La regulación europea de Datos de Alto Valor (HVD, High-Value Datasets), establecida por el Reglamento de Ejecución (UE) 2023/138, consolida el papel de las APIcomo infraestructura esencial para la reutilización de la información pública, convirtiendo su disponibilidad en una obligación legal y no solo en una buena práctica tecnológica.
Desde el 9 de junio de 2024, los organismos públicos de todos los Estados miembros están obligados a publicar los conjuntos de datos clasificados como HVD de forma gratuita, en formatos legibles por máquina y accesibles mediante API. Las seis categorías reguladas son: datos geoespaciales, observación de la Tierra, medio ambiente, estadística, información empresarial y movilidad.
Este marco no es meramente declarativo. Los Estados miembros deben reportar a la Comisión Europea el estado de cumplimiento cada dos años, incluyendo enlaces persistentes a las API que dan acceso a dichos datos. La situación de España en materia de transparencia, datos abiertos y provisión sistemática de API puede consultarse en los indicadores publicados por el Open Data Maturity Report.
En la práctica, esto significa que las API son el puente entre la norma y la realidad. La regulación no solo dice qué datos deben abrirse, sino que obliga a hacerlo de forma que puedan integrarse automáticamente en aplicaciones, estudios o servicios digitales. Por eso, revisar las API públicas disponibles en España es una forma concreta de entender cómo se está aplicando este marco en el día a día.
Inventario de API públicas en España
INE — API JSON (Tempus3)
El Instituto Nacional de Estadística ofrece una API REST que expone toda la base de datos de difusión Tempus3 en formato JSON, que incluye series estadísticas oficiales sobre demografía, economía, mercado laboral, industria, servicios, precios, condiciones de vida y otros indicadores socioeconómicos que incluye series estadísticas oficiales sobre demografía, economía, mercado laboral, industria, servicios, precios, condiciones de vida y otros indicadores socioeconómicos.
Para realizar llamadas, la estructura debe seguir el patrón https://servicios.ine.es/wstempus/js/{idioma}/{función}/{input}. El parámetro tip=AM permite obtener metadatos junto con los datos, y tv filtra por variables específicas. Por ejemplo, para obtener las cifras de población por provincia, basta con consultar la operación correspondiente (IOE 30243) y filtrar por la variable geográfica deseada.
No requiere autenticación ni API key: cualquier petición GET bien formada devuelve datos directamente.
Ejemplo en Python — obtener la serie de población residente con metadatos:
import requests
url = ("https://servicios.ine.es/wstempus/js/ES/"
"DATOS_TABLA/t20/e245/p08/l0/01002.px?tip=AM")
response = requests.get(url)
data = response.json()
for serie in data[:3]: # primeras 3 series
nombre = serie["Nombre"]
ultimo = serie["Data"][-1]
print(f"{nombre}: {ultimo['Valor']:,.0f} ({ultimo['NombrePeriodo']})")
TOTAL EDADES, TOTAL, Ambos sexos: 39,852,651 (1998)
TOTAL EDADES, TOTAL, Hombres: 19,488,465 (1998)
TOTAL EDADES, TOTAL, Mujeres: 20,364,186 (1998)AEMET — OpenData API REST
La Agencia Estatal de Meteorología expone sus datos a través de una API REST, documentada con Swagger UI (herramienta de código abierto que genera documentación interactiva), datos meteorológicos observados y predicciones oficiales, incluyendo temperatura, precipitación, viento, alertas y fenómenos adversos.
A diferencia del INE, AEMET requiere una API key gratuita, que se obtiene proporcionando un correo electrónico en el portal opendata.aemet.es. Una API key funciona como un tipo de “contraseña” o identificador: sirve para para que el organismo pueda saber quién está usando el servicio, controlar el volumen de peticiones y garantizar un uso adecuado de la infraestructura.
Un aspecto técnico relevante es que AEMET implementa un modelo de doble llamada: la primera petición devuelve un JSON con una URL temporal en el campo datos, y una segunda petición a esa URL recupera el dataset real. El rate limit es de 50 peticiones por minuto.
Ejemplo en Python — datos climatológicos diarios (doble llamada):
import requests
API_KEY = "tu_api_key_aqui"
headers = {"api_key": API_KEY}
# 1ª llamada: obtener URL temporal de datos
url = ("https://opendata.aemet.es/opendata/api/"
"valores/climatologicos/diarios/datos/"
"fechaini/2025-01-01T00:00:00UTC/"
"fechafin/2025-01-10T23:59:59UTC/"
"todasestaciones")
resp1 = requests.get(url, headers=headers).json()
# 2ª llamada: descargar el dataset real
datos = requests.get(resp1["datos"], headers=headers).json()
for estacion in datos[:3]:
print(f"{estacion['nombre']}: "
f"Tmax={estacion.get('tmax','N/A')}°C, "
f"Prec={estacion.get('prec','N/A')}mm")
CITFAGRO_88_GAITERO: Tmax=8,8°C, Prec=0,0mm
ABANILLA: Tmax=14,8°C, Prec=0,0mm
LA RODA DE ANDALUCÍA: Tmax=15,7°C, Prec=0,2mmCNIG / IDEE — Servicios OGC y OGC API Features
El Centro Nacional de Información Geográfica publica datos geoespaciales oficiales —cartografía base, modelos digitales del terreno, redes hidrográficas, límites administrativos y otros elementos topográficos— mediante servicios interoperables. Estos han evolucionado desde WMS/WFS hacia los estándares OGC API (Features, Maps y Processes), implementados con software abierto como pygeoapi.
La ventaja principal de OGC API Features frente a WFS es el formato de respuesta: en lugar de GML (pesado y complejo), los datos se sirven en GeoJSON y HTML, formatos nativos del ecosistema web. Esto permite consumirlos directamente desde bibliotecas como Leaflet, OpenLayers o GDAL. Los datasets disponibles incluyen direcciones de Cartociudad, hidrografía, redes de transporte y nomenclátor geográfico.
Ejemplo en Python — consultar features geográficas vía OGC API:
import requests
# OGC API Features - Nomenclátor Geográfico Básico de España
base = "https://api-features.idee.es/collections"
collection = "falls" # Cascadas
url = f"{base}/{collection}/items?limit=5&f=json"
resp = requests.get(url).json()
for feat in resp["features"]:
props = feat["properties"]
coords = feat["geometry"]["coordinates"]
print(f"{props['nombre']}: ({coords[0]:.4f}, {coords[1]:.4f})")
None: (-6.2132, 42.8982)
Cascada del Cervienzo: (-6.2572, 42.9763)
Cascada el Xaral: (-6.3815, 42.9881)
Cascada de Rexiu: (-7.2256, 42.5743)
Cascada de Santalla: (-7.2543, 42.6510)MITECO — Portal de Datos Abiertos (CKAN)
El Ministerio para la Transición Ecológica mantiene un portal basado en CKAN que expone tres capas de acceso: la CKAN Action API para búsqueda de metadatos y datasets, el Datastore API (OpenAPI) para consultas en vivo sobre recursos tabulares, y endpoints RDF/JSON-LD conformes con DCAT-AP y GeoDCAT-AP. En su catálogo pueden encontrarse datos sobre calidad del aire, emisiones y cambio climático, agua (estado de masas y planificación hidrológica), biodiversidad y espacios protegidos, residuos, energía y evaluación ambiental.
Entre los datasets destacados figuran las áreas protegidas de la Red Natura 2000 masas de agua, y proyecciones de emisiones de gases de efecto invernadero.
Ejemplo en Python — buscar datasets:
import requests
BASE = "https://catalogo.datosabiertos.miteco.gob.es/catalogo"
# Buscar datasets que contengan 'natura 2000'
busqueda = requests.get(
f"{BASE}/api/3/action/package_search",
params={"q": "natura 2000", "rows": 3},
).json()
for ds in busqueda["result"]["results"]:
print(f"{ds['title']} ({ds['num_resources']} recursos)")
Espacios Protegidos de la Red Natura 2000 (13 recursos)
Base de datos de los espacios protegidos Red Natura 2000 de España (CNTRYES) (1 recursos)
Espacios Protegidos de la Red Natura 2000 - API - Datos Alto Valor (1 recursos)Comparativa técnica
| Organismo | Protocolo | Formato | Autenticación | Rate limit | HVD |
|---|---|---|---|---|---|
| INE | REST | JSON | Ninguna | No declarado | Sí (estadística) |
| AEMET | REST | JSON | API key (gratuita) | 50 reg/min | Sí (medio ambiente) |
| CNIG/IDEE | OGC API/WFS | GeoJSON/GML | Ninguna | No declarado | Sí (geoespacial) |
| MITECO | CKAN/REST | JASON/RDF | Ninguna (token opc) | No declarado | Sí (medio ambiente) |
Figura 1.Tabla comparativa de las API de diferentes organismos públicos que se presentan en este post. Fuente: elaboración propia - datos.gob.es.
La disponibilidad de API públicas no es solo una cuestión de conveniencia técnica. Desde la perspectiva de datos, estas interfaces habilitan tres capacidades críticas:
- Automatización de pipelines: la ingesta periódica de datos públicos puede orquestarse con herramientas estándar (Airflow, Prefect, cron) sin intervención manual ni descargas de ficheros.
- Reproducibilidad: las URL de las API actúan como referencias estáticas a fuentes autoritativas, lo que facilita auditorías y trazabilidad en proyectos de analítica.
- Interoperabilidad: el uso de estándares abiertos (REST, OGC API, DCAT-AP) permite cruzar fuentes heterogéneas sin depender de formatos propietarios.
El ecosistema de API públicas en España presenta distintos niveles de desarrollo según el organismo y el ámbito sectorial. Mientras que entidades como el INE y AEMET disponen de interfaces consolidadas y bien documentadas, en otros casos el acceso se articula a través de portales CKAN o servicios OGC tradicionales. La regulación relativa a los High Value Datasets (HVD) está impulsando la adopción progresiva de estándares REST, si bien el grado de implantación evoluciona a ritmos diferentes. Para los profesionales de datos, estas API constituyen ya una fuente plenamente operativa cuya integración en arquitecturas de datos resulta cada vez más habitual en entornos analíticos y de ingeniería.
Contenido elaborado por Juan Benavente, ingeniero superior industrial y experto en Tecnologías ligadas a la economía del dato. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha publicado los principales hallazgos de la edición 2025 del Open, Useful and Re-usable Data Index (OURdata) y el Digital Government Index (DGI), dos índices que evalúan el buen hacer de los gobiernos en campos relacionados con la transformación digital.
Ambos estudios nacen de una idea central: “la transformación digital ya no es opcional para los gobiernos: es una necesidad absoluta”. Gracias a ella se pueden ofrecer mejores servicios, tomar decisiones más inteligentes y colaborar más allá de fronteras; pero para que esto funcione, es necesaria una visión audaz y equilibrada, apoyada en bases sólidas y confiables. Gracias al análisis que ofrecen los dos índices publicados por la OCDE, se pueden orientar políticas, priorizar inversiones y medir el progreso de la transformación digital en el sector público.
En concreto, los índices evalúan:
- OURdata Index: los esfuerzos nacionales para diseñar e implementar políticas de datos abiertos útiles y reutilizables.
- Digital Government Index (DGI): el avance de los gobiernos para construir las bases para una transformación digital coherente y centrada en las personas.
Ambos análisis se basan en datos recopilados durante la primera mitad de 2025, cubriendo iniciativas y políticas implementadas entre el 1 de enero de 2023 y el 31 de diciembre de 2024. Sus resultados, además, alimentarán el OECD Digital Government Outlook 2026, que incluirá análisis más profundos, tendencias clave y notas por país.
Claves de OURdata Index 2025
OURdata Index 2025 muestra avances importantes en la apertura y reutilización de datos públicos en los países de la OCDE. En este índice, España se sitúa en el top 5, consolidando su posición entre los países con mejores políticas de datos abiertos.
El promedio OCDE sube de 0,48 a 0,53 sobre una puntuación total de 1, con casi el 60% de los países superando el umbral de 0,50. Francia lidera el ranking, seguida por Corea del Sur, Polonia, Estonia y la ya mencionada España, como se puede ver en el siguiente gráfico.

Figura 1. Resultado por países del Open, Useful and Re-usable Data Index (OURdata). Fuente: 2025 Open, Useful and Re-usable Data Index (OURdata), OCDE.
Para llegar a estos datos, el informe analiza tres pilares, igual que en 2023:
- Pilar 1: Disponibilidad de datos. Mide hasta qué punto los gobiernos han adoptado e implementado requisitos formales para publicar datos abiertos. También evalúa la participación de actores relevantes para identificar la demanda de datos y la disponibilidad de conjuntos de datos de gran valor como datos abiertos. Cabe señalar que, aunque el informe habla de high value datasets, no se trata del mismo concepto que maneja la UE. En el caso de la OCDE, se tienen en cuenta también otras categorías de gran impacto como sanidad, educación, crímenes y justicia o finanzas públicas, entre otros.
- Pilar 2: Accesibilidad de los datos. Evalúa la existencia de requisitos para ofrecer datos abiertos en formatos reutilizables. Además, se centra en el grado en que los conjuntos de datos gubernamentales de gran valor se publican de manera oportuna, en formatos abiertos, con metadatos estandarizados y detallados, y a través de Interfaces de Programación de Aplicaciones (API). También analiza la participación de actores relevantes (stakeholders) en el portal central de datos abiertos y en iniciativas para mejorar su calidad.
- Pilar 3: Apoyo gubernamental a la reutilización de datos. Mide hasta qué punto los gobiernos desempeñan un papel proactivo en promover la reutilización de los datos abiertos tanto dentro como fuera del sector público. En concreto, se analiza si existen alianzas y se organizan eventos que aumenten la sensibilización sobre los datos abiertos y fomenten su reutilización; si se involucra a los funcionarios públicos en la publicación de datos abiertos y en actividades de análisis y reutilización de datos; y si se realizan evaluaciones de impacto de los datos abiertos y se recogen ejemplos de reutilización.
Los resultados muestran que, al igual que en ediciones anteriores, los países de la OCDE obtienen un mejor desempeño en Disponibilidad de datos (Pilar 1) y Accesibilidad de datos (Pilar 2) que en Apoyo gubernamental para la reutilización de datos. Sin embargo, España es una excepción: se sitúa en tercera posición (0,91) en apoyo gubernamental a la hora de impulsar la creación de valor público a partir de datos abiertos y en la medición de su impacto real. En el resto de los pilares, 1 y 2, se sitúa en la posición número 14, también por delante de la media de los países de la OCDE.
Claves del Digital Government Index
La edición 2025 del DGI evalúa la madurez digital de los gobiernos. Para ello analiza si cuentan con las bases necesarias para aprovechar datos y tecnología en una transformación integral del sector público centrada en las personas.
Como pasaba con el índice OURData, la puntuación del DGI se basa en la misma metodología utilizada en la edición de 2023, lo que permite realizar una evaluación longitudinal y comparar los avances entre ese año y 2025. En este periodo, el promedio de la OCDE en el DGI aumentó 0,08 puntos, pasando de 0,61 (sobre 1) en 2023 a 0,70 en 2025, lo que representa un incremento total del 14%. Casi todos los gobiernos superaron el umbral de 0,50, y 17 de ellos se situaron por encima del promedio de la OCDE, incluyendo a España.
El ranking lo encabeza Corea del Sur, Australia, Portugal, Reino Unido y Noruega, con España en la duodécima posición, como muestra el siguiente gráfico.

Figura 2. Resultado por países del Digital Government Index. Fuente: 2025 Digital Government Index (DGI), OCDE.
El DGI mide la madurez del gobierno digital a lo largo de seis dimensiones:
- Dimensión 1: Digital por diseño. Evalúa cómo las políticas de gobierno digital permiten al sector público usar herramientas digitales y datos de forma coherente para transformar servicios.
- Dimensión 2: Impulsado por datos (Data-driven). Analiza los avances en gobernanza y los habilitadores para el acceso, intercambio y reutilización de datos en el sector público.
- Dimensión 3: Gobierno como plataforma. Mide el despliegue de componentes comunes como guías, herramientas, datos, identidad digital y software para impulsar una transformación coherente de procesos y servicios.
- Dimensión 4: Abierto por defecto. Evalúa la apertura más allá de los datos abiertos, incluyendo el uso de tecnologías y datos para comunicar y relacionarse con distintos actores.
- Dimensión 5: Centrado en el usuario. Mide la capacidad de los gobiernos para situar las necesidades de las personas en el centro del diseño y la prestación de políticas y servicios.
- Dimensión 6: Proactividad. Analiza la capacidad de anticipar necesidades de usuarios y proveedores de servicios para ofrecer servicios públicos de manera proactiva.
La evaluación del DGI se centra tanto en el nivel estratégico como en el operativo. Por ello, para cada dimensión, examina cuatro facetas transversales del ciclo de políticas: enfoque estratégico (estrategias y marcos generales), palancas de política (recursos y herramientas), implementación (prácticas concretas) y monitoreo (seguimiento y evaluación).
Aunque los países han avanzado respecto a 2023, los resultados de 2025 muestran que aún hay margen para aumentar el ritmo y la profundidad de las políticas de gobierno digital. Al igual que en 2023, los países de la OCDE destacan en las dimensiones Digital por diseño, Sector público impulsado por datos, Gobierno como plataforma y Centrado en el usuario, con mejoras generalizadas en sus puntuaciones. Estos avances se explican por el fortalecimiento de la gobernanza y el uso de datos, el desarrollo de infraestructuras digitales -como sistemas de identidad digital y plataformas de servicios-, la consolidación del talento digital en las administraciones públicas y la adopción de estándares de servicio.
En contraste, las dimensiones de Proactividad y Abierto por defecto siguen mostrando un desempeño más bajo, como ya ocurría en 2023. Esto se debe a resultados más débiles en el uso y la gobernanza de la inteligencia artificial en el sector público, en las prácticas de diseño y prestación de servicios, y en datos abiertos. Aun así, se observan mejoras en áreas como la disponibilidad de instrumentos de gobernanza para un uso confiable de la IA y la expansión de herramientas para probar y monitorear si los servicios se adaptan a las necesidades de los usuarios.
En este caso, España sí sigue la tónica general, destacando especialmente en Digital por diseño donde entra en el top 10 con una novena posición, aunque con una excepción: también obtiene buena puntuación en Proactividad, con un puesto número 12. En el resto de indicadores se mantiene bastante estable, entre las posiciones 13 y 19.
Conclusión
Los gobiernos de todo el mundo se enfrentan a un reto común: estructuras rígidas, procesos lentos y reglas que, a veces, dificultan el responder con agilidad a los desafíos actuales. Por ello, la modernización digital se ha convertido en una necesidad estratégica.
Adoptar tecnologías digitales, conectar datos y trabajar con metodologías ágiles permite a los gobiernos ser más rápidos, eficientes y proactivos mientras continúan activos en la rendición de cuentas y facilita la colaboración entre instituciones y países. Los estudios realizados por la OCDE permiten a los países determinar sus áreas de mejora, facilitando la toma de decisiones informada en materia de infraestructura digital, datos o uso de IA.
Para saber más sobre el detalle de la posición de España, habrá que esperar a que se publiquen las notas por países en el OECD Digital Government Outlook 2026, pero de momento, podemos ir tomando nota de nuestras fortalezas (el apoyo gubernamental a la reutilización de datos o el desarrollo de políticas de gobierno digital) y de los retos a afrontar (continuar impulsando la accesibilidad y la disponibilidad de los datos).
Desde sus orígenes el movimiento de datos abiertos se ha centrado fundamentalmente en el impulso de la apertura de los datos y en el fomento de su reutilización. El objetivo que ha articulado la mayoría de las iniciativas, tanto públicas como privadas, ha sido el de vencer los obstáculos para publicar catálogos de datos cada vez más completos y asegurar que la información del sector público estuviera disponible para que la ciudadanía, las empresas, los investigadores y el propio sector público pudieran crear valor económico y social.
Sin embargo, a medida que hemos ido dando pasos hacia una economía cada vez más dependiente de los datos y, más recientemente, de la inteligencia artificial -y en un futuro próximo de las posibilidades que nos traen los agentes autónomos a través de la inteligencia artificial agéntica-, las prioridades han ido cambiando y el foco ha ido girando hacia cuestiones como la mejora de la calidad de los datos publicados.
Ya no es suficiente con que los conjuntos de datos estén publicados en un portal de datos abiertos cumpliendo buenas prácticas, ni tan siquiera con que el dato cumpla unos estándares de calidad en el momento de su publicación. También es necesario que esta publicación de los conjuntos de datos cumpla con unos niveles de servicio que transformen la mera puesta a disposición en un compromiso operativo que mitigue las incertidumbres que, a menudo, obstaculizan la reutilización.
Cuando un desarrollador integra una API de datos de transporte en tiempo real en su app de movilidad, o cuando un científico de datos trabaja en un modelo de IA con datos climáticos históricos está asumiendo un riesgo si no tiene certeza sobre las condiciones en las que los datos estarán disponibles. Si en un momento dado los datos publicados dejan de estar disponibles porque cambia el formato sin previo aviso, porque el tiempo de respuesta se dispara o por cualquier otra razón, los procesos automatizados fallan y la cadena de suministro de datos se rompe, provocando fallos en cascada en todos los sistemas dependientes.
En este contexto, la adopción de acuerdos de nivel de servicio (ANS) también conocidos por su terminología en inglés, service level agreements (SLA), podrían ser el siguiente paso para que portales de datos abiertos evolucionen desde el habitual modelo “best effort” hasta convertirse en infraestructuras digitales críticas, fiables y robustas.
¿Qué son un ANS o SLA y un contrato de datos en el contexto de los datos abiertos?
En el contexto de la ingeniería de fiabilidad (site reliability engineering o SRE), un ANS es un contrato negociado entre un proveedor de servicios y sus clientes con objeto de fijar el nivel de calidad del servicio prestado. Es, por tanto, una herramienta que ayuda a ambas partes a llegar a un consenso en aspectos tales como el tiempo de respuesta, la disponibilidad horaria o la documentación disponible.
En un portal de datos abiertos, donde a menudo no existe una contraprestación económica directa, un ANS podría ayudar a responder preguntas como:
- ¿Cuánto tiempo estará disponible el portal y sus API?
- ¿Qué tiempos de respuesta podemos esperar?
- ¿Con qué frecuencia se actualizarán los conjuntos de datos?
- ¿Cómo se gestionan los cambios en metadatos, enlaces y formatos?
- ¿Cómo se gestionarán incidencias, cambios y avisos a la comunidad?
Adicionalmente, en esta transición hacia una mayor madurez operativa surge el concepto, aún inmaduro, del contrato de datos (data contract). Si el ANS es un acuerdo que define las expectativas de nivel de servicio, el contrato de datos es una implementación que formaliza este compromiso. Un contrato de datos no solo especificaría el esquema y el formato, sino que actuaría como una salvaguarda: si una actualización del sistema intenta introducir un cambio que rompa la estructura prometida o que degrade la calidad del dato, el contrato de datos permite detectar y bloquear dicha anomalía antes de que afecte a los usuarios finales.
INSPIRE como punto de partida: disponibilidad, rendimiento y capacidad
La infraestructura de la Unión Europea para la información espacial (INSPIRE) ha establecido uno de los marcos más rigurosos del mundo en cuanto a calidad de servicio para datos geoespaciales. La Directiva 2007/2/CE, conocida como INSPIRE, actualmente en su versión 5.0, incluye algunas obligaciones técnicas que podrían servir como referencia para cualquier portal de datos modernos. En particular el Reglamento (CE) nº 976/2009 establece criterios que bien podrían servir como patrón para cualquier estrategia de publicación de datos de alto valor:
- Disponibilidad: la infraestructura debe estar disponible el 99% del tiempo durante el horario de funcionamiento normal.
- Rendimiento: para un servicio de visualización la respuesta inicial debe llegar en menos de 3 segundos.
- Capacidad: para un servicio de localización el mínimo número de peticiones simultáneas servidas con rendimiento garantizado debe ser de 30 por segundo.
Para ayudar al cumplimiento de estos estándares de servicio, la Comisión Europea ofrece herramientas como el INSPIRE Reference Validator. Esta herramienta ayuda no solo a verificar la interoperabilidad sintáctica (que el XML o GML esté bien formado), sino también a asegurar que los servicios de red cumplen con las especificaciones técnicas que permiten medir esos ANS.
En este punto, los exigentes ANS de la infraestructura de datos espaciales europea nos hacen preguntarnos si no deberíamos aspirar a lo mismo para datos críticos de salud, energía o movilidad o para cualquier otro conjunto de datos de alto valor.
Qué podría cubrir un ANS en una plataforma de datos abiertos
Cuando hablamos de conjuntos de datos abiertos en sentido amplio, la disponibilidad del portal es una condición necesaria, pero no suficiente. Muchas incidencias que afectan a la comunidad de reutilizadores no son caídas completas del portal, sino errores más sutiles como enlaces rotos, conjuntos de datos que no se actualizan con la periodicidad indicada, formatos inconsistentes entre versiones, metadatos incompletos o cambios silenciosos en el comportamiento de las API o en los nombres de las columnas de los conjuntos de datos.
Por ello, convendría complementar los ANS propios de la infraestructura del portal con ANS de “salud del dato” que pueden basarse en marcos de referencia ya consolidados como:
- Modelos de calidad como ISO/IEC 25012, que permite desglosar la calidad del dato en dimensiones medibles como la exactitud (que el dato represente la realidad), la completitud (que no falten valores necesarios) y la consistencia (que no haya contradicciones entre tablas o formatos) y convertirlas en requisitos medibles.
- Principios FAIR, siglas de Findable (Localizable), Accessible (Accesible), Interoperable (Interoperable), y Reusable (Reutilizable). Estos principios enfatizan que los activos digitales no solo deben estar disponibles, sino que deben ser localizables mediante identificadores persistentes, accesibles bajo protocolos claros, interoperables mediante el uso de vocabularios estándar y reutilizables gracias a licencias claras y procedencia documentada. Los principios FAIR se pueden poner en práctica midiendo de forma sistemática la calidad de los metadatos que hacen posible la localización, el acceso y la interoperabilidad. Por ejemplo, el servicio Metadata Quality Assurance (MQA) de data.europa.eu ayuda a hacer una evaluación automática de los metadatos de los catálogos, a calcular métricas y a ofrecer recomendaciones de mejora.
Para convertir en operativos estos conceptos, podemos centrarnos en cuatro ejemplos donde establecer compromisos de servicio específicos aportaría un valor diferencial:
- Conformidad y vigencia del catálogo: el ANS podría garantizar que los metadatos estén siempre alineados con los datos que describen. Un compromiso de conformidad aseguraría que el portal se somete a validaciones periódicas (siguiendo especificaciones como DCAT-AP-ES o HealthDCAT-AP) para evitar que la documentación se volviese obsoleta respecto al recurso real.
- Estabilidad del esquema y versionado: uno de los mayores enemigos de la reutilización automatizada es el "cambio silencioso". Si una columna cambia de nombre o un tipo de dato varía, los flujos de ingesta de datos fallarán inmediatamente. Un compromiso de nivel de servicio podría incluir una política de versionado. Esto implicaría que cualquier cambio que rompiese la compatibilidad se anunciase con una antelación mínima y, preferiblemente, mantuviese la versión anterior en paralelo durante un tiempo prudencial.
- Frescura y frecuencia de actualización: no resulta infrecuente encontrar conjuntos de datos etiquetados como de actualización diaria pero cuya última modificación real fue hace meses. Una buena práctica podría ser la definición de indicadores de latencia de publicación. Un posible ANS establecería el valor del tiempo medio entre actualizaciones y contaría con sistemas de alerta que notificasen automáticamente si un dato no se ha refrescado según la frecuencia declarada en su metadato.
- Tasa de éxito: en el mundo de las API de datos, no es suficiente con recibir un código HTTP 200 (OK) para determinar si la respuesta es válida. Si la respuesta es, por ejemplo, un JSON sin contenido, el servicio no es útil. El nivel de servicio tendría que medir la tasa de respuestas exitosas y con contenido válido, asegurando que el endpoint no solo responde, sino que entrega la información esperada.
Un primer paso, SLA, SLO y SLI: medir antes de comprometer
Dado que establecer este tipo de compromisos es realmente complejo, una posible estrategia para pasar a la acción de forma gradual es adoptar un enfoque pragmático basado en las mejores prácticas de la industria. Por ejemplo, en la ingeniería de fiabilidad, se propone una jerarquía de tres conceptos que ayuda a evitar compromisos poco realistas:
- Indicador de Nivel de Servicio (SLI): es el indicador medible y cuantitativo. Representa la realidad técnica en un momento dado. Ejemplos de SLI en datos abiertos podrían ser el "porcentaje de peticiones exitosas a la API", la "latencia p95" (el tiempo de respuesta del 95% de las solicitudes) o el "porcentaje de enlaces de descarga que no devuelven error".
- Objetivo de Nivel de Servicio (SLO): es el objetivo interno que se marca sobre ese indicador. Por ejemplo: "queremos que el 99,5% de las descargas funcionen correctamente" o "la latencia p95 debe ser inferior a 800 ms". Es la meta que guía el trabajo del equipo técnico.
- Acuerdo de Nivel de Servicio (ANS o SLA): es el compromiso público y formal sobre esos objetivos. Es la promesa que el portal de datos hace a su comunidad de reutilizadores y que incluye, idealmente, los canales de comunicación y los protocolos de actuación en caso de incumplimiento.

Figura 1. Visual elaborado para explicar la diferencia entre SLI, SLO y SLA. Fuente: elaboración propia - datos.gob.es.
Esta distinción es especialmente valiosa en el ecosistema de los datos abiertos debido a la naturaleza híbrida de un servicio en el que no solo se opera una infraestructura, sino que se gestiona el ciclo de vida de los datos.
En muchos casos, el primer paso podría ser no tanto publicar un ANS ambicioso de inmediato, sino empezar por definir sus SLI y observar sus SLO. Una vez que la medición estuviese automatizada y los niveles de servicio se estabilizasen y fuesen predecibles, sería el momento de convertirlos en un compromiso público (SLA).
En última instancia, la implementación de niveles de servicio en los datos abiertos podría tener un efecto multiplicador. No solo reduciría la fricción técnica para los desarrolladores y mejoraría la tasa de reutilización, sino que facilitaría la integración de los datos públicos en sistemas de IA y agentes autónomos. Los nuevos usos como la evaluación de sistemas de Inteligencia Artificial generativa, la generación y validación de conjuntos de datos sintéticos o incluso la propia mejora de la calidad de los datos abiertos se verían muy beneficiados.
Establecer un SLA de datos sería, por encima de todo, un potente mensaje: significaría que el sector público no solo publica los datos como un acto administrativo, sino que los opera como un servicio digital de alta disponibilidad, fiable, predecible y, en definitiva, preparado para los retos de la economía del dato.
Contenido elaborado por Jose Luis Marín, Senior Consultant in Data, Strategy, Innovation & Digitalization. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autor.
El Open Data Maturity Report (Informe de madurez de datos abiertos) es una evaluación anual que desde 2015 analiza el desarrollo y la evolución de las iniciativas de datos abiertos en la Unión Europea. Coordinado por el Portal Europeo de Datos (data.europa.eu) y realizado en colaboración con la Comisión Europea, este informe evalúa a 36 países participantes: los 27 Estados miembros de la UE, 3 países de la Asociación Europea de Libre Comercio (Islandia, Noruega y Suiza) y 6 países candidatos a la adhesión.
El informe evalúa cuatro dimensiones fundamentales:
- Política (estrategias y marcos normativos)
- Portal (funcionalidades y usabilidad)
- Calidad (estándares de metadatos y datos)
- Impacto (reutilización y beneficios generados)
En la edición de 2025 España destacó con una puntuación del 100% en el bloque de impacto respecto a la media europea del 82,1%. En términos generales, ocupa la quinta posición entre los países de la Unión Europea con una puntuación total de 95,6%, formando parte del grupo de los países prescriptores de tendencias.
Un aspecto diferencial de esta edición del informe es la incorporación de un enfoque descriptivo y contextual que complementa el modelo normativo tradicional, creando clústeres de países para permitir comparaciones más justas. Estos clústeres agrupan países con características económicas, sociales, políticas y digitales similares, y se basan en perfiles que explican cómo se implementan las políticas de datos abiertos, no solo qué resultados se obtienen. El objetivo es invitar a los países a mirarse en sus peers (sus semejantes), aprender de experiencias comparables y fomentar un aprendizaje entre iguales más efectivo que el basado únicamente en rankings generales.
Además de cuantificarlo, el informe recoge casos de uso y buenas prácticas que llevan a cabo los países para abrir y reutilizar datos del sector público. En este post, destacamos algunas de ellas que pueden servir de inspiración para continuar mejorando nuestro ecosistema de datos abiertos.
La gobernanza inclusiva y coordinada de Croacia
Uno de los aspectos más destacables del informe 2025 es cómo algunos países han logrado establecer estructuras de gobernanza sólidas que garantizan la coordinación entre diferentes niveles de la administración y la participación de múltiples actores.
Croacia destaca por haber creado en 2025 la Coordinación para la Implementación de la Política de Datos Abiertos, un órgano multisectorial que supervisa el cumplimiento normativo, mejora la accesibilidad de los datos y apoya a las autoridades. Este modelo asegura una participación amplia y garantiza que las iniciativas nacionales y locales estén alineadas. El portal nacional funciona como hub central, complementado por portales locales como el de la ciudad de Zagreb. Además, se fomentan intercambios de conocimiento mediante reuniones de coordinación, actualizaciones periódicas y colaboraciones con universidades, como la Facultad de Ingeniería Eléctrica e Informática de la Universidad de Zagreb.
La estructura completa de gobernanza de datos de Francia
Este país lidera el ranking del Open Data Maturity Report gracias, entre otros, a su modelo de gobernanza integral que integra roles de datos abiertos en todos los niveles administrativos. A nivel nacional, el Administrador General de Datos coordina la política de datos públicos y supervisa una red de chief data officers (responsables de datos) en cada ministerio. Etalab, la unidad nacional de datos abiertos e innovación digital, gestiona esta red y proporciona apoyo técnico.
A nivel ministerial, cada responsable de datos gestiona la política de datos (apertura, calidad y reutilización), apoyado por Etalab. Algunos ministerios designan además oficiales de datos abiertos específicos y data stewards (gestor o administrador de datos) que manejan aspectos técnicos y organizativos de la publicación. A nivel local, cada representante regional (préfet) designa un referente para datos, algoritmos y códigos fuente. La Dirección Interministerial Digital coordina además una red de gestores de API para permitir el acceso dinámico a los datos. También garantizan el cumplimiento de DCAT-AP en sus metadatos, como hacemos en España.
Puedes consultar aquí cómo funciona DCAT-AP y para qué sirve
Implementación efectiva: de la estrategia a la acción en Italia
Las administraciones públicas italianas están obligadas a adoptar planes de publicación de datos, siguiendo las directrices nacionales, que priorizan conjuntos de datos de alto valor, datos dinámicos e información solicitada por usuarios. La implementación se apoya en un robusto sistema de monitorización. La Agencia para la Italia Digital (AgID) realiza seguimiento del progreso mediante su panel de transformación digital, que reporta el crecimiento de conjuntos de datos en dati.gov.it.
Las políticas se actualizan regularmente: el último plan trienal (2024-2026) fue adoptado en diciembre de 2024. Para asistir a los titulares de datos y funcionarios, AgID proporciona orientación, realiza webinarios y lanzó la AgID Academy para fortalecer competencias digitales.
Cultura de reutilización en Polonia y Ucrania
Un aspecto crucial para fomentar la apertura de datos es proporcionar recursos prácticos que guíen a las organizaciones públicas en todo el proceso. Polonia destaca por su manual de datos abiertos, cuya segunda edición fue publicada por el Ministerio de Asuntos Digitales.
Este manual actualizado introduce nuevas categorías de datos, explica cómo las regulaciones moldean las políticas de datos abiertos y presenta el Portal de Datos de Polonia.
El manual funciona como una lista de verificación para las oficinas, guiándolas a través de sus responsabilidades para abrir datos y fomentar una cultura de reutilización e incluyen herramientas como una checklist de apertura para el cumplimiento.
En relación, Ucrania también ha adoptado un enfoque hacia la reutilización y la generación de recursos que incentivan esta reutilización de datos. El Ministerio de Transformación Digital ha desarrollado un conjunto completo de recursos y herramientas que incluyen documentación técnica detallada y plantillas para ayudar a preparar y publicar conjuntos de datos alineados con estándares nacionales, cubriendo estructuración de metadatos, licenciamiento y cumplimiento con el estándar DCAT-AP.
El portal nacional incluye funcionalidades de seguimiento de publicación y reutilización de conjuntos de datos. Los proveedores reciben retroalimentación sobre calidad y completitud de sus metadatos, ayudándoles a identificar áreas de mejora. Además, se organizan sesiones de capacitación y talleres regulares para desarrollar las habilidades de los publicadores, promoviendo un entendimiento compartido de los principios de datos abiertos y requisitos técnicos.
Albania: rediseño integral del portal
Este país ejemplifica las mejoras de madurez que pueden lograrse mediante una actualización integral del portal nacional de datos abiertos. La renovación a gran escala del portal mejoró la usabilidad, la transparencia y el compromiso del usuario.
El portal actualizado presenta ahora un sistema de calificación de conjuntos de datos (1-5 estrellas), una sección dedicada de noticias sobre temas de datos abiertos y múltiples opciones de notificación, incluyendo feeds RSS y Atom, y correo electrónico. Los usuarios pueden seguir el progreso de sus solicitudes de datos, que se monitorizan activamente y se resumen las respuestas en informes públicamente disponibles.
Para mejor entender y responder a las necesidades de los usuarios, el equipo del portal rastrea palabras clave de búsqueda, analiza tráfico y realiza encuestas y talleres con usuarios.
Lituania: metodología oficial de monitorización
Una de las prácticas clave destacadas en el informe es la adopción de marcos formales y metodologías estructuradas que proporcionan una forma sistemática de evaluar el impacto de los datos abiertos. Lituania sobresale con un enfoque integral porque define cómo las instituciones deben reportar sobre actividades de datos abiertos, garantizando consistencia, responsabilidad y cumplimiento en todo el sector público.
Además, el Ministerio de Economía e Innovación realizó cálculos para estimar el impacto económico de los datos abiertos. Este análisis proporciona evidencia cuantificable de la contribución de los datos abiertos a la innovación, productividad y creación de empleo. Los resultados muestran que los datos abiertos en Lituania crean un valor de mercado de aproximadamente 566 millones de euros (alrededor del 1,2% del PIB) y respaldan cerca de 8.000 empleos de valor agregado.
Alemania: financiación sistemática para colaboración
La iniciativa mFund de Alemania proporciona apoyo financiero estructurado para proyectos de datos relacionados con movilidad, fomentando asociaciones más allá del gobierno.
Un ejemplo es el proyecto miki (mobil im Kiez), que desarrolla soluciones de navegación y orientación para personas con movilidad limitada mediante el compromiso activo de la sociedad civil. El equipo creó un prototipo nacional con visualizaciones para ciudades como Colonia, Kassel, Múnich, Potsdam y Saarbrücken, mostrando barreras de edificios y superficies de caminos. Estas visualizaciones se integrarán en Wheelmap.org, ayudando a individuos con discapacidades de movilidad.
Conclusión
En conclusión, el Open Data Maturity Report 2025 demuestra que los países europeos más maduros en datos abiertos comparten características comunes: gobernanza inclusiva y bien estructurada, implementación efectiva respaldada por planificación y monitorización, apoyo práctico a publicadores de datos, innovación técnica continua en portales y, crucialmente, medición sistemática del impacto.
Las buenas prácticas aquí destacadas son transferibles y adaptables. Invitamos a las administraciones públicas españolas a explorar estas experiencias, adaptarlas a sus contextos locales y compartir sus propias innovaciones, contribuyendo así a un ecosistema europeo de datos abiertos cada vez más robusto y orientado al impacto.
En la encrucijada del siglo XXI, las ciudades se enfrentan a desafíos de enorme magnitud. El crecimiento explosivo de la población, la urbanización acelerada y la presión sobre los recursos naturales están generando una demanda sin precedentes para encontrar soluciones innovadoras que permitan construir y gestionar entornos urbanos más eficientes, sostenibles y habitables.
A estos retos se suma el impacto del cambio climático en las ciudades. A medida que el mundo experimenta alteraciones en los patrones climáticos, las ciudades deben adaptarse y transformarse para garantizar la sostenibilidad y la resiliencia a largo plazo.
Una de las manifestaciones más directas del cambio climático en el entorno urbano es el aumento de las temperaturas. El efecto isla de calor urbana, agravado por la concentración de edificaciones y superficies asfaltadas que absorben y retienen el calor, se ve intensificado por el incremento global de la temperatura. Esto no solo afecta a la calidad de vida al aumentar los costes de refrigeración y la demanda energética, sino que también puede provocar graves problemas de salud pública, como golpes de calor y la agravación de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
El cambio en los patrones de precipitación es otro de los efectos críticos del cambio climático que afectan a las ciudades. Los episodios de lluvias intensas y las tormentas más frecuentes y severas pueden dar lugar a inundaciones urbanas, especialmente en zonas con infraestructuras de drenaje insuficientes u obsoletas. Esta situación ocasiona importantes daños estructurales, y también interrumpe la vida cotidiana, afecta a la economía local y aumenta los riesgos para la salud pública debido a la propagación de enfermedades transmitidas por el agua.
Ante estos desafíos, la planificación y el diseño urbano deben evolucionar. Las ciudades están adoptando estrategias de urbanismo sostenible que incluyen la creación de infraestructuras verdes, como parques y cubiertas vegetales, capaces de mitigar el efecto isla de calor y mejorar la absorción del agua durante episodios de lluvias intensas. Asimismo, la integración de sistemas de transporte público eficientes y la promoción de la movilidad no motorizada resultan esenciales para reducir las emisiones de carbono.
Los retos descritos también influyen en la normativa edificatoria y en los códigos de construcción. Los nuevos edificios deben cumplir estándares más exigentes de eficiencia energética, resistencia a condiciones meteorológicas extremas y reducción del impacto ambiental. Esto implica el uso de materiales sostenibles y técnicas constructivas que no solo disminuyan las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también ofrezcan seguridad y durabilidad frente a eventos climáticos extremos.
En este contexto, los gemelos digitales urbanos se han consolidado como una de las herramientas clave para apoyar la planificación, la gestión y la toma de decisiones en las ciudades. Su potencial es amplio y transversal: desde la simulación de escenarios de crecimiento urbano hasta el análisis de riesgos climáticos, la evaluación de impactos normativos o la optimización de servicios públicos. Sin embargo, más allá del discurso tecnológico y de las visualizaciones en 3D, la viabilidad real de un gemelo digital urbano depende de una cuestión fundamental de gobierno de datos: la disponibilidad, calidad y uso coherente de datos abiertos estandarizados.
¿Qué entendemos por gemelo digital urbano?
Un gemelo digital urbano no es simplemente un modelo tridimensional de la ciudad ni una plataforma de visualización avanzada. Se trata de una representación digital estructurada y dinámica del entorno urbano, que integra:
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La geometría y semántica de la ciudad (edificios, infraestructuras, parcelas, espacios públicos).
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Datos geoespaciales de referencia (catastro, planeamiento, redes, medio ambiente).
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Información temporal y contextual, que permite analizar la evolución del territorio y simular escenarios.
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En determinados casos, flujos de datos actualizables procedentes de sensores, sistemas de información municipales u otras fuentes operacionales.
Desde una perspectiva de estándares, un gemelo digital urbano puede entenderse como un ecosistema de datos y servicios interoperables, donde distintos modelos, escalas y dominios (urbanismo, edificación, movilidad, medio ambiente, energía) se conectan de forma coherente. Su valor no reside tanto en la tecnología concreta empleada como en su capacidad para alinear datos heterogéneos bajo modelos comunes, reutilizables y gobernables.
Además, la integración de datos en tiempo real en los gemelos digitales permite una gestión más eficiente de la ciudad en situaciones de emergencia. Desde la gestión de desastres naturales hasta la coordinación de eventos masivos, los gemelos digitales proporcionan a los responsables de la toma de decisiones una visión en tiempo real de la situación urbana, lo que facilita una respuesta rápida y coordinada.
Con el fin de contextualizar el papel de los estándares y facilitar la comprensión del funcionamiento interno de un gemelo digital urbano, la Figura 1 presenta un diagrama conceptual de la red de interfaces, modelos de datos y procesos que lo sustentan. El esquema ilustra cómo diferentes fuentes de información urbana —datos geoespaciales de referencia, modelos 3D de ciudad, información normativa y, en determinados casos, flujos dinámicos— se integran mediante estructuras de datos estandarizadas y servicios interoperables.

Figura 1. Diagrama conceptual de la red de interfaces y procesos conectados en las plataformas de gemelos digitales urbanos. Fuente: elaboración propia – datos.gob.es.
En estos entornos, CityGML y CityJSON actúan como modelos de información urbana que permiten describir digitalmente la ciudad de forma estructurada y comprensible. En la práctica, funcionan como “lenguajes comunes” para representar edificios, infraestructuras y espacios públicos, no solo desde el punto de vista de su forma (geometría), sino también de su significado (por ejemplo, si un objeto es un edificio residencial, una vía pública o una zona verde). Gracias a ello, estos modelos constituyen la base sobre la que se apoyan los análisis urbanos y la simulación de distintos escenarios.
Para que estos modelos tridimensionales puedan visualizarse de manera ágil en navegadores web y aplicaciones digitales, especialmente cuando se trata de grandes volúmenes de información, se puede incorporar 3D Tiles. Este estándar permite dividir los modelos urbanos en fragmentos manejables, facilitando su carga progresiva y su exploración interactiva, incluso en dispositivos con capacidades limitadas.
El acceso, intercambio y reutilización de toda esta información habitualmente se articula a través de OGC APIs, que pueden entenderse como interfaces normalizadas que permiten a distintas aplicaciones consultar y combinar datos urbanos de forma consistente. Estas interfaces hacen posible, por ejemplo, que una plataforma de planificación urbana, una herramienta de análisis climático o un visor ciudadano accedan a los mismos datos sin necesidad de duplicarlos ni transformarlos de manera específica.
De este modo, el diagrama refleja el flujo de datos desde las fuentes originales hasta las aplicaciones finales, mostrando cómo el uso de estándares abiertos permite separar claramente los datos, los servicios y los casos de uso. Esta separación resulta clave para garantizar la interoperabilidad entre sistemas, la escalabilidad de las soluciones digitales y la sostenibilidad del gemelo digital urbano a lo largo del tiempo, aspectos que se abordan de forma transversal en el resto del documento.

Figura 2. Vista General. Imagen de la UTE Fuses Viader + Perea + Mansilla + Desvigne.
Un ejemplo del impacto de los gemelos digitales urbanos en la construcción y gestión urbana puede encontrarse en el proyecto de regeneración urbana de la Plaza de las Glòries Catalanes, en Barcelona (España). Este proyecto tenía como objetivo transformar una de las zonas urbanas más emblemáticas de la ciudad en un espacio público más accesible, verde y sostenible.
Mediante el uso de gemelos digitales desde las fases iniciales del proyecto, los equipos de diseño y planificación pudieron crear modelos digitales detallados que representaban no solo la geometría de los edificios e infraestructuras existentes, sino también las complejas interacciones entre los distintos elementos urbanos, como el tráfico, el transporte público y las áreas peatonales.
Estos modelos no solo facilitaron la visualización y la comunicación del diseño propuesto entre todas las partes interesadas, sino que también permitieron simular distintos escenarios y evaluar su impacto en la movilidad, la calidad del aire y la accesibilidad peatonal. Como resultado, se pudieron tomar decisiones más informadas, contribuyendo de manera decisiva al éxito global de la iniciativa de regeneración urbana.
El papel crítico de los datos abiertos en los gemelos digitales urbanos
En el contexto de los gemelos digitales urbanos, los datos abiertos no deben entenderse como un complemento opcional ni como una acción puntual de transparencia, sino como la base estructural sobre la que se construyen sistemas urbanos digitales sostenibles, interoperables y reutilizables en el tiempo. Un gemelo digital urbano solo puede cumplir su función como herramienta de planificación, análisis y apoyo a la toma de decisiones si los datos que lo alimentan están disponibles, bien definidos y gobernados conforme a principios comunes.
Cuando un gemelo digital se desarrolla sin una estrategia clara de datos abiertos, tiende a convertirse en un sistema cerrado y dependiente de soluciones tecnológicas o proveedores concretos. En estos escenarios, la actualización de la información resulta costosa y compleja, la reutilización en nuevos contextos es limitada y el gemelo pierde rápidamente su valor estratégico, quedando obsoleto frente a la evolución real de la ciudad que pretende representar. Esta falta de apertura dificulta además la integración con otros sistemas y reduce la capacidad de adaptación a nuevas necesidades normativas, sociales o ambientales.
Uno de los principales aportes de los gemelos digitales urbanos es su capacidad para fundamentar las decisiones públicas en datos trazables y verificables. Cuando se apoyan en datos abiertos accesibles y comprensibles, estos sistemas permiten entender no solo el resultado de una decisión, sino también los datos, modelos y supuestos que la sustentan, integrando información geoespacial, modelos urbanos, normativa y, en determinados casos, datos dinámicos. Esta trazabilidad resulta clave para la rendición de cuentas, la evaluación de políticas públicas y la generación de confianza tanto a nivel institucional como ciudadano. Por el contrario, en ausencia de datos abiertos, los análisis y simulaciones que respaldan las decisiones urbanas se vuelven opacos, dificultando explicar cómo y por qué se ha llegado a una determinada conclusión y debilitando la confianza en el uso de tecnologías avanzadas para la gestión urbana.
Los gemelos digitales urbanos requieren, además, la colaboración de múltiples actores —administraciones, empresas, universidades y ciudadanía— y la integración de datos procedentes de distintos niveles administrativos y dominios sectoriales. Sin un enfoque basado en datos abiertos estandarizados, esta colaboración se ve obstaculizada por barreras técnicas y organizativas: cada actor tiende a utilizar formatos, modelos e interfaces diferentes, lo que incrementa los costes de integración y frena la creación de ecosistemas de reutilización en torno al gemelo digital.
Otro riesgo significativo asociado a la ausencia de datos abiertos es el incremento de la dependencia tecnológica y la consolidación de silos de información. Los gemelos digitales construidos sobre datos no estandarizados o de acceso restringido suelen quedar ligados a soluciones propietarias, dificultando su evolución, migración o integración con otros sistemas. Desde la perspectiva del gobierno del dato, esta situación compromete la soberanía de la información urbana y limita la capacidad de las administraciones para mantener el control sobre activos digitales estratégicos.
Por el contrario, cuando los datos urbanos se publican como datos abiertos estandarizados, el gemelo digital puede evolucionar como una infraestructura pública de datos, compartida, reutilizable y extensible en el tiempo. Esto implica no solo que los datos estén disponibles para su consulta o visualización, sino que sigan modelos de información comunes, con semántica explícita, geometría coherente y mecanismos de acceso bien definidos que faciliten su integración en distintos sistemas y aplicaciones.
Este enfoque permite que el gemelo digital urbano actúe como una base de datos común sobre la que puedan construirse múltiples casos de uso —planificación urbana, gestión de licencias, evaluación ambiental, análisis de riesgos climáticos, movilidad o participación ciudadana— sin duplicar esfuerzos ni generar inconsistencias. La reutilización sistemática de la información no solo optimiza recursos, sino que garantiza coherencia entre las distintas políticas públicas que inciden sobre el territorio.
Desde una perspectiva estratégica, los gemelos digitales urbanos basados en datos abiertos estandarizados permiten además alinear las políticas locales con los principios europeos de interoperabilidad, reutilización y soberanía del dato. El uso de estándares abiertos y modelos de información comunes facilita la integración de los gemelos digitales en iniciativas más amplias, como los espacios de datos sectoriales o las estrategias de digitalización y sostenibilidad promovidas a nivel europeo. De este modo, las ciudades no desarrollan soluciones aisladas, sino infraestructuras digitales coherentes con marcos normativos y estratégicos superiores, reforzando el papel del gemelo digital como herramienta transversal, transparente y sostenible para la gestión urbana.

Figura 3. Estrategias para implementar gemelos digitales urbanos. Fuente: elaboración propia– datos.gob.es.
Conclusión
Los gemelos digitales urbanos representan una oportunidad estratégica para transformar la forma en que las ciudades planifican, gestionan y toman decisiones sobre su territorio. Sin embargo, su verdadero valor no reside en la sofisticación tecnológica de las plataformas ni en la calidad de las visualizaciones, sino en la solidez del enfoque de datos sobre el que se construyen.
Los gemelos digitales urbanos solo pueden consolidarse como herramientas útiles y sostenibles cuando se apoyan en datos abiertos estandarizados, bien gobernados y concebidos desde su origen para la interoperabilidad y la reutilización. En ausencia de estos principios, los gemelos digitales corren el riesgo de convertirse en soluciones cerradas, difíciles de mantener, escasamente reutilizables y desconectadas de los procesos reales de gobernanza urbana.
El uso de modelos de información comunes, estándares abiertos y mecanismos de acceso interoperables permite que el gemelo digital evolucione como una infraestructura pública de datos, capaz de servir a múltiples políticas públicas y de adaptarse a los cambios sociales, ambientales y normativos que afectan a la ciudad. Esta aproximación refuerza la transparencia, mejora la coordinación institucional y facilita la toma de decisiones basadas en evidencias verificables.
En definitiva, apostar por gemelos digitales urbanos basados en datos abiertos estandarizados no es únicamente una decisión técnica, sino una decisión de política pública en materia de gobierno del dato. Es esta visión la que permitirá que los gemelos digitales contribuyan de forma efectiva a afrontar los grandes retos urbanos y a generar un valor público duradero para la ciudadanía.
Contenido elaborado por Mayte Toscano, Senior Consultant en Tecnologías ligadas a la economía del dato. Los contenidos y los puntos de vista reflejados en esta publicación son responsabilidad exclusiva de su autora
El Cabildo Insular de Tenerife ha convocado el II Concurso de Datos Abiertos: Desarrollo de APP, una iniciativa que premia la creación de aplicaciones web y móviles que aprovechen los conjuntos de datos disponibles en su portal datos.tenerife.es. Esta convocatoria representa una nueva oportunidad para desarrolladores, emprendedores y entidades innovadoras que quieran transformar información pública en soluciones digitales de valor para la sociedad. En este post, te contamos los detalles sobre la competición.
Un ecosistema en crecimiento: de las ideas a las aplicaciones
Esta iniciativa se enmarca en el proyecto de Datos Abiertos del Cabildo de Tenerife, que promueve la transparencia, la participación ciudadana y la generación de valor económico y social a través de la reutilización de información pública.
El Cabildo ha diseñado una estrategia en dos fases:
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El I Concurso de Datos Abiertos: Ideas de Reutilización (ya celebrado) centrado en identificar propuestas creativas.
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El II Concurso: Desarrollo de APP (convocatoria actual) que da continuidad al proceso y busca materializar ideas en aplicaciones funcionales.
Este enfoque progresivo permite construir un ecosistema de innovación que acompaña a los participantes desde la conceptualización hasta el desarrollo completo de soluciones digitales.
El objetivo es fomentar la creación de productos y servicios digitales que generen impacto social y económico, mientras se identifican nuevas oportunidades de innovación y emprendimiento en el ámbito de los datos abiertos.
Premios y dotación económica
Este concurso cuenta con una dotación total de 6.000 euros distribuidos en tres premios:
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Primer premio: 3.000 euros
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Segundo premio: 2.000 euros
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Tercer premio: 1.000 euros
¿Quién puede participar?
La convocatoria está abierta a:
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Personas físicas: desarrolladores individuales, diseñadores, estudiantes o cualquier persona interesada en la reutilización de datos abiertos.
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Personas jurídicas: startups, empresas de tecnología, cooperativas, asociaciones u otras entidades.
Siempre y cuando presenten el desarrollo de una aplicación basada en datos abiertos del Cabildo de Tenerife. Una misma persona, física o jurídica, puede presentar tantas candidaturas como desee, tanto de forma individual como conjunta.
¿Qué tipo de aplicaciones se pueden presentar?
Las propuestas deben ser aplicaciones web o móviles que utilicen al menos un conjunto de datos del portal datos.tenerife.es. Algunas ideas que pueden servir de inspiración son:
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Aplicaciones para optimizar el transporte y la movilidad en la isla.
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Herramientas de visualización de datos turísticos o medioambientales.
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Servicios de información ciudadana en tiempo real.
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Soluciones para mejorar la accesibilidad y la participación social.
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Plataformas de análisis de datos económicos o demográficos.
Criterios de evaluación: ¿qué valora el jurado?
El jurado evaluará las propuestas considerando los siguientes criterios:
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Uso de datos abiertos: grado de aprovechamiento e integración de los conjuntos de datos disponibles en el portal.
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Impacto y utilidad: valor que aporta la aplicación a la sociedad, capacidad para resolver problemas reales o mejorar servicios existentes.
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Innovación y creatividad: originalidad de la propuesta y carácter innovador de la solución planteada.
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Calidad técnica: solidez del código, buenas prácticas de programación, escalabilidad y mantenibilidad de la aplicación.
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Diseño y usabilidad: experiencia de usuario (UX), diseño visual atractivo e intuitivo, garantía de accesibilidad digital en dispositivos Android e iOS.
¿Cómo participar?: plazos y forma de presentación:
Las solicitudes pueden presentarse hasta el 10 de marzo de 2026, tres meses desde la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia.
Sobre la documentación requerida, las propuestas deben presentarse en formato digital e incluir:
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Descripción técnica detallada de la aplicación.
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Memoria justificativa del uso de los datos abiertos.
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Especificación de entornos tecnológicos utilizados.
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Vídeo demostrativo del funcionamiento de la aplicación.
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Código fuente completo.
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Ficha técnica resumen.
Desde la institución organizadora recomiendan la presentación telemática a través de la Sede Electrónica del Cabildo de Tenerife, aunque también es posible la presentación presencial en los registros oficiales habilitados. Las bases completas y el modelo oficial de solicitud están disponibles en la Sede Electrónica del Cabildo.
Con esta segunda convocatoria, el Cabildo de Tenerife consolida su apuesta por la transparencia, la reutilización de información pública y la creación de un ecosistema de innovación digital. Iniciativas como esta demuestran cómo los datos abiertos pueden convertirse en catalizadores del emprendimiento, la participación ciudadana y el desarrollo económico local.
En los últimos seis meses, el ecosistema de datos abiertos en España ha vivido una intensa actividad marcada por los avances normativos y estratégicos, la puesta en marcha de nuevas plataformas y funcionalidades en los portales de datos, o el lanzamiento de soluciones innovadoras basadas en la información pública.
En este artículo, repasamos algunos de esos avances, para que puedas estar al día. Te invitamos también a revisar el artículo sobre las novedades del primer semestre de 2025 para que puedas tener una visión general de lo que ha sucedido este año en el ecosistema de datos nacional.
Avances estratégicos, normativos y políticos de carácter transversal
La calidad, interoperabilidad y gobernanza de los datos se han situado en el centro de la agenda tanto nacional como europea, con iniciativas que buscan fomentar un marco sólido para aprovechar el valor de los datos como activo estratégico.
Una de las principales novedades ha sido el lanzamiento de un nuevo paquete digital por parte de la Comisión Europea con el fin de consolidar un ecosistema europeo de datos robusto, seguro y competitivo. Este paquete incluye un ómnibus digital para simplificar la aplicación del Reglamento de inteligencia artificial (IA). Además, se complementa con la nueva Estrategia Unión de Datos (Data Union Strategy) que se articula en torno a tres pilares:
- Ampliar el acceso a datos de calidad para impulsar la inteligencia artificial y la innovación.
- Simplificar el marco normativo existente para reducir barreras y burocracia.
- Proteger la soberanía digital europea frente a dependencias externas.
Su implementación se producirá de forma gradual durante los próximos meses. Será entonces cuando podamos ir apreciando sus efectos sobre nuestro país y el resto de territorios comunitarios.
La actividad en España también se ha visto -y se verá- marcada por el V Plan de Gobierno Abierto 2025-2029, aprobado el pasado octubre. Este plan cuenta con más de 200 iniciativas y aportaciones tanto de la sociedad civil como de administraciones, muchas de ellas relacionadas con la apertura y reutilización de datos. El compromiso de España con los datos abiertos también ha quedado patente en la adhesión a la Carta Internacional de Datos Abiertos, una iniciativa global que promueve la apertura y reutilización de datos públicos como herramientas para mejorar la transparencia, la participación ciudadana, la innovación y la rendición de cuentas.
Junto al impulso de la apertura de datos, también se ha trabajado en el desarrollo de espacios de compartición de datos. En este sentido, se presentó la normativa UNE 0087, que se suma a especificaciones UNE sobre datos y define por primera vez en España los principios y requisitos clave para crear y operar en espacios de datos, mejorando su interoperabilidad y gobernanza.
Más soluciones innovadoras basadas en datos
Los organismos españoles continúan aprovechando el potencial de los datos como motor de soluciones y políticas que optimizan la prestación de servicios a la ciudadanía. Algunos ejemplos son:
- El Ministerio de Sanidad y la iniciativa de ciencia ciudadana, Mosquito Alert, están utilizando inteligencia artificial y análisis de imágenes automatizado para mejorar la detección y seguimiento en tiempo real de mosquitos tigres y especies invasoras.
- La Fundación Valenciaport, junto a otras organizaciones europeas, ha lanzado una herramienta gratuita que permite evaluar los beneficios de instalar sistemas de energía eólica y fotovoltaica en los puertos.
- El Cabildo de la Palma apostó por una agricultura inteligente con la nueva web Smart Agro: los agricultores reciben recomendaciones de riego personalizadas según clima y ubicación. El Cabildo también ha puesto en marcha un visor para hacer seguimiento de la movilidad en la isla.
- El Ayuntamiento de Segovia ha implementado un gemelo digital que centraliza aplicaciones y datos geográficos de alto valor, permitiendo visualizar y analizar la ciudad en un entorno tridimensional interactivo. Mejora la gestión municipal y promueve la transparencia y la participación ciudadana.
- El Ayuntamiento de Vila-real ha lanzado una aplicación digital que integra transporte público, aparcamientos y puntos turísticos en tiempo real. El proyecto busca optimizar la movilidad urbana y fomentar la sostenibilidad mediante tecnología inteligente.
- El Ayuntamiento de Sant Boi ha lanzado un mapa interactivo elaborado con datos abiertos que centraliza información sobre transporte urbano, aparcamiento y opciones sostenibles en una única plataforma, con el fin de mejorar la movilidad urbana.
- Se ha inaugurado la Red Internacional de Investigación DataActive, una iniciativa financiada por el Consejo Superior de Deportes que busca impulsar el diseño de entornos urbanos activos mediante el uso de datos abiertos.
No solo los organismos públicos reutilizan los datos abiertos, desde las universidades también se trabaja en proyectos ligados a la innovación digital basados en información pública:
- Estudiantes de la Universitat de València han diseñado proyectos que utilizan IA y datos abiertos para prevenir desastres naturales.
- Investigadores de la Universidad de Castilla-La Mancha han demostrado que es viable reutilizar modelos de predicción de calidad del aire en distintas zonas de Madrid usando transfer learning.
Además de soluciones, los datos abiertos también sirven para dar forma a otros tipos de productos, incluso esculturas. Es el caso de “El esqueleto del cambio climático”, una figura que presentó el Museo Nacional de Ciencias Naturales, basada en datos sobre los cambios en la temperatura global desde 1880 hasta 2024.
Nuevos portales y funcionalidades para extraer valor de los datos
Las soluciones e innovaciones comentadas anteriormente son posibles gracias a la existencia de múltiples plataformas de apertura o compartición de datos que no dejan de incorporar nuevos conjuntos de datos y funcionalidades para extraerles valor. Algunas de las novedades que hemos visto a este respecto en los últimos meses son:
- El Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) ha lanzado una nueva web. Una de sus novedades es Ontsi Data, una herramienta para elaborar informes con indicadores tanto de su portal como de terceros.
- El Consejo General del Notariado ha lanzado un Portal Estadístico de la Vivienda, una herramienta abierta con datos fiables y actualizados sobre el mercado inmobiliario en España.
- La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha inaugurado en su web un espacio de datos abiertos con microdatos sobre la composición de alimentos y bebidas comercializados en España.
- El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) estrenó una web renovada, adaptada a cualquier dispositivo y con un buscador más potente para facilitar el acceso a sus estudios y datos.
- El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha presentado una nueva web del SIOSE, el Sistema de Información sobre Ocupación del Suelo de España, con un diseño más moderno, intuitivo y dinámico. Además, ha puesto a disposición de la ciudadanía una nueva versión de la Información Geográfica de Referencia de Redes de Transporte (IGR-RT), segmentada por provincias y modos de transporte, y disponible en Shapefile y GeoPackage.
- La Plataforma de Asesores AKIS, impulsada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha puesto en marcha una nueva API de datos abiertos que permite a los usuarios registrados descargar y reutilizar contenidos relacionados con el sector agroalimentario en España.
- La Generalitat de Catalunya estrenó nueva web corporativa que centraliza aspectos clave sobre fondos europeos, contratación pública, transparencia y datos abiertos en un único punto. También ha lanzado una web donde recoge información sobre los sistemas de IA que utiliza.
- PortCastelló ha publicado sus Memorias 2024 en formato open data. Toda la gestión, tráficos, infraestructuras y datos económicos del puerto ahora son accesibles y reutilizables por cualquier ciudadano.
- Investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya y del Instituto de Ciencias Fotónicas han creado una biblioteca abierta con datos de 140 biomoléculas. Un recurso pionero que impulsa la ciencia abierta y el uso de datos abiertos en biomedicina.
- También se presentó CitriData, un espacio federado de datos, modelos y servicios en la cadena de valor de los cítricos andaluces. Su objetivo es transformar el sector mediante el uso inteligente y colaborativo de los datos.
Otros organismos están inmersos en el desarrollo de sus novedades. Por ejemplo, próximamente veremos el nuevo Portal de Datos Abiertos de Aguas de Alicante, que permitirá un acceso público a información clave sobre la gestión del agua, fomentando el desarrollo de soluciones basadas en Big Data e IA.
Estos meses también se han presentado avances estratégicos ligados a mejorar la calidad y el uso de los datos, como el Modelo de Gobierno del Dato de la Generalitat Valenciana o la Hoja de Ruta para la Estrategia Provincial de inteligencia artificial de la diputación de Castellón.
Datos.gob.es también presentó una nueva plataforma dirigida a para optimizar tanto la publicación como el acceso a los datos. Si quieres conocer esta y otras novedades de la Iniciativa Aporta en el año 2025, te invitamos a leer este post.
Fomentando el uso de los datos a través de eventos, recursos y acciones ciudadanas
La segunda mitad del año 2025 fue la época elegida por gran cantidad de organismos públicos para lanzar concursos dirigidos a impulsar la reutilización de los datos que publican. Fue el caso de la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento Madrid, el Ayuntamiento de Valencia o la Diputación Foral de Bizkaia. También se ha participado desde nuestro país en eventos internacionales como el Desafío NASA Space Apps.
Entre los eventos donde se ha aprovecho para difundir el poder de los datos abiertos, destacan la Cumbre Global de Open Government Partnership (OGP), las Jornadas Ibéricas de Infraestructuras de Datos Espaciales (JIIDE), el Congreso Internacional de Transparencia y Gobierno Abierto o la 17ª Conferencia Internacional sobre Reutilización de la Información del Sector Público de ASEDIE, aunque hubo muchos más.
También se ha trabajado en informes que ponen de manifiesto el impacto de los datos en sectores concretos, como el Informe Cátedra DATAGRI 2025 de la Universidad de Córdoba, centrado en el sector agroalimentario. Otros documentos publicados buscan ayudar a mejorar la gestión de los datos, como “Fundamentos del Gobierno del Dato en el contexto de los espacios de datos", liderado por DAMA España, en colaboración con Gaia-X España.
La participación ciudadana también es fundamental para el éxito de la innovación basada en datos. En este sentido, hemos visto tanto actividades dirigidas a impulsar la publicación de datos como a mejorar los ya publicados o su reutilización:
- Desde la Iniciativa Barcelona Open Data se solicitó la ayuda ciudadana para elaborar un ranking de soluciones digitales basadas en datos abiertos para promover el envejecimiento saludable. También organizaron una actividad participativa para mejorar la app iCuida, dirigida a trabajadores del hogar y cuidados. Esta app permite buscar lavabos públicos, refugios climáticos y otros puntos de interés para el día a día de las cuidadoras.
- La Agencia Espacial Española lanzó una encuesta para conocer necesidades y usos de imágenes y datos de Observación de la Tierra en el marco de proyectos estratégicos como la Constelación Atlántica.
En conclusión, las actividades realizadas en el segundo semestre de 2025 ponen de manifiesto la consolidación del ecosistema de datos abiertos en España como un motor de innovación, transparencia y participación ciudadana. Los avances normativos y estratégicos, junto con la creación de nuevas plataformas y soluciones basadas en datos, muestran un compromiso firme por parte de las instituciones y la sociedad en aprovechar la información pública como recurso clave para el desarrollo sostenible, la mejora de servicios y la generación de conocimiento.
Como siempre, este artículo es solo una pequeña muestra de las actividades realizadas. Te invitamos a compartir otras actividades que conozcas a través de los comentarios.
El reciente Foro de Encuentro entre el Gobierno de España y las Comunidades Autónomas ha marcado un punto de inflexión en cómo las administraciones públicas abordan la transformación digital. Por primera vez, el debate no se ha centrado en convencer sobre la importancia del dato o la necesidad de modernizar procesos, sino en ejecutar una estrategia coherente que permita el despliegue de la IA para aprovechar todo su potencial. Todo ello poniendo en valor la importancia de contar con una base sólida de datos bien gobernados que sean útiles para la ciudadanía.
Las conclusiones del encuentro, articuladas en mesas de trabajo especializadas, trazan una hoja de ruta que confirma la madurez alcanzada. Lejos de centrarse únicamente en aspectos tecnológicos, el foro ha puesto el foco donde realmente está el desafío: en los obstáculos culturales, organizativos y de gobernanza que determinarán el éxito o el fracaso de esta transformación en los próximos años. El debate se desarrolló en tres mesas de trabajo:
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Mesa 1: Desbloqueando el dato, de la Norma a la Práctica
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Mesa 2: Orquestación del Dato, ¿Sinfonía o Cacofonía de Roles?
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Mesa 3: Espacios de Datos Sectoriales, el Impulso Público al Valor del Mercado
En este post te contamos las principales conclusiones.
El dato como activo estratégico: de la teoría a la práctica
El punto de partida de la primera mesa del foro fue entender que el principal desafío para convertir el dato en un activo estratégico ya no es tecnológico. Las administraciones cuentan hoy con soluciones robustas, estables y capaces. El verdadero obstáculo es cultural: superar la visión del dato como una carga y consolidarlo como un motor de innovación y de servicio público.
Romper esta inercia, según los participantes en el foro, requiere un liderazgo decidido capaz de alinear marco normativo y capacidades tecnológicas. Y, en este cambio, la inteligencia artificial se perfila como el catalizador porque pone de manifiesto el valor oculto de los datos y, sobre todo, porque no puede funcionar sin superar los tradicionales silos administrativos que todavía fragmentan la información pública.
Uno de los mensajes más repetidos en esta mesa fue el temor aún extendido a compartir información entre organizaciones. El miedo a asumir responsabilidades genera barreras que limitan el potencial de los datos públicos. Para revertir esta situación, se subrayó la necesidad de combinar mandatos claros con incentivos potentes. No basta con ordenar; hay que convencer mostrando utilidades reales. Los casos de uso atractivos y de beneficio mutuo se revelan, así, como una herramienta fundamental para fomentar la colaboración.
En relación con esto, la seguridad jurídica ocupó también buena parte del debate. Aunque suele esgrimirse como razón para frenar proyectos, los participantes subrayaron que no debe convertirse en excusa para la parálisis. El camino pasa por clarificar, simplificar y armonizar las normas, evolucionando desde un enfoque excesivamente legalista hacia un modelo basado en la confianza y en el valor social que genera el uso responsable del dato.
Además, se destacó el papel clave de la colaboración público-privada. Las empresas no solo aportan tecnología: también pueden acelerar la innovación si se sienten partícipes de un ecosistema estable y de confianza. Para ello, las administraciones pueden ofrecer garantías de soberanía y utilidad, y, en caso de falta de reciprocidad, recurrir a la regulación en contratación pública para asegurar la participación.
Coordinar roles para que la orquesta no desafine
Por otro lado, en la segunda mesa se abordó uno de los grandes retos de la Administración pública: coordinar a los múltiples perfiles necesarios para gestionar, proteger y explotar el dato en un contexto cada vez más orientado a la IA. Hoy en día cualquier administración puede contratar las mismas plataformas cloud o herramientas de análisis. La tecnología se ha democratizado. Lo que realmente diferencia a una organización de otra es la riqueza, calidad y gobernanza de sus datos.
Por lo tanto, para que la organización funcione como una orquesta afinada es imprescindible la sincronización de roles. En este sentido, la mesa subrayó la necesidad de un liderazgo estratégico superior desde la figura del CDO (Chief Data Officer) capaz de establecer las prioridades de negocio y coordinar al equipo. Su legitimación debe venir desde los máximos niveles de la organización, pues sin ese respaldo es difícil impulsar los cambios organizativos y culturales requeridos. El CDO no es un rol meramente técnico porque, además, desarrolla un papel clave para orientar la gobernanza del dato desde la perspectiva de la utilidad y del impacto.
También los roles tradicionalmente asociados al cumplimiento normativo deben evolucionar. El Delegado de Protección de Datos (DPD)debe convertirse en un socio estratégico, corresponsable del riesgo y partícipe activo de la toma de decisiones. Solo así podrá acompañar el despliegue de proyectos innovadores basados en datos.
Uno de los consensos más relevantes fue el papel central de la calidad del dato. Aunque suele percibirse como una barrera que ralentiza la innovación, la realidad es justo la contraria: la calidad es un requisito innegociable para desarrollar algoritmos éticos, robustos y válidos. La IA no puede construirse sobre datos opacos, inconsistentes o no trazables sin poner en riesgo la confianza ciudadana.
Además, se destacó el valor que aportan disciplinas históricamente consolidadas dentro de la Administración, como la estadística, la cartografía o los datos abiertos. Lejos de ser un ancla que ralentiza la modernización, estas especialidades son un motor: su integración desde el origen de los procesos garantiza que los sistemas de IA se alimenten de datos verificados, trazables y de máxima calidad.
Como conclusión, la mesa propuso avanzar hacia equipos multidisciplinares donde ingenieros, expertos de negocio y responsables legales trabajen de forma conjunta durante todo el ciclo de vida del dato, evitando las tradicionales compartimentaciones que tanto lastran los proyectos digitales.
Espacios de Datos Sectoriales: del impulso público al mercado real
La tercera mesa centró su análisis en un elemento clave para la economía del dato europea: los Espacios de Datos Sectoriales. Las administraciones públicas españolas mostraron un compromiso firme con estos desarrollos, apostando por un rol de impulsoras, facilitadoras y garantes de la confianza.
El mensaje fue directo: estos espacios deben evolucionar hacia modelos de negocio sostenibles. Las subvenciones públicas pueden servir de impulso inicial, pero no pueden sostener proyectos que no generen valor real para el mercado. La demanda, y no solo la oferta de financiación, debe validar la viabilidad de estas iniciativas a medio plazo.
Uno de los retos identificados es el escalado de proyectos que nacen en ámbitos regionales hacia dimensiones nacionales. Para lograr un impacto significativo resulta imprescindible una visión compartida y una colaboración estrecha entre Comunidades Autónomas (CCAA), algo que el Foro ha reforzado precisamente con este tipo de encuentros. Uno de los objetivos clave de la Estrategia de Inteligencia Artificial 2024 y de la reciente Estrategia Unión de Datos es que las PYMES participen activamente. Para ello, hay que simplificar barreras técnicas y comunicar la propuesta de valor de forma clara, en un lenguaje orientado al negocio y no al tecnicismo.
Finalmente, se pronunció un mensaje optimista sobre el talento. Aunque existe preocupación por la capacidad del sector público para atraer y retener perfiles especializados en competencia con el ámbito privado, la mesa rechazó la idea de resignación. La Administración no está condenada a un papel secundario si es capaz de reforzar y potenciar su talento interno. La transformación digital requiere liderazgo desde lo público, y este liderazgo es posible con estructuras adecuadas, oportunidades de crecimiento y una visión compartida.
Conclusión: un salto cualitativo hacia la madurez
El Foro CCAA 2025 ha servido para consolidar una visión colectiva y madura sobre el papel del dato en la Administración. Superar los silos, coordinar roles, simplificar las normas, garantizar la calidad del dato y generar modelos de negocio sostenibles son pasos imprescindibles para que la IA y la economía del dato generen valor real para la ciudadanía.
España avanza hacia un modelo en el que las administraciones dejan de centrarse en la herramienta, para poner el foco en la utilidad; un modelo donde la colaboración —entre organismos, con el sector privado y entre territorios— es la clave para desbloquear el verdadero potencial de los datos públicos.
La reutilización de los datos abiertos permite generar soluciones innovadoras que mejoran la vida de las personas, impulsan la participación ciudadana y refuerzan la transparencia pública. Prueba de ello son los concursos impulsados este año por la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Madrid.
Siendo la IX edición del Concurso de Castilla y León y la primera del de Madrid, ambas administraciones han hecho entrega de los premios a los proyectos seleccionados, reconociendo tanto a estudiantes y startups como a profesionales e investigadores que han sabido transformar datos públicos en herramientas y conocimientos útiles. En este post, repasamos los proyectos premiados en cada concurso y el contexto que los impulsa.
Castilla y León: novena edición de unos premios consolidados en una administración más abierta
En la entrega de los premios del IX Concurso de Datos Abiertos de la Junta de Castilla y León se puso en valor el refuerzo presupuestario (+65 %) en la Dirección General de Transparencia y Buen Gobierno, la ampliación de contenidos de publicidad activa y una mejora continua del derecho de acceso a la información pública, que ha reducido solicitudes y resoluciones desestimatorias. El Portal de Datos Abiertos de Castilla y León cuenta con 776 conjuntos de datos que permiten desarrollar servicios, aplicaciones y estudios cada año.
Los Premios Datos Abiertos reconocen iniciativas en cuatro categorías: Ideas, Productos y Servicios, Recursos Didácticos, Periodismo de Datos.
Ideas
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Primer premio: CyL Rural Hub. Propuesta para desarrollar una plataforma integral del territorio rural que centralice servicios, infraestructuras, oportunidades laborales y oferta educativa. Su objetivo es facilitar a familias y profesionales información útil para planificar un proyecto de vida en los pueblos de la comunidad.
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Segundo premio: App cultural de Castilla y León. Idea orientada a dinamizar la actividad cultural mediante una aplicación que centraliza eventos, actividades y localizaciones, ofreciendo además una experiencia intuitiva y cercana basada en datos abiertos.
Productos y Servicios
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Primer premio: Puente CyL. Aplicación diseñada para apoyar la integración de personas migrantes mediante rutas personalizadas, un asistente de inteligencia artificial y un centro de recursos alimentado por datos públicos.
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Segundo premio: MuniCyL. Herramienta que reúne información municipal dispersa y la presenta en una única plataforma clara, accesible y actualizada.
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Tercer premio: Mapa interactivo de Espacios Naturales. Recurso que permite a los ciudadanos explorar los espacios protegidos del territorio de forma dinámica y en tiempo real.
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Premios estudiantes: Info Salamanca. Plataforma que ofrece mapas interactivos, filtros temáticos y un asistente conversacional para acercar información provincial y facilitar la consulta de datos ciudadanos.
Recurso Didáctico
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Primer premio: Uso de datos abiertos de la Junta de Castilla y León en desarrollo web. Un proyecto que introduce los datos abiertos en el aprendizaje del desarrollo web, con ejercicios prácticos y un buscador con IA para trabajar directamente con datos reales del portal.
Periodismo de Datos
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Primer premio: Los infartos ya no son cosa de la edad, un reportaje sobre el aumento de infartos entre población joven.
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Segundo premio: Burgos mantiene el liderazgo regional con 79 parques eólicos: un análisis del despliegue de energías renovables en la región.
Madrid: primera edición de unos premios que impulsan la reutilización en el ámbito urbano
Por otro lado, el Ayuntamiento de Madrid ha celebrado la primera edición de los Premios a la Reutilización de Datos Abiertos 2025. La ceremonia destacó la calidad y diversidad de las 65 candidaturas presentadas, muchas de ellas impulsadas por estudiantes universitarios y startups.
Los premios buscan impulsar el uso de los datos del Portal de Datos Abiertos del Ayuntamiento de Madrid, apoyar la creación de servicios y estudios que contribuyan al conocimiento de la ciudad y reforzar el papel del consistorio como administración referente en transparencia y rendición de cuentas.
En este caso, los galardones se estructuran en cuatro categorías: Servicios Web y Aplicaciones, Visualizaciones, Estudios e Ideas, y Mejora del Portal.
Servicios Web y Aplicaciones
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Primer premio: Madriwa. Encuentra tu sitio en Madrid. Herramienta que facilita la búsqueda de vivienda mediante datos sobre barrios, servicios y precios, permitiendo una comparación informada y simplificada.
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Segundo premio: Los guardianes del aire. Aplicación para consultar la calidad del aire de la ciudad, especialmente pensada para sensibilizar a población joven y centros educativos.
Visualizaciones
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Primer premio: Rampa. Rutas para personas con movilidad reducida. Presenta itinerarios accesibles basados en datos geoespaciales y de orografía, ofreciendo rutas alternativas adaptadas a personas con movilidad reducida.
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Segundo premio: AccesibiliMad. Muestra servicios públicos disponibles en cada entorno urbano, con especial atención a las necesidades específicas de distintos colectivos.
Estudios, Investigaciones e Ideas
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Primer premio: Ciudades de quince minutos para la infancia. Análisis de la disponibilidad de servicios esenciales para menores en un radio máximo de 15 minutos, aportando una visión innovadora de planificación urbana.
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Segundo premio: El impacto del turismo en las zonas urbanas. Estudio que profundiza en la relación entre viviendas turísticas, tejido comercial y dinámica laboral, utilizando datos urbanos y socioeconómicos.
Mejora de la Calidad del Portal
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Primer premio: Your Open Data. Mejorando el harvesting en data.europa.eu. Propuesta que mejora la forma en que se facilitan los datos, elevando la calidad de los metadatos e impulsando la interoperabilidad europea.
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Segundo premio: Descubrimiento, observabilidad y gobernanza inteligente de datos abiertos. Solución que introduce una capa automatizada de inteligencia y control sobre el catálogo municipal.
Tanto Castilla y León, con una trayectoria consolidada, como el Ayuntamiento de Madrid, que inaugura su propio reconocimiento, contribuyen de manera decisiva a fortalecer el ecosistema español de datos abiertos. Sus convocatorias son una muestra de cómo la colaboración entre administraciones, ciudadanía, ámbito académico y sector privado puede transformar los datos públicos en conocimiento, participación e innovación al servicio de toda la sociedad.
El pasado mes de octubre España acogió la Cumbre Global OGP 2025, un evento de referencia internacional sobre el gobierno abierto. Más de 2.000 representantes de gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y expertos/as de políticas públicas de todo el mundo se reunieron en Vitoria-Gasteiz para conversar sobre la importancia de mantener gobiernos abiertos, participativos y transparentes como pilares de la sociedad.
La ubicación elegida para este encuentro no fue casualidad: España lleva más de una década construyendo un modelo de gobierno abierto que la ha posicionado como referente internacional. En este artículo vamos a repasar algunos de los proyectos que se han puesto en marcha en nuestro país para transformar su Administración pública y acercarla a la ciudadanía.
El marco estratégico: planes de acción y compromisos internacionales
El gobierno abierto es una cultura de gobernanza que promueve los principios de transparencia, integridad, rendición de cuentas y participación de las partes interesadas en apoyo de la democracia y el crecimiento inclusivo.
La apuesta española por el gobierno abierto tiene un recorrido consolidado. Desde que España se unió a la Alianza para el Gobierno Abierto en 2011, el país ha desarrollado cinco planes de acción consecutivos que han ido ampliando y profundizando en las iniciativas de apertura gubernamental. Cada plan ha supuesto un avance respecto al anterior, incorporando nuevos compromisos y respondiendo a los desafíos emergentes de la sociedad digital.
El V Plan de Gobierno Abierto (2024-2028) representa la evolución de esta estrategia. Su proceso de elaboración incorporó una metodología de cocreación que involucró a múltiples actores de la sociedad civil, Administraciones públicas de todos los niveles y expertos en la materia. Este enfoque participativo facilitó que el plan respondiera a necesidades reales y contara con el respaldo de todos los sectores implicados.
Justicia 2030: la mayor transformación del sistema judicial en décadas
Bajo el lema “La mayor transformación de la Justicia en décadas”, el programa Justicia 2030 se plantea como una hoja de ruta para modernizar el sistema judicial español. Su objetivo es construir una justicia más accesible, eficiente, sostenible y centrada en las personas, mediante un modelo de cogobernanza que involucra a Administraciones públicas, operadores jurídicos y ciudadanía.
El plan se articula en torno a tres ejes estratégicos:
1. Accesibilidad y justicia centrada en las personas
Este eje busca garantizar que la justicia llegue a toda la ciudadanía, reduciendo brechas territoriales, sociales y digitales. Entre las principales medidas destacan:
- Accesos y atención presencial y digital: impulso de sedes judiciales más accesibles, tanto física como tecnológicamente, con servicios adaptados a colectivos vulnerables.
- Educación legal básica: iniciativas de alfabetización jurídica para la población general, favoreciendo la comprensión del sistema judicial.
- Justicia inclusiva: programas de mediación y justicia restaurativa, con especial atención a víctimas y grupos en situación de vulnerabilidad.
- Nuevas realidades sociales: adaptación del sistema judicial a los retos contemporáneos (violencia digital, delitos medioambientales, derechos digitales, etc.).
2. Eficiencia del servicio público de justicia
El programa defiende que la transformación tecnológica y organizativa es clave para una justicia más ágil y eficiente. Este segundo eje incorpora avances orientados a la gestión moderna y la digitalización:
- Oficinas de justicia en los municipios: creación de puntos de acceso a la justicia en localidades pequeñas, acercando los servicios judiciales al territorio.
- Reforma procesal y organizativa: actualización de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y del marco procesal para mejorar la coordinación entre juzgados.
- Expediente judicial electrónico: consolidación del expediente digital y de las herramientas interoperables entre instituciones.
- Inteligencia artificial y datos judiciales: uso responsable de tecnologías avanzadas para mejorar la gestión de expedientes y la predicción de cargas de trabajo.
3. Justicia sostenible y cohesionada territorialmente
El tercer eje busca que la modernización judicial contribuya a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y a la cohesión territorial.
Las líneas principales son:
- Justicia ambiental y climática: promoción de mecanismos legales que favorezcan la protección medioambiental y la lucha contra el cambio climático.
- Cohesión territorial: coordinación con comunidades autónomas para garantizar igualdad de acceso a la justicia en todo el país.
- Colaboración institucional: fortalecimiento de la cooperación entre poderes públicos, entidades locales y sociedad civil.
El Portal de la Transparencia: el corazón del derecho a saber
Si Justicia 2030 representa la transformación del acceso a la justicia, el Portal de la Transparencia está pensado para garantizar el derecho ciudadano a la información pública. Esta plataforma digital, operativa desde 2014, centraliza la información sobre las organizaciones administrativas y permite a la ciudadanía ejercer su derecho de acceso a la información pública de manera sencilla y directa. Sus principales funciones son:
- Publicación proactiva de información sobre las actividades gubernamentales, presupuestos, contrataciones, subvenciones, convenios y decisiones administrativas, sin necesidad de que los ciudadanos lo soliciten.
- Sistema de solicitud de información para acceder a documentación no disponible públicamente, con plazos legalmente establecidos para la respuesta administrativa.
- Procesos participativos que permiten a los ciudadanos intervenir activamente en el diseño y evaluación de políticas públicas.
- Indicadores de transparencia que miden objetivamente el cumplimiento de las obligaciones de las diferentes administraciones, permitiendo comparaciones y fomentando la mejora continua.
Este portal se vertebra en tres derechos fundamentales:
- Derecho a saber: todo ciudadano puede acceder a información pública, ya sea a través de la consulta directa en el portal o ejerciendo formalmente su derecho de acceso cuando la información no esté disponible.
- Derecho a entender: la información debe presentarse de forma clara, comprensible y adaptada a diferentes públicos, evitando tecnicismos innecesarios y facilitando la interpretación.
- Derecho a participar: los ciudadanos pueden intervenir en la gestión de asuntos públicos mediante los mecanismos de participación ciudadana habilitados en la plataforma.
La plataforma cumple con la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, una norma que supuso un cambio de paradigma, reconociendo el acceso a la información como un derecho fundamental del ciudadano y no como una concesión graciosa de la administración.
Consenso por una Administración Abierta: estrategia nacional de gobierno abierto
Otro proyecto que aboga por el gobierno abierto es el "Consenso por una Administración Abierta". Según este documento de referencia, no se trata únicamente de abrir datos o crear portales de transparencia, sino de transformar radicalmente la forma en que se diseñan e implementan las políticas públicas. Este consenso sustituye el modelo tradicional vertical, donde las administraciones deciden unilateralmente, por un diálogo permanente entre administraciones, operadores jurídicos y ciudadanía. El documento se estructura en cuatro ejes estratégicos:
1. Administración Abierta a las capacidades del sector público
- Desarrollo de un empleo público proactivo, innovador e inclusivo.
- Implementación responsable de sistemas de inteligencia artificial.
- Creación de espacios seguros y éticos de datos compartidos.
2. Administración Abierta a políticas públicas informadas por evidencias y a la participación:
- Desarrollo de mapas interactivos de políticas públicas.
- Evaluación sistemática basada en datos y evidencias.
- Incorporación de la voz ciudadana en todas las fases del ciclo de políticas públicas.
3. Administración Abierta a la ciudadanía:
- Evolución de "Mi Carpeta Ciudadana" hacia servicios más personalizados.
- Implementación de herramientas digitales como SomosGob.
- Simplificación radical de trámites y procedimientos administrativos.
4. Administración Abierta a la Transparencia, la Participación y la Rendición de Cuentas:
- Renovación completa del Portal de Transparencia.
- Mejora de los mecanismos de transparencia de la Administración General del Estado.
- Fortalecimiento de los sistemas de rendición de cuentas.

Figura 1: Consenso por una Administración abierta a. Fuente: elaboración propia
El Foro de Gobierno Abierto: espacio de diálogo permanente
Todos estos proyectos y compromisos necesitan un espacio institucional donde puedan discutirse, evaluarse y ajustarse continuamente. Esa es precisamente la función del Foro de Gobierno Abierto que funciona como un órgano de participación y diálogo integrado por representantes de la administración central, autonómica y local. Y lo conforman 32 miembros de la sociedad civil cuidadosamente seleccionados para garantizar la diversidad de perspectivas.
Esta composición equilibrada garantiza que todas las voces sean escuchadas en el diseño e implementación de las políticas de gobierno abierto. El Foro se reúne de manera periódica para evaluar el avance de los compromisos, identificar obstáculos y proponer nuevas iniciativas que respondan a los desafíos emergentes.
Su funcionamiento transparente y participativo, con actas públicas y procesos de consulta abiertos, lo convierte en un referente internacional de buenas prácticas en gobernanza colaborativa. El Foro no es simplemente un órgano consultivo, sino un espacio de codecisión donde se construyen consensos que posteriormente se traducen en políticas públicas concretas.
Hazlab: laboratorio de innovación para la participación ciudadana
Promovido por la Dirección General de Gobernanza Pública del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, HazLab forma parte del Plan de Mejora de la Participación Ciudadana en los Asuntos Públicos, incluido en el Compromiso 3 del IV Plan de Gobierno Abierto de España (2020-2024).
HazLab es un espacio virtual diseñado para fomentar la colaboración entre la Administración, la ciudadanía, la academia, los profesionales y los colectivos sociales. Su propósito es impulsar una nueva forma de construir políticas públicas desde la innovación, el diálogo y la cooperación. En concreto hay tres áreas de trabajo:
- Espacios virtuales de colaboración, que facilitan el trabajo conjunto entre administraciones, expertos y ciudadanía.
- Proyectos de diseño y prototipado de servicios públicos, basados en metodologías participativas e innovadoras.
- Biblioteca de recursos, un repositorio con materiales audiovisuales, artículos, informes y guías sobre gobierno abierto, participación, integridad y transparencia.
El registro en HazLab es gratuito y permite participar en proyectos, eventos y comunidades de práctica. Además, la plataforma ofrece un manual de uso y un código de conducta para facilitar la participación responsable.
En conclusión, los proyectos de gobierno abierto que España está impulsando representan mucho más que iniciativas aisladas de modernización administrativa o actualizaciones tecnológicas. Constituyen un cambio cultural profundo en la concepción misma del servicio público, donde la ciudadanía deja de ser un mero receptor pasivo de servicios para convertirse en co-creadora activa de políticas públicas.