ese proceso. Los procesos judiciales son muy lentos. Necesitamos que ocurran más cosas. Y que se resuelvan más procesos de este tipo para tener precedentes y para tener madurez como sociedad en lo que está ocurriendo, y nos falta mucho. Es como que no ha pasado casi nada. Entonces, la variable tiempo creo que es importante y creo que, aunque al principio tengamos un futuro más negro, como dice Ricard, creo que a largo plazo, si mantenemos claros los límites, podemos llegar a algo brillante.

Clips de la entrevista

1. ¿Qué criterios deberían tener los datos para entrenar un sistema de IA?

2. ¿Qué deberían revisar las empresas españolas teniendo en cuenta el Reglamento de IA?

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Noticia

Desde la semana pasada, ya están disponibles los modelos de lenguaje de inteligencia artificial (IA) entrenados en español, catalán, gallego, valenciano y euskera, que se han desarrollado dentro de ALIA, la infraestructura pública de recursos de IA. A través de ALIA Kit los usuarios pueden acceder a toda la familia de modelos y conocer la metodología utilizada, la documentación relacionada y los conjuntos de datos de entrenamiento y evaluación. En este artículo te contamos sus claves.

¿Qué es ALIA?

ALIA es un proyecto coordinado por el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS). Su objetivo es proporcionar una infraestructura pública de recursos de inteligencia artificial abiertos y transparentes, capaces de generar valor tanto en el sector público como en el privado.

En concreto, ALIA es una familia de modelos de texto, voz y traducción automática. El entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial demanda una gran cantidad de recursos computacionales, ya que es necesario procesar y analizar enormes volúmenes de datos. Estos modelos han sido entrenados en español, una lengua que hablan más de 600 millones de personas en todo el mundo, pero también en las cuatro lenguas cooficiales. Para ello, se ha contado con la colaboración de la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española, que agrupa a las entidades del español existentes en todo el mundo.

Para el entrenamiento se ha utilizado el MareNostrum 5, uno de los superordenadores más potentes del mundo, que se encuentra en el Barcelona Supercomputing Center. Han sido necesarias miles de horas de trabajo para tratar varios miles de millones de palabras a una velocidad de 314.000 billones de cálculos por segundo.

Una familia de modelos abiertos y transparentes

Con el desarrollo de estos modelos se proporciona una alternativa que incorpora datos locales. Una de las prioridades de ALIA es ser una red abierta y transparente, lo que significa que los usuarios, además de poder acceder a los modelos, tienen la posibilidad de conocer y descargar los conjuntos de datos utilizados y toda la documentación relacionada.  Esta documentación facilita la comprensión del funcionamiento de los modelos y, además, detectar más fácilmente en qué fallan, algo fundamental para evitar sesgos y resultados erróneos. La apertura de los modelos y la transparencia de los datos son fundamentales, ya que crea modelos más inclusivos y socialmente justos, que benefician a la sociedad en su conjunto. 

Contar con modelos abiertos y transparentes fomenta la innovación, la investigación y democratiza el acceso a la inteligencia artificial, asegurando además que se parte de datos de entrenamiento de calidad.

¿Qué puedo encontrar en ALIA Kit?

A través de ALIA Kit, es posible acceder actualmente a cinco modelos masivos de lenguaje (LLM) de propósito general, de los que dos han sido entrenados con instrucciones de varios corpus abiertos. Igualmente, están disponibles nueve modelos de traducción automática multilingüe, algunos de ellos entrenados desde cero, como uno de traducción automática entre el gallego y el catalán, o entre el euskera y el catalán. Además, se han entrenado modelos de traducción al aranés, el aragonés y el asturiano.

También encontramos los datos y herramientas utilizadas para elaborar y evaluar los modelos de texto, como el corpus textual masivo CATalog, formado por 17,45 mil millones de palabras (alrededor de 23.000 millones de tokens), distribuidos en 34,8 millones de documentos procedentes de una gran variedad de fuentes, que han sido revisados en buena parte manualmente.

Para entrenar los modelos de voz se han utilizado diferentes corpus de voz con transcripción, como, por ejemplo, un conjunto de datos de las Cortes Valencianas con más de 270 horas de grabación de sus sesiones. Igualmente, es posible conocer los corpus utilizados para el entrenamiento de los modelos de traducción automática.

A través del ALIA Kit también está disponible una API gratuita (desde Python, Javascript o Curl), con la que se pueden realizar pruebas.

¿Para qué se pueden usar estos modelos?

Los modelos desarrollados por ALIA están diseñados para ser adaptables a una amplia gama de tareas de procesamiento del lenguaje natural. Sin embargo, cuando se trata de necesidades específicas es preferible utilizar modelos especializados, que permiten obtener mayor precisión y consumen menos recursos.

Como hemos visto, los modelos están disponibles para todos los usuarios interesados, como desarrolladores independientes, investigadores, empresas, universidades o instituciones. Entre los principales beneficiarios de estas herramientas se encuentran los desarrolladores y las pequeñas y medianas empresas, para quienes no es viable desarrollar modelos propios desde cero, tanto por cuestiones económicas como técnicas. Gracias a ALIA pueden adaptar los modelos ya existentes a sus necesidades específicas.

Los desarrolladores encontrarán recursos para crear aplicaciones que reflejen la riqueza lingüística del castellano y de las lenguas cooficiales. Por su parte, las empresas podrán desarrollar nuevas aplicaciones, productos o servicios orientados al amplio mercado internacional que ofrece la lengua castellana, abriendo nuevas oportunidades de negocio y expansión.

Un proyecto innovador financiado con fondos públicos

El proyecto ALIA está financiado íntegramente con fondos públicos con el objetivo de impulsar la innovación y la adopción de tecnologías que generen valor tanto en el sector público como en el privado. Contar con una infraestructura de IA pública democratiza el acceso a tecnologías avanzadas, permitiendo que pequeñas empresas, instituciones y gobiernos aprovechen todo su potencial para innovar y mejorar sus servicios. Además, facilita el control ético del desarrollo de la IA y fomenta la innovación.

ALIA forma parte de la Estrategia de Inteligencia Artificial 2024 de España, que tiene entre sus objetivos dotar al país de las capacidades necesarias para hacer frente a una demanda creciente de productos y servicios IA e impulsar la adopción de esta tecnología, especialmente en el sector público y pymes. Dentro del eje 1 de dicha estrategia, se encuentra la llamada Palanca 3, que se centra en la generación de modelos y corpus para una infraestructura pública de modelos de lenguaje. Con la publicación de esta familia de modelos, se avanza en el desarrollo de recursos de inteligencia artificial en España.

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Blog

Es posible que nuestra capacidad de sorpresa ante las nuevas herramientas de inteligencia artificial (IA) generativa esté empezando a mermar. El mejor ejemplo es GPT-o1, un nuevo modelo de lenguaje con la máxima habilidad de razonamiento lograda hasta ahora, capaz de verbalizar -algo similar a- sus propios procesos lógicos, pero que no despertó en su lanzamiento tanto entusiasmo como cabría esperar. A diferencia de los dos años anteriores, en los últimos meses hemos tenido menos sensación de disrupción y reaccionamos de manera menos masiva ante las novedades.

Una reflexión posible es que no necesitamos, por ahora, más inteligencia en los modelos, sino ver con nuestros propios ojos un aterrizaje en usos concretos que nos faciliten la vida: ¿cómo utilizo la potencia de un modelo de lenguaje para consumir contenido más rápido, para aprender algo nuevo o para trasladar información de un formato a otro? Más allá de las grandes aplicaciones de propósito general, como ChatGPT o Copilot, existen herramientas gratuitas y menos conocidas que nos ayudan a pensar mejor, y nos ofrecen capacidades basadas en IA para descubrir, entender y compartir conocimiento.

Generar pódcasts a partir de un fichero: NotebookLM

Los pódcasts automáticos de NotebookLM llegaron por primera vez a España en el verano de 2024 y sí levantaron un revuelo significativo, a pesar de no estar ni siquiera disponibles en español. Siguiendo el estilo de Google, el sistema es sencillo: basta con subir un fichero en PDF como fuente para obtener diferentes variaciones del contenido proporcionadas por Gemini 2.0 (el sistema de IA de Google), como un resumen del documento, una guía de estudio, una cronología o un listado de preguntas frecuentes. En este caso, hemos utilizado para el ejemplo un informe sobre inteligencia artificial y democracia publicado por la UNESCO en 2024.

Figura 1. Diferentes opciones de resumen en NotebookLM. Por ejemplo, "añadir nota", guia de estudio, documento de resumen, preguntas frecuentes, cronología...

Figura 1. Diferentes opciones de resumen en NotebookLM.

Si bien la guía de estudio es una salida interesante, que ofrece un sistema de preguntas y respuestas para memorizar y un glosario de términos, la estrella de NotebookLM es el llamado “resumen de audio”: un pódcast conversacional completamente natural entre dos interlocutores sintéticos que comentan de manera amena el contenido del PDF.

Figura 2. Captura del resumen de audio en NotebookLM.

Figura 2. Resumen de audio en NotebookLM.

La calidad del contenido de este pódcast aún tiene margen de mejora, pero puede servirnos como un primer acercamiento al contenido del documento, o ayudarnos a interiorizarlo más fácilmente desde el audio mientras descansamos de las pantallas, hacemos ejercicio o nos desplazamos.

El truco: aparentemente, no se puede generar el pódcast en español, solo en inglés, pero puedes probar con este prompt: “Realiza un resumen de audio en español del documento”. Casi siempre funciona.

Crear visualizaciones a partir de un texto: Napkin AI

Napkin nos ofrece algo muy valioso: crear visualizaciones, infografías y mapas mentales a partir de un contenido en texto. En su versión gratuita, el sistema solo nos pide iniciar sesión con un correo electrónico. Una vez dentro, nos pregunta cómo queremos introducir el texto a partir del cual vamos a crear las visualizaciones. Podemos pegarlo o directamente generar con IA un texto automático sobre cualquier tema.

Figura 3. Puntos de partida en Napkin.ai. La herrramienta pregunta "¿Cómo desea añadir texto? Pegando contenido de texto o generando texto usando IA"

Figura 3. Puntos de partida en Napkin.ai.

En este caso, vamos a copiar y pegar un fragmento del informe de la UNESCO que recoge varias recomendaciones para la gobernanza democrática de la IA. A partir del texto que recibe, Napkin.ai nos ofrece ilustraciones y varios tipos de esquemas. Podemos encontrar desde propuestas más sencillas con texto organizado en llaves y cuadrantes hasta otras ilustradas con dibujos e iconos.

Figura 4. Propuesta de esquema en Napkin.ai (1). La herramienta ha elaborado un gráfico con el texto propuesto. Figura 5. Propuesta de esquema en Napkin.ai (2)

Figura 4. Propuesta de esquemas en Napkin.ai.

Aunque están muy lejos de la calidad de la infografía profesional, estas visualizaciones pueden servirnos a nivel personal y de aprendizaje, para ilustrar un post en redes, explicar conceptos internamente a nuestro equipo o enriquecer contenidos propios en el ámbito educativo.

El truco: si en cada propuesta de esquema haces clic en Styles, encontrarás más variaciones del esquema con colores y líneas diferentes. También puedes modificar los textos, simplemente haciendo clic en ellos una vez que seleccionas una visualización.

Presentaciones y diapositivas automáticas: Gamma

De todos los formatos de contenido que la IA es capaz de generar, las presentaciones con diapositivas es seguramente el menos logrado. En ocasiones los diseños no son demasiado elaborados, otras veces no conseguimos que la plantilla que queremos usar se respete, casi siempre los textos son demasiado simples. La particularidad de Gamma, y lo que la hace más práctica que otras opciones como Beautiful.ai, es que podemos crear una presentación directamente desde un contenido en texto que podemos pegar, generar con IA o subir en un archivo.

Figura . Puntos de partida para Gamma: pegar texto; generar a partir de una introducción de una línea; importar un archivo o url.

Figura 5. Puntos de partida para Gamma.

Si pegamos el mismo texto que en el ejemplo anterior, sobre las recomendaciones de la UNESCO para la gobernanza democrática de la IA, en el siguiente paso Gamma nos da a elegir entre “forma libre” o “tarjeta por tarjeta”. En la primera opción, la IA del sistema se encarga de organizar el contenido en diapositivas conservando el sentido completo de cada una. En la segunda, nos propone que dividamos el texto para indicar el contenido que queremos en cada diapositiva.

Figura 6. Texto dividido automáticamente en diapositivas por Gamma.

Figura 6. Texto dividido automáticamente en diapositivas por Gamma.

Seleccionamos la segunda opción, y el texto se divide automáticamente en diferentes bloques que serán nuestras diapositivas futuras. Pulsando en “Continuar”, nos pide que seleccionemos un tema de base. Por último, pulsando en “Generar”, se crea automáticamente la presentación completa.

Figura 7. Ejemplo de diapositiva creada con Gamma.

Figura 7. Ejemplo de diapositiva creada con Gamma.

Gamma acompaña las diapositivas de imágenes creadas con IA que guardan cierta coherencia con el contenido, y nos da la opción de modificar los textos o de generar imágenes diferentes. Una vez lista, podemos exportarla directamente al formato Power Point.

Un truco: en el botón “editar con IA” de cada diapositiva podemos pedirle que la traduzca automáticamente a otro idioma, que corrija la ortografía o incluso que convierta el texto en una línea del tiempo.

Resumir desde cualquier formato: NoteGPT

El objetivo de NoteGPT es muy claro: resumir un contenido que podemos importar desde muchas fuentes diferentes. Podemos copiar y pegar un texto, subir un fichero o una imagen, o directamente extraer la información de un enlace, algo muy útil y no tan habitual en las herramientas de IA. Aunque esta última opción no siempre funciona bien, es una de las pocas herramientas que la ofrece.

Figura 8. Puntos de partida para NoteGPT. La herramienta solicita un enlace d eYoutube, Google pódcast, webpages, pdfs online, words online, ppts online, imágenes online, audios online o vídeos online.

Figura 8. Puntos de partida para NoteGPT.

En este caso, introducimos el enlace a un vídeo de YouTube que contiene una entrevista a Daniel Innerarity sobre la intersección entre la inteligencia artificial y los procesos democráticos. En la pantalla de resultados, lo primero que obtenemos a la izquierda es la transcripción completa de la entrevista, con buena calidad. Podemos localizar la transcripción de un fragmento concreto del vídeo, traducirla a distintos idiomas, copiarla o descargarla, incluso en un fichero SRT de subtítulos mapeados con los tiempos.

Figura 9. Ejemplo de transcripción con minutaje en NoteGPT.

Figura 9. Ejemplo de transcripción con minutaje en NoteGPT.

Entre tanto, a la derecha encontramos el resumen del vídeo con los puntos más importantes, ordenados e ilustrados con emojis. También en el botón “AI Chat” podemos interactuar con un asistente conversacional y hacerle preguntas sobre el contenido.

Figura 11. Resumen de NoteGPT a partir de una entrevista en YouTube.

Figura 10. Resumen de NoteGPT a partir de una entrevista en YouTube.

Y aunque esto ya es muy útil, lo mejor que podemos encontrar en NoteGPT son las flashcards, tarjetas de aprendizaje con preguntas y respuestas para interiorizar los conceptos del vídeo.

Figura 12. Tarjeta de aprendizaje de NoteGPT con la pregunta "What does Innerarity mean by the term "digital hysteria"?Figura 13. Tarjeta de aprendizaje de NoteGPT con la respuesta: "Inneraty refers to "digital hysteria" as a phenomenon where there are polarized views regarding technology, revealing a lack of understanding about the true implications of artificial intelligence on society and democracy.

Figura 11. Tarjetas de aprendizaje de NoteGPT (pregunta y respuesta).

Un truco: si el resumen solo aparece en inglés, prueba a cambiar el idioma en los tres puntos de la derecha, junto a “Summarize” y haz clic de nuevo en “Summarize”. El resumen aparecerá en español más abajo. En el caso de las flashcards, para generarlas en español no lo intentes desde la página de inicio, hazlo desde “AI flashcards”. En “Create” podrás seleccionar el idioma.

Figura 14. Creación de flashcards en NoteGPT.

Figura 12. Creación de flashcards en NoteGPT.

Crea vídeos sobre cualquier cosa: Lumen5

Lumen5 facilita la creación de vídeos con IA permitiendo crear el guion y las imágenes automáticamente a partir de contenido en texto o en voz. Lo más interesante de Lumen5 es el punto de partida, que puede ser un texto, un documento, simplemente una idea o también una grabación en audio o un vídeo ya existente.

Figura 15. Opciones de Lumen5 para empezar: text on media, AI Voiceover, talking head...I Avatar, Voiceover,

Figura 13. Opciones de Lumen5.

El sistema nos permite, antes de crear el vídeo y también una vez creado, cambiar el formato de 16:9 (horizontal) a 1:1 (cuadrado) o a 9:16 (vertical), incluso con una opción en 9:16 especial para stories de Instagram.

Figura 16. Previsualización del vídeo y opciones de relación de aspecto (19:9; 1:1, 9:16)

Figura 14. Previsualización del vídeo y opciones de relación de aspecto.

En este caso, vamos a partir del mismo texto que en herramientas anteriores: las recomendaciones de la UNESCO para una gobernanza democrática de la IA. Seleccionando la opción de partida “Text on media”, lo pegamos directamente en el cajetín y hacemos clic en “Compose script”. El resultado es un guion muy sencillo y esquemático, dividido en bloques con los puntos básicos del texto, y una indicación muy interesante: una predicción sobre la duración del vídeo con ese guion, aproximadamente 1 minuto y 19 segundos.

Una nota importante: el guion no es una locución sonora, sino el texto que aparecerá escrito en las diferentes pantallas. Una vez terminado el vídeo, puedes traducirlo entero a cualquier otro idioma.

Figura 17. Propuesta de guion en Lumen5.

Figura 15. Propuesta de guion en Lumen5.

Si hacemos clic en “Continue” llegaremos a la última oportunidad para modificar el guion, donde podremos añadir bloques de texto nuevos o eliminar los existentes. Una vez listo, hacemos clic en “Convert to video” y encontraremos el story board listo para modificar imágenes, colores o el orden de las pantallas. El vídeo tendrá música de fondo, que también puedes cambiar, y en este punto podrás grabar tu voz por encima de la música para locutar el guion. Sin demasiado esfuerzo, este es el resultado final:

Figura 16. Resultado final de un vídeo creado con Lumen5.

Del amplio abanico de productos digitales basados en IA que ha florecido en los últimos años, quizá miles de ellos, hemos recorrido solo cinco ejemplos que nos demuestran que el conocimiento y el aprendizaje individual y colaborativo son más accesibles que nunca. La facilidad para convertir contenido de un formato a otro y la creación automática de guías y materiales de estudio debería promover una sociedad más informada y ágil, no solo a través del texto o la imagen sino también de la información condensada en ficheros o bases de datos.

Supondría un gran impulso para el progreso colectivo que entendiéramos que el valor de los sistemas basados en IA no es tan simple como escribir o crear contenido por nosotros, sino apoyar nuestros procesos de razonamiento, objetivar nuestra toma de decisiones y permitirnos manejar mucha más información de una manera eficiente y útil. Aprovechar las nuevas capacidades IA junto con iniciativas de datos abiertos puede ser clave en el siguiente paso de la evolución del pensamiento humano.


Contenido elaborado por Carmen Torrijos, experta en IA aplicada al lenguaje y la comunicación. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.

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